lunes, 20 de febrero de 2012

Caso Madeleine McCann: A TENSE SITUATION – UNA SITUACIÓN TENSA

McCann Files

EXCLUSIVA para mccannfiles.com

Por Dr. Martin Roberts
20 enero 2012


A TENSE SITUATION – UNA SITUACIÓN TENSA


El tiempo es oro. Es tan importante para cada uno de nosotros en nuestra vida cotidiana que, en el curso de la historia cultural de la humanidad, se ha hecho todo lo posible para cuantificarlo – gráfica, mecánica, electrónicamente; incluso relativamente

¿Qué hicieron los McCann con su precioso tiempo en el período inmediatamente posterior a la desaparición de Madeleine, anunciado por vez primera vez el 3 de mayo de 2007? Kate McCann nos lo ha contado (paréntesis del autor).

Viernes 4: Prácticamente se pasó todo el día en la sede de la PJ en Portimão. Viajaron allí con la policía a las 10h00 (p.88) regresando a Praia da Luz “algo después de las 20h30” (p.92).


 
Sábado 5: “Alan Pike (psicólogo de trauma)... estaba en la puerta de nuestro apartamento sobre las 6h00... hablamos... durante varias horas... resultó ser un día desconcertantemente ocupado para Gerry y para mi...” (p.99-101). “Tres oficiales de enlace familiar (FLOs) de la policía de Leicestershire... llegaron para presentarse.” (p.102). “Tuvimos tantas reuniones ese día...” (p.103). “Ni Gerry ni yo estábamos funcionando bien ni remotamente... A la hora del almuerzo, en la zona del Tapas, Gerry vio a un grupo de huéspedes que partían... Con un nuevo grupo de turistas que llegaban, aparecieron más de nuestros familiares.” (p.104) “Recuerdo haber tropezado contra una de las sillas del comedor en el apartamento (4G)... También sentí compulsión a correr a cima de la Rocha Negra... otra puesta de sol y aun no había noticias.” (p.105).

Domingo 6: “...a pesar de mi fragilidad estaba decidida a ir a Misa... Todos, familia y amigos, fuimos a la misa en la iglesia local.” (p.106). Ese primer domingo vio dos llegadas más en Luz: mis amigos de la infancia Michelle y Nicky. Ambos querían estar conmigo... Alan (Pike) sembró en nuestras mentes la idea de reducir el tamaño de nuestro grupo de apoyo... Escuchando a Alan todo parecía tan obvio... después de darle al asunto algún pensamiento” (p.109)... “acabamos llegando al meollo de la cuestión... la noche de aquel domingo.” (p.110)

Lunes 7: Expatriados británicos que vivían permanentemente en Praia da Luz organizaron una búsqueda en la zona. Se unieron a los voluntarios la mayor parte de nuestra familia y amigos... mientras Gerry y yo estábamos liados con Andy Bowes y Alex Woolfall... Cuando llegó la hora del almuerzo, Gerry y yo estábamos en medio de otra reunión... tuvimos que ir al Toddler Club nosotros mismos... Una vez que nos quedamos con nuestro grupo de apoyo más reducido, asignamos roles generales... Se había sugerido que yo debería grabar un llamamiento para la televisión dirigido al secuestrador de Madeleine, esto es lo que habíamos estado discutiendo aquella mañana con Andy y Alex... (p.111) Andy Bowes había propuesto realizar parte de mi llamamiento en portugués, lo que hice. Gerry se sentó junto a mi...” (p.112): “Estaba muy aliviada cuando todo terminó... Sobre la hora del té, apareció el Padre Ze...” (p.113). “Nos estábamos reuniendo con los FLOs todos los días. Aquel lunes por la tarde... lo perdimos con los oficiales de enlace.” (p.113-114)

Martes 8: “...dimos un emotivo adiós a la familia y amigos que nos dejaban... Más tarde fui a sentarme a la playa durante un rato con Fiona... Hablamos y lloramos y nos aferramos la una a la otra... Mientras subíamos caminando de la playa sobre las 17h00, recibí una llamada de Cherie Blair...”

