viernes, 12 de septiembre de 2008

12 de Septiembre de 2008

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Traducción de Mila
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"Enfants kidnappés"


L'INTEGRALE DES VIDEOS DES CHIENS BRITANNIQUES

12 septembre 2008

Les vidéos filmés par la PJ lors du travail d'Eddie et Keela...

L'intégralité des vidéos en fin de soirée sur ce site!


A última hora de hoy tendrán disponible el vídeo de los perros ENTERO, sin recortar, montar ni manipular...

Este Pascal es un valiente.
A ver cómo reaccionan los Mc...

12-9-08 / 23:45

Debido a problemas técnicos no será posible la publicación de este video por lo menos hasta el Lunes, 15 de septiembre.



Semana.com

Maddie está muerta y sus padres ocultaron su cuerpo asegura el ex jefe de la investigación

Septiembre 11, 2008, 7:05 pm

"Si está enterrada o no es una incógnita" Gonçalo Amaral, el ex jefe de la investigación del 'caso Madeleine McCann', la niña que desapareció en Praia da Luz el 3 de mayo de 2007, aseguró ayer que la "mayor mentira" de este proceso es que la menor "esté viva" porque ella "ha muerto", y "si está enterrada o no es una incógnita".
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Así lo indicó durante la presentación ayer en Madrid del libro 'Maddie: La verdad de la mentira', donde explicó que se trata de un relato de los hechos desde que se hizo cargo de la investigación hasta que le apartaron de ésta en octubre de 2007, y con el que pretende "restituir su nombre y el de la Policía portuguesa", propiciar que la investigación continúe y el caso se reabra sin "influencia" de presiones políticas "inaceptables".

Amaral dijo que no tiene "miedo" de ninguna demanda judicial por parte de los McCann porque su conciencia está "tranquila" y con este libro "polémico" quiere restituir su "dignidad y honra" y la de la Policía portuguesa.

Según la tesis del ex jefe policial, "todo indica" que la niña murió el 3 de mayo en el apartamento víctima de un accidente y posteriormente Kate y Gerry McCann habrían ocultado el cadáver y simuló que el matrimonio no fue diligente en "la custodia" de sus hijos, a los que suministraron un sedante llamado Calpol.

Asimismo Amaral relató como una familia irlandesa vio a un hombre llevando a una niña en brazos en dirección a la playa y "la probabilidad" de que éste fuera Gerry McCann es del 80 por ciento. "Quien pudo ocultar el cadáver fueron los padres", insistió.

Por otra parte, recordó que aunque a los padres se les tomó declaración varias ocasiones, "sólo una vez cada uno" después de que fueran declarados "argüidos" --figura portuguesa para investigar a una persona con garantías judiciales-- y en esa ocasión, Kate McCann "no respondió ninguna pregunta".

Finalmente expuso que "no es que (los McCann) tengan sangre fría", sino que "tienen que mirar hacia adelante" y además gestionan "un fondo millonario para buscar a Maddie viva".

Los McCann barajan denunciar al inspector del caso Madeleine por acusarles en su libro de la desaparición

Los McCann estudian emprender acciones legales contra el hasta el pasado octubre inspector de la Policía portuguesa encargado del caso Madeleine, Gonçalo Amaral, si determinan que el libro que presentó hoy, 'Maddie, la verdad de la mentira', mantiene que el matrimonio está detrás de la desaparición de la niña de la habitación en la que dormía con sus hermanos la noche del 3 de mayo de 2007 mientras sus padres cenaban en un restaurante próximo.

Tres días después de que la Fiscalía General de Portugal archivase la investigación por falta de pruebas y levantase el estatus de 'argüido' a los padres y al ciudadano británico Robert Murat, los tres sospechosos oficiales que dejaron como resultado los 14 meses de proceso, Amaral presentó el ejemplar con el que pretende arrojar luz en torno a lo que ocurrió en el apartamento de Praia da Luz donde, según él, Madeleine falleció accidentalmente el mismo día en que se denunció su ausencia.

El ex responsable policial, que se jubiló poco después de ser relevado del caso por cuestionar el proceder de las fuerzas de seguridad británicas, detalla en el libro algunos hallazgos hasta ahora desconocidos y cuestiona abiertamente el comportamiento tanto de la pareja de médicos como de los amigos con los que cenaron la noche de la desaparición, conocidos como los 'Siete tapas'.

