Fantástico artículo del periodista y escritor, Len Port

Un artículo de 2014 que sigue siendo aplicable a día de hoy...

Un "vergonzoso" episodio de pruebas distorsionadas

Los avistamientos de dos de los “nuevos testigos” recientemente anunciados por los McCann han sido investigados por la Policía Judiciaria (PJ), sospechosos identificados y eliminados...

La verdadera historia de Madeleine McCann

Cuatro vídeos realizados por Richplanet TV. Si quieres conocer la versión "no oficial" de esta historia... No puedes perdértelos

The Cracked Mirror

Más allá de la caja negra - Cuentos de policía - Día crucial - 4 de mayo, la actuación de su vida -Cuatro entradas con un amplio resumen del Caso Madeleine McCann desde su comienzo

Dos artículos de Chris Friend - Reportero de investigación americano

"Cuatro años después de la desaparición de una niña británica, hay más preguntas que respuestas"

Unos cuantos datos que vale la pena recordar

Excelente artículo publicado por Paulo Reis destancdo algunos detalles que vale la pena recordar sobre el Caso Madeleine McCann

Enfants Kidnappés

Blog ya desaparicido pero permanece la traducción. Un artículo que vale la pena recordar.

Artículo de obligada lectura

Reflexiones sobre temas de actualidad en Portugal por el periodista y escritor Len Port

Los McCann pierden la batalla judicial contra Gonçalo Amaral (2017)

Se enfrentan ahora al pago de las costas judiciales

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28 de julio de 2008

28 de Julio de 2008

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Traducción de Mila

2008 LUSA - la Agencia de Noticias de Portugal, SA


Madeleine: La actuación de la GNR durante la investigación fue "ejemplar" - Ministro del Interior


2008-07-28 20:43:59


Faro, 28 de julio (Lusa) - El Ministro de Asuntos Interiores, Rui Pereira, afirmo hoy en Faro, que la GNR actuó " ejemplarmente " durante la investigación de la desaparición de Madeleine McCann y "en estrecha colaboración" con la Policía Judicial.

Refutando las críticas según las cuales los militares del GNR habrían "contaminado" el lugar del crimen antes de la investigación de la Policía Judicial (PJ), un miembro del Gobierno garantizó que hubo coordinación entre esa fuerza y la policía a la que competía la investigación criminal.

En su libro "Maddie - La Verdad de la Mentira", el ex inspector de la PJ Gonçalo Amaral critica el comportamiento de la Guardia Nacional Republicana (GNR) durante la investigación en Praia da Luz, donde la niña inglesa desapareció en mayo del 2007, acusando a los militares de perturbar el trabajo de los investigadores.

El ex coordinador de la investigación de la desaparición de Madeleine McCann en el Algarve sostiene que la niña inglesa murió en el apartamento donde pasaba las vacaciones con sus padres, que dice son sospechosos de ocultar el cadáver después de un "trágico accidente".

La conclusión esta en el libro "Maddie - La Verdad de la Mentira", escrito por el antiguo inspector de la PJ Gonçalo Amaral, que fue lanzado el 24 de este mes en Lisboa.

A lo largo de cerca de 200 páginas, el investigador que dirigió el departamento de Portimão de la PJ , que abarca Vila da Luz, Lagos, donde desapareció hace un año y dos meses, la niña, de casi cuatro años en ese momento, presenta su versión sobre el caso, recientemente archivado por el Ministerio Publico.

Alejado del proceso mientras aun duraba la investigación, que sería no concluyente y dictada para archivo, Gonçalo Amaral, 48 años, sostiene todavía que hubo una simulación de rapto de la niña y cree que hay indicios de negligencia en la custodia y seguridad de los niños por parte de los padres, Kate y Gerald McCann, que dejaron solos en el apartamento a Madeleine y los dos hermanos gemelos en ese momento de unos dos años.

Madeleine McCann desapareció el 03 de Mayo del 2007 cuando dormía en una habitación de un complejo hotelero en Praia da Luz, Algarve, mientras los padres cenaban con los amigos en un restaurante próximo.

JMP/AMN. JMP / AMN.

