lunes, 29 de octubre de 2007

Caso Madeleine McCann


29 de octubre de 2007

El embajador de Portugal en Gran Bretaña, Señor Antonio Santana Carlos, dice que el caso de Madeleine McCann ha dañado seriamente las relaciones entre los dos países. ¿Bien, de quién es la culpa de esto?

Es culpa de la policía portuguesa espectacularmente estúpida y cruel. Nunca me ha preocupado demasiado la conveniencia de llamar a los policías "cerdos" o "inmundicia", pero me hace feliz hacer una excepción."

Han tratado de tapar su humillación en la llegada a ninguna parte en relación a la desaparición de esa niña robada incriminando a sus padres.

La disminución de las relaciones es también culpa de los espantosos medios de comunicación portugueses, felices de imprimir cualquier pedazo de basura venenosa alimentada por "fuentes policiales" tratando el secuestro de una niña pequeña como un entretenimiento banal.

El público portugués también debe asumir su parte de culpa. El hecho de ver a los vecinos abucheando a Kate McCann cuando acudió al interrogatorio me hizo sentir como si estos campesinos de mirada lasciva no fueran de otro país, sino de otro planeta.

El buen embajador también puede ser culpado en la disminución en relaciones.

Cuando debería estar ejerciendo un poco de diplomacia, resopla y resopla sobre la trágica decisión de los McCann de dejar a sus hijos durmiendo solos la noche que Madeleine fue secuestrada.

"En Portugal tenemos el concepto de una familia nuclear," Carlos aduce "Que las familias viven juntas."

Embajador, cometieron un error. Sus vidas han sido arruinadas. Ese es castigo suficiente, sin sus comentarios necios, no deseados.

Sugeriría con respeto que en el futuro, si no puede decir algo constructivo sobre la desaparición de la pequeña Madeleine, entonces simplemente mantén tu estúpida boca mascadora de sardinas (sardine-munching) cerrada.

Traducción de Mercedes