Una acusación ante la que el portavoz de la familia, Clarence Mitchell, subrayó que los abogados están estudiando el libro como una "cuestión de urgencia" para determinar los pasos a adoptar en caso de que "dé a entender de alguna manera, ya sea directa como indirectamente, que Kate y Gerry están detrás de la desaparición o de algún daño a su hija".

Así, Amaral, que fue apartado en octubre por acusar a las autoridades británicas de estar a disposición de los McCann, asegura que ya en la primera quincena la policía de Leicestershire, donde reside la familia, recibió una acusación seria que no comunicó a la portuguesa hasta que él fue desposeído del control del proceso. "Esto produce una duda legítima: ¿Por qué escondió aparentemente esa afirmación de un testigo durante seis meses?", declaró.

Teoría

En este sentido, la teoría apuntada por Gonçalo Amaral en su libro es que la pequeña falleció accidentalmente al caer de un sofá y que sus padres orquestaron una conspiración con la connivencia de sus compañeros de mesa aquella noche para ocultar la muerte bajo el señuelo del rapto.

Así, recordó que los propios sabuesos trasladados desde Reino Unido detectaron olor a cadáver en los efectos personales de la familia y restos de sangre, si bien los análisis efectuados no permitieron certificar su procedencia, ni si los restos eran realmente de sangre o de otro fluido corporal.

Por su parte, los McCann alegan que los rastros de muerte se deben al contacto de Kate en su actividad profesional como médico, si bien Amaral insiste en cuestionar sus comportamientos sospechosos y revela que el hombre con un niño en brazos que dijo haber visto una de las personas que cenaron con la pareja aquella noche, Jane Turner, sería el propio Gerry McCann, según la declaración de un matrimonio irlandés.

No obstante, mantiene que las presiones que recayeron sobre el caso influyeron de forma determinante, ya que distrajo la atención sobre los padres desde un primer momento, al igual que la falta de colaboración de las autoridades británicas, especialmente en el caso de las pruebas del ADN realizados en un laboratorio de Birmingham cuyos resultados, pese a no haber sido nunca revelados formalmente, identificaban la mayoría de las pruebas como procedentes de Madeleine.

EUROPA PRESS

Con nuestro agradecimiento a "Cris"



Hola.com

'Los McCann son unos padres que han perdido a su hija, a la que amaban mucho, y comprendo su dolor y angustia'

El ex inspector de la Policía Judiciaria Portuguesa presenta 'Maddie, la verdad de la mentira', un relato sobre la investigación más mediática de los últimos tiempos

“Maddie, la verdad de la mentira”. Es el título que Gonçalo Amaral, ex inspector de la Policía Judiciaria Portuguesa y coordinador de la investigación del “caso Madeleine” durante los primeros cinco meses, ha escogido para desvelar cómo transcurrió la búsqueda de la pequeña Madeleine McCann, desaparecida el 3 de mayo de 2007 en el Algarve portugués.

En el texto, se resumen las dudas, los hechos y los interrogantes de una investigación sin precedentes.14 meses después de la desaparición se ha levantado toda sospecha sobre Kate y Jerry McCann, los padres de la niña, y el caso está archivado, pero la pequeña Maddie sigue sin aparecer.

Gonçalo es un hombre alto y corpulento, tal y como podíamos imaginar de un policía que ha trabajado contra el crimen durante más de 25 años, y que ha llevado durante los primeros cinco meses el peso de la investigación más mediática de los últimos tiempos: la desaparición de la pequeña Maddie. Gonzalo presentó ayer en Madrid el libro, rodeado de una gran expectación mediática, e hizo un hueco en su agenda para hablar con Hola.com.

La desaparición de Madeleine ha sido uno de los casos más seguidos por la prensa en todo el mundo. Ahora ha decidido publicar un libro sobre las investigaciones, ¿quedaba algo por decir?

He decidido escribir el libro para defender nuestra dignidad. Parte de la prensa británica e incluso el matrimonio McCann, han difamado mi nombre y el de la Policía Judiciaria de Portugal; solicité autorización para hablar pero nunca la obtuve, por eso he decidido escribirlo.

