sábado, 31 de enero de 2009

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Correio da Manhã

Materia de Facto

El Reino Unido, país con dificultad en responder a las peticiones de cooperación, solicitó acceso a las cuentas bancarias de nuestro Primer Ministro.

Parece que tal petición se ha convertido en imperiosa ante meras hipótesis y pocos o ningún indicio de prácticas ilegales en el caso Freeport. En el “caso Maddie” solo se pidieron los registros de las tarjetas de créditos de los padres y amigos.

La respuesta fue hilarante: “No se conocen cuentas bancarias ni ninguna tarjeta de crédito.” Aquellos médicos tenían hipotecas y utilizaban tarjetas de crédito para viajar y adquirir bienes y servicios, mientras tanto la información fue denegada, ni siquiera con la carta rogatoria se consiguió algo que se consideraba esencial para la investigación, basada en fuertes indicios y no en meras especulaciones.

En este momento, por razones políticas, la muerte de aquella niña, es considerada, en Inglaterra, un asunto de seguridad nacional, qué decir del ataque británico al Primer Ministro de un país independiente y democrático. ¿Será que los ingleses siguen pensando en Portugal como una república bananera en la que por todo y por nada se dice siempre “sí”? Ya va siendo hora de decir “no”.

Se espera una respuesta que respete el principio de reciprocidad: no se conocen cuentas bancarias ni tarjetas de crédito de nuestro Primer Ministro…

Gonçalo Amaral, ex-inspector de la PJ

Traducción de Mercedes

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