lunes, 17 de noviembre de 2008

Caso Madeleine McCann - La “Verdad de la Mentira” ¿en Tierras de Su Majestad?

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Câmara de Comuns

Comienzo por reafirmar algo que ya repetí en innumerables ocasiones en relación al caso “Maddie”: ¡en Portugal no existió secreto de sumario! ¡En Portugal apenas existió un secretito de sumario! El libro del Sr. ex inspector Gonçalo Amaral y las noticias de un “informador” de los McCann en el seno de la policía judiciaria constituyen prueba inequívoca de lo que acabo de afirmar. ¿Qué quiero decir con esto?

Durante todo el desarrollo del caso “Maddie”, los medios fueron dando noticias relativas a cuestiones que estaban al abrigo del secreto de sumario, en nombre de “fuentes fiables” de la policía judiciaria. Bien, en determinado momento de este largo proceso afirmé públicamente que la única “fuente segura” que conocía era la tradicional y bella “Fuente Luminosa”, situada en la Alameda D. Alfonso Henriques, en Lisboa. ¿Y por qué? Porque, en verdad, las “fuentes seguras”, como sería de esperar en la deontología periodística, nunca eran relevadas, pero la información transmitida siempre era objeto de controversia. O mejor, nunca se acreditaba plenamente que lo que se estaba contando en las entrevistas constituían hechos y no teorías sujetas a tratamiento periodístico.

Como la publicación del Libro “La Verdad de la Mentira”, del Sr. ex inspector Gonçalo Amaral, y de la, casi inmediata, publicación del proceso archivado, puede verificarse eso mismo: al final, gran parte del secreto de sumario, no pasó de ser un secretito. En primera persona, el Sr. ex inspector Gonçalo Amaral relata ¡HECHOS! Repítase, en primera persona, el Sr. ex inspector Gonçalo Amaral relata ¡HECHOS!

Pero no fue el Sr. ex inspector quien faltó al respeto al secreto de sumario. El Sr. ex inspector Gonçalo Amaral tuvo el notable papel de garantizar que los hechos que relató, en su mayoría ya públicos, eran ¡HECHOS! Reponiendo su, más que merecido, buen nombre, el autor de la obra “La Verdad de la Mentira”, inadvertidamente, demostró que, al final, se trataba de un secretito que alguien dejaba escapar, de cuando en cuando. ¿Pero quién?

Las noticias de los últimos días que apuntan hacia un ex inspector y los movimientos que, sutil e inexplicablemente, se siguieron en el seno de la policía judiciaria nos dan la respuesta, por lo menos en parte, a esta curiosa pregunta. Pero, a este propósito, aguardamos algunos días hasta que la polvareda pueda asentarse un poco y nos deje vislumbrar una respuesta más consistente.

En un momento en que el Sr. Clarence Mitchell ha estado poco hablador, actitud consistente en una estrategia de observador atento de los hechos que, aparentemente, nada tienen que ver con el caso “Maddie”, y en cuanto a este caso intenta, también por esa vía, el camino de estrategias útiles de saciación y extinción mediática, es que, de tierras de Su Majestad, surge lo inesperado.

En realidad, el silencio del Sr. Clarence Mitchell y de los McCann, que podría permitir continuar con el intento de extinción del caso “Maddie” en Portugal, por una bolea extraña del caso “Joana”, cuya asociación fue, en parte, desvelada por el Sr. Dr. Marcos Aragão Correia, fue interrumpido. ¡Volvieron las amenazas del Spin Doctor!

Según el periódico británico citado, el Sr. Clarence Mitchell reafirmó que los abogados de Kate y Gerry han estado atentos a lo que Gonçalo Amaral ha estado diciendo sobre el caso, que considera como altamente difamante del matrimonio McCann. Y adelantó que si el autor decide publicar el libro en Inglaterra las palabras serán estudiadas minuciosamente por los abogados que no hesitarán en actuar en caso de que las mismas sean difamatorias.

Esta intervención del Sr. Clarence Mitchell merece, en mi opinión, algunas preguntas y comentarios.

En primero lugar, ¿los McCann están a la espera de que el libro sea traducido a lengua inglesa para certificar su contenido? ¿No lo han leído ya? ¿No tenían traductores para esto?

En segundo lugar: Gran Bretaña ¿es o no es un país democrático del espacio europeo donde la iniciativa de publicar una determinada obra se rige por los trámites normales de las reglas de publicación en cualquier país libre del mundo civilizado? ¿O, tal como en algunos países totalitarios, se hacen amenazas a la libertad de expresión? ¿¿¿Recuerda los versículos satánicos de Rushdie y la crítica al gobierno Iraní???

En tercer lugar: si los abogados portugueses no llevaron a cabo ningún tipo de acción contra el citado libro, y seguramente lo han leído, ¿por qué irían los abogados ingleses a llevar a cabo tales acciones? ¿Transformará la lengua inglesa HECHOS en calumnias difamantes? ¿Tendrán los abogados ingleses competencias diferentes de la de sus congéneres portugueses? ¿O no existen motivos para ninguna acción? ¿O determinadas acciones tendrían consecuencias para el demandante y demandado?

Sr. Clarence Mitchell,

El Dr. Gonçalo Amaral también conoce las leyes. ¡Es jurista!

Señor Clarence Mitchell,

¡El Dr. Gonçalo Amaral también está bien aconsejado!

Sr. Clarence Mitchell,

Como el propio autor siempre ha afirmado y el proceso archivado lo demuestra, el libro “La Verdad de la Mentira” ¡no narra juicios de valor! ¡Narra la sucesión de HECHOS! La teoría de la muerte accidental de “Maddie”, los hechos descritos, son compartidos por un amplio conjunto de especialistas, de todo el mundo, ¡incluso en Inglaterra!

Sr. Clarence Mitchell,

¡¡¡Todos dejamos de tener miedo de charlatanes cuando nos hacemos mayores!!!

¡Por eso, respetamos la memoria de dos niñas: Madeleine McCann y Joana Cipriano!


Publicado por Paulo Sargento a las 02:45

Traducción de Mercedes

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