domingo, 14 de junio de 2009

Caso Madeleine McCann - Raymond Hewlett, sospechoso del caso Maddie admite que no tiene una coartada para la noche en que desapareció

Mirror.co.uk

EXCLUSIVA de Simon Wright en Aachen, Alemania

(Inciso: Raymond Hewlett ni es sospechoso ni admite que no tenía coartada en ningún punto de esta entrevista)

El pedófilo convicto habla por primera vez sobre la investigación Maddie, pero dice que él no la mató


Destrozado, delicado, con sólo unas semanas de vida, Raymond Hewlett es el hombre que los McCann temen podría llevarse los secretos de la desaparición de su hija a la tumba.

El violador de niños convicto –que ha sido catapultado al primer plano en la búsqueda de Madeleine- se sienta encorvado en el escuálido apartamento alemán, respirando entrecortadamente mientras por fin rompe su silencio.

“Es obvio porqué están interesados en mí,” dice Hewlett con voz entrecortada, 64. “Pero todos pueden pensar lo que quieran. Yo no maté a la hija de los McCann. Es la verdad y nunca va a cambiar.”

El hombre encarcelado tres veces por abusos sexuales a niñas habla hoy por primera vez con la intención de limpiar su nombre en medio de la montaña de pruebas circunstanciales que existen contra él.

Hewlett, que ha estado escondido (Inciso: ¿Escondido? Que sepamos se encontraba ingresado en un hospital tras haberse sometido a una operación para intentar extirpar un tumor en la garganta) desde que fue relacionado con el caso, admite que estaba en el Algarve cuando Madeleine fue secuestrada y, como demuestran nuestras fotografías, tiene un aspecto sorprendentemente similar al boceto de un sospechoso con la cara marcada visto merodeando por el apartamento. (Inciso: Mentira, dice que no ha estado en el Algarve desde 2002 y la fotografía que muestra este tabloide no se parece en absoluto al hombre de 35 a 40 años que aparece en "los diversos bocetos" ni al sospechoso descrito por la testigo estrella Miss Tanner).

Cinco semanas después de su desaparición, se marchó de Portugal a Marruecos para un “viaje de negocios” durante dos meses.

Allí, le contó a Peter Verran, un turista con el que hizo amistad, que estaba obsesionado con el caso y admite haber estado en el exterior del apartamento vacacional de los McCann en Praia da luz “muchas veces” y haber aparcado su caravana cerca del complejo. (Inciso: Todo "según" la versión de un hombre cuya credibilidad no ha sido demostrada).

Además se niega a ofrecer una coartada para la noche en que Madeleine, de tres años, desapareció. (Inciso: Se niega a ofrecer "a este tabloide" una coartada. Ya se la presentó, en su día a la policía, coartada que ha sido confirmada)

“Tengo una coartada pero ¿por qué debería compartirla?” dice, luchando para respirar con cada sílaba.

“Hay una persona que puede decir donde estaba ese día, pero ¿por qué debería meterla en esto? No he hecho nada malo. ¿Así que por qué tendría que probarlo?

“Han convertido mi vida en una miseria por algo sobre lo que yo no sé nada y por un delito que no he cometido.

“Me sometería a un detector de mentiras (Inciso: ¿Por qué no hacen lo mismo los McCann y sus amigos?). Me someteré a cualquier prueba que quieran. La única vez que he visto a Madeleine McCann ha sido en los carteles de desaparecida. La vi una vez en la televisión en un bar. Pero nunca la he visto en la vida real. Sí, he estado en Praia da Luz, pero no desde 2002.”

Pero esas afirmaciones contradicen lo que el ex guarda escocés el Sr. Verran, de 46 años, dice que Hewlett le contó – que él se encontraba en la zona de Praia da Luz en el momento que Madeleine desapareció en mayo de 2007. (Inciso: ¿Y este hombre salido de la nada tiene más credibilidad para Mortadelo y Filemón que las diligencias presentadas en el sumario?)

Los detectives privados de los McCann se fijaron por primera vez en Hewlett, padre de seis hijos, en febrero de este año cuando su nombre les fue facilitado durante una investigación puerta a puerta realizada en la localidad.

Su distintivo camión Dodge, su familia numerosa su bizarro estilo de vida nómada lo singularizó.

Posteriores comprobaciones sobre su pasado revelaron que tenían condenas previas en Reino Unido, que incluían la violación de una niña de doce años que metió en su coche y posteriormente drogó con un decapante, un intento de violación a una niña de14 años que secuestro de una feria y a la que amenazó con una pistola de juguete así como el secuestro de una repartidora de periódicos de 14 años. (Inciso: Todos estos delitos supuestamente cometidos en los años 70).

Los investigadores de los McCann empezaron a buscarlo, con la intención de eliminarle de sus investigaciones. (Inciso: Algo que ya ha hecho la PJ y los EXPERTOS BRITÁNICOS que apoyaban la investigación en Portugal).

