miércoles, 1 de julio de 2009

Caso Madeleine McCann - El silencio de la sotana


Semanário Privado - Edición Impresa

Un antiguo alumno del seminario das Devesas, Gaia, acusa a un ex profesor de tener, en aquella época, “una vida bastante promiscua”, siendo conocidos “varios abusos sexuales a niños y adultos”, supuestamente practicados por el sacerdote. Este pasado oscuro, según el demandante, remonta a más de una década atrás y el denunciado es el párroco de la Iglesia de Praia da Luz

La historia habría pasado más o menos desapercibida, si no fuese por el hecho que el ex inspector jefe de la Policía Judiciaria (PJ) Barra da Costa hubiera, en octubre del año pasado, presentado una extensa exposición al Procurador General de la República –construida a partir de la denuncia presentada en mayo de 2007 en la GNR por un ciudadano del Minho y con posterioridad de una forma más pormenorizada en la notificación en septiembre de 2008-, sustentada en un auto de notificación que la GNR remitió a la PJ de Portimão.

En la denuncia presentada por el ex alumno, a la que SP ha tenido acceso, se hacen acusaciones graves, que el sacerdote refuta, concretamente: “Estuve en el Seminario durante dos años. Después salí en 1998, después de constatar el mundo de represión y promiscuidad que se vive en el Seminario das Devesas, en Villa Nova de Gaia”.

La denuncia surgió después de que “Álvaro” (nombre ficticio) hubiese visto en la televisión –con los padres de la niña inglesa al padre José Manuel Pacheco”, según consta en los autos, para continuar: -En aquel momento yo era decano en el Seminario, me di cuenta que este padre iba por la mañana a los dormitorios, con frecuencia, a consolar a los más jóvenes, solos, frágiles, vulnerables.” Y en cuanto a los “adolescentes más expertos, más inquietos, que evitaban sus aproximaciones, el “Ze Manel” escribía una carta que enviaba a la familia de los mismos diciendo que no tenían vocación”, añadiendo que llegó a asistir a actos de “sexo oral”, supuestamente practicados por el padre.

“Álvaro” denuncia, además, la circunstancias de que los hechos referidos nunca habían sido tenidos en cuenta por los responsables del Seminario que, incuso, acabaron por expulsar a algunos de los denunciantes- y relata algunas confidencias del sacerdote, concretamente: “el padre Pacheco, a quien yo trataba de “Zé Manuel”, llegó a llorar algunas veces en mi presencia y a “confesarme” que cuando no conseguía controlar sus instintos sexuales tenía que ir al Puerto, junto a los urinarios y jardines públicos a buscar una “oportunidad” para “satisfacerse.”

Exposición del ex inspector al PGR - La notificación de la GNR a la PJ de Portimão

Las razones de la denuncia de Barra da Costa habrían residido en el hecho de que, por lo que parece, la investigación no habría tenido en cuenta la denuncia del ex alumno y no promovió ninguna diligencia con el objeto de que pudiera ser unida a los autos, alegando que era el propio Ministerio Público (MP) quien se ocupaba –no excluir ninguna línea de investigación- lo que según el ex inspector, no se llegó a verificar. Resulta extraño además, que “cuando apenas habían transcurrido poco más de 10 días después de la desaparición de Madeleine, el Padre Pacheco podría haber sido objeto (y no lo fue), entre otras medidas, de una escucha telefónica y ambiental, además de la vigilancia, con el objetivo de contrastar las coartadas y tipo de relación mantenida en aquella época, dentro y fuera de la iglesia, en el discurso de su actividad profesional o personal, probablemente normal, aunque, ante lo expuesto, potencialmente preocupante.”

Nuestro periódico intentó conseguir, sin éxito, una declaración de Barra da Costa quien no ha estado disponible. Por otra parte “Alvaro” a pesar de confirmar todo el contenido de la noticia –y de manifestarse a día de hoy disponible para hablar con las autoridades, en el momento que haya intención de reabrir el caso Maddie-, también declinó prestar declaraciones a SP, alegando preocupación por revelar aspectos de su pasado desconocidos en el seno de su familia.

António Manuel Pinho


El padre inglés lo escenificó todo”

Fuimos a Praia da Luz a hablar con el padre José Manuel –párroco de la iglesia local-, que presenció todo el enredo vivido después de la desaparición de la niña inglesa. Refutando cualquier conocimiento sobre el paradero de la manta, el sacerdote arremete, también, contra las insinuaciones sobre su pasado.

¿Ha participado en las celebraciones de la comunidad inglesa?

En todas.

Y, concretamente, participó en actos religiosos por la niña Maddie. ¿Se fijó alguna vez en la existencia de una manta de color rosa que habría pertenecido a la niña?

Participé, aunque no sé nada. El padre inglés, llamado por los padres de Maddie. Fue él quien celebró todas las misas. En ese contexto, lo que yo podía hacer por ella solo era rezar. Aunque sobre la manta no sé nada. El otro padre es quien sabe mucho –y lo escenificó todo-, fue él quien hizo declaraciones y habló con la PJ.

Aunque, ¿dónde estará la manta de Maddie?

Estaría bien que lo supiera, aunque es posible que el otro padre y la PJ lo sepan.

La PJ no lo sabe. ¿Quiere decir que ellos “perdieron” la prueba?

Yo no sé nada, solo sé que, cuando estaba todo muy reciente, se contaron muchas historias, muy mal contadas y aun más sobre mí: que fue “exiliado” al Vaticano para hablar con el Papa... Solo porque falté 2 o tres días, estaba dado como “exiliado”.

