viernes, 9 de abril de 2010

Caso Paulette Gebara - Resultados de la PGR, en las próximas horas

Milenio.com

La procuraduría reveló la trayectoria de los expertos a cargo de indagatoria.

México.- La Procuraduría General de la República entregará esta semana el peritaje que practicó al cuerpo de la menor Pauelette Gebara Farah, quien fue encontrada muerta en su domicilio en Huixquilucan, Estado de México, el pasado 31 de marzo, nueve días después de permanecer desaparecida.La institución entregó una parte, pero falta la más relevante.

Funcionarios de la Procuraduría dejaron en claro que los peritos darán a conocer a su homóloga de Justicia del Estado de México el dictamen en materia de criminalística, que revelará si la pequeñita perdió o no la vida en el mismo lugar que fue hallada, es decir, en su habitación.

Se entregarán los análisis en medicina legal forense, en los que se precisará el día del fallecimiento de Paulette, pues las autoridades mexiquenses han hablado de que la niña murió entre el quinto y noveno día de su desaparición.



Así como la prueba de polígrafo practicada a los padres de la menor —Mauricio Gebara y Lisette Farah—, además de las nanas de la niña, las hermanas Erika y Martha Casimiro Cesáreo. Igualmente se entregarán los exámenes en audio y voz.

Asimismo, de esos dictámenes, abundaron, la Dirección General de Servicios Periciales de la Procuraduría General de la República hará del conocimiento de la PGJEM el resultado de los análisis en química forense, criminología, toxicología, antropología y dactiloscopía.

Indicaron que los resultados que de aquí se desprendan serán comparados con los que ha obtenido las autoridades del Estado de México.

El pasado miércoles, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México pidió el auxilio de un experto en criminalística y dactiloscopia, un militar especializado en medicina forense y una académica enfocada en la psiquiatría para participar en el caso.

La procuraduría reveló la trayectoria de cada uno de los tres especialistas que se encargarán de la indagatoria, que ahora se basará, centralmente, en información científica.

En el equipo figura Juventino Montiel Sosa, de 62 años, quien desempeñó distintos cargos dentro de la Secretaría de Marina (Semar).

Montiel es experto en dactiloscopia, trabajó para la Policía Militar en el área de desactivación de explosivos y laboró en el área de criminalística de la Semar.

El militar es Vicente Zárate, de 53 años, teniente coronel, médico cirujano, graduado de la Universidad del Ejército y la Fuerza Aérea.

Mientras que la especialista en psiquiatría es Sandra Yadeum Angulo, quien ya apareció públicamente como colaboradora de la investigación, al revelar el perfil psicológico de Lizette Farah, madre de Paulette.

Rubén Mosso


Informador.com.mx

Batea de Bazbaz

Se revelará que el cadáver de Paulette tenía alcohol en la sangre. Amanda de la Rosa, íntima de Lisette y Roberto Ayala, más íntimo aún, son sospechosos. Lisette, viajó de soltera a Los Cabos con Ayala, Amanda y otros siete.

Cada frase sólo es pregunta. No había cadáver cuando Erika Casimiro, la nana, limpió la habitación de Paulette dos días antes de aparecer el cuerpo. Alguien trató de incriminar a las empleadas domésticas. El colchón era tan chico y la cama tan grande para que la niña discapacitada cayera por un hueco. Arlette, la hermana de Lisette, durmió en la cama de Paulette y no se percató del cadáver al igual que las decenas de personas que estuvieron en la recámara. El cuerpo de la chiquita apareció en un lugar que fue revisado mil veces. Alguien lo sembró nueve días después de la desaparición. Ni perros ni peritos olieron la putrefacción. Habrá que investigar a los perros.

