domingo, 2 de diciembre de 2007

Caso Madeleine McCann - La búsqueda se centra ahora en un granero abandonado

Express.co.uk

2 de diciembre 2007




Express.co.uk

Por Matt Drake en Praia da Luz
Y James Murray

2 de diciembre de 2007

Un amigo cercano de Kate y Gerry McCann que estaba de vacaciones con ellos cuando Madeleine desapareció será interrogado esta semana por la policía portuguesa con motivo de una “misteriosa” llamada de teléfono.

El Dr. Russell O’Brien, de 36 años, está siendo investigado después de que un equipo de oficiales de vigilancia telefónica destacó una llamada de móvil realizada al padre de la niña desaparecida poco más de un mes después de su desaparición.

Los detectives portugueses creen ahora la llamada entre Gerry McCann, de 39 años, y el Dr. O’Brien es el eslabón perdido en la desaparición de Madeleine y podría ayudar a encontrar su cuerpo.

Los investigadores están centrados en el paradero exacto del Dr. O’Brien cuando fue realizada la llamada el 10 de junio.

Anoche no estaba claro qué fue lo que se dijo exactamente durante la llamada, pero se cree que algunas palabras en clave levantaron las sospechas de la policía.

El descubrimiento es un gran mazazo para los McCann quienes habían sido inducidos a creer que serían exonerados de cualquier participación en la presunta muerte de su hija por Navidad.

Un equipo de detectives volará a Reino Unido después de conseguir un permiso oficial para re-interrogar a algunos miembros del grupo, incluido el Dr. O’Brien. Ha recibido consejo legal de un abogado recomendado por el equipo legal de los McCann.

El Sunday Express ha sabido que el Sr. McCann dijo a la policía que la llamada, realizada 38 días después de la desaparición de Madeleine, fue realizada en un radio de 4Km. al resort de Mark Warner en Praia da Luz donde el grupo estaba alojado pero los técnicos que estudian las llamadas de los móviles han descartado su afirmación después de examinar los registros.

También se ha sabido que cada miembro de los “Tapas Nueve” fue puesto bajo vigilancia después de la llegada al Algarve de los expertos en comunicaciones británicos a finales de mayo.

Un amigo cercano del grupo contó cómo solo semanas después de la desaparición de Madeleine, sus padres y sus amigos estaban seriamente preocupados de que estuvieran siendo estrechamente vigilados por la policía portuguesa.

Dijo: “Aunque nunca pensaron oficialmente que estuvieran bajo vigilancia – Kate y Gerry siempre eran cautelosos cuando realizaban llamadas porque sabían que era posible que alguien pudiera estar escuchándoles.

“Estaban preocupados de que sus teléfonos pudieran haber sido intervenidos o que el tráfico electrónico entre ellos y sus amigos estuviera siendo grabado.”

Kate y Gerry, ambos de 39 años, fueron constituidos arguidos, sospechosos formales, de la desaparición de su hija el 9 de septiembre.

No han sido acusados pero la policía ha dejado saber que tienen pruebas que indican que Madeleine murió accidentalmente en el apartamento 5A y que su cuerpo fue escondido durante semanas antes de ser movido en el maletero de un Renault Scenic que alquiló la familia 25 días después.

Los expertos británicos intentaron localizar los movimientos del secuestrador de Madeleine siguiendo el rastro dejado por las señales de los teléfonos móviles. La técnica ayudó a condenar a Ian Huntley por los asesinatos de Holly Wells y Jessica Chapman en Soham, Cambridgeshire, en 2002.

Se crean rastros a través de transmisiones silencios enviadas por los teléfonos móviles incluso cuando no están en uso. Estos rastros crean un registro cronológico de los movimientos del aparato que puede reducir su localización a un área tan pequeña de unos pocos metros cuadrados.

Los analistas de la policía que examinaron los registros de los teléfonos móviles pertenecientes a los McCann y su grupo de amigos enviaron sus hallazgos a la fiscalía portuguesa la semana pasada.

Los detectives utilizaron la información detallada para “probar” las declaraciones de los huéspedes y personas del Ocean Club.

La pasada semana, los oficiales portugueses llegaron a Reino Unido para hablar con la policía de Leicestershire y expertos forenses británicos sobre las repercusiones de los resultados de ADN de los análisis realizados en el FSS de Brimingham.

Amigos de los McCann pensaron que el encuentro indicaba que los padres de Madeleine serían liberados como sospechosos después de que las pruebas de ADN contra ellos parecían haberse derrumbado, pero anoche estaba claro que todavía hay dudas sobre las contradicciones existentes en las declaraciones que dio el grupo a la policía. Tanto Kate como Gerry McCann niegan cualquier participación en la desaparición de Madeleine pero la policía aun mantiene que el caso contra ellos no se basa en los resultados de ADN.

El Dr. O’Brien también podría ser constituido arguido. Anoche un amigo dijo: “Si se enfrenta a una situación en la que el estatus de arguido se convierte en un hecho, esto le permite ciertos derechos, como el derecho de tener presente un abogado y el derecho de permanecer en silencio.”

AHORA LA BÚSQUEDA SE CENTRA EN UN GRANERO ABANDONADO

Por Matt Drake

La búsqueda de Madeleine McCann se centraba anoche en un granero abandonado cercano a Praia da Luz donde la policía encontró un toalla manchada con lo que podría acabar siendo la sangre de la pequeña niña.

Fibras encontradas en la toalla presuntamente coinciden con el coche alquilado por los padres de Maddie, Kate y Gerry McCann.

Los detectives portugueses discutieron el avance cuando se reunieron la semana pasada con la policía británica y el funcionario del Ministerio Público de la Corona en la comisaría de Leicester.

Hoy, por primera vez el Sunday Express puede arrojar luz sobre la nueva dirección que está siguiendo la policía con la esperanza de un gran avance en el desconcertante caso.

Basándose en la nueva información de la vigilancia de los teléfonos móviles la policía inició una búsqueda en un área situada al sureste del resort. Se encontraron con una toalla, con un dibujo azteca, cerca de un granero abandonado en un zona remota cercana a Praia da Luz.

Fuentes policiales dicen que los forenses utilizaron una sustancia llamada Luminol en busca de restos de sangre y encontraron tres puntos en los bordes de la toalla. Han analizado los restos de sangre para comprobar si había correspondencia con el ADN de Madeleine.

Aunque las muestras no eran de buena calidad los científicos fueron capaces de hacer lo que se llama un análisis “low copy”, que demostró que había una correspondencia “moderada” que sugería que la sangre depositada correspondía la sangre de Madeleine.

Los resultados no fueron concluyentes y no se consideran suficientemente fuertes como para ser presentados como prueba en un tribunal.

También encontraron una rebanada de pan y una bolsa de viaje, que no ofrecieron información significativa, pero un profundo análisis de la toalla reveló fibras que no pertenecían a la toalla. Los fragmentos de fibra fueron comparados microscópicamente con fibras encontradas en el maletero del Renault Scenic alquilado por los McCann 25 días después de la desaparición de Maddie.

Fuentes de la policía portuguesa dijeron que existía una “fuerte confirmación” de que las fibras encontradas en la toalla correspondían con las fibras del maletero del coche.

Una de las posibilidades que estaba siendo considerada por los detectives portugueses es que la toalla había estado en el maletero del Renault Scenic en algún momento, lo que podría explicar cómo llegaron las fibras a ella.

© Traducción de Mercedes