lunes, 23 de febrero de 2009

Caso Madeleine McCann - Entrevista exclusiva a Gonçalo Amaral


Concedida a: Duarte Levy, Joana Morais, Astro y Hasta que se sepa la Verdad

Vigo, octubre de 2008


Montaje y grabación imagen de Joana Morais ©Todos los derechos reservados

Transcripción


Duarte Levy: Has visto que el Tribunal Constitucional autorizó la utilización de las escuchas telefónicas en el caso “Apito Dourado”. ¿Hasta qué punto sería posible ver esa misma situación en el caso McCann teniendo en cuenta que el juez no autorizó el acceso a los registros y escuchas realizadas en ese momento?

Gonçalo Amaral: El tema no es la autorización al acceso de las escuchas. No autorizó el acceso a la información relativa a los SMS. Eso tiene que ver con una cuestión burocrática. Cuando se enviaron esos SMS no existía interés en las llamadas. Según entiende este juez..., que para acceder a esa información, a esos datos habría que, antes, tendría que existir una escucha debidamente autorizada, una cuestión procesal. Hay quien entiende que no es así, hay quien tiene otro punto de vista, el Ministerio Público no recurrió la decisión del Tribunal Supremo, por eso el caso fue juzgado y archivado.

¿Llegó a conocer la PJ el contenido de esos SMS?

Si lo consiguió. Más tarde, cuando no tenía demasiado interés. Lo que estaba en causa era la situación de las operadoras nacionales de telefonía...

La PJ, en la primera fase de la investigación, después de la desaparición de Madeleine, puso a disposición de los McCann, un teléfono móvil con una tarjeta portuguesa que los McCann nunca utilizaron. Sin embargo utilizaron dos números de teléfono que les fueron facilitados por amigos portugueses. ¿Estuvieron esos teléfonos bajo escucha?

Ese teléfono que fue entregado, es el teléfono que estaba bajo escucha. Ese teléfono era para recibir llamadas, ocurrió en el transcurso de aquellas diligencias relacionadas con posibles extorsiones, la de los holandeses y la de los españoles y era para investigar, ellos darían aquel número cuando fuese necesario, cuando pidieran un número de contacto y era una forma de conocer la conversación con el posible raptor o estafador. Es un procedimiento normalísimo. En cuanto a los otros teléfonos que hubieran podido utilizar, no sé nada.

En el caso, durante las primeras semanas en algunos informes, en algunos casos similares a este, con las mismas similitudes, muchas veces aconsejan a los padres que no publiciten el caso partiendo del principio que esa publicidad podría poner en riesgo la vida de la criatura. ¿Fueron realizadas con el acuerdo y la autorización de la PJ las dos primeras ruedas de prensa realizadas por los McCann?

No. Aquí también sucedió así. Les aconsejaron que no hicieran publicidad y que tuvieran cuidado con la prensa. Y no lo hizo la PJ, si no una funcionaria de la Seguridad Social inglesa, con 25 años de servicios en este área, con niños en situación de riesgo, con situaciones de abuso, y que estaba de vacaciones en la zona, en Praia da Luz, y que esa misma mañana del día 4 se puso en contacto con el matrimonio y lo alertó sobre esto. Pero puede decirse que la echaron de la casa.

¿A partir de qué momento se considera que los McCann son sospechosos?

Es así. En términos de sospecha, desde el primer momento. Los procedimientos en casos similares es saber quiénes son las personas, saber quién es el desaparecido, en este caso, la niña desaparecida y conocer todos los antecedentes. Esta es la primera pregunta que se hace a las autoridades inglesas, a la policía británica fue esa. Quién eran los padres, aquel grupo de personas, quién era la niña, si era objeto de abusos, si no lo era. Después, eso va evolucionando, es un procedimiento formal, y es general para todos los casos y ya en las primeras declaraciones, ese día empezamos a sospechar que algo estaba mal. Las cosas evolucionaron, fueron sospechosos hasta que se realizó el trabajo con los perros ingleses y después las sospechas se tornaron en indicios con fundamento.

