Spudguns’ Spountings
5 octubre, 2014
No voy a utilizar la trágica muerte de una mujer y madre para propagar aun más mis opiniones y puntos de vista sobre el caso Madeleine McCann.
Esos puntos de vista están bien establecidos y son de dominio público para cualquier que desee leerlos.
Es de suponer que, dado que Carole Malone no ha hecho un artículo sobre mí en su columna servil y aduladora o Martin Brunt, (un hombre que en realdad me gusta, respeto y admiro), no ha llamado aun a mi puerta para confrontarme con esos puntos de vista, me sugiere que no he cometido las misma ofensas que aparentemente cometió Brenda Leyland.
Ella es una señora que
fue “expuesta” por Sky News y otros medios de comunicación y periódicos como uno de los “Viles Trolls” de los McCann.
Una señora que, a pesar de que se ha informado que aparentemente había realizado “amenazas de muerte” en Twitter, de hecho, al parecer nunca hizo tales amenazas. Ni ninguna otra persona que yo haya visto.
Internet está plagado de personas que, cada vez más, no creen la versión de los hechos de los McCann en torno a lo que le ocurrió a su hija, Madeleine. No son TROLLS. Sólo son personas que se han dado cuenta de las evidentes contradicciones en lo que se informa en la prensa británica y lo que tanto la policía portuguesa como la británica opinaron y expusieron.
Muchas de estas personas expresan sus opiniones con una clara falta de expresión; desprovistos de cualquier destreza literaria. Algunos, son incuestionablemente abusivos, dañinos, insensibles y sin duda, ofensivos. Eso no los hace ilegales.
Por alguna razón, Brenda Leyland fue elegida para ejemplificar esa facción de las redes sociales que sigue discutiendo y deliberando el caso McCann de forma distinta a la que se ha retratado en la prensa. De forma distinta de como los McCann y sus seguidores quieren que se informe sobre el caso.
Yo no conocía a Brenda. Nunca me he comunicado a sabiendas con ella de ninguna manera. Cuando Sky News apareció en su puerta y se convirtió en el titular de todas las noticias, sí que hice una investigación superficial, incluido revisar sus tuits.
Para que conste: esta señora NUNCA tuiteó algo que pudiera ser interpretado por alguien como una amenaza violenta contra los McCann, sus gemelos o cualquier otra persona relacionada con este asunto. Aunque nunca fue acusada directamente por los medios como tal, se insinuó, relacionando tales presuntas amenazas de usuarios “anónimos”.
Por otra parte, dado que los McCann no tienen una presencia en Twitter, ¿cómo puede esta señora haberlos acosado o abusado de ellos?
Entre los PEORES tuits que he visto fue el que deseaba que los McCann “sufrieran durante el resto de sus miserables vidas”. Fue un tuit tonto, imprudente y profundamente insensible, incluso aunque lo dijera en serio... PERO...
No merecía ser expuesta e identificada, su nombre, dirección y datos personales puestos a disposición del público.
No merecía ser etiquetada como “maligna”.
No merecía ser objeto de tales amenazas y abusos por parte de los miles de seguidores de los McCann cuyas crueles burlas y denigración superaron con creces cualquier cosa que se dijo presuntamente había hecho.
No merecía ser estigmatizada y crucificada por unos serviles medios de comunicación y seguidores PRO McCann, empeñados en adoctrinar al público británico en su ideología en lo que se refiere al caso McCann.
Por encima de todo, no merecía morir... sola y desamparada... en una pequeña habitación de hotel fría y anónima a donde había huido; castigada por la maquinaria acusatoria Pro McCann.
Que ironía tan dolorosa y amarga que alguien tenga que perder la vida después de ser perseguida y acosada por los Medios y la PRENSA empeñada en retratarla como alguien que había perseguido y acosado a otros.
Mi mayor esperanza y deseo es que esta tragedia inspire a otros a hacer su propia búsqueda, revisión e investigación de los hechos y pruebas disponibles en torno al caso McCann, donde pueden formular sus PROPIOS opiniones, más que recibirlas moldeas y fabricadas por los medios de comunicación.
Conozco a Martin Brunt y sé que es un buen hombre. Nunca nos hemos encontrado pero nos seguimos mutuamente en Twitter y he trabajado en varios proyectos de investigación que él ha orquestado. También sé que estará devastado y dolido por este desenlace.
No estoy disculpando sus actos pero estaría mal culpabilizarlo solo a él por el fallecimiento de Brenda. Entre otras cosas porque Martin, como reportero en plantilla, tiene el deber de seguir la política editorial y procedimiento de su empresa, al igual que todos los corresponsales de TV.
No reservo la misma caridad, por desgracia, para la columnista del Daily Mirror, Carole Malone.
Ella describió a Brenda como un “matón cobarde”, “obra de arte” y sugirió que “su propia vida es tan solitaria, tan miserable, tan envenenada que quiere que otros sufran igual”, sugiriendo que “es solo una zorra retorcida e irresponsable que consigue placer haciendo daño a la gente.”
Bueno, tal vez tengas razón en parte Carole. Yo voy a sugerir, que al final, de hecho estaba muy sola y realmente triste.
“Te quiero mamá y te echaré de menos para siempre”. Este es el último comentario en Facebook del hijo de Brenda, Ben.
Sin embargo, no voy a decirte lo que pienso de ti, Carole. Eso meramente sería replicar la grave y despreciable ofensa de la que te estoy acusando.
En su lugar, se lo dejaré a unos de los presuntos tuits de Brenda, sugiriendo y deseando que “sufras durante el resto de tu miserable vida.”
D.E.P. Brenda Leyland, dondequiera que estés.
© Traducción de Mercedes