Los detectives portugueses dijeron a los oficiales británicos que ellos no eran conscientes de su existencia hasta que el equipo de los McCann hizo público su nombre. (Inciso: Esto es mentira. Constan en el sumario aproximadamente 100 páginas de diligencias que reflejan una completa investigación sobre el Sr. Hewlett. ¿Por qué manipular a la opinión pública de esta forma tan rastrera?).

Pero extrañamente, Hewlett dice al Sunday Mirror que la policía portuguesa lo visitó dos veces en relación con el caso Maddie así como que entregó una muestra de ADN y sus huellas dactilares, aunque nunca fue arrestado o interrogado. (Inciso: Por favor, podría alguien detener e interrogar al autor de este artículo por mentiroso?)

Los investigadores de los McCann no están seguros de si creerle a él o a los detectives en Portugal (Inciso: que Mortadelo y Filemón cuestionen el trabajo de la policía de un país democrático resulta cuanto menos ridículo. Que un tabloide como éste cuestione la profesionalidad de la policía judicial de un país democrático, teniendo en cuenta que esa misma policía judicial puso a su disposición el sumario donde constan las diligencias realizadas al Sr. Hewlett, es claramente demandable). Hewlett dice que la policía portuguesa, basándose en información desconocida, hizo una redada en su camión mientras él recibía un tratamiento contra el cáncer en España durante agostó de 2008. (Inciso: La PJ registró su camión porque su nombre aparecía en la lista de delincuentes sexuales entregada por las autoridades británicas a las autoridades lusas.)

También dice que la policía local que ayudaba en la búsqueda de Maddie lo visitó a él, a su mujer Mariana y a sus hijos durante el verano de 2007.

Dijo: “Comprobaron que todos los niños que vivían con nosotros eran nuestros. Nuestra hija más pequeña se parece un poco ella. Pero vieron que todo estaba bien y se marcharon.

“La policía volvió en agosto del año pasado y le dijeron a Mariana que investigaban a la niña McCann. Le preguntaron a Mariana por mí y ella les dijo que yo estaba en el hospital. Vinieron a verme y me pidieron permiso para recoger una muestra de ADN y mis huellas dactilares. Yo estaba muy enfermo y casi no fui capaz de hablar con ellos. Me preguntaron dónde estábamos aparcados en el Algarve en la primera mitad de 2007.

“Yo les dije, ‘Ustedes saben donde hemos estado porque saben que estuvimos por allí.’

“Yo sabía por qué estaban preguntando, porque había visto la televisión y los periódicos. Por entonces, la fotografía de la niña de los McCann estaba en todas las tiendas y supermercados en los que entrabas. Yo tengo condenas previas por delitos sexuales contra niñas por lo que mí corazón se hundió. Pensé, “Oh no, ahí vamos otra vez.”

“Yo estaba a mucha distancia de Reino Unido pero daba igual. Intenté duramente construir una nueva vida. Pero mi realidad es que mis condenas anteriores nunca desaparecerán.

“Tengo que lidiar con ello porque siempre va a ser así. Les entregue la muestra de ADN y mis huellas dactilares. Sabía que ellos sólo estaban haciendo su trabajo pero yo estaba muy enfadado. Yo ya tenía bastante. Tenía un cáncer y no tenía dinero.”

Cuando Madeleine desapareció, Hewlett y su familia se movían entre 3 pueblos del Algarve –Vila Real de Santo Antonio, Fuzeta y Tavira- todos dentro de un radio de 60 millas de Praia da luz. Conseguían dinero recogiendo chatarra y piezas de viejos coches, para después venderlo.

Hewlett, natural de Todmorden, West Yorks, y Mariana llegaron por primera vez a Portugal desde su Alemania natal en el verano de 2002. Llevaban juntos cinco años después de haberse conocido en Italia. Él era mecánico en un barco para turistas y Mariana trabajaba como limpiadora para el dueño del barco en la isla mediterránea de Elba.

Se embarcaron en un tour por Europa en el camión Dodge convertido. Él había instalado camas para sus hijos, un fregadero, una cocina y una ducha.

En ese momento la pareja tenía cuatro hijos –David, de díez años, que murió al caer del camión en diciembre del pasado año, Michael, de nueve años, Anya, de ocho, y Jobe, de siete, quienes nacieron todos en Alemania. Yanina, de seis años y Paul de tres, nacieron durante sus viajes a través del Algarve, y el más pequeño Daniel, ahora con seis años y medio, nació en España. (Inciso: espero que el abogado que está representando al Sr. Hewlett tome buena nota de que éste tabloide pública impunemente el nombre de todos los menores, que, que sepamos no han cometido ningún delito mi merecen ser tratados como delincuentes).

“Parábamos en varios lugares y decidíamos sí quedarnos por allí o no,” dice. “Todo dependía del clima y lo fácil que era hacer dinero. Yo solía tocar por las calles, con una guitarra. Realmente no sé tocar pero la gente me daba dinero de todas formas.”

