Un "vergonzoso" episodio de pruebas distorsionadas

Los avistamientos de dos de los “nuevos testigos” recientemente anunciados por los McCann han sido investigados por la Policía Judiciaria (PJ), sospechosos identificados y eliminados...

La verdadera historia de Madeleine McCann

Cuatro vídeos realizados por Richplanet TV. Si quieres conocer la versión "no oficial" de esta historia... No puedes perdértelos

The Cracked Mirror

Más allá de la caja negra - Cuentos de policía - Día crucial - 4 de mayo, la actuación de su vida -Cuatro entradas con un amplio resumen del Caso Madeleine McCann desde su comienzo

Dos artículos de Chris Friend - Reportero de investigación americano

"Cuatro años después de la desaparición de una niña británica, hay más preguntas que respuestas"

Unos cuantos datos que vale la pena recordar

Excelente artículo publicado por Paulo Reis destancdo algunos detalles que vale la pena recordar sobre el Caso Madeleine McCann

Enfants Kidnappés

Blog ya desaparicido pero permanece la traducción. Un artículo que vale la pena recordar.

Artículo de obligada lectura

Reflexiones sobre temas de actualidad en Portugal por el periodista y escritor Len Port

Los McCann pierden la batalla judicial contra Gonçalo Amaral (2017)

Se enfrentan ahora al pago de las costas judiciales

domingo, 21 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: “Buscando a Madeleine” por Summers y Swan: Reseñas por Pat Brown – Tercera parte

The Daily Profiler

Pat Brown
19 septiembre 2014

Hoy he terminado de leer “Buscando A Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan y tristemente veo que no estaba equivocada en mi predicción de que este libro estaría lo suficientemente bien escrito para convencer a las masas que los McCann son inocentes de cualquier implicación en la desaparición de su hija. Mientras leía el texto, podía sentir como yo misma empezaba a cuestionar su culpabilidad y sentía aparecer mi propia culpabilidad por pensar alguna vez que estos dos maravillosos padres hicieron algo cuestionable. Bravo, Summers y Swan, misión cumplida.

Pero, yo sé lo que hacen porque he experimentado respuestas similares al leer reseñas críticas bien construidas sobre dos de mis libros, “Análisis de la Desaparición de Madeleine McCann y El Asesinato de Cleopatra”, reseñas escritas tan inteligentemente que empecé a dudar de mis propias teorías y me pregunté cómo había podido llegar a ellas en absoluto. Tuve que volver y releer mis libros para ver qué es lo que realmente había dicho y pude ver entonces exactamente como estas críticas me habían engañado con sus reseñas, utilizando trucos de mago para ocultar la verdad. Y, cuando tienes una audiencia que nunca va a leer la fuente original (bien porque es demasiado trabajo o el que hace la reseña no se molesta en poner una nota a pie de página explicando donde consigue su material o incluye una bibliografía al final de su libro), el crítico también puede mentir descaradamente y el lector simplemente aceptará lo que dice. Por ejemplo, algunos de mis detractores de “La Muerte de Cleopatra” afirmaron alegremente que había investigado poco su vida y su muerte, ignorando completamente la extensa bibliografía que incluyo en el libro (además de muchas notas a pie de página). Tengo una librería completa de libros sobre Cleopatra y la historia de Roma y Grecia, la arquitectura, la geografía, el comercio marítimo, venenos, etc. (los que leo de principio a fin haciendo notas en todos los márgenes) tengo un inmenso número de búsquedas en la web en mis ordenadores donde busqué todas y cada una de las referencias que pude encontrar sobre temas relacionados con el análisis de la historia de la reina faraónica. Sin mencionar los dos viajes que hice a Egipto. Pero, “investigue poco,” simplemente me inventé una teoría del aire. Lo mismo que hice con Madeleine McCann. Hay tantos ataques sacados totalmente de contexto que tuve que ir y leer exactamente qué fue lo que dije, por qué lo dije y cuando lo dije y qué fue lo que dije antes y después de decirlo. Manipulando partes de la información y después creando inteligentemente una narrativa en torno a ella es la forma en la que los lectores pueden ser engañados a creer que lo que están leyendo es factual y honesto.

Y esto es lo que hacen Summers y Swan y lo hacen muy bien. Manipulan los hechos que darán apoyo a su narrativa de que los McCann son inocentes de cualquier delito. Después tejen una historia emotiva en torno a ellos y encuentran todos los apoyos que pueden para reforzar la “validez” de lo que están diciendo. Cualquier hecho dañino o que pudiera suscitar preguntas simplemente son omitidas en el libro. Salta a la vista, a aquellos que han seguido este caso y leído el sumario policial, pero para aquellos que saben poco excepto lo que han visto en los medios de comunicación, no tendrán ni idea de la que no les están contando la historia completa.

Otra de las técnicas utilizadas por los detractores de mis dos libros y muy utilizada por Summers y Swan es el ataque personal. Aquellos que atacaron mi libro Madeleine emplearon mucho tiempo desacreditando mi profesionalidad. Los que atacan mi libro Cleopatra afirman que no puedo analizar adecuadamente su vida porque no soy una historiadora. Summers y Swan infieren que todos aquellos que cuestionan a los McCann son haters, personas que sólo buscan publicidad o imbéciles incompetentes.

Por último, Summers y Swan se erigen, sin entrenamiento previo, como los mejores detectives y analistas que han estudiado este caso. No tengo problemas con la gente que no ha recibido entrenamiento para analizar algo y que después presentan buenas pruebas que apoyen su teoría; de hecho, algunas veces me ha sorprendido el buen razonamiento deductivo de algunos laicos en la materia, que es por lo que no descarto a las personas que no tienen una licenciatura en la materia por hacer una hipótesis. Algunos expertos se equivocan y no expertos aciertan. No me opongo a que Summers y Swan den su opinión en algún punto (aunque los periodistas de investigación creo deberían hacerlo en voz baja) pero sí que me importa su postura increíblemente arrogante de que sus deducciones son claramente las acertadas y aquellos que cuestionan a los McCann de algún modo están equivocados al cien por ciento.

Ni me molestaré en entrar en detalle de todas las imprecisiones del libro, los engaños, las flagrantes omisiones… Esto se lo dejaré a otros críticos. Mi opinión final sobre este libro simplemente es que ha conseguido su propósito; crear una narrativa definitiva a favor de los McCann y el secuestro. No creo que importe lo bien que se venda o sí tienen un puñado de críticas una estrella en Amazon porque este libro no va sobre ventas sino sobre propaganda. Yo sí creo que este libro fue por encargo y que el editor no tuvo ningún problema en publicarlo porque no iba a ser amenazado por Carter-Ruck e incluso podría venderse lo suficientemente bien para conseguir beneficios (siempre que no tuvieran que gastar dinero en la publicidad algo que claramente no han tenido que hacer). Encuentro muy raro que los editores no enviaran copias del libro antes de su publicación a los críticos literarios - una práctica habitual y algo que pensaría harían autores de renombre -así que debo preguntarme si parte del trato fue en realidad un acuerdo de no alentar las críticas que pudieran hablar negativamente del libro. "Haters" en Amazon no son tomados tan en serio como los críticos literarios de periódicos y revistas. Será interesante ver si alguien se atreve a escribir una crítica poco favorable sobre este libro, pero hubo un silencio ensordecedor en critilandia cuando llegó a las librerías y uno debe preguntarse por qué.

Tal como afirmé algunas entradas atrás, no seguiré comentando el caso McCann. Creo que este libro es el spin final para el público de la inocencia de los McCann, el juicio se terminará (y dudo que sea de manera positiva, aunque espero estar equivocada), y Scotland Yard se descolgará bien con un sospechoso muerto o una declaración de que tienen bastante claro quién secuestró y asesinó a Maddie pero que los portugueses no cooperan suficientemente con ellos o no tienen suficientes pruebas para llevar a los malhechores ante un tribunal. Que alguna vez se conozca la verdad aún está por ver.

© Traducción de Mercedes

Caso Madeleine McCann: “Buscando a Madeleine por Summers y Swan: Reseñas por Pat Brown – Segunda parte

The Daily Profiler

Pat Brown – Analista Criminal
19 septiembre 2014

Una de las reglas del análisis de testimonios es prestar mucha atención a lo primero que dice una persona, porque esa es la información más importante que la persona quiere transmitir. Por ejemplo, en la llamada recibida en el 911 por Darlie Routier el 6 de junio de 1991, ella le dijo a la operadora esto: “alguien vino aquí… forzaron la entrada… me acaban de apuñalar… y a mis hijos.”