Se revelará que el cadáver de Paulette tenía alcohol en la sangre. Amanda de la Rosa, íntima de Lisette y Roberto Ayala, más íntimo aún, son sospechosos. Lisette, viajó "de soltera" a Los Cabos con Ayala, Amanda y otros siete. Se arrepiente. La madre no se ocupaba de la hija. Según sicólogos, es una mujer inteligente, fría, astuta, dominadora; poco expresiva al afecto. Mauricio Gebara es un hombre dominado, de corta lucidez. Es un cobarde engañado. Ni siquiera tenía llave de su propia casa. Lisette mintió cuando dijo que su relación matrimonial iba bien. El marido sospecha de la esposa. La muerte de la hija pudo ser todo menos un accidente. Un secuestro premeditado. Mauricio Gebara es tan cercano al procurador Bazbaz como para inclinar la balanza de la justicia contra su mujer. Lisette fue al mismo tiempo sospechosa, indiciada, desquiciada, arraigada y liberada. La Procuraduría mexiquense ha operado para exculpar a los padres de la niña. La foto del cadáver de Paulette, publicada por Milenio fue filtrada por la autoridad. Alguien encubre a Lisette Farah, Amanda de la Rosa y Roberto Ayala. Lisette es sobrina del ex quinto visitador de la CNDH. Amanda es prima del subsecretario de Egresos de Hacienda. Ayala es hijo de un prestigiado periodista biógrafo de Cortés, Juárez y Zapata.

El secretario general del Gobierno mexiquense acudió a casa de la familia Gebara-Farah para informar personalmente al gobernador Peña Nieto. Alguien obligó al Procurador Bazbaz, a revelar los detalles de una investigación reservada por ley y luego a retractarse. Alfredo Bazbaz es un p....
Repito, cada frase sólo es pregunta.

EL MONJE LOCO: Bazbaz que te vas, que te vas y no te has ido, pero te irás… Los diputados que ratificaron tu nombramiento en la PGJEM ahora te retiran la confianza por incompetente…// Alfonso Navarrete Prida: criticas a Bazbaz pero olvidas que siendo Procurador callaste cuando gente de Carlos Salinas de Gortari te sembró el cadáver de su hermano Enrique en Huixquilucan…// Luis Armando Díaz, Secretario General de Gobierno de Baja California Sur, estás amenazado de muerte: "Mordiste la mano, pusiste al Teo y cobraste… pagarás p....". Así decía la manta colgada en un paso peatonal de La Paz. El ex alcalde de Los Cabos, delfín del gobernador Narciso Agúndez, no duerme…// Pregunta ¿Y? Nadie sabe, nadie supo…


Informador.com.mx

La cama es la clave

El procurador del Estado de México, Alberto Bazbaz, está totalmente rebasado por el caso Paulette. La semana pasada optó por formular hipótesis sobre la muerte de la pequeña antes de tener indicios, y esta semana regresó a los indicios para poder sostener una hipótesis. Después de haber afirmado que Paulette Gebara Farah fue asesinada, este martes filtró a la prensa la necropsia de la niña para sugerir que todo pudo haber sido un accidente. Al final, sólo logró documentar su incompetencia y creó la segunda víctima del caso: la verdad jurídica.

La necropsia de Paulette Gebara Farah se hizo el 31 de marzo. Sin importarle el documento en ese momento, Bazbaz afirmó que era un homicidio, acusó sibilinamente su madre, y declaró que investigaban quién era el responsable de la muerte y quién la había escondido debajo de la cama. No se sabe aún porqué aventuró tantas conjeturas. No se sabe si mintió con un propósito o es sólo un irresponsable incompetente. Pero sigue tropezando ante una pésima investigación.

Firmada por los peritos César Hernández Mier y Héctor Hugo Hernández Ortega, la necropsia establece cómo murió Paulette, pero no explica cómo llegó a la base de la cama, ni cuánto tiempo estuvo ahí. Tampoco permite determinar con certeza científica si murió en ese lugar o en otro más, ni si Paulette misma llegó por sus medios a esa parte de la cama o si fue colocada ahí. Es decir, la ciencia a la que apeló Bazbaz esta semana para resolver el caso, no alcanza para determinar si fue un accidente o un homicidio, si fue por imprudencia o doloso.