¿Qué relación tenía usted con el martimonio McCann?
Yo era el dirigente del departamento de investigación del caso en la Policía Judiciaria en Portimao. Me encargaba de ordenar todo el trabajo de investigación y asegurarme de siguiera su rumbo, así que he estado una o dos veces con el matrimonio, y también con todos los testigos y con los inspectores que trabajaban en el caso. No quiero discutir públicamente con los McCann, han perdido a una hija. No intereso yo ni los padres, aquí la única víctima es la niña.

La pregunta es obligada. ¿Sabe usted qué le pasó a Maddie?
Madeleine murió en el apartamento la misma noche de la desaparición. Es complicado asegurar cómo porque hay muchos indicios. Lo cierto es que la niña se despertó, que la niña ha desaparecido y que detrás del sofá había olor a cadáver y sangre humana.

Usted afirma que la niña cayó del sofá, se la encontraron y que su padre se la llevó a la playa

Sí. Hay testigos que dicen estar seguros en un 80 por ciento que el padre de Madeleine era la persona que llevaba un niño tapado camino de la playa, en el apartamento se ha encontrado olor a cadáver y sangre de la niña, y también dentro de un coche alquilado 23 días después.

En el apartamento había un sofá junto a una ventana, de unos tres o cuatro metros de altura a la calle, y que no cerraba bien. El sofá parece estar empujado de nuevo hacia la pared, como se ve en las fotos. ¿Qué puede haber pasado? Que la niña se haya despertado por la noche, se haya acercado a la ventana para mirar hacia el restaurante donde cenaban sus papás y haya caído.

En el libro dice que los testimonios del matrimonio y de los amigos eran contradictorios. ¿No es normal cierta confusión, en esos momentos de tensión?
Hay contradicciones que no son materialmente posibles. Por ejemplo, la madre habla de una ventana abierta (cuando descubrió que la pequeña faltaba), y yo me pregunto cómo es que los testigos encargados de vigilar a los niños, que pasaban por allá, a apenas dos metros, y que entraron en la habitación de Madeleine, dijeran que la vieron cerrada. Si las cosas hubiesen pasado según la primera versión, la ventana ya debería de haber estado abierta. Hay muchas contradicciones que faltan a la verdad. Si se lee en el sumario los movimientos que relatan esas personas, hay cosas que no son ciertas.

¿Cómo es posible que el primer examen del lugar, efectuado por la policía técnica, no fuera lo suficientemente riguroso para aportar pruebas concluyentes?
Desgraciadamente eso es algo que puede pasar. Los primeros policías que se desplazaron al lugar pensaron en un posible rapto como un hurto; no encontraron ninguna puerta ni ventana forzada, buscaron huellas dactilares de personas ajenas al apartamento y testimonios de personas que pudieran haber visto algo en la calle. No tuvieron la sensibilidad de considerar que los padres podían tener algo que ver con la desaparición de la niña.

¿Pensó usted desde el principio que no era un rapto?
No es normal que alguien insista y se empeñe en que es un rapto y no considere ninguna otra opción. Cuando un niño desaparece, se piensa que se ha podido escapar y muchas otras hipótesis. Y las contradicciones de todos ellos, hacen pensar que había pasado algo diferente. Trabajamos la teoría del rapto durante dos o tres meses, y entonces se empezó a pensar en la muerte.

La policía siguió manteniendo la teoría del rapto después de considerar que la niña estaba muerta. ¿Por qué?
Los padres hablaban del rapto como una necesidad. No había seguridad para los niños porque si no, no habría desaparecido Maddie. Y la teoría del raptó cayó cuando se probó que no se podía fundamentar en la ventana abierta.

En el libro afirma que incluso Kate, la madre de la pequeña, asumió en un momento la muerte de su hija. Hábleme de ese momento.
Sí. Tal y como se recoge en el sumario, una vez que él mundo entero se había volcado con la búsqueda de la niña, Kate recibió un inquietante email de una mujer que decía tener poderes. Esta mujer contaba que había tenido una premonición según la cual, el cuerpo de Madeleine estaba en una alcantarilla de Praia da Luz. En ese momento, Kate creyó en la premonición y se mandó buscar a la pequeña. Kate comenzó a actuar como si asumiera que Madeleine había muerto; incluso, llegó a contratar a un antiguo coronel sudafricano que podía localizar el cadáver de la niña con una máquina que busca átomos. El hombre llegó a participar en la búsqueda, pero sin éxito. Fueron muchos los supuestos adivinos que querían colaborar. Sin embrago, al tiempo, Kate volvió a su tesis de que la pequeña había sido raptada.