Darlie no gritó inmediatamente pidiendo ayuda para salvar a sus hijos (2 niños que fueron apuñalados hasta la muerte). Lo que a ella le interesaba que supiera la policía es que fue otro quien cometió el crimen. Lo siguiente más importante era transmitir que el ataque llegó del exterior de la casa. Quería asegurarse que se supiera que ella era una víctima. Oh, sí, y, por cierto, también apuñalaron a los niños. Darlie está a día de hoy en el corredor de la muerte.

Bien, lo que me llamó la atención al minuto de abrir el libro de Anthony Summers y Robbyn Swan fue la Nota del Autor. Preste atención a lo primero que estos autores quieren que creas, lo primero. Después, fíjese en el segundo punto más importante, y el tercero. Reproduciré la Nota de Autor completa.

Los autores desean dejar claro desde el principio que, después de más de dos años estudiando este controvertido caso, no han encontrado ni una sola prueba que indique que Gerry y Kate McCann, ningún miembro de su grupo de vacaciones, o Robert Murat, eran en ningún momento – en mayo de 2007 o con posterioridad – culpables de una acción ilícita de ningún tipo en relación con la desaparición de Madeleine McCann o las repercusiones que siguieron.

Las acusaciones o insinuaciones sobre el papel que desempeñaron o publicaron otros, cuando se hace referencia a ello en el libro, se publica sólo en interés de informar sobre el historial del caso – y para demostrar que tales acusaciones no están basadas en pruebas factuales o son simplemente indignantes.

Este libro ha sido investigado y escrito independientemente de Gerry y Kate McCann.

Por lo tanto, lo más importante aquí NO es que los autores van a ser objetivos y permitir al lector escuchar todas las teorías, todas las opiniones de expertos, y permitirles deducir dónde creen ellos reside la verdad. No, el tema más importante es vociferar que los McCann son inocentes, tan inocentes, de hecho, que no hay ni el vestigio más pequeño de prueba por el que levantar una ceja. El segundo punto más importante que quieren que llegue a la gente es que cualquiera que se atreva a cuestionar a los McCann es atroz al hacerlo porque – aunque los detectives y analistas y otros numerosos profesionales dudan de la inocencia de los McCann – estos dos periodistas saben mejor que ninguno de ellos que no existe ni una sola prueba que debiera haber conducido a estos profesionales a tal conclusión. Por lo tanto, son todos gacetilleros y haters.

Y, la tercera razón más importante para este libro es que los autores quieren que los lectores crean que los McCann no influenciaron en modo alguno su decisión de escribir este libro, no influyeron en lo que investigaron y a quien entrevistaron, ni influyeron en lo que fue escrito ni tuvieron nada que ver en el manuscrito final. Esto es lo que ellos quieren que los lectores crean aunque esta última frase de la Nota de Autor en realidad no dice eso; la frase simplemente dice que hicieron algo de trabajo por su cuenta como si hacer algo de forma independiente no significa que no exista una directriz, no esté supervisado, y que no haya una aprobación final.

Para unos periodistas supuestamente objetivos, este discurso de apertura es notablemente extraño para dos personas que simplemente quieren contar una historia, informar de lo que ocurrió y exponer los hechos.

Estas dos personas tienen la misión de exonerar a los McCann y aplastar cualquier oposición. Me preguntó sí fueron más baratos que Carter-Ruck.

© Traducción de Mercedes

sábado, 20 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: “Buscando a Madeleine” por Summers y Swan: Reseñas por Pat Brown – Primera parte

The Daily Profiler

Pat Brown – Analista Criminal
18 septiembre 2014

Por fin he recibido mi copia de “Buscando a Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan y prometí que, a pesar de que había dejado de comentar sobre el caso Madeleine McCann, revisaría este libro porque mi nombre aparece en él y predije hace meses que iba a ser pro-McCann y escrito hábilmente para convencer a cualquier persona no familiarizada con el sumario policial a creer en el contenido de esta presunta primera narración del caso “independiente y objetiva”.

Hoy abordaré la afirmación de los autores de ser objetivos y haber realizado una investigación minuciosa. Comenzaré con la parte del libro que me cita porque... bueno, naturalmente, esa era la parte que tenía que leer. Encontrarás la parte que habla sobre mí en las páginas 196-197.

Para empezar, es difícil saber con exactitud donde consiguieron su información porque estos presuntos periodistas profesionales no incluyeron notas a pie de página ni incluyen bibliografía al final. Yo por supuesto incluí notas a pie de página cuando escribí “La Muerte de Cleopatra...” ¿cómo si no podría comprobar la gente qué fue lo que investigué y poder de saber más sobre lo que otros habían escrito sobre su historia? Cuando vi que la gente se quejaba online, vi a Summers y Swan respondiendo que solo tenían que leer las notas sobre fuentes. Bueno, tengo el libro delante de mí y querían decir esto literalmente. Hay un capítulo titulado “Notas sobre Fuentes” en el que se explica que habían leído el sumario policial y el libro de Gonçalo Amaral y también habían citado algunas fuentes de los medios de comunicación. ESTO NO es una bibliografía. Aunque Summers afirmó en el e-mail que me envió que había leído mis blogs [entradas/posts] y mi libro, no lo menciona en sus “notas sobre fuentes”... oh, sí, bueno, en realidad probablemente ni siquiera los leyó. Menciona mi blog, The Daily Profiler, en uno de los capítulos sobre haters [personas que odian-están en contra] pero no me cita directamente (porque no le di permiso) así que en lugar de eso parafrasea lo que dije pero no hace referencia a pie de página de dónde consiguió la información. En realidad tuve que buscar en Google algunas palabras clave para saber exactamente de cuál de las 72 entradas que he escrito sobre el caso McCann provenían y, interesantemente, con lo que di fue con la Web “Stop the Myths”.

De hecho, por lo que pude encontrar en Google, todas cuestiones de Summers y Swan sobre mí llegaban directamente de Stop the Myths, una maliciosa Web pro-McCann, que es el motivo que hicieron saltar las alarmas de que estaba a punto de ser incluida en un capítulo de conspiranoicos o haters. Me parece a mí que cuando los autores sí investigaron, solo investigaron en páginas pro-McCann. No me dio la impresión a través de nuestra conversación por e-mail que los autores hubieran estudiado mi descripción del caso, sin haber pedido antes una entrevista (solo me llamaron para pedir permiso para citarme justo antes de la publicación) que les permitiera conocer mi análisis profesional del caso. Después de denegarles el permiso a Summers y Swan para que citaran mi blog, sugerí que me hicieran preguntas sobre mi opinión sobre el caso y mi análisis y así podrían citar mis respuestas. Sí me hicieron unas cuantas preguntas vagas y estas fueron mis respuestas:

1) Cuando un niño desaparece de su casa, la policía se enfrenta a cuatro posibilidades: se escapó, salió y tuvo un accidente, fue secuestrado o alguien del domicilio retiró un niño vivo o muerto y no le está contando la verdad a la policía. Como Madeleine no tenía aun cuatro años en el momento de su desaparición, es obvio que no se escapó. Aunque es posible que hubiese salido del apartamento, su cuerpo nunca fue encontrado cerca ni existe ninguna prueba de que abriera ninguna puerta y saliera a la calle siendo secuestrada después. La tercera posibilidad es la del predador forzando la entrada y secuestrando a la niña de la que nunca ha habido ninguna prueba que lo corrobore. La cuarta posibilidad para la desaparición de Madeleine es que le ocurriera algo en el interior del apartamento vacacional y los padres retiraran su cuerpo y estén encubriendo un crimen.

A pesar de la falta de pruebas que apoyaran un secuestro, la policía portuguesa se centró inmediatamente en el secuestro de la niña por un predador local, esto no es inusual ya que angustiados padres bien situados raramente se convierten en sospechosos los primeros días, los detectives tienden a compadecerse de padres que no parecen ser del tipo criminal. Debido a que Robert Murat vivía a solo una manzana del apartamento y mostró una conducta preocupante, se convirtió en arguido, sospechoso, lo que es razonable en ese punto de la investigación. Sin embargo, hubiese sido mejor si los padres también hubiesen sido considerados sospechosos desde el principio, siguiendo ambas líneas de investigación hasta que las pruebas estrecharan el centro en una sola teoría. Más tarde, los testimonios y conducta de los McCann y sus amigos suscitaron las sospechas de los detectives, considerando ellos podrían tener algo que ver con lo que le ocurrió a Madeleine, y cuando no fueron capaces de encontrar ninguna prueba de un secuestro y los sabuesos especializados en localizar rastros de cadáver y sangre señalaron el apartamento vacacional y el coche de alquiler de los McCann, la policía no tuvo otra elección más que nombrar a los McCann arguidos. A día de hoy, Gonçalo Amaral cree que las pruebas apuntan a la implicación de los McCann en la muerte y desaparición de su hija, al igual que lo creo yo. La larga revisión de tres años de Scotland Yard no ha aportado ni una sola prueba de que un secuestrador se llevara a Madeleine del apartamento y es preocupante que nunca hayan vuelto al principio del caso y re-interrogado a los padres y sus amigos ni llevado a cabo una reconstitución de la noche en cuestión.