La necropsia sólo explica una parte de la muerte. Los peritos ubicaron el fallecimiento entre cinco y nueve días antes de haber encontrado el cadáver, por el color verde que tenía el cuerpo cuando lo encontraron. Ese color lo genera una mancha verde abdominal (ácido sulfhídrico) que muestra putrefacción. El cuerpo no presentaba rigidez, lo que se explica porque la rigidez se alcanza a las ocho horas de muerto y se empieza a perder entre las 24 y 30 horas de haber fallecido. La llamada “lividez cadavérica”, que es cuando por el efecto de la gravedad se desplaza la sangre hacia la parte más baja, estaba en la zona derecha del cuerpo, en concordancia con la manera en la que encontraron a Paulette. Salvo que el cuerpo se hubiera movido de donde se encontraba en las primeras 12 horas de la muerte, máximo tiempo para que se fijen las manchas verdes, se puede afirmar que murió donde la encontraron.

Un punto que no corresponde a la necropsia tiene que ver con los olores. Nadie notó nada extraño durante las dos primeras reconstrucciones. Se explica: no buscaban a un muerto sino a una desaparecida. Llevaron perros y les dieron a oler sábanas de la menor, pero los perros no son multitareas; los entrenan para buscar personas muertas o vivas. Como se trataba de una desaparecida, los perros iban por alguien vivo. Paulette, que había sido bien cuidada, no tenía bacterias, por lo que casi no apestaba cuando la encontraron. El hallazgo se dio el martes 31 durante la tercera reconstrucción de hechos, por accidente. Uno de los peritos, con buen olfato --no todas las personas tienen esta cualidad--, olió la putrefacción, y cuando movió la colcha de la cama vio el pie de la menor.

Expertos forenses subrayan que la cama de Paulette es la clave del caso. Esta es la parte donde la ciencia no le alcanza a Bazbaz, sino la investigación que no ha hecho adecuadamente. La cama era una trampa en sí misma. Tiene una base que es aproximadamente 15 centímetros mayor que el colchón, y una especie de barandal que es de unos 30 centímetros. La madre de Paulette la estaba enseñando a salir de la cama por el lado de los pies. ¿Por qué tan importante la cama? Porque cuando el perito encontró a Paulette, la colcha estaba metida dentro del colchón junto con las sábanas.

Por la “lividez cadavérica” y por la maceración de los dedos de la mano derecha, se puede plantear como hipótesis que la pequeña pudo haber emigrado de lugar en la cama durante la madrugada --cinco horas después de haber ingerido alimentos, como establece la necropsia--, y deslizarse hacia la parte de los pies por debajo de la colcha. Al llegar a la base, caer sobre su costado derecho --tenía problemas motrices con el izquierdo--, y no tener la fuerza para despojarse de la colcha. La maceración de los dedos indica que los metió a la boca. En esta hipótesis, al no poder salir, la presión de su cuerpo contra la base de la cama le pudo causar la asfixia.



Según declararon a la prensa las trabajadoras domésticas de la casa Gebara Farah, ellas no vieron el cuerpo al hacer la cama. Lo que no existe es una reconstrucción de hechos sobre cómo hacía cada una esa cama. ¿Quitaban la colcha y las sábanas cada vez que la hacían? ¿Las jalaban? Las mismas preguntas se tendrían que hacer a quienes, después de desaparecida Paulette, durmieron en su cama. Si se hace esa reconstrucción y se puede establecer claramente que la cama se hacía de manera total, quitando y colocando sábanas y colchas cada vez, se podrá concluir que el cuerpo fue plantado en ese lugar y que la niña no murió ahí, por lo que la hipótesis de homicidio cobraría fuerza. Pero si no es así, la hipótesis del accidente se fortalece. (Inciso: ¿No se cambiaron durante 9 días las sábanas a una cama en la que durmieron VARIAS personas? Errr... Tú sabes).

La impericia de Bazbaz en los interrogatorios lo llevó por otro lado. La acusación velada a la madre provino de la declaración del padre. (Inciso: las sospechas de la madre provinieron de sus propias mentiras e inconsistencias) . Las declaraciones de las trabajadoras domésticas contribuyeron, por el manejo del procurador, a incendiar el caso con asuntos de la vida privada. Sobre la base de dichos no de indicios, Bazbaz determinó los arraigos y arruinó la investigación. La ciencia fue la que lo puso en su lugar, pero no es suficiente para resolver el caso. Su problema es la mala conducción de la investigación sobre la muerte de Paulette, donde gracias a él, no importa ya cuál sea la verdad jurídica porque difícilmente se la van a creer.