Fantástico artículo del periodista y escritor, Len Port

Un artículo de 2014 que sigue siendo aplicable a día de hoy...

Un "vergonzoso" episodio de pruebas distorsionadas

Los avistamientos de dos de los “nuevos testigos” recientemente anunciados por los McCann han sido investigados por la Policía Judiciaria (PJ), sospechosos identificados y eliminados...

La verdadera historia de Madeleine McCann

Cuatro vídeos realizados por Richplanet TV. Si quieres conocer la versión "no oficial" de esta historia... No puedes perdértelos

The Cracked Mirror

Más allá de la caja negra - Cuentos de policía - Día crucial - 4 de mayo, la actuación de su vida -Cuatro entradas con un amplio resumen del Caso Madeleine McCann desde su comienzo

Dos artículos de Chris Friend - Reportero de investigación americano

"Cuatro años después de la desaparición de una niña británica, hay más preguntas que respuestas"

Unos cuantos datos que vale la pena recordar

Excelente artículo publicado por Paulo Reis destancdo algunos detalles que vale la pena recordar sobre el Caso Madeleine McCann

Enfants Kidnappés

Blog ya desaparicido pero permanece la traducción. Un artículo que vale la pena recordar.

Artículo de obligada lectura

Reflexiones sobre temas de actualidad en Portugal por el periodista y escritor Len Port

Los McCann pierden la batalla judicial contra Gonçalo Amaral (2017)

Se enfrentan ahora al pago de las costas judiciales

9 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: Si solo los McCann hubieran sabido del Algarve

The Telegraph

Este extracto, de un cautivador nuevo libro sobre la desaparición de Madeleine McCann, analiza el escalofriante historial de agresiones sexuales a niños británicos en la región

Po Anthony Summers y Robbyn Swan

06:45AM BST 09 Septiembre 2014

Pocos días después de la desaparición de Madeleine, Gerry y Kate McCann escudriñaban, hora tras hora, fotografías de delincuentes conocidos. Incluían lugareños y ciudadanos británicos – bien residentes en Portugal o individuos que se sabían habían visitado el país durante los días y semanas previos al 3 de mayo de 2007.

Kate McCann no se impresionó cuando más tarde estudió el expediente del trabajo conducido por la policía portuguesa. Estaba repleto, dijo ella, de informes de delitos de pedófilos portugueses y británicos y aquellos de otras nacionalidades. Para ella, sin embargo, la policía parecía haber hecho poco más que catalogar la existencia de los criminales, y no suficiente para establecer si tuvieron algo que ver con el caso Madeleine.

Una serie de hombres, en un momento considerados posibles sospechosos, han sido nombrados públicamente. Tres meses después de la desaparición de Madeleine, una niña rubia de cinco años, Ylenia Lenhard, desapareció en Suiza después de ir a la piscina municipal. Su cuerpo descompuesto fue encontrado al mes siguiente. Cerca estaba el cadáver de un hombre de 67 años, Urs Hans von Aesch, aparentemente un suicidio. Las pruebas forenses establecerían que Ylenia había estado en su furgoneta Renault blanca. Las circunstancias precisas siguen sin estar claras, pero todo indica que él fue responsable de la muerte de la niña. Von Aesch había vivido durante mucho tiempo en España, cerca de donde Madeleine desapareció en el Algarve [Inciso: 873 Km], y vivía allí en aquel momento. Un hombre en una furgoneta blanca, además, había sido visto estacionado cerca del apartamento vacacional de los McCann en el Ocean Club de Praia da Luz.
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/15/internacional/1189872673.html

Los detectives de Scotland Yard viajarían a Suiza en 2012 para reunirse con sus homólogos allí. Los elementos que hicieron parecer a von Aesch sospecho, sin embargo, no parecían encajar. La furgoneta blanca de Praia da Luz no era de la misma marca; von Aesch era mucho mayor que cualquiera de los hombre potencialmente relacionados con el caso a través de los testimonios, y no hay ninguna prueba conocida de que, de hecho, hubiese estado en el Algarve en mayo de 2007.

La policía suiza “ni podía relacionar a von Aesch con la desaparición de Madeleine McCann ni excluir una conexión con absoluta certeza,” nos dijo el jefe de policía que dirigió la investigación original, Bruno Fehr.

Una pista prometedora, que más tarde interesaría a los detectives privados de los McCann, estaba relacionada con un británico, Raymond Hewlett. Un ex soldado que trabajó durante algún tiempo en un parque de atracciones, había sido encarcelado varias veces por agresión sexual e intento de violación a menores en Inglaterra en los años setenta y ochenta. Un juez en uno de los juicios de Hewlett lo describió como “muy peligroso”. En mayo de 2007, había estado viviendo con su mujer y una prole de niños –su casa era una gran furgoneta azul – en un camping a unos 70 Km de Praia da Luz.

La posibilidad de que Hewlett pudiera haber secuestrado a Madeleine se hizo pública en mayo de 2009, cuando una pareja que lo había conocido en Portugal –pero no conocían su pasado en aquel momento- denunciaron que había parloteado sobre “gitanos” que le habían ofrecido dinero por una de sus propias hijas. Otra pareja, que se encontró con él en Marruecos, dijo que les había hablado mucho sobre el caso McCann, diciendo que él conocía Praia da Luz y el Ocean Club y que había estacionado frecuentemente su furgoneta cerca del apartamento 5A, donde estaban alojados los McCann en 2007.