2) Después de siete años de analizar el caso y viajar a Portugal y Praia da Luz para estudiar el lugar del crimen, mi conclusión es que no hay ninguna prueba de un secuestro por parte de un extraño y las pruebas físicas y conductuales siguen apoyando mi teoría de que los McCann están implicados en la muerte y desaparición de su hija. Queda claro después de visitar la localización del apartamento vacacional, que el testimonio de Jane Tanner, indicando que vio tanto a Gerry McCann charlando con un amigo en la calle a la vez que a un hombre transportando una pequeña niña desde el apartamento, es muy poco probable que sea veraz. En una calle tan estrecha como la que hay entre el apartamento de los McCann y la zona del Tapas, no hay ninguna posibilidad de que Gerry y su amigo no vieran ni a Jane o al posible secuestrador. La afirmación de Scotland Yard en Crimewatch de que Jane realmente vio a un hombre transportando una niña, que este hombre era un turista que llevaba a su hija de vuelta a su apartamento después de utilizar el servicio de guardería nocturna ofrecido por el hotel, no es creíble – ya que el hombre estaría caminando en la dirección equivocada. Además, este hombre nunca se presentó durante siete años y Scotland Yard no ha dado el nombre del supuesto turista.

Tras examinar la escena del crimen, los testimonios y la conducta de los padres y sus amigos, y teniendo en cuenta las pruebas aportadas por los sabuesos, las pruebas apuntan a que Madeleine fue sobre medicada por sus padres teniendo un accidente mientras ellos no estaban en el apartamento. El avistamiento de la familia Smith de un hombre transportando una niña hacia la playa, que venía del lugar donde está el apartamento vacacional y con una gran posibilidad de que fuese Gerry McCann. Mi teoría es que él [Gerry McCann] alojó temporalmente el cuerpo de Madeleine cerca de la playa y que a primera hora de la mañana, lo trasladó a una grieta cubriéndola con grava y piedras en Rocha Negra, la gran roca que se eleva por encima de Praia da Luz. Un lugar de enterramiento así es de fácil acceso desde la playa y una lugar excelente para esconder un cuerpo sin necesitad de una pala. Después, cuando Kate McCann contó al detective portugués su sueño en el que vio a Madeleine muerta sobre una losa de piedra e iban a traer a los sabuesos, mi teoría es que Gerry McCann trasladó entonces el cuerpo de Madeleine a una localización más remota, posiblemente un zona desolada al oeste de Praia da Luz cerca de donde la señal del teléfono móvil de Gerry fue localizada durante un par de días, una zona montañosa de arbustos conocida como Monte do Jose Mestre. A no ser que la policía portuguesa o Scotland Yard registren esta zona del modo en que registraron tres lugares (basados en las residencias y lugares de trabajo de delincuentes sospechosos locales) sin éxito en Praia da Luz, está claro que el cuerpo de Madeleine nunca será descubierto a no ser que sea de forma accidental.

Son exclusivamente las pruebas las que me conducen a creer que los McCann deberían ser nuevamente constituidos sospechosos. Sin ninguna prueba de un secuestro, no hay ninguna razón para gastar millones de libras persiguiendo al hombre del saco por todo el mundo y excavando acres de terreno en Portugal cuando no hay ni una sola prueba que justifique tales actos.

Summers respondió así:

Ya he leído y asimilado. Habrá un problema con la extensión, pero te prometo que lo que lo va surgir será fiel a lo que has escrito.

Perro. Mentiroso. Tal como sospeché, nada de lo que escribí como respuesta a sus preguntas fue incluido en su libro. En su lugar, publica cosas fuera de contexto encontradas en la web Stop de Myths ignorando las declaraciones que yo le permití citar. Para terminar, me difama afirmando “La aventura (mi viaje a Praia da Luz) solo produjo una gran auto-publicidad.” (Summers, A, Swann, R., Buscando a Madeleine, página 197 – esto es un pie de página). Averigüé mucho en Praia da Luz que podría avanzar el caso si los investigadores tuvieran mis hallazgos en cuenta.

Me parece obvio que el único objetivo de Summers y Swan de incluirme en su libro, fue demostrar que mi análisis del caso no tenía ningún mérito y que era una de las haters. Aunque mencionan mi blog sobre el caso, estoy bastante segura que es para presentarme como menos que una analista profesional y más como una blogger. Después de destrozar a Nancy Grace, se menciona que yo aparecía regularmente en su programa. No mencionan en ninguna parte mi libro, “Análisis de la Desaparición de Madeleine McCann” o el hecho de que los McCann consiguieron retirarlo de la venta a través de Carter Ruck. Y al no existir notas al pie de página, nada puede comprobar la veracidad de la versión de los autores de mi comentario ni ver en qué contexto se hizo tal comentario.

Una de las ventajas de ser incluida en el libro es que sé mejor que el lector inocente que no todo es lo que parece. Cualquier lector no familiarizado con el sumario policial o el libro de Gonçalo Amaral, “La Verdad de la Mentira”, o mi libro, o el de Tony Bennett “¿Qué le ocurrió realmente a Madeleine McCann: 60 razones que sugieren que no fue secuestrada” (o blogs informativos como el de Joana Morais o Hideho) probablemente creerá que estos dos periodistas de investigación presentan información factual y no una versión muy sesgada, subjetiva y posiblemente por encargo del caso Madeleine McCann.

Caso Madeleine McCann: Sunday Times demandado por los McCann por artículo que afirmaba erróneamente que se habían retenido pruebas a la policía

Press Gazette

William Turvill
19 septiembre 2014

Los padres de la desaparecida Madeleine McCann han demandado a The Sunday Times por difamación por un artículo que ellos dicen daba la impresión de que habían obstaculizado la investigación de su desaparición.

Según el editor News UK la demanda ya ha sido presentada.

Kate y Gerry McCann discrepan con una portada publicada el año pasado, que la pareja dice sugería que habían mantenido “oculta de las autoridades que investigaban una prueba crucial en relación a la desaparición de su hija”.

Además del artículo, que fue publicado el 27 de octubre y estuvo online hasta el 8 de noviembre, los McCann también se refirieron a los comentarios de los lectores dejados en el artículo – en los documentos presentados ante el Tribunal Superior vistos por Press Gazette.

El artículo, por el que el periódico pidió disculpas el 28 de diciembre, decía: “Las nuevas pruebas cruciales en el centro de la búsqueda de Scotland Yard de Madeleine McCann fueron mantenidas en secreto durante cinco años después de que fueran presentadas a sus padres por ex-investigadores del MI5.”

El artículo decía que un informe elaborado para los McCann contenía “Retratos-Robots cruciales” de un hombre que fue identificado como el principal sospechoso el año pasado. El periódico dijo que los “McCann y sus asesores arrinconaron el informe y amenazaron con demandarlos antes las autoridades si divulgaban su contenido”.

El artículo también citaba una fuente cercana a los McCann diciendo que el informe era “hipercrítico con las persona implicadas”.

En su demanda, en la que reclaman daños y perjuicios sin especificar, los McCann dicen que el artículo daba a entender que ellos había obstaculizado “la búsqueda de [Madeleine] y la investigación sobre su desaparición al permitir que la pista se enfriara”.

Dicen que la historia provocó que “sufrieran un importante daño en sus reputaciones y una gran vergüenza y sufrimiento”.

También afirmaron que el equipo del periódico, que escribió el artículo, no había contado a su portavoz el alcance de las afirmaciones que se iban a hacer contra ellos.

Los McCann también dijeron que la historia no incluía varios puntos destacados por su portavoz. Dijeron que esto les negó “una oportunidad adecuada para informar a los lectores del The Sunday Times de la falsedad de las acusaciones hechas contra ellos.”

El 1 de noviembre, la pareja envió al editor Martin Ivens un e-mail titulado: “Carta de queja – urgente”.

Dijeron que el e-mail, que destacaba los errores del artículo con una “refutación detallada”, fue respondido por el editor ejecutivo Bob Tyrer seis días después.