Lusa/Fim Lusa / Fin


Traducción de Mercedes



El “secreto de sumario” y las “mentiras de la prensa
¿Quién mintió en el “caso Maddie”? La respuesta está en lo que cuenta el ex inspector Gonçalo Amaral. Todas las tesis fantasiosas y jamás probadas que cierta prensa dijo estaban en su libro. Y continúan sin ninguna prueba que las sustente.
Gonçalo Amaral debe de ser un hombre vanidoso. Fue el responsable de una investigación calamitosa el “caso Maddie”, pero, según el balance que él mismo hace, todos tuvieron la culpa excepto él.
Según Gonçalo, la culpa es por el hecho de que el apartamento de los McCann no hubiera sido sellado, de la policía británica que no dio toda su colaboración, de los periodistas que andaban estorbando, del Gobierno de Su Majestad que presionó, del Gobierno portugués que se dejó presionar, de los procuradores, de los dirigentes de la PJ, de la conspiración de los poderosos y –si le dejan seguir desbarrando- ha de sobrar para la CIA, la Masonería, el Opus Dei, la Trilateral, el Bilderberg, y el Papa, sospechosos habituales de las teorías conspirativas que circulan por Internet.
El mismo inspector no deber ser tímido (para no hablar de tener vergüenza), porque después de las sospechas que caen sobre él por el modo en que condujo el “caso Joana” (otra niña desaparecida, cuya madre, condenada por su muerte, acusa a la PJ de haberla torturado) y al desastre del “caso Maddie” se enviste de héroe nacional y detentador de la verdad, contra todo y contra todos, y mantiene una teoría absurda que resiste a un análisis mínimamente estructurado.
Amaral tampoco deber haber pensado que no le quedaba bien hablar y escribir pormenorizadamente sobre un proceso que –a pesar de violado abundantemente- aun está bajo secreto de sumario. O que no le queda bien ser juez en causa propia.
Pero lo más interesante del libro del ex inspector es que hemos sabido donde nacen las célebres “mentiras” de la comunicación social, de las que todos hablan. Finalmente, se verifica que las tesis más descabelladas salieron de ese cerebro iluminado. Y que ciertos periódicos, a falta de nada mejor, se las publicaron sin oposición, sin investigación, sin lógica y sin pruebas.
Pero Gonçalo continúa afirmando que su “convicción” es que Maddie murió en el apartamento. Debe haber heredado de la justicia medieval esta idea de que la “convicción” sin prueba: o de Alicia, de Carrol, la idea de que primero se corta la cabeza y después de hace el juicio; o de “El Extranjero”, de Camus, la fijación sobre la importancia de la “hipocresía” del criminal o del hecho de si se llora o no delante del muerto.
El Estado de Derecho se basa en la prueba, para las dudas. La idea de que la inocencia prevalece sobre la culpa –cuando no hay pruebas en contra- separa a la civilización de la barbarie.
Infelizmente, tenemos restos de barbarie entre nosotros. Hasta hace bien poco lideraba la PJ de Portimao. Espero que fuera el último.



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Policía irrita a Kate por no ofrecer café
Diario de Kate – A la madre de Madeleine no le gustó ser interrogada
Los informes del primer día sin Maddie hablan del malestar demostrado cuando se encontraron ante los investigadores que estaban buscando a su hija
A Kate McCann no le gustó la Policía Judicial. El primer día sin Maddie, solo unas pocas horas después de haber visto a su hija por última vez, en el apartamento que ocupaban en PDL, la madre de la niña no escondió su malestar ante los investigadores.
En el diario, que fue requisado meses después por la misma PJ, Kate se quejaba sobre el trabamiento que le habían dado durante su primer interrogatorio: “Nadie nos ofreció comida ni bebida. Los policías estaban vestidos informalmente y fumaban. No demostraron ninguna empatía (…). El oficial de policía que no condujo hasta la PJ me hacía preguntas y después las transcribía. Despacio”, dice Kate, a quien tampoco le gusto el hecho de que tuviera que volver a la comisaría poco después.
“Recibimos una llamada de la PJ diciendo que teníamos que volver. Nos dimos la vuela y regresamos a 200 por hora. Asustados una vez más”, Kate continua diciendo, que no tenían críticas sobre el resto de la fuerzas policiales. “”La GNR apareció sin estar muy seguros de cuál era su papel –parecía que no estaban haciendo nada”, subrayó.
Igualmente a Kate no le gustó hablar con Yvone, la empleada de los servicios sociales británicos que trabajaba para el departamento de protección de menores y quien más tarde dijo a la policía de Leicester que habían encontrado la conducta de los padres y de uno de los amigos muy extraño. “Yvone también. Un poco aburrida, preocupada, porque no sabía quién era”, informó Kate.
En los mismos textos, y todavía recordando el 4 de mayo (el diario se comenzó a escribir más tarde, supuestamente por prescripción médica), Kate McCann reconoce que el Embajador británico le ofreció ayuda. Y que también había técnicos del consulado en el lugar, la madre de Madeleine recuerda una conversación con Roberto Murat, durante la cual él le habló sobre su propia hija y las similitudes con Maddie.