Hewlett –ya gravemente enfermo con un cáncer de garganta- fue localizado en un hospital en Alemania. Abordado por los investigadores privados de los McCann, pidió “miles de libras” como pago por las entrevistas. Los McCann se negaron, pero el hombre moribundo hizo algunas declaraciones. Según se ha dicho contó a la policía que había estado en Praia da Luz y había visto a Madeleine dos veces antes de que ella muriera – desde tan cerca que recordaba el coloboma, la marca distintiva de su ojo derecho.

Sin embargo, con posterioridad, en una entrevista a un periódico, Hewlett contó una historia muy distinta. Insistió en que él “no asesinó a la niña McCann”... Me someteré al detector de mentiras... La única vez que he visto a Madeleine McCann ha sido en los carteles. También la vi una vez en la TV en un bar. Pero nunca la he visto en persona. Sí, he estado en Praia da Luz, pero no desde 2002.” Afirmó estar en Vila Real de Santo António, en la frontera con España, cuando Madeleine desapareció.

Los oficiales británicos, que trabajan en la actual investigación de la Policía Metropolitana [Operación Grange, iniciada en 2011] se interesaron en el asunto Hewlett en 2012, pero su nombre no ha surgido públicamente desde entonces. Aunque Hewlett era un pederasta convicto, no existen pruebas materiales de que tuviera algo que ver con el caso Madeleine.

David Reid, de Irlanda del Norte, que había cumplido condena durante tres años por un abuso sexual contra sus cuatro hijas, se había trasladado posteriormente a Portugal. Un guitarrista que había trabajado durante años entreteniendo a los clientes en bares de la ciudad turística de Carvoeiro, en el Algarve. Dependiendo de la ruta, hay entre 37 y 45 Km a Praia da Luz. A pesar su gran popularidad anterior, un artículo en la prensa expuso sus crímenes pasados – el año antes de la desaparición de Madeleine – lo había condenado al ostracismo dejándolo abatido. Perdió su trabajo como cantante.

Murió con poco más de sesenta años en Portugal en 2013. Si, como parece, Reid aun estaba en Carvoeiro en mayo de 2007 cuando desapareció Madeleine, ese hecho merecía ser investigado – a pesar de sus afirmaciones de que era un hombre nuevo.

Carvoeiro ha sido de especial interés para la investigación durante años – y aun lo era, cuando este libro entró en la imprenta, para los detectives que se encargan de la actual investigación de la Policía Metropolitana. Ya en 2009, trabajando con los archivos de la policía que se entregaron a los McCann y otro material, sus detectives privados habían identificado cuatro pueblos y ciudades – todos en un radio de 65 Km de Praia da Luz – donde, en el período previo a la desaparición de Madeleine, intrusos habían agredido, intentado agredir y en un caso intentado secuestrar, niñas pequeñas.

Cinco de seis ataques habían tenido como blanco a niños británicos. Las víctimas todas niñas, la mayor parte de ellas entre nueve y diez años. Una, en Silves, solo tenía tres años – casi la misma edad que Madeleine.

Uno de los incidentes en la zona de Carvoeiro nos fue descrito por un residente británico en Portugal, una cara muy conocida en la televisión británica que prefiere no ser citado. Ocurrió unos tres años antes de la desaparición de Madeleine y el blanco era la hija de ocho años de una pareja británica – amigos del residente – que habían alquilado una villa cercana.

“Los padres estaban durmiendo en su habitación con la puerta cerrada, y sus dos hijas estaban en sus camas en otra habitación. Por lo que les contaron las niñas a sus padres, parece que el hombre había entrado y se había metido en la cama con su hija menor. En realidad no llegó a hacerle nada. La niña dijo, “¿Eres tú papá? Y él contestó, “Sí”. Ella sabía que no era su papá, tal vez porque hablaba de forma distinta o no era del mismo tamaño o lo que fuera. Tenía otras personas alojadas en la villa, así que ella preguntó, “¿Eres tu tío? Y nuevamente él dijo, “Sí”. Y eso fue todo.

En ese momento se despertó la mayor y vio lo que estaba ocurriendo. El hombre se levantó y salió de la habitación dirigiéndose a la cocina. La niña mayor le dijo a su hermana algo como “Guarda silencio. Solo guarda silencio”. Pero entonces, cuando el hombre se fue, las niñas despertaron a sus padres.”

Años después, después de un estudio realizado por la Policía Metropolitana de varios asaltos, el jefe de la Operación Grange, Andy Redwood, actualizaría la información sobre incidentes potencialmente relevantes antes y después de la desaparición de Madeleine. De hecho, se habían producido 18 allanamientos con niños implicados, dijo, en propiedades donde se encontraban alojadas familias británicas entre 2004 y 2010: cinco en Carvoeiro, nueve en localizaciones cercanas bien a Carvoeiro o Albufeira, una en el pueblo de Vilamoura y tres en la propia Praia da Luz.