Los McCann dicen en su demanda que él les contestó “pudimos haber dejado algunos hechos algo más claros en el artículo” y que “pudimos haber publicado algunas más de vuestra declaraciones pre-publicadas” pero rechazaba en ampliamente su queja.

Dicen que Tyrer les ofreció “tres revisiones limitadas” al artículo en línea, la publicación de una declaración de su portavoz y “una extremadamente limitada” aclaración en la columna de correcciones y aclaraciones.

El 8 de noviembre Gerry McCann le contestó mostrando su decepción de que el artículo siguiera en línea y se refirió a los comentarios de los lectores mostrados.

Los McCann consultaron entonces a los abogados de Carter Ruck, quienes escribieron al The Sunday Times el 15 de noviembre “con un texto propuesto de disculpa”.

The Sunday Times publicó la siguiente disculpa el 28 de diciembre:
En los artículos publicados el 27 de octubre (“Pistas Madeleine ocultas durante 5 años” e “Investigadores tenían los retrato-robots hace cinco años) hicimos referencia a retratos-robot que fueron incluidos en un informe elaborado por los investigadores privados de los McCann y el Fondo en 2008. Aceptamos que los artículos pueden haber dado a entender que los McCann había retenido información a las autoridades. Este no fue el caso. Sabemos ahora y aceptamos que los retratos-robot habían sido entregados a la policía de portuguesa y de la Leicestershire en octubre de 2009. También sabemos que una copia del informe final que incluía los retratos-robot fue entregado a la policía Metropolitana en agosto de 2011, poco después de que comenzara su revisión. Pedimos disculpas por el daño causado.”
© Traducción de Mercedes

domingo, 14 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: Entrevista Summers y Swan – 2ª parte

Portugal Newswatch

Len Port
13 septiembre 2014

En la segunda parte de nuestra entrevista con Anthony Summers y Robbyn Swan, los autores explican más sobre los antecedentes de su nuevo libro “Buscando a Madeleine”, sus reflexiones sobre las investigaciones de la policía hasta el momento, y lo que puede deparar el futuro ahora en este caso extraordinario.

¿Cómo llevo a cabo su investigación? ¿Cuál fue el proceso que siguieron?

En primer lugar, pasamos meses haciendo lo que hemos hecho en nuestros ocho libros anteriores, leyendo toda la documentación disponible - en muchos casos un reto logístico debido al factor de la lengua portuguesa. Todo esto se clasificó y se ordenó construyendo en una vasta cronología. Una cronología, cuidadosamente ensamblada, es la clave de la investigación - ya sea por las fuerzas de seguridad o autores de no ficción.

¿Cuándo llegaron a la conclusión de que Kate y Gerry McCann no jugaron una papel en el encubrimiento de la desaparición de su hija y que las afirmaciones de ello son infundadas?

Si tenemos que ponerle fecha a este punto de vista actual, podríamos decir que fue en una etapa de hace unos meses, cuando - después de todos los meses de analizar las pruebas y testimonios disponibles - estábamos finalizando el manuscrito.

¿Puede su libro ser considerar acertadamente como "el relato definitivo” de este caso sin resolver?

Tenga en cuenta que nuestro editor ha dicho que el libro es "la versión más definitiva posible." Posible en este momento. Esperamos y creemos que es exactamente el caso en este momento, hasta septiembre de 2014. Acontecimientos aun por ocurrir pueden cambiar eso y - cuando lo hagan - esperamos actualizar nuestro trabajo.

Su libro ha sido descrito como "un blanqueo" y "propaganda", y se han suscitado las críticas por la cantidad de 'spin' que recibió en los medios de comunicación británicos antes de la publicación ¿Cuál es su reacción a esto?

Enfáticamente no es un blanqueo, lo crean o no aquellos que hacen estas afirmaciones. Deberían ver las pruebas y testimonios disponibles, y a su vez cómo lo presentamos en “Buscando a Madeleine”, verán que este tipo de acusaciones son insostenibles. No sabemos de ningún artículo acerca de nosotros o el libro que podría denominarse "spin". Ha habido noticias basadas en la información del libro – eso es informar.

¿Cómo resumirías la forma en que se han realizado investigaciones durante los últimos siete años?

Un revoltijo de acontecimientos y avances, mal informados y - debido al largo lapso de tiempo después de que el caso fue archivado - críticamente interrumpido. Esperemos que, con las fuerzas policiales de ambos países dedicados desde hace algún tiempo a un trabajo fresco y sistemático, se pueda recuperar el terreno perdido.

¿Qué tan relevante es el informe Gamble comentado en Sky TV, poco antes de la publicación del libro?

No se ha publicado aun el informe escrito por el ex director del Child Exploitation and Online Protection Centre, Jim Gamble, y su equipo. En una entrevista para nuestro libro, Gamble habló con nosotros de él, creemos, que de una forma más abierta y con mayor detalle que nunca antes, y esto era de gran interés periodístico. La inclusión de esta autocrítica del papel de la policía británica en la investigación, de una fuente de alto rango, fue bienvenida y y largamente esperada. La primera investigación portuguesa ha sido ampliamente criticada, a menudo exageradamente y de una manera que parecía xenófoba. La sinceridad de Gamble podría de alguna manera de restablecer el equilibrio. Una vez que se hace éticamente posible, las fuerzas de seguridad portuguesas tal vez podrían ofrecer unos antecedentes actualizados similares. Si eso ocurriera, estaríamos encantados de informar sobre ello en una nueva edición de “Buscando a Madeleine”.

¿Cuánto tiempo cree que continuará la investigación?

En lugar de hablar en términos de meses o semanas, esperamos que las investigaciones, tanto de la policía portuguesa y británica, puedan continuar hasta que hayan dado seguimiento a todas las líneas de investigación que consideren necesarias. Esperamos que el clima de la opinión pública en ambos países se desarrolle positivamente, de manera que favorezca una verdadera cooperación internacional. Información de los medios de comunicación moderada e imparcial podría hacer mucho para que esto sea posible.

¿Cree usted que el misterio será resuelto alguna vez?

A major breakthrough would be a forensic lead. Any trace, dead or alive, of Madeleine. The police never forget, though, that someone, somewhere, knows – or suspects they have knowledge – of what happened to Madeleine. Someone’s wife, someone’s brother or sister or friend. Someone who noticed something but has until now kept it to themselves. What cold case investigators always hope for is that some hitherto unknown witness or witnesses will come forward with the fragment of information that can break the case. It’s happened in the past, and could yet happen in the case of Madeleine.

Un avance importante sería una pista forense. Cualquier rastro, vivo o muerto, de Madeleine. La policía nunca olvida, que alguien, en algún lugar, sabe - o sospecha que sabe - lo que ocurrió a Madeleine. La esposa de alguien, el hermano o hermana de alguien o un amigo. Alguien que se dio cuenta de algo, pero que hasta ahora se lo ha guardado. Lo que los investigadores de casos fríos siempre esperar es que algún testigo hasta ahora desconocido o testigos aporten esa pieza de información que se puede resolver el caso. Ha sucedido en el pasado, y aun podría suceder en el caso de Madeleine.

© Traducción de Mercedes

sábado, 13 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: Summers y Swan responden a las críticas sobre su libro

algarvedailynews.com

Len Port
12 septiembre 2014

Los autores de éxito Anthony Summers y Robbyn Swan han respondido a las críticas de que su nuevo libro “Buscando a Madeleine”, publicado el 11 de septiembre de 2014, se suma al “blanqueo” pro-McCann en lugar de ser el primer análisis profundo, independiente y objetivo de la desaparición y búsqueda de la niña.

Las críticas llegan de personas que no aceptan la teoría de que Madeleine McCann fue secuestrada.

En su primera entrevista con los medios en Portugal, los autores me dijeron que habían abordado temas controvertidos en el pasado, “pero nunca nos hemos encontrado con este grado de intensa reacción a un libro incluso antes de que hubiera sido publicado. Destaca, creemos, por qué los autores que hacen nuestro tipo de trabajo intenso de investigación debían abordar esta historia.”

¿Cómo, pregunté, decidieron este tema para empezar?

“En mayo de 2012, los lectores deben recordar, que Scotland Yard hizo pública una imagen de progresión de edad de Madeleine tal como podría ser si aun estuviera viva. Robbyn estaba viendo las noticias con nuestra hija menor, que es un poco más mayor que Madeleine McCann, y cuyo segundo nombre también resulta ser Madeleine.

“Se despertó su interés al oír su propio nombre y preguntó: “¿Qué le pasó realmente a esa niña? ¿Sus padres realmente creen que aun está viva?”

