miércoles, 31 de marzo de 2010

Caso Paulette Gebara - Encuentran el cadaver de Paulette Gebara, la Madeleine mexicana

ABC.es

31/03/2010

Por Manuel M. Cascante  /Mexico

Una persona lee un periódico de la capital mexicana hoy, lunes 29 de marzo de 2010, donde se observa en la portada la fotografía de la niña de cuatro años Paulette Gebara Farah / EFE

Nueve días después de su desaparición, durante los que mantuvo pendiente y movilizada a la ciudadanía de la capital mexicana, la pequeña Paulette Gebara era encontrada muerta esta madrugada en el domicilio familiar. El cadáver de la menor se encontraba en una bolsa, entre la base de la cama y el colchón, según los informativos de la cadena Televisa.

La niña fue reportada como desaparecida el lunes 22 de marzo, cuando su madre informó que no la encontró en su habitación, donde supuestamente la había dejado acostada el domingo por la noche: “Metí a Paulette, de 4 años, y a su hermana mayor a la casa y las cambié, arropé y les di la bendición para que se durmieran y después estuve platicando con mi esposo hasta que nos dormimos, y al siguiente día la más pequeña no estaba en su cuarto. En la mañana, la nana entra a su cuarto y no la ve en su cama para cambiarla y llevarla a la guardería, y supone que estaba con su papá; sin embargo, ella encuentra a mi esposo en la cocina y le pregunta por la niña, sin saber de ella tampoco”.



Los familiares de la niña, que sufría discapacidad motriz y de lenguaje, emprendieron una campaña de búsqueda a través de redes sociales en internet y de anuncios callejeros que recordaba a la iniciada hace tres años por el matrimonio británico McCann tras la desaparición de su hija Madeleine en Portugal. Pero desde las primeras pesquisas la Fiscalía se constató que no había cerraduras forzadas en el apartamento.

Desde ayer, los progenitores de la niña, Mauricio Gebara y Lisett Farah, así como sus dos cuidadoras, las hermanas Érika y Martha Casimiro, cumplían un arraigo de 30 días por haber caído en contradicciones e inconsistencias en sus declaraciones. El arraigo, figura jurídica que impide abandonar el país o la ciudad de residencia, suele cumplirse en el propio domicilio. En esta ocasión fueron confinados en una dependencia de la Procuraduría de Justicia.