¿Era normal entregar la llave de la iglesia...?

No soy yo quien decide (silencio)

Hay quien lo ha acusado de, cuando estaba en el Seminario de Gaia, de haber participado actos e acoso y abuso sexual.

Es todo mentira, los medios de comunicación no tienen nada mejor que hacer. Es fácil atacar la imagen de un padre. Pero, en este momento, los difamadores están siendo procesados.

Emilia Groza


El caso de la manta de Maddie desaparecida en el Ocean Club

¿Habrá sido utilizada en una ceremonia fúnebre en la capilla de luz? Gonçalo Amaral no descarta esta hipótesis

El tema salió a colación, de una forma misteriosa, durante el transcurso de una entrevista que el matrimonio McCann dio a Oprah Winfrey: ¿qué se hizo con la manta con la que Maddie se tapaba – casi como si fuese un refugio protector y afectuoso – y que fue fotografiado por la PJ el día de su desaparición del apartamento del Ocean Club en la cama de la niña inglesa? Gerry y Kate se quedaron perplejos y no consiguieron responder de forma consistente a la mediática presentadora.

Gonçalo Amaral, el ex inspector que coordinó la investigación sobre el caso, en declaraciones a SP, se acuerda de haber visto la manta en el apartamento del Ocean Club la noche del 3 de mayo de 2007, junto al cuddle cat (peluche), que la niña llevaba consigo habitualmente. Al ex inspector le extrañó que ese pequeño cobertor hubiera desaparecido pocos días después de que fuese emprendida la búsqueda para localizar a la niña. Y subraya, a este propósito, que fibras textiles (con olor a cadáver encontradas por los perros ingleses) fueron detectadas en el Renault Scénic que alquiló el matrimonio McCann en el Algarve y que fue utilizado en un largo y misterioso viaje que realizaron a España.

Como resultado de las investigaciones que ha llevado a cabo por cuenta propia después de haber sido apartado del caso, Gonçalo Amaral no descarta la hipótesis de que la citada manta haya sido utilizada como mortaja en una ceremonia fúnebre secreta realizada en la Iglesia de Luz, sustentando su conclusión en declaraciones de fuentes que considera creíbles, entre las cuales, el padre José Manuel de la Capilla de Luz (ver entrevista con el sacerdote).

Según el ex inspector, la Iglesia Católica estaría al margen de ese secreto que supuestamente podría ser del conocimiento de altos cargos del clero. Además, un dato poco esclarecedor en esta extraña historia es el hecho de que el matrimonio haya tenido acceso a las llaves de la iglesia que les habrían sido entregadas por el padre anglicano, justificando este acto con la necesidad de, recatadamente y lejos de los fotógrafos de los medios de comunicación, rezar por su hija.

Gonçalo Amaral sustenta que la llave para el descubrimiento de esta nueva pista, si fuese seguida adecuadamente por las autoridades, podría tornarse decisiva para desvelar el misterio.

Paulo Sargento: "El MP no puede desvalorizar la desaparición de la manta"

Paulo Sargento, el psicólogo que comenta habitualmente en TV aspectos relacionados con el caso Maddie, explicó a SP la importancia que tenía esta manta para la pequeña inglesa: “Las mantas, los juguetes y otros objetos adquieren un valor especial para los niños, en fases bastante precoces de sus vidas. D. Winicolt, un célebre pediatra británico, puso nombre a los objetos de transición para referirse a objetos (la mayoría de las veces, peluches, mantitas etc.) que adquieren alguna característica especial para los niños. Como he dicho, estos objetos, que el pediatra adjetivó como de transición, son investidos de una pasión particular por los niños, o incluso adicción (en el sentido de dependencia afectiva), por poseer características simbólicas de seguridad y confort, cuidado y otras cualidades inmanentes de la figura materna.

Para Paulo Sargento, la tesis que Gonçalo Amaral reveló de primera mano a SP de que la manta podría haber sido usada en una ceremonia fúnebre en la capilla de Luz “es muy interesante”.

Y añade: “En realidad, cuando los McCann estuvieron en el Show de Oprah, la manta salió “a colación”. En determinado momento, cuando Oprah dijo a Kate que la había oído referirse a una manta en diversas ocasiones, Kate argumentó que una madre a quien le desaparece un hijo siempre desea saber si estará bien, si estará abrigado y adelantó, refiriéndose a Maddie, que algunas veces se preguntaba si quien se la llevó la taparía con su mantita (aunque la mantita estaba en la cama después de que Maddie hubiera, supuestamente, desaparecido!!!). Ahora bien, esa manta desapareció. No se sabe donde está. Pero, este pequeño dialogo entre Oprah y Kate es raro y parece un lapsus. Nos hace creer que la manta es un significante que no debería haber emergido en esa circunstancia, ya que no encontró un significado encuadrable en la conversación y la justificación fue muy confusa”. Para Paulo Sargento, este dato debería haber sido investigado sin ningún prejuicio teniendo en cuenta la posibilidad de que alguien de la Iglesia mantiene un prudente silencio sobre el asunto: “La Iglesia católica sigue un dictado divino, algunas veces aplicado a “Zeñao de Chipre”: “Si Dios nos dio dos orejas y una sola boca fue para que escuchásemos el doble de lo que hablamos”. La iglesia católica ha tenido una capacidad de saber callar, guardar secretos y transformarlos en mitos”. El psicólogo no tiene dudas: “La desaparición de un objeto del escenario de un crimen no puede ser desvalorizado tan livianamente. Corresponden al Sr. Procurador y al Ministerio Público las decisiones.”

José Leite

Traducción de Mercedes

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