“Y – esto realmente nos emocionó: ‘¿Cuánto tiempo me buscarías a mi mami?’”

Robbyn se dio cuenta de que no tenía una buena respuesta y empezamos a indagar con indecisión. Empezamos con un primer análisis del enorme dossier policial, leímos la versión publicada de Kate – y tuvimos en cuenta la gran cantidad de críticas y análisis del caso, y de los propios McCann, que había disponible en la red.

“Pronto nos dimos cuenta al hablar con la gente de todos los ámbitos que mucha, mucha gente parecía sospechar que algo parecía no encajar en la versión de los padres y – empezamos a pensar que nosotros podríamos aportar algo a esta historia singular profundizando en las mejores pruebas. Nuestro editor estuvo de acuerdo. Así es como empezó todo y aquí estamos más de dos años después.”

Los autores insisten en que no han sido influenciados en ninguna fase ni de ningún modo por la familia McCann o cualquier persona cercana a la investigación.

“Como verá en la sección de Notas de “Buscando a Madeleine”, al principio sentimos que era correcto advertir a los padres de Madeleine y a la Policía Metropolitana de Londres que planeábamos investigar con intención de escribir un libro.

“Tuvimos una sola reunión con los McCann y otra con el Met – ambas al principio de nuestra investigación. Los padres, y después la policía, solo nos pidieron una cosa – algo justo dada la esperanza de los padres y los Met trabajando en la tesis de que Madeleine podría estar viva – que no hiciéramos nada que pudiera obstaculizar o interferir con la investigación en curso. Hemos sido cuidados de cumplir esta petición.”

¿Cuánta cooperación recibieron de Kate y Gerry McCann durante su investigación y escritura?

“Hemos sido totalmente independientes de los McCann – y lo enfatizamos, dado el torrente de insinuaciones en internet indicando los contrario incluso antes de que “Buscando a Madeleine” fuese publicado.

“Aparte de la reunión inicial, una reunión en la que los padres de Madeleine no intentaron en absoluto influir en nuestra forma de pensar, no hubo ninguna cooperación. Los padres creían que deberías trabajar independientemente de ellos y nosotros no hubiésemos aceptado de otra forma.”

Desde que la pareja empezó a trabajar en el libro, tanto la Policía Judicial portuguesa como la Policía Metropolitana, han pasado de “revisar” a una nueva investigación, por lo que no han tenido más información de ninguna de las fuerzas de la que era “éticamente correcta.”

Sin embargo, dijeron que habían mantenido contactos con ex oficiales de las fuerzas de seguridad en ambos países y estos habían servido como una valiosa guía para la investigación inicial y en cierta medida a lo que ha estado ocurriendo recientemente.

Los autores dijeron que antes de que comenzaran a investigar no tenían una opinión sobre si Madeleine había sido secuestrada o no. Y después de dos años de trabajo ininterrumpido, tenían una opinión pero no definitiva.

“Estábamos abiertos – y todavía lo estamos – a cualquier lugar que las pruebas puedan llevarnos. Cuando Madeleine desapareció estábamos enfrascados en la investigación de nuestro anterior libro, sobre los atentados del 11 de septiembre. Eso también implicó leer decenas de miles de documentos, viajes, etc. Así que, al igual que otras millones de personas, solo teníamos una vaga idea obtenida de la confusa cobertura mediática y el torrente de rumores. Eso solo ahora después de verlos desde todos los ángulos que podemos justificar expresar una opinión. Lo hacemos en “Buscando a Madeleine”.”

Anthony Summers and his wife Robbyn Swan think the most likely scenario is
Anthony Summers y su esposa Robbyn Swan creen que el escenario más probable es que Madeleine fue de hecho secuestrada. Existe una “convincente línea de pruebas” que apuntan a la idea de que fue cuidadosamente elegida, muy posiblemente por un pedófilo.”

¿Contiene el libro alguna revelación real? En otras palabras ¿han Summers y Swan descubierto hechos desconocidos anteriormente que nos acercan a entender de lo que realmente le ocurrió a Madeleine?

“Buscando a Madeleine está plagado de nueva información y análisis. En particular, obtuvimos información que no había sido vista públicamente antes que arroja una nueva luz sobre la actividad y modus operandi del intruso que perpetró al menos una de las agresiones sexuales a niños en el período anterior a la desaparición de Madeleine.

“Igual de importante, obtuvimos información detallada sobre un incidente en Praia da Luz que podría sugerir que uno de los falsos “recaudadores benéficos” podría haber tenido motivos sexuales.

Este episodio, en particular, unido al análisis del rompecabezas general de testimonios, contribuye a una nueva comprensión de un posible escenario de secuestro.

“Otro elemento clave es la primer entrevista en profundidad con Brian Kennedy, el benefactor que arroja luz sobre la investigación privada de los McCann. Y mucho, mucho más.”

En cuanto a las serias dudas sobre la independencia y objetividad expresadas con anterioridad a la publicación del libro, especialmente por críticos que rechazan totalmente la teoría del secuestro, los autores respondieron: “La idea de criticar a los autores sobre un libro incluso antes de que haya sido publicado puede decir mucho acerca sobre los prejuicios de aquellos que las emiten.”

* Anthony Summers, formalmente un editor adjunto del programa Panorama de la BBC, es el autor de ocho libros de investigación y el único ganador en dos ocasiones del máximo galardón de la Asociación de escritores de Crímenes. Robbyn Swan, su coautora y esposa, se ha asociado con Summers en tres biografías e investigaciones anteriores. Su libro “The Eleventh Day”, sobre los atentados del 11S, fue finalista en 2012 del Premio Pulitzer.

© Len Port 2014

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Len Port, con sede el Algarve, ha sido periodista durante 50 años, trabajando como reportero, locutor y corresponsal independiente para muchas organizaciones de noticias líderes. Cubrió los acontecimientos en el Lejano Oriente en los sesenta, y en el Norte de Irlanda y Sudáfrica en los setenta.

Desde que se trasladó a Portugal a principios de los ochenta, ha editado revistas regionales, contribuido a diarios nacionales en Inglaterra y escrito varios libros, dos de los cuales están actualmente disponibles en formato ebook en Amazon.

© Traducción de Mercedes

viernes, 12 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: El libro que los editores no tocarían

The Daily Profiler

Pat Brown – Analista de conducta
11 septiembre 2014

Aunque no voy a hacer más comentarios sobre el caso McCann, sí, en respuesta a la parodia de libro de Summers/Swan, publicaré dos posts: analizaré su libro cuando llegue a mis manos y compartiré con el publico el libro que rechazaron los editores, el libro que iba a ser escrito por Gonçalo Amaral y yo, el libro que mi agente literario dirigió (hace un año y medio) a las principales editoriales y que ninguna estaba dispuesta a comercializar debido a la amenaza de Carter-Ruck.

EL MISTERIO DE MADELEINE

Niños desaparecidos – bebés robados de sus cunas en medio de la noche y pequeños robados de sus camas y jardines – estas pequeñas víctimas inocentes se han convertido en forraje para los shows de medios especializados y tabloides, asustando a los padres preocupados por la seguridad de sus propios hijos. Los casos suelen causar un gran impacto pero finalmente desaparecen de las noticias, los niños siguen desaparecidos prueba del fracaso de las fuerzas de seguridad para resolver los crímenes. Mientras que la gente frecuentemente suele seguir preguntándose si uno o ambos padres están en realidad detrás de las desapariciones de sus hijos –Haleigh Cummings, Ayla Reynolds, Sky Metalwalla, Jhessye Shockley, Kyron Horman y Lis Irwin- al final la historia se convierte en noticia del pasado. Los padres caen en el olvido – unos cuantos hacen alguna aparición televisiva, manteniendo una página en Facebook, repartiendo unos cuantos folletos de cuando en vez. Ocasionalmente, vemos a algún padre, especialmente uno inocente, lanzar una organización benéfica en nombre de su hijo y hace algo bueno por otros niños desaparecidos, pero por lo general, vemos a padres que vuelve sigilosamente al anonimato y la criatura olvidada.

Pero, un caso prosigue, el caso de una criatura desaparecida más famoso de la historia desde el secuestro del bebé Lindbergh, el caso de la desaparecida Madeleine McCann.

