miércoles, 10 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: “Escuché durante 15 segundos y supe que eran inocentes”

The Telegraph

Un adinerado empresario británico encontró una razón para ayudar en la búsqueda de Madeleine McCann después de que sus padres Kate y Gerry fueron constituidos arguidos.


por Anthony Summers y Robbyn Swan
07:05AM BST 10 septiembre 2014

Gerry y Kate McCann nunca cesaron de hacer lo que pudieran para hacer avanzar la investigación –que ellos consideraban estancada- sobre la desaparición de Madeleine. Siempre se aferraron a su creencia de que hija aun podía estar viva.

Cuando regresaron a Reino Unido de Portugal en septiembre de 2007, Gerry insistió que esto no significaba que habían abandonado su búsqueda. “Como padres no podemos abandonar a nuestra hija hasta que sepamos qué ha ocurrido.”

Tres días después, alguien que iba a ser una gran y duradera ayuda para ellos se puso en contacto. Brian Kennedy, un adinerado empresario británico, había estado siguiendo los acontecimientos tal como se producían en Portugal y quería ayudar.

“Estaba incrédulo,” nos dijo. “Estaba perdiendo toda esperanza y fe en la naturaleza humana. Me había estado preguntado: “¿Cómo es posible?” [Kate] está desconsolada. Mi instinto me decía que se estaba cometiendo una gran injusticia. Llamé a mi abogado y dije, “Quiero que contactes con esta pobre gente y averigües si podemos ayudarles.”

Kennedy, natural de Escocia, viviendo en Cheshire hijo de un limpia cristales, entonces de 47 años, había ascendido de contable becario a un puesto de dirección en una empresa de equipamiento de cocinas, después a una empresa de telefonía móvil, doble acristalamiento y plásticos. En 2007 su patrimonio neto como director de su empresa, Latium Enterpreses, se decía que era de 250 millones de libras.

Un experimento de jubilación lo había vuelto “loco” y volvió a la acción de los negocios. Cuando empezó a hablar sobre intentar ayudar a los McCann, amigos y colegas le dijeron que no se implicara, que su intervención acabaría en lágrimas. “¿Qué” recuerda le dijo alguien, “pasa si al final los padres resultan ser culpables?”

“Recuerdo responder, ¿Qué pasa si son inocentes?” ¿Puedes imaginar el horror de perder a tu hija... y que el mundo se vuelva contra ti y te acuse de ser responsable de su asesinato? ¿No es suficiente el terror y la agonía por la que están pasando? Yo podía entenderlo –tengo cinco hijos. Le dije a mi abogado, “Si tú sientes que son inocentes, entonces los respaldaremos con nuestra ayuda.”

Su abogado se puso en contacto con los McCann y se reunieron con Kennedy en Londres. “A los 15 segundos de escuchar a Kate,” dijo, “tomé una decisión, utilizando toda la inteligencia emocional que uno adquiere a lo largo de los años. Estaba 100 por ciento convencido de su completa inocencia. Les dije, uno, que buscaríamos al mejor abogado portugués para defenderlos y conseguir que dejaran de ser arguidos [los McCann habían sido “nombrado sospechosos” por las autoridades portuguesas días antes de que regresaran a Inglaterra]. Dos, haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance para influir en la perspectiva y opinión del público. Y tres, los apoyaríamos en la creación de un equipo de detectives privados... La policía portuguesa había dejado de investigar. Era urgente poner a otra gente en ello.”

Se encontró ayuda legal de primera en Portugal. A las órdenes de Kennedy y a sus expensas, Clarence Mitchell –un asesor del gobierno que había actuado con anterioridad como portavoz de los McCann en Praia da Luz, el resort turístico de donde desapareció Madeleine – dimitió de su trabajo en Whitehall y regresó a bordo.

Kennedy prefiere no revelar cuánto dinero gastó en ayudar a los McCann, huelga decir que fueron gastos “sustanciales” – principalmente gastos legales y relacionados con los medios. Stephen Winyard, propietario de Stobo Castle Spa, en Peebleshire, y Richard Branson también contribuyeron. Sin embargo, fue el Fondo Madeleine –la empresa sin fines de lucro creada para encontrarla en 2007, a cuya junta directiva se unió el abogado de Kennedy – la que, con el tiempo, se haría cargo del coste de los investigadores privados, una vez que este esfuerzo aceleró el ritmo.

Brian Kennedy
Presentes en la primera reunión de Kennedy con los McCann en Londres estaban los representantes de Control Risks, una firma especializada en seguridad y gestión de crisis. Ya había enviado detectives a Portugal para ver a la pareja la noche siguiente a la desaparición de Madeleine, a expensas de un donante anónimo cuya identidad nunca ha sido revelada.