Una mujer británica quería ayudar a la pareja
Yvone estaba de vacaciones en el Algarve cuando se enteró que Maddie había desaparecido. La técnico, que es experta en casos de niños en peligro, se apresuró a ofrecer su ayuda, pero más adelante aseguró a la policía que ella no había sido bien recibida. Yvone también dijo que David Payne, uno de los amigos, había aconsejado a los McCann que no hablasen con ella. Ella encontró el comportamiento de los padres muy extraño.
Kate admite la muerte de su hija
A pesar de haberlo admitido públicamente solo en agosto, Kate asumió la posibilidad de que su hija pudiera estar muerta desde el día de la desaparición. “¿Está muerta? Se preguntó a si misma en su diario, la entrada está fecha el 4 de mayo, después de haber sido interrogada por la PJ en Portimao. La hipótesis de que la desaparición de su hija pudiera estar relacionada con la pedofilia también le atormentaba: “Pensar en los pedófilos hace que quiera arrancar la piel”.
Fuerzas policiales en el Algarve
Durante los primeros días después de la desaparición de Madeleine McCann, la PJ solo admitió públicamente la teoría del secuestro de la niña, movilizando una extraordinaria cantidad de medios en el Algarve. La comisaría de Faro, que está dirigida por Guilhermino Encarnaçao, trabajaba junto con las brigadas de Lisboa y elementos de la Comisaría Central de Banditism Combat (DCCB), incluyendo su director, Luis Neves.
Con la investigación centrada en la teoría del secuestro y con una extraordinaria cantidad de medios movilizados, se enviaron avisos a las fronteras, aeropuertos, y a las autoridades españolas.
La PJ incluso apeló a la cooperación ciudadana para encontrar a Maddie, y un día más tarde, Guilhermino Encarnaçao aseguró que él ya tenía un retrato del secuestrador de la niña, que no podía ser publicado.
PDL y sus alrededores fueron patrulladas por los hombres de la GNR, se establecieron controles de vehículos en las carreteras en la salida del Algarve y se investigó la recogida de basura.
A total of approximately one hundred men from the Polícia Judiciária were moved into the Algarve as early as in the first few hours after the disappearance of Madeleine McCann, which happened on the evening of the 3rd of May.
Un total de aproximadamente 100 hombres de la PJ fueron movilizados en el Algarve durante las primeras horas después de la desaparición de Madeleine McCann, que ocurrió durante la noche del 3 de mayo.
Mañana: La relación de los McCann con los sospechosos
source: Correio da Manhã, 28.07.2008 – paper edition


19 de julio de 2008

Caso Madeleine McCann - ¿Quien se responsabiliza del "caso Maddie"?

Gazeta Digital

El compañero Henrique Monteiro, director del Expresso, también es conocido como "Petit Larousse" entre los compañeros de profesión. El apodo le fue puesto por a la sabiduría enciclopédica que demostró tener cuando era sólo periodista, junto con su baja estatura. En el caso McCann, Henrique Monteiro se mostró muy "Petit" y muy poco "Larousse". Y puso de manifiesto una santa ignorancia y una ingenuidad poco compatible con su edad y su posición en el periodismo, al proclamar, subido a su "bolsa/huevo de plástico" que "si se demostraba que la pareja era culpable", "perdería por completo la confianza en la condición humana."

Si el director del Expresso estuviese más atento a la realidad vería que abundan, en todo el mundo, casos de madres que matan a sus hijos, de hijos que matan a sus padres y de hermanos que matan a hermanos. Escribo estas líneas con el corazón roto, temiendo que, si esto llega a conocimiento de Henrique Monteiro, él se convierta en un hombre de poca fe, desilusionado y amargado, sin esperanza en la condición humana, como resultado de la confrontación con este mundo que él, según parece, desconoce.

En noviembre de 2007, en la ciudad de Tucson, Jennifer E. Jansma mató a su hijo de ocho años. En mayo de 2005, en Chicago, Nicole Harris mató a su hijo de cuatro años porque no paraba de llorar. En abril de 2007, en Maryland, un hombre de 55 años golpeó a su madre hasta la muerte. En marzo de 2001, en Bulgaria, Daniela Terziiska, estranguló a su hijo de tres años. En diciembre de 2006, en Alabama, Shalinda Kalika Glass mató a su hijo de cinco años. En noviembre de 2007, Linda Calbi golpeó hasta la muerte a su hijo de 14 años, porque le había pedido que apagase la televisión. En julio de 2008, en Las Vegas, Sherri Love acuchilló hasta la muerte a su hija de siete años e hirió a otro hijo de ocho. En agosto de 2007, en Canadá, un adolescente mató a tiros a su madre de 43 años y a su hermana de cuatro años. En enero de 2008, en Florida, un hombre golpeó hasta la muerte a su hija de cuatro meses, porque hubiese preferido que su mujer hubiera dado a luz a un niño. En febrero de 2008, en Georgia, Anthony Tyrone Terrell, de 17 años, mató a su madre y dos hermanas de 11 y 4 años respectivamente.