Más pruebas polémicas. Los perros detectaron olor a sangre y a cadáver, pero esas conclusiones no se admitieron como prueba oficial. ¿Qué validez tiene un rastreo de un perro en las investigaciones policiales?
En Inglaterra tiene mucho valor jurídico, así como en EE.UU., pero no en Portugal. Se ha devaluado su valor, se ha dicho que los perros obedecen a la voz del entrenador. Pero encontraron olor a cadáver y sangre humana que coincidía con la de Madeleine, y aunque no sirvió como prueba material, sí como información para la policía.

La consideración de Jerry y Kate como sospechosos fue muy polémica. Sin embargo, usted dice en su libro que la figura de “arguido” aporta el derecho al silencio, o a la no autoincriminación, algo ventajoso para cualquier interrogado. La prensa lo entendió como un ataque.
Se les consideró “arguidos” en el momento en que las pruebas apuntaban que podían haber cometido un delito. “Arguido” no es la misma figura que “inculpado” en España, es una figura que asegura derechos a defenderse y a mantenerse en silencio, y sirve muchas veces para poder exculparlos más tarde. Si uno habla como testigo está obligado a hablar de todo lo ocurrido, así que hay cosas que podrían inculparte.

Los medios de comunicación han jugado un papel muy importante en este caso. ¿Toda esa expectación mediática ayudó a buscar a la niña?
No. Para mí, la justicia se hace en silencio. Y con todo ese ruido, es muy difícil. Yo digo: ¿a quién interesa toda la publicidad? ¿Todos los “avistamientos” de la niña por todo el mundo? ¿Ayudaría eso a mantenerla viva? No; la matarían. Y los padres no quieren que su niña muera; entonces, ¿por qué dan publicidad a los avistamientos? Porque saben que la niña está muerta. Si no, no lo harían.

¿Pero cómo podrían unos padres mantener la tesis del rapto de su niña pequeña, si saben qué pasó realmente con su hija?
Es una manera de tirar para adelante, de sobrevivir. Es como una bola de nieve, que va creciendo. Con todo lo que han removido, con el fondo monetario que han creado, ¿cómo volver atrás y decir que murió? No se trata de frialdad sino de supervivencia.

Pero la investigación policial también se centró desde el principio en que Maddie estaba viva.
Efectivamente, y todos esos avistamientos que se hicieron públicos no eran beneficiosos para la niña. Si estuviera viva y no muerta como nosotros pensamos, toda esta publicidad, ¿qué aportaría a la niña?

¿Cómo vivió usted la búsqueda de Maddie? ¿Le ha marcado este caso?
Han sido momentos muy difíciles. Mi familia ha sufrido mucho, mi mujer y mis hijas… Las mantuve apartadas de la prensa y me centré en el caso. En septiembre, cuando comenzó la escuela, se desplazaron de nuestra ciudad a Portimaõ para estar más cerca de mí pero tuvieron que volver. La prensa nos perseguía e intentaba saber dónde vivimos. Solo se ha sabido ahora quiénes son, ahora que he decidido publicar el libro.

¿Se puede aprender algo de un caso tan trágico como la historia de la pequeña Maddie?
Desgraciadamente para la niña, su caso ha servido como caso de estudio. Antes de que yo saliera de la policía, el pasado 30 de junio, ya había comenzado una comisión para concretar una mejor actuación en estas situaciones.

Titula el libro “La verdad de la mentira”. ¿Cuál es la gran mentira en esta historia?
La verdad de la mentira es lo que nosotros llamamos la verdad material, la verdad pura. La verdad son los análisis, los procedimientos y los mecanismos que recoge el sumario. La mentira, o mejor dicho, la falta de verdad, es que la niña está viva. La niña está muerta. Los McCann son unos padres que han perdido a una hija a la que seguramente amaban mucho, y comprendo su dolor y su angustia.