Un escalofriante incidente en 2006 en Praia da Luz, en el Ocean Club, niños en un apartamento de planta baja (como el de los McCann) habían visto a un hombre forzar la entrada a través de la puerta del patio. No se llevó nada, solo miraba fijamente la cuna de viaje de un niño. El año anterior en Praia da Luz, una niña de 10 años había sido agredida sexualmente. En total, nueve niños de la zona habían sido agredidos sexualmente. Hubo tres “casi secuestros” – donde el criminal estuvo muy cerca de la víctima potencial – y otras seis ocasiones en las que un intruso había sido interrumpido antes de poder llevar a cago la agresión.

Conocimos a través de una fuente británica lo que pudo haber sido un “casi secuestro” y puede aportar una importancia real a las denuncias de los recaudadores del “orfanato”. Entre el 20 de abril de 2007 y el día en que desapareció Madeleine, un hombre –y en una ocasión dos- llamaron a las puertas de residentes británicos y turistas afirmando estar recaudando dinero para un orfanato. No existía tal orfanato en el lugar que describieron. Tal vez, era solo un timo para estafar a extranjeros para conseguir un poco de dinero. También sería razonable especular, por lo tanto, que los hombres estaban valorando las instalaciones con intención de cometer un delito.

Sin embargo, un relato que nos ofrecieron, sugiere que existía un motivo sexual detrás de estas visitas. Una ciudadana británica que hacía mucho que vivía en el Algarve describió un episodio aterrador cuando un hombre que afirmaba representar un orfanato llegó a la puerta de su amiga, también inglesa. “Llamaron a la puerta”, recuerda, “y el hombre que estaba allí dijo que estaba recaudando fondos para un orfanato. Lo que hizo que se sintiera incómoda fue que, durante el tiempo que estuvo allí de pie, no la miraba a ella sino detrás – a su hija de tres años.”

Un par de horas más tarde, cuando la mujer británica fue a recoger a su hijo mayor al colegio, lo vio otra vez. “Aun estaba allí, esperando al final de la calle”, nos dijo su amiga. “Su sentimiento de inquietud aumentó. Al día siguiente, dejó a su hija de tres años abajo durante uno o dos minutos mientras ella fue arriba. Entonces, cuando bajaba por la escalera, alcanzó a ver un hombre –en realidad solo las piernas- en la sala de estar con su hija. Salió rápidamente mientras baja las escaleras, obviamente.

“Mi amiga pensó que era el mismo hombre que había llamado a la puerta el día antes recaudando para el orfanato. Pensaba que había entrada por la puerta del patio y creía – incluso entonces- que tenía intención de llevarse a su hija.”

Esto fue poco antes de la desaparición de Madeleine. Además, la villa alquilada por la familia estaba en Praia da Luz, donde otros seis incidentes relacionado con “orfanato” fueron denunciados – uno de ellos, la semana anterior a la desaparición de Madeleine, del apartamento 5A del Ocean Club.

Convincente testimonio, que indica que alguien estaba vigilando ese apartamento, llega de una niña británica, Tasmin Sillence. Un niña de 12 años que vivía cerca, tenía razones para fijarse en lo que ocurría en la vecindad de ese apartamento. Una vez había pertenecido a su abuela y había vivido allí durante algún tiempo.

Le dijo a la policía que había visto dos veces a un hombre cerca del 5A. Parecía estar merodeando por allí, vigilando el lugar. La primera vez, el 30 de abril, el tercer día del funesto viaje de los McCann, estuvo apoyado contra un muro de la calle, del lado de la piscina del bloque de apartamentos, “mirando fijamente el balcón” del 5A. La víspera de la desaparición de Madeleine, Tasmin lo vio de pie junto a la entrada del Ocean Club que conducía al restaurante Tapas. Con las manos en los bolsillos, nuevamente estaba miraba en dirección al apartamento 5A.

Un segundo testigo, un turista británico que se alojó en un apartamento cercano al de los McCann, también vio a un hombre más o menos en el mismo lugar vigilando el 5A.

Hubo otro relato sobre un avistamiento sospechoso, y ocurrió solo horas antes de desaparecer Madeleine. Llega de Carole Tranmer, una mujer que en aquel momento había estado sentada en un balcón justo encima del 5A. “Yo vi a alguien”, recuerda Tranmer, “salir del apartamento de la planta baja, cerrando la verja muy cuidadosa y sigilosamente. Me pareció muy extraño. Miró a ambos lados, cerró la verja y se alejó rápidamente.”

Lo que le había llamado la atención fue la forma tan peculiar en que el hombre cerró la verja, como si se estuviera asegurando de que no hacía ruido... la cerró con ambas manos, varias veces... Fue la forma en que disimulaba lo que me llamó la atención.”

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En abril de 2014, Redwood, Inspector Jefe de la Operación Grange, hizo pública una descripción del intruso implicado en una agresión sexual o intento de la misma a niñas en sus camas. “El delincuente, sabemos,” reveló, “es descrito como un hombre, de pelo oscuro y que tiene la piel muy oscura. Con frecuencia haba con sus víctimas en un idioma extranjero, en inglés, con una voz bastante baja o posiblemente balbuceando.”