Bueno, esto abarca el itinerario de los McCann durante los cinco primero días inmediatamente posteriores a la desaparición de Madeleine.

Llegados a este punto debería pedir disculpas por lo que próximamente podría parecer una versión demasiado compleja de un viejo truco, donde, después de ser invitado a contar los pasajeros embarcando y desembarcando de un autobús en ruta, cuando de repente el desprevenido oyente es invitado a contestar la pregunta: “¿Cuántas paradas hizo el autobús?” Porque ahora me gustaría preguntar ¿cuándo, en el curso de toda la actividad que Kate McCann nos ha perfilado diligentemente, encontró tiempo personalmente para excursiones; en particular su visita al Puerto de Lagos, que previamente había descrito a D.C. 975 Markley de la policía de Leicestershire? Fue él quien escribió, en una hoja suelta con membrete “LEICESTERSHIRE CONSTABULARY Continuación DECLARACIÓN DE TESTIGO,” lo siguiente:

INFORMACIÓN DE LA FAMILIA

Hablé con Kate McCann el martes, 8 de mayo de 2007. Me dijo que un amigo de su tía y tío de Leicester tenían una amiga que tuvo una intensa visión de que Madeleine estaba en un barco con un hombre en el Puerto de Lagos.

Esta persona llegó a Portugal y ha hablado con Kate. Han visitado el Puerto e identificado el barco como “SHEARWATER”. Vieron a un hombre en el barco pero no era el mismo que ella tuvo en su visión.

Esto es muy importante para Kate. Pregunté a Glen Pounder si él podía hacer algunas averiguaciones con respecto al barco.

Lo ha hecho y el barco está registrado a nombre de un canadiense llamado Bruce Cook. Glen me ha dicho que George Reyes está tratando con el asunto con respecto a hacer controles PNC etc.

Hoy hablé con Kate y me ha dado fotografías del barco. También me ha dado una fotografía de un hombre que había estado en el barco. Este no es el hombre que la mujer vio en su visión.

Este asunto es muy importante para ella y está muy contenta de que estemos realizando averiguaciones sobre el asunto.

Cuando las averiguaciones estén completadas podemos por favor darle a conocer los resultados.

Gracias
Esta correspondencia, en relación a información facilitada por Kate McCann no lo olvide, debe ser leída con sumo cuidado. Aunque la página no tiene fecha, “Hablé con Kate McCann el martes 8 de mayo de 2007” es claramente una referencia a una acción pasada. Por otra parte, la conversación a la que se refiere describe una acción pasada en sí, situando la visión, ciertamente, en un momento anterior al 8 de mayo (algún momento entre el 4 y el 8 de mayo, sin duda). Pero ¿que hay sobre la llegada de esa persona a Portugal y su visita al Puerto?

DC Markley, escribiendo en algún momento, no dice “Esta persona ya ha llegado a Portugal y hablado con Kate”, es decir, sitúa estas acciones en un espacio temporal posterior a su conversación con Kate del 8 de mayo, aunque pueden haber sido malinterpretadas como habiendo ocurrido con posterioridad. Más bien, se refiere a estas actividades como si fuera un tema continuación de aquella primera conversación. DC Markley continúa explicando que había “hablado con Kate hoy” (es decir, el día que redactó el informe) y que su compañero, Glen Pounder, en ese momento ya había llevado a cabo algunas investigaciones en relación a ese yate en concreto. Finalización (no comienzo) en el momento del escrito necesariamente implica que estas investigaciones debieron ser promovidas tras una conversación Markley/McCann anterior.

