martes, 23 de agosto de 2011

Caso Madeleine McCann: THE CERBERUS PROBLEM – EL PROBLEMA DEL CERBERO


EXCLUSIVA para mccannfiles.com

Por Dr. Martin Roberts
13 Agosto 2011

THE CERBERUS PROBLEM – EL PROBLEMA DEL CERBERO 


¿Qué cabeza utilizó el perro mitológico para lamerse y se ofendieron las demás?

Por supuesto si el perro solo tuviera una cabeza no habría problema. Es la duplicidad la que lo introduce.

Lo mismo puede ocurrir con una historia. Si uno tuviera que buscar imponer una conclusión sobre acontecimientos que ya tienen una, aparecen las dificultades – pero solo si el final adicional es un “añadido” y no una “inserción” (“add on – add in”)

Piense en un simple programa de ordenador diseñado para ejecutar una serie de funciones antes de alcanzar el comando “stop”. Si se inserta antes otro “stop” en hilo de instrucciones el programa todavía debería funcionar y finalizar diligentemente en nuevo punto de parada. Sea lo que sea lo que tendría que haber ocurrido después puede ser ignorado, porque ahora no tendrá la oportunidad de ejecutarse.



Si, por el contrario, la intención era ampliar el programa, con el fin de que se ejecutara más allá del punto de detención original, entonces este momento debe ser puenteado de algún modo y, para que tenga algún sentido la duplicación de la instrucción de “stop”, insertados comandos adicionales.

Así que si estás contando un cuento e insertas un final prematuro (¿quién no lo ha hecho? “Y vivieron felices para siempre. Buenas noches.” Luces fuera), no hay problema. Independientemente de lo que podría haber venido después, simplemente no lo hace. El cuento se ha terminado y no hay que explicar nada más. Pero si quieres llevar al oyente más allá de la tala del tronco de habichuelas gigante, por ejemplo, entonces tienes que dar cuenta de las consecuencias, y eso significa rellenar el tiempo con acontecimientos adicionales.

Los McCann y su entorno claramente han insertado algunos acontecimientos para rellenar el tiempo anterior a la denuncia de la desaparición de Madeleine, con una fotografía duplicada de Madeleine en un duplicado Mini-tenis, noche de llanto duplicada y un viaje a la playa duplicado, por no hablar de los avistamientos duplicados en localizaciones diferentes. Todo lo cual solo puede significar una cosa – que la conclusión de esta historia es un “añadido” y que el verdadero final está en algún lugar a la izquierda del centro.

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EL PELO DEL PERRO

El Problema del Cerebero puede surgir en relación con absolutamente cualquier secuencia de acontecimientos interrelacionados, estén asociados con un programa de ordenador, un cuento nocturno o un partido de fútbol. Es lógicamente independiente. También es lógicamente sensato. Solo hay una circunstancia que requiere la introducción de acontecimientos adicionales para rellenar el tiempo adicional, y eso ocurre cuando el período global se amplía para llegar a una conclusión adicional.

Como herramienta explicativa el “problema” puede aplicarse igual de efectivamente a los acontecimientos de una vacaciones, y eso incluso las vacaciones de mayo de 2007 en Portugal experimentadas por los McCann y sus amigos.

El libro de Kate McCann “Madeleine”, su “versión de la verdad”, implica el desplazamiento de actividades documentadas (documentadas en el expediente de la policía) 24 horas. (Martes a miércoles, lunes a martes). Eso es indiscutible. También contradice abiertamente declaraciones anteriores dadas por sus amigas Rachel Oldfield y Jane Tanner, así como pruebas documentales propias con respecto a hechos ocurridos durante este periodo. Las inconsistencias son tales que la “invención” por parte de alguien se convierte en la única explicación racional.

Con los acontecimientos avanzando hacia una conclusión inesperada, no debería haber ninguna necesidad de fabricar actividades de antemano. Las cosas simplemente siguen su curso. El hecho es que tales puntos han sido fabricados para la conclusión de la historia de Madeleine McCann, tal como se entiende, como un "añadido". Y puesto que es esta idea de último momento lo único que encapsula el “secuestro” de Madeleine (no hay absolutamente nada en la historia anterior, que ni siquiera lo insinúe, excepto en la vívida imaginación de la autora), podemos concluir que Madeleine McCann no fue secuestrada. La conclusión del secuestro es añadida no lo olvide, y la desaparición de Madeleine no fue anunciada previamente.

Habrá, sin duda, aquellos que deseen argumentar que la historia del secuestro de Madeleine McCann, de algún modo es inmune a las exigencias de la lógica. Esas mismas personas sin duda defenderían el rechazo del teorema de Pitágoras y trazar una línea bajo la civilización tal como la conocemos. Aunque Madeleine McCann puede haber desaparecido de la faz de la tierra, sus padres están todavía muy presentes entre nosotros y su comportamiento sujeto a exactamente las mismas limitaciones de la física y la lógica, que el resto de nosotros.

© Traducción de Mercedes