Este caso diverge radicalmente del resto y el ahora caso abierto de cinco años sigue siendo una obsesión con gente de todo el mundo –analizadores de conducta, bloggers, periodistas, usuarios de Facebook, usuarios de Twitter y ciudadanos de muchos países pero especialmente Inglaterra, Portugal y Estados Unidos. Gerry y Kate McCann, madre y padre de Madeleine, a diferencia de otros padres hasta la fecha, alentaron una enorme atención mediática, contrataron al experto “spin doctor” y portavoz del gobierno, Clarence Mitchell para gestionar y hablar por ellos, recaudaron millones de dólares de los que nunca han ingresado en su organización no benéfica para “buscar” a Madeleine, creada solo diez días después de la desaparición de la niña, y contratado investigadores privados que no tenían ninguna experiencia en caso de personas desaparecidas y tan poca ética que han sido detenidos por varios crímenes como el blanqueo de capitales.

Gerry y Kate McCann no eran el promedio de un niño desaparecido. Ambos eran médicos, al igual que la mayoría de los siete amigos (frecuentemente llamados los Tapas Siete) que estaban de vacaciones con ellos en Praia da Luz, Portugal de donde desapareció Madeleine poco antes de su cumplir cuatro años. Seis de estos cualificados médicos, incluidos los McCann, dejaron a sus hijos desatendidos en los apartamentos vacacionales durante cinco noches seguidas, fuera del alcance de la vista y el oído, mientras ellos bebían y cenaban en el cercano restaurante Tapas. La aciaga noche del 3 de mayo de 2007, Madeleine McCann desapareció de su cama y por la mañana los McCann lloriqueaban que había sido secuestrada mientras su familia y amigos llamaban a los medios internacionales. A pesar de que nunca ha existido ni una sola prueba de que haya tenido lugar un secuestro, y sí muchos más indicios, a través de los perros sabuesos, de que Madeleine había muerto en el apartamento aquella noche mientras sus padres desatendían su cuidado, el gobierno británico les ofreció su apoyo incluyendo asistencia diplomática y la intervención del Primer Ministro, Gordon Brown.

Cuando no apareció ninguna prueba de un secuestro y la policía portuguesa vio que las declaraciones de los padres y sus amigos eran contradictorias y engañosas, ambos padres fueron constituidos arguidos (sospechosos). Kate McCann se negó a contestar ninguna de las cuarenta y ocho preguntas que le plantearon y los McCann abandonaron el país; el caso fue archivado por razones desconocidas.

Una vez a salvo de las garras de la policía portuguesa, ¿mantuvieron los McCann un perfil bajo? No, siguieron manteniendo una gran presencia en los medios de comunicación incluyendo apariciones en Piers Morgan y Oprah, y recaudaron unos cuatro millones de dólares en donaciones para ser utilizados como quisieran, una parte para pagar su hipoteca, viajar y prestigiosos abogados. Kate escribió un libro titulado “Madeleine” que le reportó un millón o más y demandaron o amenazaron con demandar a una serie de personas que osaron hablar sobre el caso y sugerir que los McCann podrían estar implicados. Han obligado a cerrar algún blog, compromisos de detenerse y desistir fueron obtenidos y la libre expresión amordazada. Demandaron al detective del caso, Gonçalo Amaral, por un millón y medio de dólares y consiguieron una medida cautelar sobre su libro en 2009, el exitoso análisis portugués sobre el caso policial, “La Verdad de la Mentira”. Aunque la medida cautelar fue revocada en octubre de 2010, aun deben devolver los libros confiscados [Inciso: A día de hoy ya en sido devueltos]. En 2011, la experta en análisis de conducta Pat Brown, auto-publicó un cuaderno de 32 páginas en Amazon, “Perfil de la Desaparición de Madeleine McCann”, que desapareció tras cinco semanas de grandes ventas y casi 50 críticas cinco estrellas. Amazon informó a la Sra. Brown que Carter-Ruck, los abogados de los McCann, les habían advertido de la inminente acción legal si el libro no era retirado del mercado. Ellos cedieron. Tony Bennett, abogado británico retirado, está luchando con los McCann y Carter-Ruck en Inglaterra por su cuadernillo, ¿Qué le ocurrió realmente a Madeleine McCann? 60 Razones que sugieren que no fue secuestrada, y se enfrenta a la cárcel [Inciso: Proceso finalizado]

Los McCann y Carter-Ruck no solo demandaron a particulares sino a la prensa británica por cualquier artículo negativo que les concerniera. En un cambio de rumbo sin precedentes, la prensa británica pagó un acuerdo extrajudicial a los McCann y los Tapas Siete y, después, solo publicaron artículos positivos ofreciendo la versión “del secuestro”, “el secuestrador”, y “los sufridos McCann”. A pesar de las declaraciones bajo juramento de Gerry McCann, durante la investigación Leveson (que investigaba los abusos de la prensa incluido el reciente escándalo de los pinchazos telefónico de Murdoch), de que él “es un gran creyente de la libertad de expresión” y que no “tiene problema de que alguien presente una teoría”, él y su esposa, Kate, demandan a cualquiera que se atreva a exponer los hechos del caso y lo que en realidad “presentan” las pruebas.

¿Qué hay detrás de este manto de protección y este excepcional respaldo del gobierno británico a los McCann? ¿Por qué sus amigo, los llamados Tapas 7, hecho un “pacto de silencio” sobre el caso? ¿Por qué la amiga Jane Tanner insiste que vio al secuestrador de Madeleine McCann transportándola cuando el escenario está plagado de contradicciones e imposible? ¿Por qué se niegan los McCann a aceptar el único avistamiento creíble de una persona transportando una criatura (nueve miembros de una familia irlandesa) si no es el mismo hombre que vio Tanner [Inciso: presuntamente vio] cuando Gerry tiene una coartada? ¿Podría ser que a una hora más tardía Gerry no tiene una coartada y el Sr. Smith, el de más edad de la familia irlandesa, dice que él cree que el hombre que vio era Gerry McCann? ¿Por qué si de verdad Madeleine fue llevada a pie por un predador sexual local, Kate y Gerry no tienen ningún interés en una búsqueda en Praia da Luz para encontrar al criminal que probablemente asesinó a Madeleine y matará a otros niños en el futuro si es identificado y detenido? ¿Por qué alientan a los muchos donantes a que busquen a Madeleine por todo el mundo pero no muestran ningún interés cuando llega a las portadas un avistamiento de Madeleine?

¿Dónde está Madeleine? ¿Está con una familia cariñosa como Gerry y Kate promocionan frecuentemente o está enterrada en los desolados terrenos del Monte do Jose Mestre, al oeste de Praia da Luz donde el teléfono móvil de Gerry emitió una señal durante tres días seguidos y que la analizadora de conducta Pat Brown cree lo más probable? O está acertado el detective Amaral al creer que puede haber sido sacada de Portugal con la ayuda de otros y puede estar en una urna en casa de los McCann? [Inciso: El Sr. Amaral nunca ha manifestado públicamente esta creencia]. ¿Fue Madeleine víctima de un predador sexual o una banda de trata sexual o murió accidentalmente mientras los McCann estaban fuera divirtiéndose? O, tal como sugieren algunos, ¿existe una explicación aun más siniestra para la desaparición de Madeleine y la protección de los McCann por parte de aquellos políticamente bien situados; pornografía infantil, abusos sexuales, o sobornos políticos y acuerdos secretos? ¿O existe una conspiración Masónica en juego tal como ciertos blogueros insisten detrás del extraño comportamiento de los McCann y sus aliados políticos británicos?

A día de hoy, la revisión de Scotland Yard continúa. Los portugueses también tienen en curso una revisión y los McCann todavía están ganando dinero, distraídamente olvidando informar a sus donantes que dos importantes fuerzas policiales están de hecho investigando el caso de nuevo, pagados por las libras y euros de los contribuyentes ingleses y portugueses. La analista de conducta Pat Brown ha vuelto de Praia da Luz y está actualizando su perfil. Kate trabaja en su segundo libro. La abogada portuguesa de los McCann, Isabel Duarte, solo tiene unos días para devolver los libros de Amaral después de que el tribunal al fin tuvo suficiente de sus retrasos. Amaral se prepara para la lucha mientras se acerca el juicio por daños y perjuicios.

“El Misterio de Madeleine” será el primer libro en inglés sobre el caso Madeleine McCann que será publicado por una editorial de prestigio. Es una colaboración entre el detective retirado Gonçalo Amaral, que ha recopilado y analizado extensamente todos los hallazgos de la policía portuguesa y tiene un estudio mucha más exhaustivo del caso desde su éxito de ventas portugués, “La Verdad de la Mentira” y la criminóloga estadounidense, Pat Brown (tal como se ha visto en Nancy Grace, Jane Velez-Mitchell, Dr. Drew, Anderson, Inside Edition, The Today Show, etc.) que ha llevado a cabo el análisis del caso ampliamente durante los últimos cinco años (Perfil de la Desaparición de Madeleine McCann y mucho posts en The Daily Prolier). Juntos, Brown y Amaral traerán la verdad del caso Madeleine Mcann; las pruebas, el análisis, el perfil, los participantes, los políticos y la corrupción, adentrándose en el misterio internacional que aun rodea el caso de un niño desaparecido más desconcertante de la historia.