Por lo tanto, el martes 8 de mayo, Kate McCann está en posición de informar a DC Markley sobre un barco concreto atracado en el Puerto de Lagos. La visita que lo identificó ya debía de haber tenido lugar, ya que DC Markley no hace absolutamente ninguna referencia a un intercambio de información en el informe provisional, es decir, entre la “conversación” que tuvo lugar el martes 8 de mayo y la reunión tete-a tete del día en que escribió su memorándum, cuando Kate “le dio las fotografías del barco.”

Ah ya, pero fue el informante anónimo de Kate quien visitó el Puerto solo, tomó las fotografías y se las pasó a Kate (“Esta persona llegó a Portugal y ha hablado con Kate. Ellos han visitado el Puerto”), siendo “ellos” en este caso una referencia impersonal al individuo en cuestión.

¡Oh no, no lo es!

La frase siguiente dice: “Vieron a un hombre en el barco pero este no era el mismo hombre que ella había visto en su visión”.

El cambio de pronombre distingue claramente entre el visionario (ella) y su(s) acompañante(s), siendo “Ellos” la tercera persona del plural

Por lo tanto, Kate McCann aprovechó un hueco en su apretada agenda para visitar el Puerto de Lagos, en algún momento entre el 4 y el 8 de mayo; un acontecimiento directamente asociado a un asunto de considerable importancia para ella (DC Markley así lo apunta en dos ocasiones); de hecho, tan importante que se olvida de mencionarlo en su libro, mientras que lo que sí menciona específicamente impide que esto haya tenido lugar, en ese periodo temporal. Lo más cerca que llega a estar del tema es esto: “Hubo un par de experiencias “visionarias” en particular que tomé muy en serio. Una de ellas había llegado a través de plegarias lo que, en ese momento, le dio aun más credibilidad para mí. Le rogué a la policía que las estudiara”. No dio más detalles.

Por supuesto, Kate McCann sabe “qué ocurrió”. Ella estaba allí. Su libro, “Madeleine” es una narración de la verdad. Que irónico resulta pues que la investigación Leveson vilifique a los representantes de la prensa británica por confiar implícitamente en la presunta fuente de la mayor parte de su información, en forma de la policía portuguesa, cuando aparentemente un Detective británico en activo había cometido exactamente el mismo error confiando en información llegada a través de los propios padres de la niña desaparecida. Si lo que Kate nos cuenta en su libro es verdad, entonces lo que le contó a DC Markley el 8 de mayo de 2007, ya sea por teléfono, e-mail o paloma mensajera, no puede serlo.

Pero no hemos terminado aun.

En una fecha indeterminada, Kate McCann entregó personalmente a DC Markley un conjunto de fotografías tomadas durante una visita al Puerto de Lagos; una visita que tuvo lugar antes del 8 de mayo. Puede que la “amiga” de Kate hubiera tenido la visión, pero ¿hizo ella las fotografías? A tenor de la auto confesada fotofobia de Kate McCann, bien podría haberlas hecho.

Durante una entrevista publicada el 27 de mayo de 2007, Kate le dijo a Olga Craig (Sunday Telegraph): “No he sido capaz de volver a utilizar una cámara desde que tomé esa última fotografía de ella” (siendo “ella” Madeleine). James Murray (Sunday Express, 9.8.09) sin embargo, interpreta la situación de un modo ligeramente diferente: “Kate fue al Puerto de Lagos, a pocos kilómetros por la costa de Praia da Luz de donde desapareció su hija el 3 de mayo de 2007 y fotografió el barco y el hombre que estaba a bordo.”

