sábado, 3 de octubre de 2009

Caso Madeleine McCann - Declaración de João S.B. – Camarero del Restaurante Tapas

Hasta que se sepa la Verdad

Volumen III – Folio 540 a 542 – PDF: 19 a 21

Comparece en calidad de testigo – Trabaja diariamente en el turno de las 16h00 a las 24h00 con excepción de los sábados, entrando a las 11h30 y saliendo a las 19h00.

Preguntado el declarante dice que tiene bien presente la imagen de los padres de la niña desaparecida, Madeleine, aunque desconoce sus nombres, así como de un grupo de otros turistas ingleses que generalmente los acompañaban, ya que hacía casi una semana antes de la desaparición de la niña que estos cenaban prácticamente todos los días en el restaurante “Tapas”.

Que de las veces que vio a ese grupo cenando en el restaurante, nunca vio junto al mismo ningún niño. Preguntado dice que incluso no recuerda haber visto nunca a la menor Madeleine, hecho que solo sucedió después de la publicación de su fotografía después de su desaparición.

Preguntado, el declarante dice que, en aquel grupo de ingleses, era frecuente, durante las cenas, que los hombres se levantaran y salieran del restaurante, regresando algunos minutos más tarde a la mesa. El declarante dice que no sabe a dónde se desplazaban. La demora de estas ausencias era de aproximadamente 15 minutos. No consigue decir con qué regularidad ocurría.

El declarante tiene esto bien presente porque en varias ocasiones tuvo que devolver el plato pedido por determinado cliente, por haberse ausentado, no encontrándolo en la mesa cuando iba a servirle,

Preguntado dice recordar que, el jueves, día 3 de mayo, la noche de la desaparición de Madeleine, los padres de la niña fueron a cenar al restaurante “Tapas” junto con el grupo de personas habituales. No pudiendo precisar con exactitud la hora a la que llegaron, declarando que lo hicieron entre las 20h00 y las 21h00. Se acuerda que eran unas nueve personas en total. El declarante dice haber recibido los pedidos del grupo. Más tarde, entre las 22h00 y las 22h30, encontrándose el declarante en la cocina, fue alertado por un colega del hecho de que mientras tanto había llegado un cliente gritando al restaurante y, en esa secuencia, todo el grupo de ingleses salió en pánico. El compañero del declarante le dijo que ese individuo se quejaba de que había desaparecido una niña. Pocos minutos después el declarante se dio cuenta que existía una gran agitación, con muchas personas moviéndose por todas partes en busca de la niña. Por información que fue surgiendo el declarante se dio cuenta que había desaparecido una niña, hija de uno de los matrimonio del grupo de ingleses ya citado, la cual estaría en un apartamento próximo al lugar.

Preguntado, el declarante dice que desde el momento en que trabaja en este restaurante del “Ocean Club” y con especial incidencia en los días que rodearon la desaparición de la niña, nunca se notó la presencia de nadie rondando de forma anormal las inmediaciones del mismo.
Dice que nadie le hizo preguntas sobre los hábitos de ese grupo de ingleses en concreto o de otros grupos en general, así como, sobre los niños que pudieran estar al cuidado de los mismo. Dice que el jueves, día en que desapareció Madeleine, desde que llegó a su lugar de trabajo hasta los hechos sucedidos no observó la presencia de personas que le parecieran extrañas o actuaran de forma sospechosa.

Preguntado, el declarante dice que, a partir del final de la tarde, la zona circundante al restaurante Tapas, se convierte en un lugar bastante tranquilo con muy poca circulación de personas.

Traducción de Mercedes

Para hacer comentarios: Aquí