Durante toda esa fase y hasta que Amaral fue apartado del terreno, los policías ingleses que estaban en Praia da Luz, ¿cómo fue la colaboración con ellos? ¿De hecho, hubo colaboración?

Si. La colaboración fue muy estrecha, muy intensa, no hay duda en cuanto a eso.

¿Entonces en qué parte de las autoridades inglesas hubo aquel bloqueo?

Eso sería seguramente, y fue, venia de la cima de la jerarquía inglesa.

Los policías ingleses fueron invitados concretamente a firmar un documento de confidencialidad. En la PJ, ¿es este un procedimiento normal?

No. Ni en la policía inglesa tampoco es normal. Es normal en los casos de los servicios secretos, se firma ese documento al ingresar. Pero con la policía normal, la de investigación criminal, eso no sucede.

En cuanto a lo que dice con respecto a la participación exterior en este caso, es normal que el embajador, que ya se encontraba en el Algarve, infelizmente, cuando ocurrieron otros casos relacionados con británicos. ¿Es normal que el embajador se desplace?

No. Ni en los casos de británicos ni sin ser británico, ellos no tienen esa responsabilidad. Lo normal es que toda la información que se da sea a través del consulado, eso es lo que ocurre y solo con posterioridad iría el embajador. Y nosotros ahora pensamos que el embajador habría venido con motivo de esas primeras sospechas y por esas primeras peticiones que se realizaron que indicaban que sospechábamos del matrimonio y vino de alguna forma para intervenir, lo que no es normal. Se debería haber quedado en Lisboa, en la Dirección Nacional de la policía, hablar con el Director Nacional y no sobre el terreno. Al marcharse él de Portimão condujo a que después hubiera un comunicado de que la PJ se “comprometía” de alguna manera con la tesis del rapto.

En relación a los otros individuos que estaban relacionados con este caso, la aparición de Brian Kennedy, concretamente en la reunión que mantiene con Murat, ¿llegó a saber la PJ el motivo de ese encuentro?

En esa fase yo no estaba en la investigación, ya había salido pero sé que, ese señor incluso se ha reunido con personas de la PJ después de mi marcha lo que no es correcto. Incluso porque ese señor iba con determinados detectives españoles. Ese comportamiento por parte de los responsables de la PJ no es lo más aceptable.

En relación no solo con este caso, ni otro casos, ¿hasta qué punto lo que pasó en el caso Madeleine puede afectar a casos futuros?

Bien, este caso, como en todos los demás casos afectan a los futuros. En términos de aprender de nuestros errores y con las dificultades que tuvimos. Por ejemplo, en un caso anterior, de 2004, el llamado “caso Joana”, también una desaparición, los investigadores solicitamos a la Dirección Nacional de la Policía que interviniese en la forma de avanzar con nuevas regulaciones, nuevos procedimientos en este tipo de inspecciones, la forma de tratar estas desapariciones. Por ejemplo, hay un tema muy importante. La desaparición en si misma cuando vas a la comisaría de policía a la GNR o a la PJ con un caso de desapareción no hay una competencia propia para desaparecidos. No existe un proceso para eso.

Tenemos que investigar todo. La desaparición puede estar o no relacionada con una situación delictiva y la pregunta puede ser ¿de quién es esa competencia? Eso es preciso definirlo muy rápidamente, nosotros estamos hablando de esto desde hace mucho tiempo, en muchos casos y hasta ahora no se ha hecho nada en este tema. Definir la competencia. La competencia debería ser en todos los casos, por lo menos en las [desapariciones] de niños, de la PJ. Porque muchas veces puede estar cuestionándose que la desaparición sea con la intervención de los padres, en situaciones en que hay divorcios y hay necesidad de llevar a los niños al extranjero porque la PJ es quien tiene la competencia y contactos a nivel internacional, concretamente en el ámbito de la Interpol, por lo tanto, la PJ domina esos canales de cooperación internacional, por este motivo, esos casos deberían ser competencia de la PJ, pero no está definido.

