domingo, 26 de abril de 2009

La policía británica, a examen

The Guardian

Los países libres necesitan unas fuerzas de seguridad fuertes contra el crimen y el terrorismo, pero los agentes no pueden violar las libertades individuales en el desempeño de sus funciones

TIMOTHY GARTON ASH

Artículo traducido en El País

Hay dos clases de países: aquellos en los que la gente normal y decente tiene miedo a los criminales, pero confía en la policía, y aquellos en los que la gente normal y decente tiene miedo a los criminales y a la policía. He pasado mucho tiempo en países de este segundo tipo, que seguramente siguen siendo mayoritarios en el mundo. En cambio, crecí con una idea muy de clase media británica de que mi país era un ejemplo clásico del primer grupo, más afortunado. En los últimos años, como muchos otros británicos, he empezado a dudarlo.

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