jueves, 26 de agosto de 2010

Caso Madeleine McCann - Cleared as mud

The Blacksmith Bureau


As cleared as mud (Tan aclarados/exonerados como el barro)


Sr. Cunha de Magalhães e Menezes siendo entrevistado por Sandra Felgueiras

Publicado por John Blacksmith
18 de agosto de 2010

Cuando Bureau criticó recientemente de forma contundente al equipo legal del Sr. Amaral, mencionamos su aparente incapacidad para beneficiarse de la puerta abierta ofrecida por el testimonio del fiscal, Sr. Cunha de Magalhães e Menezes, durante las audiencias de la medida cautelar. El informe escrito por el fiscal, ese en base al cual los padres a su manera inimitable afirmaron que los “liberaba”, llegó a formar la base del caso judicial de los McCann contra el inspector. El caso original, una pieza típica de falsedad McCann basada en la falta de lectura generalizada de los documentos del proceso, es que Amaral era una bala perdida, una “vergüenza”, un solitario con quien ninguno de los otros policías –tipos decentes- estaban de acuerdo.

El estudio del expediente destruye este argumento. Desafortunadamente la corta nota de suicidio, o caballo regalado, que la metedura de pata de Gonçalo Amaral “muerta en el apartamento” permitió a los abogados escabullirse de la reclamación original y pasar a su terreno: Sí, el informe provisional del Inspector Tavares de Almeida de septiembre de 2007, innegablemente reflejaba un caso virtualmente unánime contra los padres – pero solo era provisional. El informe final de 2008 emitido por la fiscalía era el resumen del caso – y Amaral lo había ignorado en su libro. Había, por lo tanto, elegido las pruebas que le convenían a él, y por ende a las ventas de su libro y del mismo modo ignoró pruebas que no apoyaban su caso. Esto no es algo que una persona verdaderamente imparcial en busca de la verdad haría, o debería hacer. La transición fue completa.



Esta inteligente y elegante reafirmación del caso, que finalmente apuntaló a Amaral en las audiencias tenía, sin embargo, sus debilidades, tal como sabía el equipo legal. Había dos: la primera era la naturaleza sorprendentemente ambigua del informe final en si mismo que correctamente destacaba la falta de cualquier prueba convincente de culpa parental con posibilidad de conseguir una condena, pero siguió con pruebas explícitas de la falta de cooperación de los Tapas 9. La segunda, el área crucial, el punto de equilibrio de todo el caso, es qué ocurrió exactamente en el intervalo entre ambos informes. Conocemos hasta el agotamiento qué fue lo que hizo el equipo de Amaral pero ¿qué añadieron exactamente a la investigación los oficiales de Rebelo?

En cuanto a la primera, el abogado de Amaral, si fuese bueno, claramente se esperaría de él que sonsacara al fiscal sobre el asunto de las interferencias. De la falta de pruebas sólidas para la implicación parental que convencerían a un “hombre razonable”, el fiscal infirió en su informe la posibilidad de su inocencia. De las pruebas de no cooperación, en cambio, se negó a realizar ninguna deducción en absoluto. ¿Por qué esta diferencia? Un abogado como James Dingemans QC, considerado tal vez el mejor cerebro legal de Reino Unido, se habría frotado las manos ante la perspectiva de hacer pasar al fiscal a través de este caos del informe línea a línea.

En cuanto al segundo área, incluso el flemático Sr. Dingemans podría haberse emocionado. ¿Qué exactamente había cambiado entre la emisión de ambos informes aparte del fracaso de reforzar la creencia de los investigadores en un 51% de probabilidad de una condena por un delito? ¿Qué pruebas había descubierto Rebelo para invalidar las conclusiones del informe provisional más que meramente darse por vencido de la esperanza de utilizarlos en un tribunal? ¿Cómo, por ejemplo, se habían contrarrestado o corregido los descubrimientos forenses originales con respecto a la persiana, ventana etc., que habían implantado serias dudas sobre la posibilidad de un secuestro en las mentes del equipo policial? ¿Habían sido clarificadas las contradicciones en los timelines del grupo Tapas? El equipo legal de los McCann evitó todo esto como si fuera un pescado maloliente porque no hay nada más ahí, ¿verdad? Lo único que difiere en las dos fases son las opiniones, las interpretaciones sobre la posibilidad de una condena a los padres por cualquier coas, que es algo muy, muy distinto de pruebas de exoneración.

Un vistazo a lo que le ocurrió al tercer arguido Robert Murat es suficiente. El caso contra él no se dejó en duda, o re-interpretado: fue desmantelado, sin dejar ninguna de las sospechas iniciales y no existe ni la más mínima prueba de que él no cooperase con la investigación – todo lo contrario. El contraste con los otros dos arguidos, la pareja que salió huyendo de Portugal, es claro y brutal.