Kate McCann no disfrutó de ese primer encuentro. Uno de los operativos de Control Risks era una figura misteriosa que se presentó como “Hugh”. Era uno de los muchos ex oficiales de Inteligencia de la empresa contratada, y su principal papel ahora era como negociador con el secuestrador potencial. Kate, ya angustiada, no le había gustado la atmósfera de James Bond que había traído con él. Además, nunca habría nadie más que farsantes con quienes negociar.

Al empezar a hablarse en la prensa del renovado uso de Control Risks, llegaban noticias de desaprobación desde Portugal. “No puedes tener investigadores privados interviniendo en casos criminales,” resopló Carlos Anjos, director de la Policía Judicial. Los McCann decidieron seguir adelante, motivados por el asesoramiento recibido por Gerry durante su viaje de investigación a los EEUU a principios de verano.

Un documento emitido por el Departamento de Justicia americano para uso de padres de niños desaparecidos, “Guía de Supervivencia de la Familia”, recomendaba considerar el uso de detectives privados si podían “hacer algo mejor o diferente de lo que se estaba haciendo por los cuerpos policiales”. Dado lo que ellos vieron como un fiasco de la investigación policial portuguesa, los McCann alimentaron esa esperanza.

“Yo no tenía ninguna experiencia con detectives privados,” recordaba Kennedy. “Pero la forma de dirigir un negocio es rodearte de personas que entiendan las materias que tu no conoces.” Para empezar contrató dos ex detectives de la policía Metropolitana, a finales de septiembre decidió seguir un rumor que decía que Madeleine podría haber sido vista en Marruecos. Kennedy y los detectives, que volaron en su jet privado, contrataron un guía turístico marroquí para acompañarles al pueblo de montaña donde se informó que podía estar la niña desaparecida. No estaba allí, pero el guía –a quien prometieron una recompensa- con posterioridad habló de haber viajado grandes distancias haciendo circular la imagen de Madeleine. “Si la encuentro” dijo, “Seré rico, me han prometido que nunca tendré que volver a trabajar – tal vez un millón de libras.”

“Supongo,” dijo Kennedy después “habíamos estado buscando una fruta madura. Después de unas cuantas semanas, decidimos que debíamos abordarlo de un manera muy profesional.”

Brian Kennedy había puesto en marcha un proceso potencialmente útil. Meses antes, la policía portuguesa había producido un boceto pobre del hombre que la amiga de los McCann, Jane Tanner, había visto transportando una criatura cerca del apartamento vacacional en el que los McCann estaban alojados la noche que Madeleine desapareció. Ahora, en Inglaterra, un dibujante forense británico asumió la tarea de extraer más y relevante información de Tanner. Esta nueva imagen consiguió una mayor cobertura mediática – incrementando la posibilidad de conseguir nuevas pistas.

Kennedy buscó investigadores privados apropiados para contratar y eligió a Método 3, una empresa española. La agencia afirmaba haber localizado a 23 niños y adolescentes desaparecidos. Dado que no era legal que los investigadores trabajaran para los McCann en Portugal mientras aun estaba en curso la investigación policial, se esperaba que Método 3 –con su conocimiento de la región y sus conexiones en España – pudiera resultar eficaz.

Parecía, en pocas palabras, que los detectives privados también podrían reconstruir los lazos con la Policía Judicial portuguesa. A petición del director de la Unidad Contra Secuestros, dos oficiales de la PJ se reunieron con Método 3. Pero los puntos que plantearon los detectives privados no interesaron a los portugueses.

Método 3 siguió una gran número de brechas potenciales en la búsqueda de Madeleine. No resultó nada tangible, pero hicieron algunas declaraciones sorprendentes que mantuvieron el caso en el ojo público. “Estamos cien por cien seguros,” dijo Francisco Marco a la cadena americana CBS, “de que está viva. Conocemos al secuestrador. Sabemos que es y como lo hizo.” En el programa Panorama de la BBC dijo: “Estamos muy cerca de encontrar a los secuestradores.” Después, en diciembre, anunció: “Creemos que está en una zona no muy lejos de la península Ibérica y Norte de África. Y estamos bastante seguros de con quien está.”

Sin embargo, no emergió ningún hecho, que respaldara estas afirmaciones. Según The Daily Telegraph, una fuente cercana a los McCan dijo que la pareja había empezado a pensar que “tal vez les habían dado gato por liebre”. Un veterano detective de la policía española fue sarcástico. Método 3 resolverá el caso, dijo, “cuando a las ranas críen pelo”.

A medida que transcurrían los meses, los McCann hicieron un movimiento que llegarían a lamentar. Se acordó un contrato con Oakley International, una empresa americana descrita por una fuente cercana a la pareja como “absolutamente los mejores, pero extremadamente reservados”. Se dijo que Oakley empleaba ex personal del FBI, CIA y Fuerzas Especiales americanas. Se informó que el Fondo Madeleine pagaría a la empresa 500.000 libras bajo un contrato en tres fases – abonando más si Madeleine era encontrada viva.