El hombre estaba sin afeitar, con el pelo sin desaliñado. Algunos testigos lo han descrito como barrigudo, y tres niños dijeron que tenía “un olor pronunciado”. En alguna ocasión estaba con el torso desnudo. Sin embargo, en dos ocasiones llevaba puesto una camiseta de manga larga color borgoña. Un ex policía ha sugerido que podría ser una camiseta promocional de la cerveza Super Bock. Las camisetas eran del tipo que algunos bares en Portugal regalaban a los clientes habituales. Solo posiblemente, una investigación podría localizar por lo menos a algunas de las personas que recibieron la camiseta en la zona correspondiente al Algarve.

Por supuesto, es el ADN o huellas dactilares lo que podría identificar al agresor sexual y tal vez conducir al desenlace del caso Madeleine. Muchos si no todos los casos de agresiones sexuales descritas aquí fueron investigados solo por la GNR – la Guardia Nacional Republicana – y nunca pasados a la Policía Judicial, la fuerza de investigación de la policía portuguesa. Material relevante, pensaba Redwood, podría estar olvidado “en algún almacén de la policía en el Algarve”. Si tales pruebas existen, podrían ser recuperadas y si condujeran a la identificación de una persona, la investigación aun podría dar un gran paso adelante.

Es justo decir que si Gerry y Kate McCann hubiese conocido el historial de agresiones sexuales a hijos de turistas en Praia da Luz y zonas colindantes, nunca hubiesen dejado la puerta del patio sin cerrar con llave para hacer sus controles más fácilmente. Sin duda, si hubiesen sabido de estas agresiones sexuales antes de reservar sus vacaciones, tal vez no hubiesen viajado al Algarve en absoluto.

“Buscando Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan (Headline, £18.99) disponible bajo encargo en Telegraph Books por £16.99 + £1.95 gastos de envío. Llamando al 0844 871 1514 o visitando books.telegraph.co.uk

© Anthony Summers y Robbyn Swan 2014

© Traducción de Mercedes 2014


Caso Madeleine McCann: Impactantes nuevas pruebas de agresiones a niños

Sun on Sunday (edición impresa)

AL DESCUBIERTO: AGRESIONES SECRETAS ANTES DE LA DESAPARICIÓN DE MADDIE

EXCLUSIVA por BEN GRIFFITHS
7 septiembre 2014

Escalofriante nuevo testimonio ha puesto de relieve una serie de agresiones a niños en las semanas y meses anteriores al secuestro de Madeleine McCann. Nueve niños en las zonas colindantes fueron agredidos – y una niña de diez años fue incluso agredida en el mismo pueblo portugués.

Praia da Luz también era una zona castigada por robos. Una madre encontró un intruso en una habitación con su hija de tres años, y hombres misteriosos fueron vistos vigilando el apartamento vacacional donde Madeleine desapareció. Un análisis de dos años del los escritores de investigación Anthony Summers y Robbyn Swan concluye: “Si Gerry y Kate McCann hubiesen conocido el historial de agresiones sexuales a hijos de turistas seguramente no habrían dejado su puerta del patio sin cerrar con llave para llevar a cabo los controles a sus hijos más fácilmente. Si hubiesen sabido de las agresiones sexuales con antes de las vacaciones, ciertamente, puede que no hubiesen optado por viajar al Algarve”.

Madeleine, tres años, desapareció en mayo de 2007 del apartamento 5A en el resort de Mark Warner, Ocean Club. Estaba durmiendo con sus hermanos gemelos mientras sus padres cenaban con unos amigos en el restaurante Tapas a unos 50 metros de distancia. Ellos, o uno de sus amigos, fue a controlarlos a lo largo de la noche hasta que Kate encontró que Madeleine había desaparecido.

El equipo de marido y mujer Summers y Swan son los únicos periodistas que han estudiado las miles de páginas del sumario de la policía portuguesa, realizado entrevistas en profundidad y llevado a cabo nuevas investigaciones. En “Buscando a Madeleine”, un libro basado en su investigación, informan: “Hubo una verdadera epidemia de robos en Praia da Luz en 2007, aunque, en una zona totalmente dependiente del turismo, la publicidad fue limitada. Había habido allanamientos recientes en apartamentos cercanos al alquilado por los McCann. El propio apartamento 5A puede haber sido un objetivo. No solo se encontraba en una planta baja sino que, tenía puertas y ventanas a ambos lados facilitando el acceso a la calle, era especialmente vulnerable.”

En la época de la desaparición de Madeleine, emigrantes británicos también hablaron de visitas puerta a puerta preocupantes de personas pidiendo dinero para un supuesto orfanato. Una mujer dijo que un amigo inglés fue confrontado por un hombre “descuidado, desaliñado”. Dijo: “No me miraba a mi sino más allá, a mi hija de tres años de edad”.

CASAS VIGILADAS

Al día siguiente, la mujer encontró al hombre en la sala de estar con su hija.

n amigo añadió: “Ella pensó que había entrado a través de la puerta corredera del patio y creía que pretendía llevársela”. Otro “recaudador” llamó en el apartamento 5A días antes de que los McCann llegaran y fueron visto hombres vigilando el apartamento mientras los McCann estaban allí. De hecho, horas antes de que Madeleine fuese secuestrada, se vio una figura actuando de forma furtiva cerca del apartamento. Cerró una verja cuidadosamente – “como si no quisiera que nadie supiera que iba y venía”.