Tal vez es solo una suposición de alguien, pero si Kate McCann es una fuente de información fiable, entonces la identificación de este fotógrafo, un amigo anónimo de un amigo anónimo, llega con mucho retraso. Alguien que tiene una “visión” durante el fin de semana (no pudo haberla tenido antes de que Madeleine fuese llevada, ¿no?) vuela inmediatamente a Portugal, se va directamente al Puerto de Lagos para fotografiar las embarcaciones atracadas allí, debe haber tenido un extraordinario sentido del deber, De lo contrario nos quedamos con la evidentemente válida (no exactamente sólida) declaración de Kate McCann, que parece sugerir que esta fotografía marítima fue realizada durante su propio tiempo libre, incluso antes del 4 de mayo. No se equivoque, cuando se trata de anticiparse Kate McCann ya ha demostrado “maneras” a este respecto:

“Desde el momento en que Madeleine desapareció, me volví instintivamente hacia Dios y María, sintiendo una profunda necesidad de rezar y conseguir que rezaran también tantas otras personas como fuese posible. Yo creía que marcaría la diferencia. Aunque durante los primeros días luché por comprender qué le había ocurrido a Madeleine y a nosotros, nunca creí que fuera culpa de Dios, o que Él “permitiera” que pasara. Simplemente estaba confusa de que Él aparentemente no había atendido la plegaria que yo le ofrecía cada noche por mi familia: “Gracias Dios por traer a Gerry, Madeleine, Sean y Amelie a mi vida. Por favor mantenlos a todos seguros, sanos y felices. Amén.” Por favor mantenlos a todos seguros. Debo decir que cuando rezaba por su seguridad pensaba: por favor no permitas que se caigan desde algún lugar y se golpeen la cabeza, o por favor no permitas que se vean envueltos en un accidente de coche. Nunca pensé en algo tan terrible como que mi hija fuese robada. Pero supongo que había asumido que mi plegaria cubriría cualquier eventualidad” (p.106).

Como complemento a la presente discusión, resulta interesante, aunque por razones no deseadas, que Kate McCann considerara que la implicación de los niños en un accidente de circulación, sufriendo lesiones cuanto menos, serias, posiblemente mortales en el peor de los casos, no sea ni de lejos tan terrible como su propio sufrimiento como consecuencia del robo.

Pero volviendo al tema que nos ocupa – el sentido de la oportunidad de Kate.

Todo el ritual citado con anterioridad es precedido por la frase, “Desde el momento en que Madeleine desapareció”, dando la impresión de que la tendencia al incremento espiritual y las plegarias que lo acompañaron, fueron consecuencia de los acontecimientos del 3 de mayo, es decir, el “secuestro”. Pero Kate había estado haciendo genuflexiones desde mucho antes. Como dice ella, “Simplemente estaba confusa de que Él aparentemente no había atendido la plegaria que le ofrecía cada noche por mi familia.” (Dios no la había estado escuchando incluso antes del 3 de mayo, mucho menos después). Incluida en la plegaria de Kate estaba la exhortación de Kate de “mantenlos a todos a salvo” que, como Kate continúa explicando, abarcaba varias categorías de peligro, tal como en realidad había pensado: “por favor no permitas que se caigan de algún lugar y se golpeen la cabeza, o por favor no permitas que se vean involucrados en un accidente de coche,” aunque ella nunca había considerado algo tan terrible como que su hija fuese robada.

Por lo tanto Dios queda exonerado. Dado que el “el secuestro” per se no estaba enumerado entre las súplicas, Él no puede ser culpado por pasarlo por alto. La omisión fue enteramente de Kate. Así que si Dios no había atendido su plegaria tuvo que haber sido otro detalle del llamamiento de Kate el que ignorara. ¿Y estos eran? Bueno, nada que ver con circunstancias generales de preescolares bien protegidos como “protégelos de piojos, varicelas, cortes, contusiones, problemas respiratorios etc.” o con su independencia en vías de desarrollo, multitud de otras desgracias que pudieran ocurrirles. No, nada de eso. Gerry, Madeleine, Sean y Amelie, estaba asegurados religiosamente contra accidentes de coche y caídas. Madeleine no estaba conduciendo cuando fue llevada. Así que, ¿qué riesgo, exactamente, fue el que no cubrió la agencia de Dios?

© Traducción de Mercedes