Eso lleva a que tenga lugar una primera intervención por el cuerpo de la policía criminal que tenga conocimiento de la desaparición. Es siempre una intervención, casi siempre una intervención desastrosa porque cuanto más tiempo pasa, más elementos de prueba, oportunidades de recoger pruebas se pierden y solamente en un momento muy posterior es cuando aparece la PJ. Cuando se piensa en un rapto, normalmente es eso lo que pasa, es un rapto, y es de la competencia de la PJ, no se habla de homicidio o de desaparición voluntaria, se habla de rapto es de la PJ, y cuando intervenimos es ya en un momento posterior. Esto es lo que pasó en el caso de Madeleine, a nosotros nos llamaron casi cuando se produjo la desaparición, a las pocas horas de la misma pero aun así las cosas se hicieron mal. ¿Se hicieron mal porqué? Porque hacen falta esos procedimientos relacionados con esas situaciones. Es tal la sensibilidad la que muchos investigadores tienen que tener para entender que un rapto es un hurto de una persona, pero no puede ser tratado como un hurto cualquiera. Tienen que tenerse, por ejemplo, abiertas todas las hipótesis, desde la desaparición voluntaria a efectivamente, un rapto, o un homicidio, o la muerte de la criatura en causa.

Por lo tanto, es necesario que la PJ lo cree muy rápidamente, creo, no tengo la certeza, de que ya está nombrada una comisión para esto, para definir tales reglas y procedimientos para poder actuar. Yo hablo en el libro de que sería suficiente seguir los ingleses, lo que las autoridades británicas tienen en relación a estas situaciones. Ellos tienen más casos de este tipo. Con la cantidad de veces que esto ocurre en Portugal, no ha sido oportuno, no ha sido un elemento esencial que llevase a la Dirección Nacional de la Policía, o al Ministerio de Justicia tener estos cuidados, a sentir la necesidad de estos nuevos procedimientos. De ahí, de esta forma interferirá muchas veces. Cuando hay una posibilidad la PJ actúa. La PJ no se mide por un caso. La PJ se mide por toda su historia que es muy extensa y tiene muchos casos de éxito, además es una de las policías que más éxitos tiene, a nivel internacional, y también en este área de desaparición de niños, una elevada tasa de éxito.

En el caso de Madeleine McCann, ¿quien tomó la decisión de enviar a Birmingham, al FSS, los análisis? Habiendo en Portugal el Instituto Nacional.

Ese es el tema. En ese momento ya estábamos sintiendo la presión de los medios británicos, nos sentíamos como unos incompetentes, era lo que decían, y todo lo que hiciéramos sería cuestionado. Fue una decisión política por parte de la PJ, pero era entendible en aquel momento y ahora también es comprensible porque fue una forma de comprometer, un intento de comprometer a una institución británica en los resultados que iban a ser encontrados. Si me preguntasen ahora si hoy haría lo mismo, creo que no. Tal vez habría otro laboratorio, o por lo menos, no habría enviados todas las muestras a aquel laboratorio. Pero también puedo decir que el Instituto de Medicina Legal [IML], no tenía los medios para efectuar todas las analíticas, concretamente, no realizaban los análisis low copy number [LCN]. Solamente en Inglaterra, en ese laboratorio o en otro laboratorio en el exterior. Podríamos haber escogido otro laboratorio, pero se optó por este. Fue desastroso. La decisión no fue desastrosa, los análisis, fueron como mínimo muy desastrosos.

¿Y esas muestras todavía existen?

No. Fueron todas destruidas. Hasta los cabellos, se ha destruido todo. Hay una situación que se relata que es: hay varios cabellos, se encuentra en el maletero del coche un puñado de pelos, en el coche alquilado 23 días después, se hizo una comparación en cuanto a la longitud y color en la que se dice, si señor, pueden ser de la niña, pero después el laboratorio dice que no consigue, no tienen raíz, no consigue definir el ADN, no consigue definir si son de una persona viva o de una persona muerta, y cuando hay un equipo de investigadores portugueses que se desplazan al laboratorio, acompañados por un científico portugués, el Dr. Francisco Corte Real, solicitan en ese momento los cabellos, llegaron a tenerlos en la mano. Ellos tenían esos cabellos debidamente guardados, el embalaje con los cabellos, pero después aparece un informe del FSS que dice que era mejor que ellos se quedaran los pelos, y que después fueron destruidos en el intento de definir el ADN, o descubrir si eran de una persona viva o no, destruyeron todos los cabellos. En Portugal también se destruyeron.

