La ex-compañera del hombre que la PJ sospecha secuestró a Maddie acusa a la policía de estar buscando un “chivo expiatorio”. Asegura que el caboverdiano, que murió en 2009, era “incapaz de tocar a una niña”.
“Con tanta gente de quien ya se ha hablado, da asco ir a buscar un muerto para que sirva de chivo expiatorio” – lamenta la mujer, que no quiere que su nombre sea divulgado. La ex-compañera del sospechoso, de 40 años, se sorprendió la semana pasada al ser citada por la PJ para ser oída, en Lago, en el ámbito de la investigación reabierta desde entonces. Una inspectora le dijo que estaban investigando al hombre con quien vivió hasta 2009, año en que el ahora sospechoso murió en un accidente de trabajo, con un tractor, en Brangança.
“Pasados cuatro años de haber muerto de forma trágica, aparecen y dan a entender que está siendo investigado por estar referenciado en el proceso de la desaparición de la niña. Él ya ni trabajaba en el Ocean Club cuando eso ocurrió. Me hicieron pregunta tras pregunta: cuándo había trabajado, cuándo dejó de trabajar... Pero ya ha pasado tanto tiempo que tengo que hacer un esfuerzo para ser precisa”..
Para esta mujer, es un misterio el porqué la PJ –7 [sic: 6] años después de la desaparición de Maddie y 4 años después de la muerte del padre de su hijo- ha dado este giro: “Es muy fácil hacer a alguien responsable cuando no están aquí para defenderse. No pueden, por no tener otra cosa, empezar a mirar al más débil. Nunca hubiese sido capaz de tocar a una niño.”
Antecedentes policiales solo por hurtos
El pasado de un hombre, que murió con 40 años, es el mismo que el de muchos otros, que con el caos en las ex-colonias después del 25 de abril, abandonó su país. Desde Cabo Verde, llegó con su familia a Portugal y se instaló en el norte del país. Saltó de trabajo en trabajo, desde la construcción a trabajos en restaurantes, hasta que se asentó en el Algarve, donde conoció a una joven estudiante del Liceo en Lagos y con quien vivió.
Su abuso de las drogas le llevó a cometer algunos robos e incluso fue encarcelado, pero solo por pequeños delitos relacionados con el consumo de estupefacientes. En 1996, fue indultado por Jorge Sampaio por un delito de hurto en Portimão, lo que impidió que fuese expulsado del país. Sus antecedentes policiales, donde no hay nada sobre pedofilia, lo convirtió en el sospechoso perfecto para el equipo de la PJ en Oporto que revisó el caso Madeleine McCann.
Nunca fue visto en la zona de los apartamentos
Sus antecedentes penales no le ayudaron a conseguir un trabajo: vivió de pequeños trabajos precarios. En 2006, fue con la ayuda del padre de su compañera, un constructor, que la pareja y su pequeño hijo sobrevivieron. Durante el verano de aquel año, el turismo en Praia da Luz era prometedor y el hombre pudo conseguir un trabajo en el Millennium, uno de los restaurantes del Ocean Club, que se encuentra a un kilómetro de los apartamentos donde los padres de Madeleine estaba alojados.
Sin embargo, según varias fuentes en el resort, Monteiro nunca fue visto en aquella zona, ni siquiera cuando trabajaba allí ni poco después, durante la temporada alta, cuando le pidieron que se marchara. “Fue pillado cogiendo 5 euros de la caja y le pedimos que se marchara. Nos sorprendió porque parecía una persona muy correcta, tenía buena apariencia y hablaba bien. Ni siquiera pusimos una denuncia porque era una cantidad tan pequeña” dijo a SOL una fuente del hotel.
Un compañero que trabajó con el en el Millennium añade: “Una cosa es robar 5 euros, otra asesinar a una niña. Siempre estaba hablando sobre su hijo, a quien adoraba. Y dudo que fuera alguna vez a la zona de los apartamentos. Porque trabajó aquí tan poco tiempo y también porque empezaba a las 16h00 y se marchaba a medianoche”. Recuerda: “Resulta gracioso que la PJ diga que podría haber secuestrado a la niña por venganza por ser despedido, cuando aceptó este hecho con humildad”.
En su vida, Monteiro nunca tuvo suerte. En el Algarve, para aquellos que trabajan en restaurantes, el empleo es estacional y nunca tuvo un trabajo estable. No es conocido por ningún tipo de explosión de amargura que hubiera llevado a una replesalia –concretamente, en otros resorts en Lagos donde trabajó después del Millennium, tal como es la Quinta da Boavista (2008) y la Quinta da Atalaia (2009)
Triangulación permitiría la reconstrucción de la ruta
En 2007, cuando Maddie desapareció, Monteiro trabajaba con Sisaqua, empresa de tratamiento de aguas y aguas residuales, con sede en Lisboa.