"Americanadas" en su gran mayoría, dirá Henrique Monteiro, escudado tras la editorial de su espeso periódico. Son cosas que sólo ocurren allí. Sin embargo en Escocia, Petrina Stocker mató a su hijo, poniendo 13 cucharadas de sal en el biberón. En Inglaterra, Danielle Wails mató a su hijo de cuatro meses, incendió la casa y dijo a la policía que había sido atacada por dos hombres, que la maniataron con el cable de teléfono. También en Inglaterra, Martina McHattie arrojó al suelo a su hijo de seis meses y dijo a los médicos que el niño se había caído, accidentalmente. El bebé falleció en el hospital, unos días más tarde.

Nada de esto es nuevo. Reza la Biblia que Caín dio ejemplo, matando a su hermano Abel. La hipótesis de que Gerry y Kate McCann estén implicados en la muerte de su hija sería, para el Director del Expresso, el fin del mundo. De "su" mundo, donde estas tragedias, por lo visto no existen. Supongo, que porque así lo decide él. Omitió explicar, en ese editorial, si su confianza en la condición humana se estremece sólo cuando se trata miembros de la clase media-alta británica, rubios y de ojos azules.

Lo peor de todo, para el director del Expresso, sería el hecho de que la PJ nombrase “arguidos (…) a los padres de Maddie" y, al mismo tiempo, haya enviado "subversivamente al público señales de una conjetura que presentaron como si estuviera probada: que la niña había muerto y que los padres habían escondido el cadáver." Si el director de Expresso mirase hacia abajo y contemplase el mundo real, de vez en cuando, sabría que, en los Estados Unidos, por ejemplo, el 77% de los casos de abuso (violencia física, abuso sexual, abuso emocional y negligencia) detectados por las autoridades, son causados por los propios padres. En el 11% de los casos, son otros familiares de los niños. En Inglaterra y Gales, en 2002, casi el 80% de los autores de homicidios de niños fueron sus propios padres.

Henrique Monteiro dice que se alegra de no haber perdido su confianza en la condición humana. Pero dice que ha pasado a desconfiar de la PJ – una policía que no investiga, que sólo hace conjeturas, escribe. Policía incompetente, por lo tanto. Una policía que tiene "ciertas personas" que se sienten más jueces que investigadores. El Director de Expresso mete en el mismo saco a "ciertos periodistas, para quienes la verdad es lo que dice una fuente policial, aunque el sentido común contradiga la lógica de esa supuesta verdad".

El sentido común, en este caso, es el sentido común de Henrique Monteiro. Porque lo que no está de acuerdo con, su sentido común, por lo visto, no es sentido común. Sería una "conjetura", "mito", "arrogancia" o "completo desastre". Y todo esa "gente" que no comparta el sentido común, con olor a la infalibilidad papal del director del Expresso, son "personas mezquinas, pequeñas, sin grandeza. "

Afortunadamente, tenemos a Henrique Monteiro. Que no es mezquino, no hace conjeturas, no alimenta mitos y es la modestia en persona, tiene un buen sentido y, aunque pequeño de estatura, exhala grandeza por todos los poros. Travestido de inspector de Policía Judicial, perito forense, especialista en pruebas genéticas, entrenador de perros pisteros, juez de Instrucción Criminal y magistrado del Ministerio Público, el Director de Expresso ha investigado la investigación y ha emitido un informe lapidario: "El llamado “caso Maddie” fue un desastre."

Cuando acabé de leer este editorial, me acordé de las conferencias de prensa de Clarence Mitchell, de los vídeos de Jon Corner, de las acusaciones desbocadas de Filomena McCann, de las entrevistas de Gerry y Kate, de los artículos de opinión de Tony Parsons, de los reportajes de Lori Campbell, de los "directos" de Martin Brunt y de la vivacidad y entusiasmo de las intervenciones televisivas del Dr. Rogerio Alves. Pobres infelices. Ante esto, son unos meros aprendices de mago.

Paulo Reis