¿Cree usted que algún día se sabrá qué le pasó a Maddie? ¿Conoceremos la verdad?
Sí. Había 9 personas en ese grupo de vacaciones. Quizá no saben que la niña está muerta, pero han podido recibir instrucciones sobre qué decir, tipo ‘has ido a la habitación y has mirado a la niña’; sin embargo ellos saben que eso no es verdad. Y por ahí se puede reabrir el sumario; algún día se puede saber toda la verdad.

Con nuestro agradecimiento a "eme"


Laopinioncoruña.es

Portugal

El ex jefe de investigación del ´caso Madeleine´ sostiene que está muerta y critica la presión de la prensa inglesa

El inspector jefe de la Policía portuguesa destituido de sus funciones en el transcurso de la investigación concerniente a la desaparición de la niña británica Madeleine McCann, Gonçalo Amaral, defendió hoy que la menor falleció el mismo día de su desaparición --3 de mayo de 2007-- como consecuencia de un accidente y criticó la presión ejercida sobre el proceso, "sobre todo por parte de la prensa británica", a la que acusó de orquestar "una campaña de manipulación" cuya consecuencia fue el archivo del caso.

EUROPA PRESS En la rueda de prensa de presentación del libro 'Maddie, la verdad de la mentira' (Editorial Esquilo), Amaral indicó que todas las pesquisas y pruebas reunidas en el transcurso de la investigación indican que "la niña está muerta y que su cadáver habría sido ocultado después por parte del matrimonio McCann".

En este sentido, aportó como testimonio la información facilitada por una familia irlandesa, que aseguró que el mismo día de la desaparición de Madeleine vio al padre de la menor, Jerry McCann, dirigirse con una niña en los brazos en dirección a la playa de Praia da Luz, en el Algarve portugués, donde se alojaban los McCann.

Apartado del caso a primeros de octubre de 2007, Amaral señaló que se jubiló con la intención de elaborar el libro que ahora sale a la luz, "un texto claro y directo" que ofrece una descripción exacta de cómo transcurrieron muchos de los hechos de una investigación que "les cambió la vida a todos los que en ella intervinieron", según admitió Amaral, que se propone ahora "restaurar" desde un escenario distinto el nombre de la Policía portuguesa. "Fuimos vilipendiados y lo mínimo que exigimos es respeto a nuestro trabajo", reclamó.

Por otra parte, confió en que la investigación se reabra y se resuelva en un futuro, al tiempo que defendió que "la Policía tiene que desempeñar su trabajo objetivamente, sin presiones y siguiendo los procedimientos penales, sin que esto implique por ello que tenga que atenerse a lo políticamente correcto".

"Con la Policía inglesa no hubo ningún problema -continuó-- porque todos los que nos dedicamos a esta profesión hablamos la misma lengua, sea cual sea nuestro idioma", aclaró Amaral, quien destacó que "el problema suele venir por parte de los superiores, de los que están por encima". Desveló que los policías que trabajaron en el proceso tienen la prohibición de pronunciarse sobre el caso hasta que no estén jubilados, como ya lo está el mismo Amaral.

Con respecto a la investigación en sí, explicó que en un primer momento la Policía trabajó sobre el supuesto del rapto, hipótesis que luego se abandonó cuando las pruebas recogidas "evidenciaron" el fallecimiento de la niña. Según explicó, "es normal que el matrimonio McCann se resista a creer que la niña está muerta porque se trata de la postura habitual de los padres que sufren traumas de este tipo".

En este punto, se refirió también al caso de la niña Mari Luz, de Huelva, y consideró "responsabilidad de los medios de comunicación" el hecho de que determinados sucesos de esta índole "tengan mayor repercusión pública que otros".

Con nuestro agradecimiento a "eme"


Abcdesevilla.es

«Los padres de Maddie no actuaron como los de Mari Luz»

MARTA R. DE LA BORBOLLA. SEVILLA
Viernes, 12-09-08

«Una investigación criminal sólo se compromete con la búsqueda de la verdad. No debe prestar atención a lo políticamente correcto». Así de contundente se mostró Gonçalo Amaral, ex inspector de la Policía Judiciaria Portuguesa, en la presentación en Sevilla de su libro «Maddie, la Verdad de la Mentira», dedicado a la desaparición de la niña británica Madeleine Beth McCann el 3 de mayo de 2007 en el Algarve portugués.