El irlandés Summers y la americana Swan se involucraron en el caso en 2012 después de que la policía hiciera pública una imagen de progresión de edad de Madeleine. Su hija pequeña preguntó: “¿Aun está desaparecida esa Madeleine? ¿Cuánto tiempo me buscaríais a mi?”

Swan dijo al Sun on Sunday: “No tenía una buena respuesta.” Su marido añadió: “Lo que hacemos como escritores es excavar en busca de hechos, trabajar incansablemente en un caso y ver donde terminamos”.

Un emigrante les habló de un incidente aterrador en Carvoeiro, a unos 20 kilómetros de Praia da Luz, en 2004, dijo que unos amigos impactados que habían alquilado una villa cercana le telefonearon una noche. El emigrante explicó: “Habían estado durmiendo en su habitación con la puerta cerrada. Su dos hijas, de 11 y ocho años de edad, estaban en sus camas en otra habitación.

“Por lo que las niñas les contaron a sus padres, un hombre se había metido en la cama con su hija pequeña. Ella dijo: “¿Eres tu papá? Y el contestó: “Sí”.

Ella sabía que no lo era. Había otras personas quedándose en la villa así que preguntó: “¿Eres tu tío? Y él nuevamente dijo, “Sí”.

“Cuando el hombre se levantó y fue a la cocina, la niña mayor le dijo a su hermana, “Quédate callada”. Entonces, cuando el hombre se había ido, las niñas despertaron a sus padres.

“El intruso aparentemente llevaba puesta una máscara quirúrgica y – ellos sospechan que para evitar dejar huellas plantares – había cogido ropa sucia y la había envuelto en los pies.

“Los padres llegaron a la conclusión de que era el mismo hombre que, el día anterior, había manipulado el mecanismo de la puerta corredera de cristal. Una vez hecho esto, entrar en la villa había sido fácil”.

La policía ha dicho que una niña de diez años fue agredida sexualmente en Praia da Luz en 2005.

OBJETIVOS BRITÁNICOS

Entre 2004 y 2010, 18 niños fueron atacados, en un radio de 40 Kilómetros del resort, de un intruso que entraba en las propiedades utilizadas por familias británicas. En seis ocasiones el intruso fue sorprendido. Aun así la policía portuguesa sigue sospechando que los McCann, de Rothley, Leics, de matar a Madeleine y ocultar su cuerpo. Fueron exonerados en julio de 2008.

Los McCann no pidieron que se escribiera este libro, ni han colaborado con el o leído – sin embargo, están muy agradecidos a la policía Metropolitana por el trabajo que la Operación Grande sigue haciendo en la búsqueda de Madeleine.

Summers y Swan tienen claro que no hay ninguna prueba que indique que Gerry y Kate son culpables de ningún delito.

Pero creen tropiezos tanto de la policía portuguesa como la británica durante la investigación entorpecieron la búsqueda para encontrar a Madeleine.

Swan dijo: “Dado por lo que han pasado los McCann, creo que debes preguntarte: “¿Tendrías tú el coraje y la fortaleza para seguir adelante del modo en que lo han hecho ellos?”

“Las personas que los vilipendiaron deberían dejar de lado sus prejuicios y leer las pruebas antes de decidirse.”

Anthony Summers y Robbyn Swan.
Extraído de “Buscando a Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan,
Publicado por Headline, 11 de septiembre, £18.99. Para comprarlo por £16.99 (con gastos de envío gratuitos) llamar al 0845 271 2136 o visita thesunbookshop.co.uk

© Traducción de Mercedes

Con nuestro agradecimiento a Jon – The Maddie Case Files


8 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: “Desinvestigación” de la policía inglesa

Correio da Manhã – Dominical (Edición impresa)

Carlos Anjos
7 de septiembre de 2007

Tenía la esperanza de que los medios británicos ayudaran a la investigación, pero la intención siempre ha sido eliminar las sospechas de los McCann.

Confieso que cuando la policía inglesa decidió iniciar la investigación sobre la desaparición de Maddie yo creí que todo se aclararía. No porque la policía inglesa sea mejor sino simplemente porque sus medios y recursos desmedidos podrían marcar la diferencia.

Empecé a tener dudas cuando oí las primeras noticias sobre el caso, en el programa de la BBC “Crimewatch”, pero ¿ví el programa para averiguar por fin qué le ocurrió a Maddie McCann? Desgraciadamente, no hubo una respuesta. Simplemente vimos un programa de televisión disfrazado de investigación policial.

La policía inglesa cometió varios errores graves. El primero de los cuales fue la llamada reconstrucción. La reconstrucción de un crimen tiene que hacerse en el lugar donde tuvo lugar y, si es posible, en presencia de los implicados. Hubiese sido fácil para los ingleses haber llevado a cabo esta diligencia, hubiese sido suficiente traer a Portugal al grupo completo de ingleses que estaban en el Ocean Club.

Una de las dudas que aún persiste es entender la razón por la que la policía inglesa insiste en repetir las diligencias que ya han sido hechas por la PJ y no intenta hacer lo único que la PJ no hizo, la reconstrucción.

