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Por Stephen Wright
3 enero 2014 – 22h31 | actualizado 23h45 GMT
Los oficiales de Scotland Yard han identificado a tres sospechosos del secuestro de Madeleine McCann.
El análisis de los datos de telefonía móvil sugiere que una banda de ladrones estaba operando muy cerca de donde desapareció en Portugal en mayo de 2007.
Los tres hombres hicieron un número de llamadas inusualmente alto entre ellos durante las horas siguientes a la desaparición de Madeleine del apartamento turístico en el Algarve.
La policía cree que los ladrones, incluyendo al menos a un hombre portugués, ya habían llevado a cabo un asalto en el resort de Praia da Luz, molestando a una criatura.
Los padres del niño, que habían estado bebiendo en el exterior de la propiedad, corrieron dentro para encontrar que los intrusos habían huido.
Durante su investigación chapucera la policía portuguesa no dio importancia a este allanamiento, que se produjo unos días antes de la desaparición de Madeleine.
Los detectives británicos dijeron que este descuido era un “escándalo/deshonra”
Tras el gran avance de Yard, han tenido lugar conversaciones informales sobre la detención de los tres ladrones y el registro de sus casas y otros lugares.
Se cree que ha tenido lugar una investigación de sus antecedentes delictivos, su círculo de amigos y familiares y los vehículos que han utilizado.
Los detectives británicos creen que los ladrones pueden haber entrado en pánico después de haber despertado a Madeleine por error y decidido llevársela con ellos.
Una fuente informada dijo: “Después de todas las teorías inverosímiles de qué le podría haber ocurrido a Madeleine, puede haber una explicación mucho más sencilla: que un robo saliera tremendamente mal.
“Esta es la principal línea de investigación de la policía británica.
Pero la esperanza de Scotland Yard de prontas detenciones se han visto frustradas por la reunencia de las autoridades portuguesa de acceder a una investigación formal conjunta.
Al no ser ninguno de los ladrones británico, el Met no puede detenerlos en Portugal y necesitaría la plena cooperación de la policía local para proseguir la investigación.
Detrás del telón, se están llevando a cabo conversaciones diplomáticas altamente sensibles para resolver este asunto para que los detectives británicos puedan trabajar en Portugal. La ministra de Interior Theresa May está siendo informada regularmente.
Los detectives de Yard han descartado la idea de que un hombre de la localidad que murió en un accidente de tractor hace cuatro años fuera el responsable de la desaparición de Madeleine.
La policía portuguesa considera el hombre de 40 años, ex-empleado del complejo turístico Ocean Club donde se alojaban los McCann, como su principal sospechoso.
Los oficiales del Met no están de acuerdo con sus razonamientos y se están concentrando en los ladrones.
El convincente análisis del tráfico de llamadas de los teléfonos móviles –que ha ayudado a resolver algunos grandes delitos- ha reforzado las sospechas sobre la banda.
Un gran llamamiento basado en nueva información “sustancial” –incluidas las descripciones de posibles sospechosos- fue emitido en el programa de la BB1 Crimewatch en octubre. Días antes del llamamiento, los detectives al mando revelaron que los registros de telefonía podrían guardar la clave para resolver el caso.
El Inspector Jefe Andy Redwood, que lidera la investigación, dijo que los oficiales estaban examinando los datos de miles de móviles que se creía pertenecían a personas que estaban en Praia da Luz sobre la hora de la desaparición de Madeleine.
La policía está intentando identificar al propietario de cada teléfono para construir una imagen precisa de quien estaba en la zona.
Más de 3.000 personas viven en Praia da Luz, mientras que los turistas y trabajadores de temporada llegan de todo el mundo. “Esto no es solo un examen general” dijo el Sr. Redwood. “Es un ataque dirigido a esos datos para ver si nos ayuda a averiguar qué le ocurrió a Madeleine en aquel momento.”
El Sr. Redwood dijo que los oficiales no habían sido capaces de identificar, hace seis años, un gran número de teléfonos móviles, especialmente aquellos adquiridos en pre-pago.
Los registros también contienen información sobre los números que fueron marcados y cuando. Se cree que algunos números pueden aparecer en los sistemas de la policía, o estar relacionados con delincuentes.
Según Scotland Yard, los registros de teléfonos fueron estudiados por la investigación de la policía portuguesa pero en profundidad. Scotland Yard anunció que iniciaba una investigación sobre la desaparición de Madeleine en julio (2013) –después de emplear dos años revisando el caso bajo el nombre en clave de Operación Grange.
Madeleine, cuyos padres Gerry y Kate viven en Rothley, Leicestershire, estaba a solo unos días de cumplir cuatro años cuando fue secuestrada.
A principios de esta semana se supo que la factura de la pesquisa de Yard a sobrepasado los 6 millones de libras. Es probable que ahora el total exceda de los 10 millones, habiendo empleado 88.000 libras hasta el momento en gastos de viajes.
© Traducción de Mercedes