Amaral, que fue coordinador operacional de las investigaciones durante los cinco primeros meses de estudio del suceso hasta que a principios del mes de octubre fue apartado del caso, defiende en su libro que la menor falleció el mismo día de su desaparición como consecuencia de un accidente y que su cadáver habría sido ocultado por parte del matrimonio McCann. En este sentido, aportó como testimonio la información facilitada por una familia irlandesa, que identificó a Gerry McCann como «el hombre que vieron la noche de la desaparición llevando en brazos a una niña en dirección a la playa de Praia da Luz».

Asimismo quiso hacer alusión al caso de Mª Luz Cortés, la niña de cinco años que desapareció de su casa el pasado 13 de enero y cuyo cadáver apareció flotando en una ría de Huelva, para comparar la actitud de ambos padres.«Una actitud muy diferente», según Amaral, y la vez clave para entender el caso. Desde un primer momento, Kate y Gerry McCann sostuvieron la hipótesis del secuestro como la única explicación de lo que había sucedido aquella noche. Según Amaral, «es normal que el matrimonio se resistiera a creer que la niña estaba muerta», pero a la vez asegura que el rapto responde a un «mecanismo para desviar la atención de la policía sobre la responsabilidad de los padres». Por su parte, los padres de Mª Luz son conscientes desde que la menor desaparece, que la muerte de la pequeña es una posibilidad tanto como el secuestro.

En rueda de prensa, Amaral criticó la presión ejercida sobre el proceso por parte de la prensa británica, a la que acusó de «orquestar una campaña de manipulación» cuya consecuencia fue el archivo del caso por parte de la Fiscalía.

Asimismo, señaló que tras ser apartado de la investigación por «presiones políticas internacionales», su jubilación ha servido para recuperar su libertad de expresión y darle la oportunidad no sólo de limpiar su honor sino de contribuir al descubrimiento de la verdad de los hechos y el cumplimiento de la justicia, ya que «Maddie es la única víctima» agregó.

Explicó que en un primer momento la Policía trabajó sobre el supuesto del rapto, hipótesis que luego se abandonó cuando las pruebas evidenciaron el fallecimiento de la niña.

Con nuestro agradecimiento a "Cristina"


Granada Digital

"Aquello era un enorme plató de televisión y, una investigación requiere mucha discreción"

Gonçalo Amaral, máximo responsable policial del caso Madeleine: "La Justicia se trabaja en silencio"

viernes, 12/09/2008 08:39
Lisardo García


En las páginas de su libro 'Maddie. La verdad de la mentira', el lector se enfrentará con sentimientos encontrados: la agonía de unos padres por su hija desaparecida y la empecinada búsqueda de un policía por conocer lo que ocurrió esa noche del 3 de Mayo de 2.007.

Llevaba toda su vida en la Policía; el 3 de Mayo de 2.007 dirigía en Portimão, ciudad del Algarbe portugués, el Departamento de Investigación Criminal. Antes de las 12 de la noche una llamada telefónica le cambió su vida; le notificaron la desaparición de una niña inglesa de 4 años en Lagos, en una urbanización llamada Vila da Luz. Cinco meses estuvo al frente de la investigación hasta que el 2 de Octubre de 2.007 fue cesado fulminantemente. Ahora sale a la luz un libro donde explica lo que ocurrió: Su verdad.

GD.- La lectura de su libro, revela el fuerte impacto emocional y personal que estos hechos te causaron. ¿Es cierto?

Sí es cierto, pero esto no tiene que ver con ninguna venganza; responde a una necesidad por responder a muchas acusaciones, a muchas calumnias sufridas tanto a nivel personal como a nivel corporativo. Durante el tiempo que llevé la investigación siempre me decía: La Justicia se trabaja en silencio; pero al final no pude más, pedí a mis superiores autorización para responder a tantos infundíos, pero se me negó. Me vi obligado a dejar la policía en Julio de 2.008, tras archivarse el caso y después de 27 años en el Cuerpo, para tener la libertad de poder expresarme y restablecer mi honor.