Pero vamos a ser serios; no fue SY quien hizo la reconstrucción sino la BBC. ¿Cómo era posible percibir dónde estaban sentados los McCann durante la cena? ¿Hubiese sido posible ver desde este lugar la ventana del apartamento donde Maddie dormía? ¿Qué ruta tomaron los McCann y amigos cuando fueron a ver a los niños? ¿Cuánto tiempo tardaban en hacerlo? Esta reconstrucción no responde a ninguna de estas preguntas. Pero ¿era de alguna importancia para los británicos la respuesta a las mismas? No lo creo. Hoy, estoy seguro que el propósito no es saber qué le ocurrió a Maddie, sino desviar cualquier sospecha de los McCann.

ESTAFA

Como ejemplo, para la reconstrucción contrataron actores, uno de ellos Mark Sloan, un conocido actor porno. La situación es la que es, pero cuando este hecho se hizo público, fue objeto de críticas de la Asociación de Madres contra el Asesinato y la Agresión, así como del diputado laborista, John Mann.

En un momento de gran audiencia en la televisión, exactamente a las 00h00, y en el mundo entero, presentaron varios retratos-robot, como si hubiesen sido dibujados durante el curso de la investigación. Una estafa. Nos centraremos en los dos únicos que tienen alguna viabilidad para llevarnos a reconocer a una persona.

El primero, elaborado por la PJ, es una imagen de un hombre transportando una criatura. De este modo, una pareja irlandesa declaró a la PJ que vio un hombre aquella noche transportando una niña en pijama. Pero, sin embargo, no eran capaces de describir la cara de este hombre. Después, el día que los McCann regresaron a Inglaterra, la misma pareja telefoneó a la PJ afirmando que el hombre que vieron aquella noche era Gerry McCann. Estaban seguros de ello cuando lo vieron descender del avión transportando a uno de sus hijos.

Solo había un problema para la PJ. En el momento en que la pareja inglesa declaró haber visto a Gerry McCann transportando la niña, él tenía seis testigos cenando con él en el Ocean Club. Este hecho desacreditó el reconocimiento. Pero lo que hizo la policía inglesa fue agarrarse a este retrato, dándole otras características para acabar con cualquier o toda sospecha en relación al padre de Maddie.

El otro retrato-robot es el de un hombre con un gran bigote, tampoco fue hecho por la policía inglesa sino por Oakley International, a quienes los McCann habían contratado para la investigación.

La primera parte de la investigación inglesa se resume en la reconstrucción de los hechos realizada por la BBC, la desfiguración del retrato-robot hecho por la PJ y aprovechándose de otro retrato de los detectives privados que ellos nunca quisieron hacer público. Un puñado de nada.

Desde el principio, la policía inglesa empezó diciéndonos que Maddie había sido secuestrada por un predador sexual, pero que estaba viva y sería encontrada rápidamente. Cruzaron los registros de los teléfonos, registros de pedófilos y otra información e identificaron a 4 sospechosos. El primero, el inglés Raymond Hewlett, que de hecho había vivido en el Algarve, pero desde entonces había fallecido en Alemania, víctima de un cáncer. Más tarde, apareció un ciudadano suizo, Urs Hans von Aesch, que vivía en la vecina España, en Alicante. Pero él también estaba muerto, ya que se había suicidado en su país natal. Apareció otro sospechoso, David Reid, un pedófilo convicto británico, que después de cumplir condena en Reino Unido se vino a vivir al Algarve. Pero se mantenía el destino, él también había muerto víctima de un cáncer. Por último, aparece un sospechoso portugués, Euclides Monteiro, quién, sorpresa, hacía 4 años que había muerto.

Nunca se entendió el por qué de estos sospechosos. Si fuesen contundentes, nunca se habrían esfumado con su muerte, este hecho no invalidaría el hecho de que podrían haber sido los autores de este crimen. Sin embargo, para la policía inglesa, muerto el sospechoso, muerta la sospecha.

UNA CUESTIÓN DE FE

Después de esta carnaza, cambiaron de estrategia. Al final, no solo los sospechosos estaban muertos. La policía inglesa pasó a dudar de que también Maddie lo estaba. Maddie, después de todo, fue víctima de un secuestro, habiendo sido asesinada después y enterrada en un terreno baldío cerca del Ocean Club. Lo que los llevó a esta nueva teoría es un misterio, tan grande como el de la desaparición de la pequeña Maddie. La misma certeza que tenía de que estaba viva es exactamente la misma que tienen hoy de que está muerta. Todo se reduce a una cuestión de fe.

En cuanto al motivo del secuestro, hay dos hipótesis; una, fue un pedófilo que entró en la casa para abusar de la niña y, al despertarse, la secuestró y la mató; dos, un ladrón que entró en el apartamento y al despertarse la niña, la secuestró y la mató.