Según lo que se ha visto en las noticias, la PJ de Oporto llegó hasta este ex-trabajador a través de la triangulación de las señales de telefonía móvil que fueron activadas la noche del 3 de mayo de 2007 en la zona del resort, y se dieron cuenta de que el sospechoso estaba en la zona la noche que Maddie desapareció.
Pero, según fuentes policiales oídas por SOL, de esta manera el caso debería ser resuelto rápidamente, ya que la triangulación de las comunicaciones –que se hace en base a la lectura de tres puntos (transmisor, receptor de llamadas y antena del operador), para identificar la ubicación exacta del móvil sospechoso – lo que permitiría el descubrimiento de la dirección y ruta tomada, antes, durante y después del crimen.
Inicialmente, en 2007, ese móvil, al igual que muchos otros, no fue asociado a ninguna persona. Pero se presume que los analistas de la PJ de Oporto identificaron al propietario, y, posiblemente, al tener antecedentes penales, investigaron y encontraron ese número en el registro de tráfico telefónico en la zona del resort.
Este ex-empleado se ha convertido en sospechoso, aparentemente porque tenía un registro policial y no tenía razones para estar en la zona. Sin embargo, Monteiro vivía a 5 kms de distancia (en línea recta) de Praia da Luz y siempre trabajaba allí. La PJ, sin embargo, cree que secuestró a la niña, de tres años en aquel momento, pero no ha descubierto aun el motivo: bien para cometer un delito sexual o vengarse del Ocean Club, poniendo su seguridad en duda.
Fuentes policiales contactadas por SOL han, no obstante, señalaron que es importante encontrar otros elementos que ayudar a establecer las sospechas sobre su presencia en la zona, concretamente la línea temporal del teléfono móvil encontrado en la zona y comparación de los registros de la policía con las pruebas ya reunidas.
Entretanto, su ex-compañera solicitará una medida cautelar para manter a los periodistas alejados de su casa: “Si la policía me dijo que el caso estaba bajo secreto judicial, ¿cómo es que los periodistas están todos en mi puerta molestando a mi familia? pregunta su mujer, que ha ahora había permanecido en silencio. “Con tantos niños que son secuestrados en Portugal, ¿por qué la policía solo se preocupa de la niña inglesa?”
Caso reabierto 5 años después
Nuevas pruebas han llevado al Ministerio Púbico a reabrir la investigación. El portavoz de los McCann no comentará una “especulación” sobre el nuevo sospechoso de la PJ.
En julio de 2008, un año y dos meses después de la desaparición de Madeleine, el Ministerio Público archivó el caso por falta de pruebas de que los 3 arguidos –Robert Murat, un británico que vivía en el Algarve y los padres de la niña, sospechosos de haber ocultado su cuerpo tras un accidente- hubieran cometido “ningún crimen”
Cinco años después, la investigación ha sido reabierta a petición de la PJ, que presentó a la fiscalía “nuevos indicios que justifican la continuidad de la investigación” – anunció el Fiscal General el 24 de octubre.
La PJ no reveló sus pistas, pero hizo saber que los McCann no eran sospechosos. La investigación está siendo llevada a cabo en Portimão y es dirigida por un equipo de inspectores de Oporto –que, por orden de la Comisaría Nacional, revisó la investigación llevada a cabo en aquel momento por sus compañeros en Faro y el coordinador Gonçalo Amaral.
La reapertura llegó más tarde, a mediados de octubre, Scotland Yard –que ha estado investigando durante al menos un año con un equipo exclusivo – difundió en el programa Crimewatch de la BBC, dos retratos-robot de un hombre (descrito como blanco, pelo corto castaño, sin barba, mediana estatura, entre 20 y 40 años) basados en la descripción de dos testigos que dijeron haberle visto la noche del 3 de mayo de 2007, bajando por una calle cercana al resort hacia la playa de Praia de Luz, llevando en brazos a una niña rubia en pijama.
“Aunque el hombre puede ser o no la clave que desbloquee esta investigación, es vital para nosotros encontrarle y hablar con él”, afirmó Andy Redwood, admitiendo en ese momento que no era la única línea de investigación: “Hay más retratos-robot de otras personas vistas en la zona el día de la desaparición de Madeleine así como en los días anteriores.”
En este momento, se ha hecho público que un equipo de 6 inspectores de la PJ de Faro ha sido nombrado hace sobre un mes para llevar a cabo las diligencias que forman parte de la carta rogatoria enviada al Ministerio Público por los ingleses.
A pesar de su colaboración, la PJ y SY están desarrollando investigaciones autónomas. “No vamos a decir nada sobre las especulaciones hechas en la prensa portuguesa” contestó Clarence Mitchell, portavoz de los McCann, a preguntas de SOL, sobre el nuevo sospechoso de la PJ.
© Traducción de Mercedes