Hewlett dice que estaba a una distancia de 60 millas –en Vila Real de Santo Antonio-cuando Maddie fue secuestrada (presuntamente secuestrada). Crucialmente, dice que no puede recordar específicamente estar allí aquel día. (Inciso: Teniendo en cuenta que dice no haber estado en Praia da Luz desde el año 2002 no sé que parte es la que no entiende el torpe redactaro de la noticia... Es decir, Clarence Mitchell).

“El 3 de mayo era jueves y yo siempre estaba en Vila Real de Santo Antonio los jueves,” dice. “mi rutina nunca cambiaba. Eso está a cien kilómetros de Praia da Luz.

“Sí le preguntas a la gente si estábamos allí ese día, no sé lo que dirían. Quizás no puedan recordarlo. Si les preguntas si estábamos allí normalmente, dirán que sí. Si no fuera por el hecho de que vivíamos del modo en que lo hacíamos, no sería capaz de decir tan claramente que es ese lugar en donde estaba.

“Sólo puedo decirlo por nuestro modo de vida. En lo que a mí respecta, no tengo que probar nada.

“Nuestro camión era nuestro único vehículo. No tenía ningún otro vehículo en el que desplazarme. Es un vehículo muy llamativo. Una vez que lo ves, nunca lo olvidas. Era de esa manera de forma deliberada porque yo quería que la gente nos viera. No quería esconderme.”

Pero afirma que una amiga que grabó un vídeo doméstico de él y su familia el 5 de mayo –dos días después de la desaparición de Maddie- podría responder de su paradero el 3 de mayo.

Un video de 30 minutos –que ha visto el Sunday Mirror- muestra a Hewlett, Mariana y sus siete (sic) hijos riéndose ante la cámara y jugando entre ellos en una feria a la que acuden con regularidad en el pueblo portugués de Fuzeta cada domingo, a menos de 40 millas de Praia da Luz.

Su hija más pequeña Yanina tiene una sorprendente semejanza a la desaparecida Maddie.

Él dice: “la amiga que hizo el vídeo recordará donde me encontraba yo dos días antes. Ella podrá decirle a cualquier a dónde estaba. Pero no se lo he pedido ni pienso hacerlo.

“¿Por qué tendría que pedírselo? No creo que tenga que involucrar a nadie. ¿Por qué tendría que meter a más gente en esto? A mí no me gusta estar involucrado, ¿así que porque tendría que dar nombres de otras personas para que también sean molestadas?

“Se lo podría pedir, pero sí me contesta que no, entonces lamentándolo, la respuesta es no. Entonces la gente simplemente tendría que seguir especulando.”

Un mes más tarde, el 10 de junio, Hewlett se marchó de Portugal y se llevó a su familia a Marruecos.

Dijo: “un amigo me entregó un viejo Mercedes yo lo desmonté en piezas.

“Yo sabía que valían una fortuna en Marruecos porque había estado allí durante un par de meses en 2005. Puedes conseguir un buen dinero por los tornillos y tuercas de un Mercedes allí.

“Yo conocía gente en el muelle de Faro y conseguí que el Capitán de un ferry nos llevara gratis. Nos quedamos en Marruecos durante dos meses y volvimos en agosto. Ganamos 300 € con la venta de las piezas del coche.”

Su voz es tan débil que algunas veces es casi inaudible, hoy Hewlett está retenido en su hacinado apartamento, con Mariana y sus seis hijos.

La familia llegó allí hace seis semanas al deteriorarse su salud, Mariana puede conseguir beneficios estatales.

Hewlett fue localizado el mes pasado por los detectives de los McCann en un hospital de Aachen, Alemania, donde se estaba sometiendo a un tratamiento. Los detectives tenían la esperanza de poder hacerle una serie de preguntas pero él se han negado a verles y se han visto obligados a volver a Gran Bretaña con las manos vacías.

Esta semana, viajaron allí por segunda vez pero se consideró que estaba demasiado enfermo para someterse a un interrogatorio intensivo. (Inciso: Si estos dos descerebrados se molestaran en leer el sumario y confirmaran la información que aparece en el quizás no tendrían que gastar, mejor dicho malgastar, el dinero que escolares han recaudado para un fondo que supuestamente fue creado para ayudar a encontrar a Madeleine McCann y que sus padres se gastan alegremente en charadas como la presente).

Hoy día él se desgasta en el 4º piso de un edificio, Hewlett se encuentra cerca de la muerte. Los médicos le han dado el alta, diciéndole que no hay nada más que ellos puedan hacer por él, su peso ha caído hasta solamente 45 kg. En vez de expresar simpatía por Kate y Gerry McCann, insiste en que la gente debería sentir lástima por él.

“Yo les diría a los McCann que sé lo que es perder un hijo porque eso me ha ocurrido a mí recientemente,” dice.

“He pasado por un infierno y ahora vivo otro infierno que no me merezco. Lo sé por el hecho de que no he hecho nada malo, pero si la gente no me escucha, ¿qué puedo hacer yo?”

Temblando con el dolor, repite: “yo no maté a la hija de los McCann”.

Traducción de Mercedes

Artículo distinguido con el "Premio urinālis