La primera duda que surge en relación a estas teorías tan radicales, tal vez sin importancia, pero que deben hacerse; si fue un secuestro, el que lo perpetró tuvo que entrar en el apartamento. Primera pregunta: ¿Cómo entró? Según los McCann y sus amigos la puerta principal estaba cerrada con llave y todo el mundo, cuando fueron a controlar a los niños, la abrieron para entrar y la cerraron al salir. Esta puerta no mostraba ninguna señal de haber sido forzada. La ventana del apartamento, que miraba hacia el restaurante donde ellos estaban cenando, tenía signos de haber sido forzada pero desde el interior (SIC – Ninguna puerta o ventana del apartamento tenía signos de haber sido forzados ni desde el exterior ni desde el interior), lo que complica aun más las cosas, porque no es creíble que alguien entre por la puerta para salir con un niño en brazos a través de la ventana, que mira hacia donde sus padres estaban cenando. Por lo tanto, o los McCann y sus amigos están mintiendo y dejaron la puerta abierta o el secuestrador tiene poderes sobrenaturales. Esto no lleva a un callejón sin salida; si la policía inglesa no pueda decirnos cómo el secuestrador(es) entró en el apartamento, ¿cómo pueden afirmar tan categóricamente que el secuestro tuvo lugar?

Para complicar la situación, el secuestrador estaría a oscuras porque si encendía la luz sería visto inmediatamente por los McCann y sus amigos, que afirmaron que tenían contacto visual con el apartamento. Después, en esta situación, ningún delincuente se hubiese llevado a la niña, porque incluso si se hubiera despertado y empezado a llorar, la probabilidad de que pudiera reconocerlo sería nula, a no ser que fuese alguien a quien conociera bien. Además de esto, la posibilidad de huir con éxito era mayor si huía solo. Llevándose a la niña hubiese sido un obstáculo, retrasando su huida, era un riesgo añadido.

BÚSQUEDA INÚTILES

Pero aun es más extraña la idea de la policía inglesa de que la niña fue asesinada inmediatamente por el secuestrador en los terrenos que rodeaban la zona. Yo creo que llegaron a esta conclusión porque, en ausencia de imágenes de satélite que yo creía que existían, recurrieron a esa poderosa herramienta de investigación que es Google Maps. Si alguien hubiese estado en esta zona no hubiese cometido este error. Este terreno es rocoso y nadie sería capaz de cavar un hoyo para enterrar un cuerpo, más aun sin herramientas. Está claro que cuando empezaron estas diligencias sobre el terreno, incluso con toda la maquinaria traía de Inglaterra, no encontraron nada que no fueran pequeños huesos de animal e incluso estos en la superficie, descubriendo que cavar un hoyo en este terreno no es tarea fácil.

Después, volvieron con sus perros rastreadores de Inglaterra. Pero los mismos que descubrieron olor a cadáver en el apartamento, en la ropa, en peluches y en el coche utilizado por los McCann. Yo creo que estos dos perros, siete años después, o bien han muerto, han sido arrestados o despedido de la policía, con motivo de su trabajo en Portugal.

Trajeron dos perros diferentes, pero no querían arriesgarse, por lo tanto o los dos perros no tenían olfato o eran perros de búsqueda, pero de drogas y no cadáveres, porque no encontraron olor a cadáver, en su lugar encontraron dos plantas de cannabis, cuya confiscación fue anunciada inmediatamente debido a su importancia.

Además, buscaron el cadáver de la niña en las alcantarillas. Buscando el cadáver de una niña de 5 años en los desagües, 7 años después. Inexplicable. Todo lo que tiene que hacer es pensar en el tiempo de descomposición de un cuerpo, las condiciones climatológicas y el lugar. Recuerde que el invierno pasado y la lluvia que cayó en el Algarve. La fuerza del agua fue tal que o bien el cadáver fue arrastrado con todo por delante o no había tapa de drenaje en el lugar. Esta búsqueda con cámaras fue una broma.

Para terminar, los nuevos sospechosos y sus interrogantes. La policía inglesa constituyó 3 arguidos, tres personas que ellos creen son sospechosos de algo, eventualmente un secuestro. Pero ¿existe alguna prueba o evidencia que los relacione con el eventual crimen?

Aparentemente no. Pero alegrémonos. Primero, porque estos tres sospechosos, al contrario que los otros cuatro, están vivos y gozan de buena salud. Estos tres individuos son sospechosos porque son sospechosos. Este es su gran delito; ser sospechosos de ser sospechosos. Uno de ellos, el día de los hechos, tenía 16 años y su gran delito es haber estado en la zona de los hechos ese día y haber hablando con móvil con los otros dos sospechosos.

Ahora quieren volver a Portugal, para investigar a otras personas e interrogar a nuevos sospechosos. Esto significa que, después de todo, todo lo que han hecho hasta ahora no sirve para nada.

La pregunta que debemos hacernos es: cuándo van a parar los ingleses con todo esto, si esto no fuese un ataque tan serio contra nuestra soberanía incluso tendría gracia. Este es el único punto del que no tengo ninguna duda. Los ingleses pararán el día que las autoridades portuguesas digan basta. Pero, ese día, la policía inglesa dirá que no han descubierto lo que ocurrió, porque las autoridades portuguesas no se lo permitieron. De esto no tengo duda y no estoy bromeando.

