sábado, 10 de diciembre de 2011

Caso Madeleine McCann - “La Justicia trabaja en Silencio”

Algarve 123

Gonçalo Amaral - “La Justicia trabaja en Silencio”

8 diciembre 2011

Su vida ha sido destrozada desde que condujo la investigación policial sobre la mayor misterio del Milenio y entró en una confrontación legal con Kate y Gerry McCann. Gonçalo Amaral ha perdido a su familia, su negocio, sus bienes y los ingresos de su controvertido libro que constata todas las razones por las que él cree que la niña de tres años, Madeleine McCann, murió en el apartamento 5A en Praia da Luz en mayo de 2007. Ahora, cuatro años y medio después, se enfrenta a un nuevo obstáculo: un juicio por difamación de los McCann – que comenzará el Lisboa en febrero – en el que la pareja reclama 1,2 millones de euros en concepto de daños y perjuicios. ¿Cree él que ganará? “Por supuesto”, dice. Este es el hombre cuya máxima es “la justicia trabaja en silencio”. Él todavía cree que el caso de la persona desaparecida más famoso será resuelto. Y le ha dicho a Algarve 123 lo que él cree que se necesita para llegar hasta ahí...



No lo obviarías en una multitud. Gonçalo Amaral, 52 años, es sorprendentemente alto con inclinación por sombreros. Llevaba puesto un largo abrigo negro, un sombrero de fieltro negro y una bufando rojo intenso cuando me encontré con él en la terraza de Casa Inglesa en Portimão. Se parecía mucho más a un intelectual que a un ex oficial de policía, pero estos días pasa su vida principalmente escribiendo – una actividad que ha llegado a amar tanto como el trabajo policial que solía llenar sus días.

Nuestra primera pregunta: “¿Cómo va la vida? obtuvo la respuesta “¡Mal!” por lo que cualquier otra sutileza se fue por la borda.

Lo que Amaral siempre ha mantenido es que el entusiasmo de los McCann por el litigio “no traerá de vuelta a su hija”. Afirma que las diversas demandas legales contra él, y algunos otros personajes públicos portugueses que han verbalizado sentimiento “anti-historias-McCann”, están en total desacuerdo con la fe católica tan fervientemente abrazada por Kate, la madre de Madeleine.

“¿Es Católico albergar sentimientos de venganza? ¿Buscar la destrucción de una familia como ha sido destruida la mía?” pregunta.

“Este litigio acarreará un alto precio – pero yo tengo fe en que el misterio se resolverá. “Incluso si yo “desaparezco” en el proceso – tal como Kate McCann ha escrito en su libro que desea que haga – yo tengo una hija y muchos amigos que se asegurarán de que se haga justicia.”

Puede sonar teatral – pero Amaral no va sobre teatro. Va sobre verdad – hechos sólidos, trabajo de investigación sólido.

“El caso tiene que ser reabierto y yo tengo fe en que lo será”, dijo. “O bien cuando el actual “procurador” se marche, o cuando se marche el actual jefe de policía. No es algo que yo esté buscando – aunque pudiera – es solo algo que estoy seguro que ocurrirá. Y cuando lo haga, lo primero, la cosa más esencial que debe hacerse será una reconstrucción de la primera noche – la noche en que Madeleine desapareció. Porque eso es lo que ocurrió: ¡ella literalmente desapareció! La reconstrucción tendrá que implicar a todas las partes: los McCann y sus amigos. Verás, hay tantas inconsistencias en las declaraciones de estas personas que una reconstrucción pondrá rápidamente de relieve dónde no han dicho la verdad.”

Un ejemplo del poder de las reconstrucciones llegó hace solo unas semanas en España donde un padre afirmó que sus dos hijos habían sido secuestrados en el parque. Una reconstrucción policial rápidamente probó que el padre nunca había llevado a sus hijos al parque: testigos que lo habían visto llegar en su coche pero que no habían visto a los niños en el asiento trasero, se sorprendieron al descubrir que durante la reconstrucción los muñecos a escala situados en el asiento trasero eran claramente visibles. El padre de los niños está ahora en prisión – aunque los niños aun están desaparecidos.

Amaral explicó que cuando Madeleine desapareció la policía no organizó una reconstrucción en Praia da Luz “porque había muchos periodistas en el lugar” – y una vez que se calmó el ambiente, “los McCann se negaron. Dijeron que cualquier reconstrucción debería ser hecha con actores – ¡pero la única razón de una reconstrucción es utilizar a las personas implicadas y ver dónde no encajan sus historias!”

Volver a aquella primera noche es lógico: las 48 primeras horas después de cualquier desaparición son cruciales. Pueden literalmente significar la diferencia entre la vida y la muerte – pero en el caso de Madeleine, Amaral está convencido de lo último. La teoría que ha conducido a su prosecución por difamación por los McCann está claramente presentada en su libro “A Verdade da Mentira” (La Verdad de a Mentira) – retirado de la venta en 2009, y después “puesto en libertad” por el Tribunal de Apelación un año más tarde. Decimos “puesto en libertad” porque los libros en realidad nunca volvieron al editor Guerra & Paz, y por lo tanto ellos y Amaral no tienen nada que vender...

“Es otra parte de toda la trama para asesinar mi posición civil,” dice Amaral con total naturalidad. “Me han dejado sin ninguna oportunidad, ningún modo de pagar mis deudas; embargos sobre mi propiedad. Me he tenido que alejar de mi familia para protegerlos. Mi matrimonio, bueno, no es tan bueno. En realidad, no es bueno en absoluto. Mi vida parece ser toda sobre divorcio...”

Entonces ¿cómo encuentra fuerza para seguir adelante?

“Bueno, yo pongo a los McCann en una caja metafórica y en realidad no estoy pensando demasiado en el juicio de febrero. Creo que ganaré, y entonces ellos apelarán – pero tengo que tener un camino. Quiero abrir otra consultoría. Tenía una cuando dejé la policía, pero fue destruida cuando los McCann fueron a por mí por “La Verdad de la Mentira”.

Así que eso es una cosa – y otra es escribir. Recientemente he lanzado un nuevo libro “Vidas sin Defensa” sobre casos de niños desaparecidos en Portugal, y tengo otro casi listo (¡No voy a decir de que se trata!). Después de eso, me gustaría coger “misterios” policiales y estudiarlos y escribir historias, no novelas; historias basadas en hechos para mostrar lo que yo creo que ocurrió en realidad. Hay una falta real de libros de este tipo.”

¿Entonces no está furioso por las agonías y frustraciones que ha padecido de lo que llegó esencialmente por hacer su trabajo?

“Tengo mi ira bien guardada. Ningún sentimiento de venganza. Como yo digo, ellos pagarán por lo que me han hecho a mí y mi familia – pero en los tribunales. Incluso después de todo lo que ha ocurrido, sigo teniendo fe en el sistema judicial portugués.

¿Y tiene alguna pista sobre qué catapultó el caso Madeleine a estratosfera de la atención de los medios? ¿Por qué los McCann recibieron tanta ayuda de las autoridades británicas desde el principio? Y ¿Por qué ellos y los llamados Tapas 7 nunca reprendidos por negligencia infantil – considerando que todos ellos dejaron a sus hijos solos por la noche durante las nefastas vacaciones?

“Ah, ahora entramos en política – y honestamente, esas son preguntas que deben hacerse al público británico. Yo no tengo teorías sobre ellas. Mi trabajo era encontrar a Madeleine”.

Un trabajo que se le entregó hace casi cinco años – y uno que él nunca olvidará.

© Traducción de Mercedes