GD.- Si la Justicia se trabaja en silencio, ¿este libro es un grito al no haberte dejado trabajar?
Si es verdad, es una manera de decir más vale honra sin vida, que vida sin honra.

LOS ERRORES DE LA INVESTIGACION

GD.- Tras la denuncia de la desaparición, se desplazó al lugar de lo secos una dotación policial. ¿Qué errores se cometieron?

No pretendo culpar a ningún compañero, si bien es cierto que el reportaje fotográfico dejó mucho que desear, al no recogerse a ninguna persona en dichas fotos, cuando en la casa había mucha gente esa noche, esto hubiera sido importante tenerlo. Hubo también deficiencias en la toma de huellas. Era normal, éramos una comisaría pequeña sin personal especializado en una investigación de esta índole.

Gonçalo Amaral afirma que Madeleine McCann murió esa noche del 3 de Mayo de forma accidental, que se simuló un rapto y se ocultó el cadáver siendo sus padres sospechosos de eso delitos.

GD.- Cuales fueron los hechos e indicios más importantes que motivaron la declaración de argüidos (sospechosos) de los padres de Maddie?

Fundamentalmente los informes de ADN de los laboratorios ingleses que confirmaban el trabajo de los perros de la policía inglesa que encontraron olor a cadáver y vestigios biológicos de la niña en varias habitaciones del apartamento, en las prendas de la madre y en el coche que los McCann alquilaron veinte días después de la desaparición de Maddie; otra prueba importante es la declaración de la familia irlandesa Smith que afirmaron reconocer al padre Gerry McCann llevando en brazos a una niña que parecía dormida sobre las 23 horas de esa noche.

GD.- Entonces ¿Por qué se produce tu cese en la investigación y recientemente el sobreseimiento provisional del caso?

No lo sé, probablemente tuvo mucho que ver con el cambio de la policía inglesa. Hasta que la familia estuvo en Portugal se mostró colaboradora y apoyó la tesis de la muerte de la niña. Posteriormente cuando el matrimonio abandonó Portugal, cambió su línea argumental regresando a la tesis del rapto; eso de una parte y de otra, pudo haber algo de presión política debido a la trascendencia mediática del caso. Los padres recaudaron más de 2 millones de libras esterlinas para buscar a la niña; no olvide que esas fechas coincidieron con la firma del Tratado de Lisboa. De todas formas no se comprende, no ya mi cese, sino el archivo de las actuaciones.

EL TRABAJO DE INVESTIACION Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

GD.- ¿Cómo recuerdas el trabajo de aquellos días?

Aquello fue muy duro, era trabajar con mucha presión, sobre todo por los medios de comunicación que allí se desplazaron; aquello era un enorme plató de televisión y, una investigación requiere mucha discreción que, lamentablemente no teníamos. Yo me sentía secuestrado, no podíamos ir ni a comer tranquilamente a ningún sitio. Además, no era el único asunto que llevábamos. Aquello fue duro, muy duro.

GD.-¿Como trabajabais entonces?

Buscamos un lugar alejado, donde nos reuníamos todos los policías, era el denominado gabinete de crisis, allí compartíamos todas las informaciones y decidíamos los pasos a seguir; aquello fue una investigación en equipo, no de una sola persona.

SOBRE EL FUTURO

GD.- ¿Cuál será el futuro de este caso?

Ahora mismo el sumario está cerrado, si apareciesen nuevas pruebas o la familia Smith estuviera dispuesta a declarar en Portugal, quizá la cosa cambiaría. Espero que el tiempo sea el Juez que dé o quite razones.

GD.- ¿Y ahora qué? ¿Cuál es tu futuro profesional?

Pienso trabajar en tareas de apoyo a despachos de abogados, elaborando informes criminológicos; realizar investigaciones etc. Ese es mi futuro que espero sea interesante.

Hay muchos periodistas esperando entrevistar a este ex policía; se le nota cansado y, a la vez satisfecho; ha dado su versión, ha recompuesto el puzzle, su puzzle. En las páginas del libro el lector se enfrentará con sentimientos encontrados: la agonía de unos padres por su hija desaparecida y la empecinada búsqueda de un policía por conocer lo que ocurrió esa noche del 3 de Mayo de 2.007. El lector y el tiempo tienen la palabra.

Con nuestro agradecimiento a "eme"