© Traducción de Mercedes

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: “Escuché durante 15 segundos y supe que eran inocentes”

The Telegraph

Un adinerado empresario británico encontró una razón para ayudar en la búsqueda de Madeleine McCann después de que sus padres Kate y Gerry fueron constituidos arguidos.


por Anthony Summers y Robbyn Swan
07:05AM BST 10 septiembre 2014

Gerry y Kate McCann nunca cesaron de hacer lo que pudieran para hacer avanzar la investigación –que ellos consideraban estancada- sobre la desaparición de Madeleine. Siempre se aferraron a su creencia de que hija aun podía estar viva.

Cuando regresaron a Reino Unido de Portugal en septiembre de 2007, Gerry insistió que esto no significaba que habían abandonado su búsqueda. “Como padres no podemos abandonar a nuestra hija hasta que sepamos qué ha ocurrido.”

Tres días después, alguien que iba a ser una gran y duradera ayuda para ellos se puso en contacto. Brian Kennedy, un adinerado empresario británico, había estado siguiendo los acontecimientos tal como se producían en Portugal y quería ayudar.

“Estaba incrédulo,” nos dijo. “Estaba perdiendo toda esperanza y fe en la naturaleza humana. Me había estado preguntado: “¿Cómo es posible?” [Kate] está desconsolada. Mi instinto me decía que se estaba cometiendo una gran injusticia. Llamé a mi abogado y dije, “Quiero que contactes con esta pobre gente y averigües si podemos ayudarles.”

Kennedy, natural de Escocia, viviendo en Cheshire hijo de un limpia cristales, entonces de 47 años, había ascendido de contable becario a un puesto de dirección en una empresa de equipamiento de cocinas, después a una empresa de telefonía móvil, doble acristalamiento y plásticos. En 2007 su patrimonio neto como director de su empresa, Latium Enterpreses, se decía que era de 250 millones de libras.

Un experimento de jubilación lo había vuelto “loco” y volvió a la acción de los negocios. Cuando empezó a hablar sobre intentar ayudar a los McCann, amigos y colegas le dijeron que no se implicara, que su intervención acabaría en lágrimas. “¿Qué” recuerda le dijo alguien, “pasa si al final los padres resultan ser culpables?”

“Recuerdo responder, ¿Qué pasa si son inocentes?” ¿Puedes imaginar el horror de perder a tu hija... y que el mundo se vuelva contra ti y te acuse de ser responsable de su asesinato? ¿No es suficiente el terror y la agonía por la que están pasando? Yo podía entenderlo –tengo cinco hijos. Le dije a mi abogado, “Si tú sientes que son inocentes, entonces los respaldaremos con nuestra ayuda.”

Su abogado se puso en contacto con los McCann y se reunieron con Kennedy en Londres. “A los 15 segundos de escuchar a Kate,” dijo, “tomé una decisión, utilizando toda la inteligencia emocional que uno adquiere a lo largo de los años. Estaba 100 por ciento convencido de su completa inocencia. Les dije, uno, que buscaríamos al mejor abogado portugués para defenderlos y conseguir que dejaran de ser arguidos [los McCann habían sido “nombrado sospechosos” por las autoridades portuguesas días antes de que regresaran a Inglaterra]. Dos, haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance para influir en la perspectiva y opinión del público. Y tres, los apoyaríamos en la creación de un equipo de detectives privados... La policía portuguesa había dejado de investigar. Era urgente poner a otra gente en ello.”

Se encontró ayuda legal de primera en Portugal. A las órdenes de Kennedy y a sus expensas, Clarence Mitchell –un asesor del gobierno que había actuado con anterioridad como portavoz de los McCann en Praia da Luz, el resort turístico de donde desapareció Madeleine – dimitió de su trabajo en Whitehall y regresó a bordo.

Kennedy prefiere no revelar cuánto dinero gastó en ayudar a los McCann, huelga decir que fueron gastos “sustanciales” – principalmente gastos legales y relacionados con los medios. Stephen Winyard, propietario de Stobo Castle Spa, en Peebleshire, y Richard Branson también contribuyeron. Sin embargo, fue el Fondo Madeleine –la empresa sin fines de lucro creada para encontrarla en 2007, a cuya junta directiva se unió el abogado de Kennedy – la que, con el tiempo, se haría cargo del coste de los investigadores privados, una vez que este esfuerzo aceleró el ritmo.

Brian Kennedy
Presentes en la primera reunión de Kennedy con los McCann en Londres estaban los representantes de Control Risks, una firma especializada en seguridad y gestión de crisis. Ya había enviado detectives a Portugal para ver a la pareja la noche siguiente a la desaparición de Madeleine, a expensas de un donante anónimo cuya identidad nunca ha sido revelada.

Kate McCann no disfrutó de ese primer encuentro. Uno de los operativos de Control Risks era una figura misteriosa que se presentó como “Hugh”. Era uno de los muchos ex oficiales de Inteligencia de la empresa contratada, y su principal papel ahora era como negociador con el secuestrador potencial. Kate, ya angustiada, no le había gustado la atmósfera de James Bond que había traído con él. Además, nunca habría nadie más que farsantes con quienes negociar.

Al empezar a hablarse en la prensa del renovado uso de Control Risks, llegaban noticias de desaprobación desde Portugal. “No puedes tener investigadores privados interviniendo en casos criminales,” resopló Carlos Anjos, director de la Policía Judicial. Los McCann decidieron seguir adelante, motivados por el asesoramiento recibido por Gerry durante su viaje de investigación a los EEUU a principios de verano.

Un documento emitido por el Departamento de Justicia americano para uso de padres de niños desaparecidos, “Guía de Supervivencia de la Familia”, recomendaba considerar el uso de detectives privados si podían “hacer algo mejor o diferente de lo que se estaba haciendo por los cuerpos policiales”. Dado lo que ellos vieron como un fiasco de la investigación policial portuguesa, los McCann alimentaron esa esperanza.

“Yo no tenía ninguna experiencia con detectives privados,” recordaba Kennedy. “Pero la forma de dirigir un negocio es rodearte de personas que entiendan las materias que tu no conoces.” Para empezar contrató dos ex detectives de la policía Metropolitana, a finales de septiembre decidió seguir un rumor que decía que Madeleine podría haber sido vista en Marruecos. Kennedy y los detectives, que volaron en su jet privado, contrataron un guía turístico marroquí para acompañarles al pueblo de montaña donde se informó que podía estar la niña desaparecida. No estaba allí, pero el guía –a quien prometieron una recompensa- con posterioridad habló de haber viajado grandes distancias haciendo circular la imagen de Madeleine. “Si la encuentro” dijo, “Seré rico, me han prometido que nunca tendré que volver a trabajar – tal vez un millón de libras.”

“Supongo,” dijo Kennedy después “habíamos estado buscando una fruta madura. Después de unas cuantas semanas, decidimos que debíamos abordarlo de un manera muy profesional.”

Brian Kennedy había puesto en marcha un proceso potencialmente útil. Meses antes, la policía portuguesa había producido un boceto pobre del hombre que la amiga de los McCann, Jane Tanner, había visto transportando una criatura cerca del apartamento vacacional en el que los McCann estaban alojados la noche que Madeleine desapareció. Ahora, en Inglaterra, un dibujante forense británico asumió la tarea de extraer más y relevante información de Tanner. Esta nueva imagen consiguió una mayor cobertura mediática – incrementando la posibilidad de conseguir nuevas pistas.

Kennedy buscó investigadores privados apropiados para contratar y eligió a Método 3, una empresa española. La agencia afirmaba haber localizado a 23 niños y adolescentes desaparecidos. Dado que no era legal que los investigadores trabajaran para los McCann en Portugal mientras aun estaba en curso la investigación policial, se esperaba que Método 3 –con su conocimiento de la región y sus conexiones en España – pudiera resultar eficaz.

Parecía, en pocas palabras, que los detectives privados también podrían reconstruir los lazos con la Policía Judicial portuguesa. A petición del director de la Unidad Contra Secuestros, dos oficiales de la PJ se reunieron con Método 3. Pero los puntos que plantearon los detectives privados no interesaron a los portugueses.

