viernes, 13 de febrero de 2009

Caso Haleigh Cummings - Niñera recuerda la noche que la niña de 5 años fue secuestrada de su casa en Satsuma

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The St. Agustine Record

By DANA TREEN Posted: Friday, February 13, 2009; Updated: 1:07 AM on Friday, February 13, 2009

SATSUMA – Por primera vez, Misty Croslin, la chica de 17 años que estaba cuidando los niños de su novio la noche que Haleigh Cummings de 5 años desapareció, cuenta en público lo que recuerda de la noche del lunes en el interior de la casa móvil de Green Lane.

Mientras las horas se han convertido en días tras la desaparición, Croslin ha estado bajo escrutinio por ser la última persona que la vio cuando metió a la pequeña niña en la cama el lunes.

Las autoridades están tratando la desaparición como un secuestro.

“No me importa lo que diga la gente sobre mi porque yo no lo hice”, dijo Croslin el jueves. (Inciso: ¿No hizo qué?)

En interrogatorios que incluyeron preguntas mientras estaba enganchada a un detector de mentiras, Croslin dijo que tenía poco que decirles a los investigadores sobre lo que pasó.

“Yo estaba durmiendo”, dijo. “No sé lo que pasó”.

Dos de sus sobrinos que son más o menos de la edad de Haleigh estuvieron en la casa móvil donde Croslin y Ronald Cummings, de 25 años, viven sobre las 17h00 del lunes. (Inciso: Ronald tiene 23 años. Insisto en esto porque según las leyes de algunos Estados una persona menor de 24 años puede mantener una relación con una “niña” de 16 ó 17 años sin ser detenido por abuso de menores).

Al ser el martes día lectivo, Croslin metió a pequeña en la cama sobre las 20h15. Unas dos horas más tarde, dijo Croslin, ella se fue a dormir con el hijo de 3 años Ronald Jr., en la misma habitación.

Cummings estaba en el trabajo

Un miembro de la familia dijo que Haleigh estaba durmiendo en una cama separada junto al televisor.

Croslin dijo que ella no oyó nada ni notó nada raro hasta que se levantó sobre las 3 de la mañana.

“Cuando me fue a dormir ella estaba allí”, dijo. “Cuándo me desperté había desaparecido”.

La Oficina del Sheriff del Condado de Putnam recogió la llamada de Croslin al 911 a las 3h27, más o menos a la misma hora que Cummings llegó a casa.

El jueves ella dijo que se había prestado voluntaria para someterse a la prueba del polígrafo – ambos.

“Estaba tan agitada esa noche, que no paraba quieta,” contó lo angustioso que había sido. “No podía estar quieta. Estaba llorando.”

Cummings dijo sobre su familia “Nos hemos ofrecido todos para someternos al detector de mentiras.” Dijo que no había ninguna razón para creer que él o su novia les hubieran fallado.

Dijo que estaba deseando hacer lo que hiciera falta.

“Si necesitáis extraer sangre, extraer sangre”, dijo.

El Sheriff Jeff Hardy dijo que Croslin se sometió a la prueba, pero que no podía discutir los resultados de las pruebas del polígrafo.

“Misty ha sido interrogada intensamente,” dijo Hardy. Dijo que los vecinos de la zona habían sido de ayuda y que las familias habían estado “extremadamente colaboradores”.

A primera hora de la tarde del jueves, Cummings, los miembros de su familia y amigos estuvieron hablando con George Anthony, cuya nieta Caylee desapareció en Orlando en lo que se convirtió en un caso conocido internacionalmente.

Anthony dijo que se había decidido a ir a Satsuma el jueves después del funeral por su nieta. Compartió el almuerzo y una conversación privada durante más de un hora bajo un toldo porque las autoridades todavía no les permitían regresar a su casa móvil.

“No necesitan ser juzgados”, dijo Anthony ante un puñado de cámaras y reporteros. “No necesitan ser escudriñados.”

Lo más importante que compartieron es la fuerza, dijo Anthony.

“Necesitan apoyarse el uno en el otro”, dijo. “Tienen que estar ahí no importa lo que pase. Tienen que ayudarse cuando las cosas se pongan difíciles, y hay días difíciles, hay horas difíciles, hay minutos difíciles.”

Cummings, con Croslin a su lado, hizo su propio llamamiento por el regreso de su hija.

“Si sabes algo sobre su paradero, si la has visto, (si) se ha puesto en contacto contigo alguien que cree que la puede haber visto, simplemente contacta con las autoridades locales,” dijo. “Estamos intentando encontrar a mi hija y traerla de vuelta a casa sana y salva. Queremos que vuelva. Solo queremos eso.

“No queremos venganza. Solo queremos que mi hija vuelva”.

Hizo una escueta petición a cualquier secuestrador.

“Déjala en un lugar seguro, llama al 911,” dijo. “Si has hecho algo con ella, dinos donde está.”

Hardy dijo que los efectivos se estaban ampliando para incluir búsquedas a caballo para registrar matorrales y pinares del sur de la comunidad. Esporádicamente durante el día, podían oírse helicópteros sobrevolando.

Mientras continuaba la búsqueda por aire y mar, Texas EquuSearch, un grupo especializado en búsquedas a caballo, llegaron para rastrear los matorrales.

“Extenderemos la investigación tan lejos como haga falta,” dijo Hardy.

“Trabajamos hasta bien entrada la noche interrogando a la gente.”

Hardy dijo que se habían enviado objetos para ser analizados en el laboratorio pero que no podía decir de qué objetos se trataba.

Los investigadores han hablado con los amigos y familia de Cummings así como con la madre de Haleigh, Cristal Sheffield, de 23 años, del Condado de Baker. Los agentes incluso los del FBI han estado localizando a los delincuentes sexuales –hay 44 registrados en las 5 millas circundantes- para interrogarles.

Se les ofreció la posibilidad de someterse a la prueba del polígrafo a aquellos que habían sido interrogados.

Mientras pasaba el día, los investigadores se abrieron paso con machetes entre el denso follaje en busca de alguna señal de Haleigh, los helicópteros sobrevolaron la zona y los perros pisteros rastrearon el terreno.

Al llegar la noche, no se había anunciado ningún hallazgo.

Hardy dijo que no ningún juguete favorito o cualquier otro objeto de Haleigh parecen faltar de la casa móvil de Buffalo Bluff Road.

“En mejor escenario que nos podemos encontrar es que la niña esté viva y bien,” dijo.

Cummings tiene la custodio de Haleigh y Ronald Jr. y compartía la responsabilidad parental con Sheffield, según demuestra el registro judicial.

Dijo que en los registros judiciales consta que a Haleigh se le había diagnosticado el síndrome de Turner, un defecto cromosómico que afecta a 1 de cada 2.500 niñas, y que requiere revisiones mensuales con un cardiólogo y un endocrino.

No está claro si esto pudiera tener una repercusión sobre Haleigh en un plazo corto de tiempo.

J. Atilio Canas, un endocrino en la Nemours Children’s Clinic, dijo que eso dependía de cada paciente. Por ejemplo, algunas niñas con el síndrome de Turner pueden sufrir problemas cardíacos. Si este era el caso, entonces esa niña puede necesitar medicación.

Cummings dijo que él no tiene ni idea de quién ha podido llevarse a su hija.
Dijo que era un hombre reservado.

“No hago amigos, no hago enemigos”, dijo.

Contribuyó a la elaboración de este artículo Times-Union writer Deirde Conner.

Traducción de Mercedes