Al principio, los McCann y Kennedy tuvieron la impresión de que Oakley estaba haciendo su trabajo. Sus investigadores parecían estar recopilando y siguiendo la información que llegaba como respuesta a los llamamientos de los padres, además de llevar a cabo entrevistas encubiertas en Portugal.

Pero después se supo que las cientos de llamadas que llegaron a la línea directa nunca fueron estudiadas por Oakley. Se dijo que las cintas con las entrevistas conducidas en Portugal eran inútiles, implicando a personas irrelevantes para el caso. Los especialistas utilizados por Oakley empezaron a ver como sus facturas eran impagadas. Una gestión para entregar imágenes de satélite de Praia da Luz de la noche del 3 de mayo de 2007, cuando Madeleine desapareció, resultaron ser imágenes grabadas de Google Earth. Con poco o ningún progreso y mientras los fondos seguían desangrándose, Brian Kennedy anunció la hora del cierre.

El director de Oakley, Kevin Halligen, resultó ser un fraude. Después de su implicación en el caso Madeleine, Halligen fue detenido en Reino Unido en relación con cargos relacionados con un fraude a una empresa comercial, y extraditado a Estados Unidos. Allí fue condenado por el asunto de fraude, después deportado a Europa.

“El episodio de Oakley fue como agridulce,” nos dijo Kennedy. “Eran tipos genuinos rompiéndose la espalda, intentando conseguir un avance. La mayor parte se destinó a la investigación, a pesar de lo que dicen los periódicos...

[Pero] todo terminó en lágrimas.”

Fue el revés más grande, pero Kennedy y los McCann no se dieron por vencidos. Por recomendación del director de la Brigada de Delitos Serios de Manchester, pasaron a contratar a un experimentado ex oficial de de policía, David Edgar. Puso en marcha un gran y arduo trabajo –y defendió el fuerte hasta 2011, cuando, tras un llamamiento a David Cameron, Scotland Yard empezó a investigar. El dossier que los detectives privados de los McCann había reunido fue entregado a Yard y su pesquisa continúa a día de hoy – como la Operación Grange.

“Buscando Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan (Headline, £18.99) disponible bajo encargo en Telegraph Books por £16.99 + £1.95 gastos de envío. Llamando al 0844 871 1514 o visitando books.telegraph.co.uk

© Anthony Summers and Robbyn Swan

© Traducción de Mercedes

6 comentarios :

  1. Le sobraron 15 segundos charlando con la afligida Kate para saber que eran inocentes. Vaya,eso sí que es una investigación concienzuda, objetiva y contrastada con los hechos.

    Bueno, en realidad no nos han contado cuál de las múltiples versiones le estaba contando Kate!!!

    ResponderEliminar
  2. Cielos! ahora me explico la elección de las agencias de detectives. También debió usar la inteligencia emocional que había almacenado durante años. Y solo esa. Ver y firmar.

    Mas le hubiera valido ayudar a la inteligencia emocional a la hora de decidirse por una u otra agencia de detectives. Hubiera podido ayudarse con algo concreto: contratar a alguien con acreditados historiales profesionales que se pueden comprobar. Hasta se puede pedir opinión, datos y consejo a quien conozca el mundo de las agencias de detectives o simplemente llamando a la policía ...
    Y luego entre las elecciones posibles, inclinarse por el que "emocionalmente" parece mejor. O elegir primero "emocionalmente" y después verificar datos concretos del elegido. Eso entraba en las capacidades de este empresario. Supongo.
    Porque si eligió siguiendo únicamente la inteligencia profesional con la que ha llevado sus negocios, me explico mal el hecho de que haya tenido éxito y se haya hecho millonario.

    En cuanto a usar la inteligencia emocional para saber si alguien es culpable o inocente y al cabo de 15 segundos, es algo que ni el mas aguerrido policía o medico psiquiatra se atrevería a plantearse.
    Este sr si.


    A caso especial, protagonistas especiales.





    ResponderEliminar
  3. 15 segundos? É mesmo muito pouco tempo. No satisfaction , nada bueno!


    "The Beatles - (I Can't Get No) Satisfaction " http://www.youtube.com/watch?v=-xCtZHT8HDA

    ResponderEliminar
  4. .... Bueno hay algo que siempre he pensado que los Mc Cann con tanto apoyo político y de agencias de publicidad, y desde luego con tanto dinero ya habrían podido saber dónde y qué le pasó a su hija,a menos que ellos sepan qué le pasó y dónde la escondieron tan bien que ni los más listos ne el campo de investigación privada han dado con ella.

    ResponderEliminar
  5. Con leer el titulo ya basta ...escuhé 15 segundos y supe que iran inocentes ... Se puede encontrar mejor excusa ... ""Si me hubiese leido el sumario ...igual habria cambiado de opinion""

    Ha finalizado el juicio en portugal? @ ...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, seguimos esperando que se reanude el juicio.

      Eliminar