Esta es la razón por la cual el equipo legal de los McCann, particularmente el británico, donde se había realizado todo el trabajo de investigación, no estaba en absoluto seguro de un resultado antes del inicio de las audiencias de la medida cautelar, ya que no tenían ninguna recurso convincente al que echar mano si estas dos vulnerabilidades eran explotadas adecuadamente. No tenían por qué preocuparse. El abogado de Gonçalo Amaral, que será recordado principalmente por ponerse enfermo antes de la primera audiencia, decidió no preguntar por qué la reivindicación que Amaral era un Llanero Solitario había sido expurgada y elegir introducirse en un túnel del tiempo para su defensa: presentando a los testigos como si fuese mayo de 2007 y manteniéndose alejado de investigar los datos de la fase investigativa de Rebelo. Eso, aparentemente, sigue siendo un trabajo por hacer.

José Cunha de Magalhães e Meneses
Humpty Dumpty después de dejar el aceite de oliva y perder 10 kilos. Alguien le susurra al oído.

Eso de por si fue malo suficiente. Pero si, por falta de atención e investigación el abogado no podía preguntarle al fiscal qué hechos habían cambiado o emergido durante ese intervalo que justificaran la marcha atrás al que había sido sometido el informe, todavía podía salvar algo con las contradicciones e interferencias. ¿Por qué, exactamente, pudo haber preguntado, a su paso por el informe línea a línea, por qué el material sobre las contradicciones en las pruebas de los T9 había sido incluido en el informe? ¿Por qué exactamente fue mencionado tan prominentemente el fracaso de la participación en la reconstrucción? Nosotros sabemos la respuesta a eso – la policía insistía en que tenía que tener lugar – pero habría estado bien escuchar la opinión del fiscal a la pregunta asesina: ¿existió un déficit de información en cuanto al papel de los padres como consecuencia de la reconstrucción fallida, sí o no? ¿Podría haber alterado las conclusiones de su informe una reconstrucción exitosa? ¿Sí o no?

De hecho el abogado nos lo pudo ahorrar e irse a tomar una taza de té en lugar de interrogar al Sr. Cunha de Magalhães e Menezes. No solo no abordó el informe de este modo sino que apenas consideró digno de mención que el fiscal de Portimão había ofrecido la información de que los Tapas 9 no habían sido totalmente sinceros. Algún cuestionamiento inconexo rodeando esta potencial mina de oro condujo a un airado movimiento de mano del fiscal mientras explicaba brevemente que no era crucial. Y eso fue todo.

¿Que no era crucial? ¿Estaba diciendo la policía públicamente que ellos no eran cruciales? ¿Podría darnos alguno ejemplo por favor? Ahora, ¿podemos abordar las cartas de los 7 rehusando acudir a la reconstrucción - podríamos repasar sus razones por favor? ¿Cree usted que esas razones se mantienen a flote? Y sucesivamente.

En lugar de esto, el abogado pasó a otras cosas, presumiblemente ante el sonido producido por los corchos de champán ante los televisores de los equipos británicos. Y después por la eventual derrota, aunque no sabemos si las cosas seguirán así en un futuro.

No hace falta añadir que Bureau no sugiere que el Inspector Amaral tuviera razón en sus afirmaciones de que la niña murió en el apartamento y que los padres, con ayuda, lo encubrieron. Ni pensamos que Humpty era corrupto, una marioneta o algo más que alguien luchando por llegar a una conclusión en un caso que iba a ninguna parte y que el infinitamente flexible sistema judicial portugués quería concluir. La cuestión, en el fondo, es ¿derivó el fracaso de construir un caso contra los McCann – y todos estamos de acuerdo que no había caso- de la falta de cooperación de los Tapa 9 o no? La posibilidad de interrogar al fiscal de Portimão sobre esta cuestión y las circunstancias que rodearon su informe intelectualmente débil y politizado se perdió: una pérdida no solo para Amaral sino para los registros históricos, para todos nosotros, incluyendo los padres y sus esperanzas de “exoneración”.

Aun así, volviendo a estas mentiras o inexactitudes “no cruciales”. Son un tema cercano a los corazones de los seguidores de los McCann, en lo que uno podría llamar el caso reserva. La afirmación esperando en la sombra, por así decirlo, es que si se demuestra que el grupo ha mentido o engañado en sus declaraciones originales porque, afrontémoslo, seamos razonables, seamos realistas, todos ellos simplemente estaban preocupados de ser acusados de negligencia por esos protectores-infantiles fascistas y su inocente falta castigada errónea y desproporcionadamente. Bien, no complemente verdad pero solo por esa razón, nada que ver con algo siniestro.

Podemos pasar a eso después, teniendo en cuenta un hecho muy interesante, sea lo que sea lo que los columnistas –todos lo hemos hecho- buenos amigos y familia pudieran haber insinuado, los padres, y sin duda los Tapas 7 nunca han hecho más que susurrar sobre esta posible razón para contar falsedades “no-cruciales”. Silencio absoluto. Ahora bien ¿por qué será?

Traducción de Mercedes

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