viernes, 4 de marzo de 2011

Caso Madeleine McCann - Still Listening? (¿Sigue escuchando?)


EXCLUSIVA para mccannfiles.com

Por Dr. Martin Roberts
07 Febrero 2011

STILL LISTENING? – SIGUE ESCUCHANDO?


Tal como se comentó con anterioridad, Madeleine McCann era incapaz de salir sola del apartamento 5A la noche del jueves, 3 de mayo de 2007, no porque hubiera una puerta cerrada (con llave) o algún obstáculo similar que se lo impidiera, sino porque ella misma era incapaz. No puede haber ninguna otra explicación para la inequívoca declaración de Gerry McCann dada en junio de ese año: “no hay ningún modo que ella… ella hubiese podido salir por sí misma.”

Cualquiera que fuera esta circunstancia preventiva, debe haber existido antes de que Madeleine fuese “llevada”, de otro modo Gerry no la podría haber invocado para apoyar la hipótesis de la implicación de un tercero. ¿Por qué no figura entonces en ninguna de sus referencias de aquellos últimos minutos, poco después de las 21h00, cuando afirma haber visto a Madeleine y los gemelos profundamente dormidos?



Si tomamos en serio la historia dada por David Payne en su Entrevista Rogatoria, entonces la “situación en la que se encontraron” debe haber surgido en algún momento después de las 19h00. Pero David Payne, tal como sabemos, quería su pastel horneado dos veces. Simplemente no podía haber visto a alguien por última vez a las 18h45, más o menos si, tal como declaró en otros lugares, ya los había visto por última vez a las 17h00. Las circunstancias pueden, tal como sabemos, cambiar en un instante, por lo que cuatro horas es tiempo más que suficiente para que Madeleine se hubiese quedado inmóvil y para que los McCann establecieran, a tu entera satisfacción, que “no había ningún modo de que ella hubiese podido salir por sí misma.”

Dicen que no hay humo sin fuego, aunque podría, en alguna ocasión, experimentar estos fenómenos a la inversa, al igual que vemos el relámpago antes de oír el trueno, porque la luz viaja más rápidamente a través de la atmósfera que el sonido. Por lo tanto, fuera lo que fuera lo que condujo a la incapacidad de Madeleine para salir caminando del apartamento ocurrió pre y no post “secuestro”. Gerry mismo dijo: “No sabemos lo que le ocurrió después.” Tan obvio como es (o debería ser), el tiempo no fluye regresivamente, ni tampoco lo hacen los hechos que ocurren por el camino. Tendríamos todo el derecho de sentirnos perplejos y de hecho cuestionar, cualquier preparativo para anunciar el “secuestro” de Madeleine antes de que Kate McCann hubiese “descubierto su desaparición”. Los McCann no son clarividentes.

Con lo que tenemos (o más bien los McCann) que enfrentarnos, sin lugar a duda, es que la incapacidad de Madeleine, sobrevenida antes de ser “llevada”, tiene que haber ocurrido después de otra cosa, es decir, sea lo que sea lo que la causó. No debemos permitir que el “secuestro” a la velocidad del rayo nos ciegue el hecho que su ocurrencia no precedió al trueno del impedimento, sino que está asociada a el, del mismo modo que el trueno y el relámpago se desatan por un mismo hecho, un hecho que sigue sin definir, aunque la sombra de sus detritos son claramente visibles.

Traducción de Mercedes