© Traducción de Mercedes
Basada en una hecha por Montclair & C0lonel Fabien en The Maddie Case Files

Caso Madeleine McCann: Más “revelaciones” en los medios británicos

Portugal Resident

Publicado por JOMAD el 7 de septiembre de 2014

Hoy (domingo) Sky News presenta, una vez más, nuevas “revelaciones” del libro que será publicado próximamente “Buscando a Madeleine”, escrito por el finalista al premio Pulitzer Anthony Summers y su cuarta esposa, la periodista de investigación Robbyn Swan.

Pero mientras las “revelaciones” se revelan como hechos que son de dominio público al menos desde 2009, el ex inspector de la PJ, Carlos Anjos, ha escrito un artículo muy crítico afirmando que el objetivo de la actual investigación de Scotland Yard sobre la desaparición de Madeleine “nunca ha sido averiguar qué le ocurrió a Maddie”.

En cambio, sostiene, que “siempre ha sido para eliminar las sospechas de los McCann”.

Centrándonos únicamente en hechos, la única verdad evidente de los artículos publicados hoy es que las “revelaciones” de “Buscando a Madeleine” no son “nada nuevo” – y que Sky News parece estar haciendo un gran trabajo de Relaciones Públicas.

Como comentarista que ha seguido el misterio de cerca desde el primer día os confío: “Dudo que Summers y Swan las llamaran revelaciones, pero lo veremos pronto”.

“Buscando a Madeleine está a punto de salir a la venta el jueves 11 de septiembre y sin duda cientos sino miles de lectores esperan ansiosos para leerlo.

Un ex policía británico no contó hoy: “¿Abordará el cambio de versión de Gerry McCann sobre su punto de entrada? ¿Abordará el cambio de versión de Kate sobre las cortinas? ¿Abordará el que les hubieran contado a sus familiares que las persianas habían sido forzadas? ¿Ofrecerá un escenario coherente que incluya todos los hechos conocidos? ¿Abordará las alertas de los perros en los objetos relacionados con los McCann y de nadie más?”

Según Amazon, “los galardonados autores Anthony Summers y Robbyn Swan han escrito la primera versión independientes y objetiva sobre el caso” y han demostrado que la “especulación de que los McCann jugaron un papel en el destino de su hija” es infundada.

Enumerando una “serie de asaltos sexuales y robos” que habían sido denunciados en el Algarve antes de la desaparición de Madeleine, Anthony Summers es citado por Sky News como sugiriendo que Kate y Gerry McCann deberían haber sido advertidos por su tour operador Mark Warner Ltd cuando se registraron para sus vacaciones familiares en el Ocean Club en Praia da Luz a final de abril de 2007.

“Si hubiese habido una nota de advertencia en el apartamento, ¿realmente crees que los McCann hubiesen dejado la puerta del patio abierta la noche que fueron al otro lado de la piscina para cenar apartados de sus hijos?

“Uno estaría tentado a pensar que se hubieran asegurado que todo estaba bien cerrado con llave.”

Mientras que el artículo de Sky News se repite a lo largo del día, en los medios de comunicación portugueses Carlos Anjos, actual presidente de la Comisión de Protección de Víctimas de Crímenes, escribe extensamente sobre su teoría de que la multimillonaria investigación policial Operación Grange, siempre ha dejado claro que los padres McCann no son sospechosos de la desaparición de su hija.

“Una de las dudas que persiste es entender por qué la policía británica ha insistido en repetir las investigaciones de la Policía Judicial, y nunca ha intentado llevar a cabo lo único que no hizo la PJ: la reconstrucción”, explica –subrayando que el tan publicitado programa de la BBC Crimewatch que pretendía reconstruir los acontecimientos hasta la desaparición de Madeleine fue una “parodia” de los hechos.

Abordando las alertas de los rastros de sangre y olor a cadáver en el apartamento de la familia descubierto por los perros rastreadores Eddie y Keela en 2007, Anjos escribe: “Yo creo que estos dos perros, siete años después, o están muertos, bajo llave o sin duda han sido retirados del servicio policial como resultado de su trabajo en Portugal.”

Es una afirmación radical, aparentemente sin ninguna prueba que la respalde.

Swan, en una entrevista con Sky News, apunta que las alertas de los perros siempre requieren el respaldo de pruebas forenses sólidas – que, en este caso, no se han producido.

En otras palabras, las “revelaciones” de hoy y los artículos de los medios, tanto aquí como en el exterior, solo se han sumado a todos los demás que se arremolinaban en el torbellino de preguntas sobre qué le ocurrió realmente a Madeleine McCann.

Probablemente sin “una luz al final del túnel” como resultado del nuevo libro de Summers y Swan, hay sin embargo una aparente “nota positiva” como conclusión.

Según el artículo de Sky News: “Citando estadísticas americanas, el libro dice que solo el 4% de los niños desaparecidos de la edad de Madeleine no son localizados, y más de la mitad de ellos -56%- son recuperados con vida”.

Entre tanto, Carlos Anjos concluye su artículo de hoy en el suplemente dominical del Correio da Manhã con la única convicción firme de la que dice “no tener duda”:

“Los ingleses (policía) se detendrán (su investigación) el día en que las autoridades portuguesas digan: basta. Y, ese día, la policía británica dirá que no han descubierto lo que ocurrió (a Madeleine) porque las autoridades portuguesas no se lo permitieron”.

© Traducción de Mercedes

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