Es un poco incomprensible cómo para determinar el ADN, o hacer otro examen se utilice una cantidad de cabellos, como los que ya existían en Portugal, y después no haya posibilidad de hacer otros tipos de pruebas, concretamente la posibilidad de los sedantes que pudo haber ingerido la niña o ser obligada a ingerir.

Dentro de los oficiales ingleses que participaron en este caso, está Stuart Prior, hasta que punto hoy, después de haber dejado el caso, con todo eso de que la prensa ya conoce parte del proceso del Ministerio Público, ¿hasta qué punto se pude decir hoy en día, que Stuart Prior colaboró o no con el caso?

Stuart Prior aparece al principio, aparece como el nº 2 ó nº 3 de la Policía Británica. El responsable…, que tuvo una reunión con nosotros, la primera persona en desplazarse a Portugal en el ámbito personal fue él, siempre tuvo mucho contacto e interés por la investigación. Stuart Prior aparece en una fase, más adelante en Portugal, antes de ir a Inglaterra. Personalmente no me gustaría estar en su lugar, con las opciones que tomó en términos de la investigación y no sólo en su conocimiento político. Es un buen policía, colaboró mucho con nosotros, incluso, fue él quien dijo que con mucho menos ya se hubiera detenido a alguien en Inglaterra. Por lo tanto, él ya debía saber el valor de estos indicios que ya existían pero si tomó buenas decisiones solamente él podría responder a esa pregunta.

Para terminar, en este momento, para reabrir el proceso ¿cuáles son los elementos necesarios o lo que podría reabrir el proceso y hasta qué punto cree que hay voluntad política en Portugal de hacerlo?

Ahora un proceso de este tipo que está archivado de esta forma aguardando mejores pruebas, necesita eso mismo: nuevos elementos de prueba, por lo tanto, nuevos datos. Existen puntos del proceso que, por lo que a nosotros respecta, no fueron tenidos en cuenta, que ni fueron leídos o conocidas por quien tenía el deber de conocerlos. Concretamente aquella declaración del matrimonio de médicos ingleses que se refirieron a unas vacaciones en Mallorca, aquella situación donde hubo gestos y palabras que indicaban la existencia de un abusador de menores en aquel grupo de personas que estaban pasando juntos las vacaciones, eso ni siquiera fue tenido en cuenta, porque no lo leyeron, no lo conocieron. No creo que hubiesen leído esas declaraciones y las hubieran pasado por alto.

Si por casualidad, esas personas declarasen nuevamente, otra vez, con otros pormenores, seguro que hay pormenores de los que no se acordaron, el proceso podría ser reabierto. Pero también por otros datos, otras situaciones que pudieran llevar a la reapertura del proceso, concretamente que alguien de dentro del grupo hablara de alguna cosa, por ejemplo, de la invención de aquel sistema de vigilancia, tendría que ser reabierto. Hay puntos, como el trabajo del FSS, se apareciera algún informe, que podría existir, que de hecho no hubiera solo 15 alelos sino más de los 15 alelos del perfil de ADN de la niña, situaciones de este tipo conducirían a la reapertura del proceso.

Voluntad política no hay ninguna, no hay voluntad política de reabrirlo en este momento, porque si hubiera voluntad política sería señal de que existía también antes del archivo del proceso, para continuar con la investigación. Cuando se archiva un proceso de este tipo, con tantas diligencias por hacer, con tantos hechos que tenían que haber sido esclarecidos, es porque no había voluntad de continuar con la investigación y eso quedó claro cuando salimos de la investigación el día 2 de octubre. Faltó esa voluntad, lo que era necesario era el archivo del proceso, hubo una fuerte voluntad para archivar el proceso, ahora será difícil reabrirlo pero todos los ciudadanos tienen algo que decir y pueden de algún modo influir en la Fiscalía de la República de forma que el proceso sea reabierto.

Traducción de Mercedes

Transcripción en portugués: Aquí
Transcripción en inglés: Aquí