lunes, 11 de enero de 2010

La (reclamada) inocencia de los McCann y el tratamiento VIP en el Palacio de Justicia



La (reclamada) inocencia de los McCann y el tratamiento VIP en el Palacio de Justicia

Paulo Sargento

En un comunicado de la agencia Lusa, de 22 de diciembre, el matrimonio McCann afirmó que “La medida cautelar de aprehensión del libro “La Verdad de la Mentira” tiene ya dos sellos judiciales y que puede y debe ser divulgada, en interés de todos los ciudadanos que, en nombre de la libertad de expresión, corren el riesgo de llegar a ser acusados públicamente de por vida, después de haber sido exculpados por los tribunales”

Debo expresar mi completa estupefacción por tal afirmación. En primer lugar, por la paradójica falacia que, en sí misma, emana de sus palabras: defender una Libertad de Expresión (la de los McCann), con una Medida Cautelar, que, a su vez, atenta contra otra Libertad de Expresión (la del ex-Inspector Gonçalo Amaral). En segundo lugar, porque se refiere a la existencia de dos sellos judiciales sobre el libro, cuando, públicamente, solo fue anunciado uno (a no ser que se sume, también, la realizada sobre el DVD, lo que constituiría una incorrección, en la medida en que se trata de obras de editores diferentes). En tercer y último lugar, porque en lo que respecta al caso Maddie, NADIE, reitero y subrayo, NADIE fue absuelto por un tribunal, ya que ningún tribunal se ha pronunciado sobre tal proceso y porque el archivo de un caso, por la Fiscalía General de la República, no constituye ninguna declaración de inocencia, cuando, en particular, ni siquiera fue presentada una acusación.

Realizados los necesarios reparos, centrémonos en lo que pasó en la Sección 7ª del Tribunal Civil de Lisboa, el pasado 11 de diciembre. Como se informó sobradamente, el matrimonio McCann estuvo presente en el Palacio de Justicia, asumiendo un derecho que le asiste en lo que se refiere al proceso relativo a la Providencia Cautelar sobre el Libro “La Verdad de la Mentira” y sobre el DVD homónimo, que, como hemos dicho, tiene proveniencias editoriales diferentes. Sin embargo, no quedaron claros los motivos que estuvieron en la raíz de algunos extraños sucesos. Desde luego, y es el más preocupante, ¿por qué puerta entro el matrimonio McCann? Debo decir que habiendo estado allí, no me apercibí que hubiesen entrado por la puerta principal, a no ser que lo hubiesen hecho de madrugada. Sin embargo, muchos fueron los que afirmaron, “con la boca llena”, que el matrimonio entró por la “puerta de los Jueces”. De ser verdad, ¿quién va a justificar tamaña bizarría? ¿Con qué argumentos? A la puerta de la sala de audiencias, el matrimonio permaneció sentado, rodeado por mucha gente: periodistas, abogados y miembros de una empresa de comunicación e imagen. El aparato era más que mucho. Pasado algún tiempo, después del anuncio del aplazamiento de la sesión, el matrimonio salió, entonces, por la puerta principal (y no por la “puerta de los Jueces”), donde era esperado por un batallón de periodistas y debidamente apoyados por miembros de la citada empresa de comunicación e imagen, mientras la ilustrísima Abogada que los representa entablaba un diálogo con algunos manifestantes de Proyecto Justicia Gonçalo Amaral.

De confirmarse que el matrimonio entró por la puerta de los Jueces”, una vez más la Justicia portuguesa cometió un gravísimo desliz. El tratamiento VIP dado en el tribunal, sea a quien sea, es contrario a todos los principios Éticos y Morales. Aunque una vez, en el Caso Maddie, la Justicia portuguesa corre el riesgo de ¡NO SALIR POR LA PUERTA GRANDE!

Debo decir que, por mi parte, ya efectué las diligencias necesarias para el esclarecimiento de los hechos a las autoridades competentes a tal efecto (Excmo. Sr. Secretario de Estado de Justicia y Excmo. Sr. Ministro de Interior). ¡Aguardo, pues!