sábado, 8 de agosto de 2009

Caso Madeleine McCann - De mentira en mentira

Correio da Manhã

Matéria de Facto

Barcelona, capital de Cataluña y del Modernismo, es una de las ciudades de Europa más interesantes, donde vivió y trabajó Antoni Gaudí y en cuyos museos se exponen obras de Miró y Picasso. Ante tantos atractivos, se esperaría que, durante un caluroso mes de mayo, un turista inglés de mediana edad disfrutara de las bellezas de Barcelona.

Fue lo que hizo la ahora principal testigo de la desaparición de Madeleine McCann. Visitó restaurantes y bares, así como quien visita museos y catedrales. Reza la historia, contada dos años después que, en un bar del puerto, una mujer, parecida a Victoria Beckham, “quizás” con acento australiano (algo difícil de percibir para un británico, es como para un luso reconocer a un brasileño), le preguntó: “¿Eres tú quien me va a dar a mi nueva hija?”

El testigo creíble, nos imaginamos, estaba tomando una copa –aunque no estaría borracho. ¿Sería una invitación de tipo sexual? ¡Atención al ambiente y a la hora de la noche! Cuando vio a la doble de Victoria hablando con una persona del lugar, se dice que en castellano, cual políglotas desenfrenados, el turista descubrió la razón de la pregunta: estaba esperando a Madeleine.

De avistamiento en avistamiento y sospechosos a resmas, la verdadera historia no es difícil de ocultar. Llegan las elecciones en Portugal e Inglaterra, se acaban los fondos, y después vamos a ver el resultado de tantas mentiras y pistas falsas.

Gonçalo Amaral, Ex-coordinador de la PJ

Traducción de Mercedes

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