Método 3 siguió una gran número de brechas potenciales en la búsqueda de Madeleine. No resultó nada tangible, pero hicieron algunas declaraciones sorprendentes que mantuvieron el caso en el ojo público. “Estamos cien por cien seguros,” dijo Francisco Marco a la cadena americana CBS, “de que está viva. Conocemos al secuestrador. Sabemos que es y como lo hizo.” En el programa Panorama de la BBC dijo: “Estamos muy cerca de encontrar a los secuestradores.” Después, en diciembre, anunció: “Creemos que está en una zona no muy lejos de la península Ibérica y Norte de África. Y estamos bastante seguros de con quien está.”

Sin embargo, no emergió ningún hecho, que respaldara estas afirmaciones. Según The Daily Telegraph, una fuente cercana a los McCan dijo que la pareja había empezado a pensar que “tal vez les habían dado gato por liebre”. Un veterano detective de la policía española fue sarcástico. Método 3 resolverá el caso, dijo, “cuando a las ranas críen pelo”.

A medida que transcurrían los meses, los McCann hicieron un movimiento que llegarían a lamentar. Se acordó un contrato con Oakley International, una empresa americana descrita por una fuente cercana a la pareja como “absolutamente los mejores, pero extremadamente reservados”. Se dijo que Oakley empleaba ex personal del FBI, CIA y Fuerzas Especiales americanas. Se informó que el Fondo Madeleine pagaría a la empresa 500.000 libras bajo un contrato en tres fases – abonando más si Madeleine era encontrada viva.

Al principio, los McCann y Kennedy tuvieron la impresión de que Oakley estaba haciendo su trabajo. Sus investigadores parecían estar recopilando y siguiendo la información que llegaba como respuesta a los llamamientos de los padres, además de llevar a cabo entrevistas encubiertas en Portugal.

Pero después se supo que las cientos de llamadas que llegaron a la línea directa nunca fueron estudiadas por Oakley. Se dijo que las cintas con las entrevistas conducidas en Portugal eran inútiles, implicando a personas irrelevantes para el caso. Los especialistas utilizados por Oakley empezaron a ver como sus facturas eran impagadas. Una gestión para entregar imágenes de satélite de Praia da Luz de la noche del 3 de mayo de 2007, cuando Madeleine desapareció, resultaron ser imágenes grabadas de Google Earth. Con poco o ningún progreso y mientras los fondos seguían desangrándose, Brian Kennedy anunció la hora del cierre.

El director de Oakley, Kevin Halligen, resultó ser un fraude. Después de su implicación en el caso Madeleine, Halligen fue detenido en Reino Unido en relación con cargos relacionados con un fraude a una empresa comercial, y extraditado a Estados Unidos. Allí fue condenado por el asunto de fraude, después deportado a Europa.

“El episodio de Oakley fue como agridulce,” nos dijo Kennedy. “Eran tipos genuinos rompiéndose la espalda, intentando conseguir un avance. La mayor parte se destinó a la investigación, a pesar de lo que dicen los periódicos...

[Pero] todo terminó en lágrimas.”

Fue el revés más grande, pero Kennedy y los McCann no se dieron por vencidos. Por recomendación del director de la Brigada de Delitos Serios de Manchester, pasaron a contratar a un experimentado ex oficial de de policía, David Edgar. Puso en marcha un gran y arduo trabajo –y defendió el fuerte hasta 2011, cuando, tras un llamamiento a David Cameron, Scotland Yard empezó a investigar. El dossier que los detectives privados de los McCann había reunido fue entregado a Yard y su pesquisa continúa a día de hoy – como la Operación Grange.

“Buscando Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan (Headline, £18.99) disponible bajo encargo en Telegraph Books por £16.99 + £1.95 gastos de envío. Llamando al 0844 871 1514 o visitando books.telegraph.co.uk

© Anthony Summers and Robbyn Swan

© Traducción de Mercedes

Caso Madeleine McCann: ¿Se alejó Madeleine sola?

The Telegraph

En este extracto editado de “Buscando a Madeleine”, un nuevo libro sobre el caso McCann, los autores analizan la teoría de que la niña de tres años puede haberse alejado sola.

por Anthony Summers y Robbyn Swan
7:00AM BST 09 septiembre 2014

Existe otra explicación posible a la desaparición de Madeleine que podría –casi con toda seguridad- supuesto ninguna actividad delictiva. Y es que Madeliene –poco antes de cumplir cuatro años- posiblemente se despertó, salió de la cama y se alejó sola en la noche por voluntad propia. Esta fue la posibilidad considerada por los oficiales portugueses que respondieron a la emergencia, sugerida al día siguiente a Kate por el director regional de la policía Guilhermino Encarnaçao.

El sacerdote británico, Paul Seddon, a quien Kate llamó de madrugada, recuerda intentar calmarla diciéndole que “Madeleine podría haber sufrido un episodio de sonambulismo y que iba a estar bien. Recuerdo que Kate estaba preocupada por el hecho de que Madeleine llevaba puesto un pijama de manga corta y podría enfriarse.”

El Padre Seddon, que conocía bien a los McCann –había bautizado a Madeleine y jugaba frecuentemente con Gerry al golf- albergaba la esperanza de que la niña “pudiera haber salido sola, ya que era una niña muy aventurera”. Incluso al día siguiente, un portavoz de la tour operadora que dirigía el Ocean Club [donde estaban alojados los McCann] expresó su esperanza [de que estuviera durmiendo debajo de un arbusto en algún lugar”.

Aunque tanto Kate como Gerry rechazaron la posibilidad de que su hija se había alejado sola, la idea no era descabellada. Los niños pueden y algunas veces lo hacen. Dos años más tarde, en Nueva Zelanda, una niña de dos años efectivamente se perdió a plena luz del día y aparentemente se arrastró o cayó dentro de un pozo cercano con una tapa defectuosa. Fue encontrada muerta, tras semanas de intensa búsqueda.

Había los mismos riesgos en Praia da Luz en 2007. Un informe de la policía constante en el proceso, registra el hecho de que “zanjas abiertas” en dos calles, Rua Direita y Rua Helena do Nascimiento Batista, se habían dejado abiertas la noche del 3 de mayo. Para un adulto, en todo caso, ambas calles están a solo unos minutos andando del apartamento 5ª. Aunque, cuando las zanjas fueron registradas la mañana del 4 de mayo y tras correrse la voz de que había desaparecido una niña, nada fue encontrado.

Una aventura que resulta en un accidente fatal, si ser imposible, es, sin embargo, poco probable. Si Madeleine se hubiese alejado del apartamento, casi con toda seguridad habría salido por la puerta del patio –dejada sin cerrar con el pestillo para hacer el control a los niños más fácil- esta daba a una terraza y las escaleras que bajan hasta la calle. Su ruta más probable hubiese sido caminar unos cuantos metros hasta la entrada que daba a la piscina y al restaurante Tapas. Era la ruta con la que estaba familiarizada y sus padres estaban cenando en el Tapas.

Sin embargo, es Kate McCann quien ha articulado la mejor razón para descartar la idea de que Madeleine salió del apartamento por voluntad propia a través de la puerta del patio. Uno tiene que asumir, razona Kate, que Madeleine al salir habría: abierto las cortinas de la puerta del patio y cerrado tras ella; abierto la puerta del patio y cerrado tras ella; y abierto y cerrado tanto la verja de seguridad infantil como la verja que da a la calle. ¿Habría hecho esto una niña tan pequeña?

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© Anthony Summers and Robbyn Swan 2014

© Traducción de Mercedes 2014

Caso Madeleine McCann: ¿Podría estar Madeleine a salvo y bien cuidada?

The Telegraph

En este extracto editado de “Buscando a Madeleine”, un nuevo libro sobre el caso McCann, los autores analizan la teoría de que la niña pueda estar aun viva.

por Anthony Summers y Robbyn Swan
07:00 AM BST 09 septiembre 2014

El ex detective Inspector Ian Horrocks, que trabajó con la Policía Metropolitana durante 30 años, estudió el caso Madeleine durante meses, visitó Praia da Luz y emitió un amplio resumen de sus opiniones. Teorizó, basándose en su experiencia en casos de secuestros, que el secuestro pudo haber sido perpetrado por “alguien que la quería como parte de su familia”.

El robo de bebés ocurre. Por lo general, el niño es secuestrado a los pocos días de su nacimiento, frecuentemente de los hospitales. Un secuestro así, los estudios del US National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC) sugiere, puede ser cometido por una mujer embarazada que previamente ha abortado, alguien que es infértil o una mujer que tiene una pareja pero no vive con ella y quiere recuperarlo.

En Reino Unido, existió durante algún tiempo un organización benéfica que –entre sus otras causas – apoyaba a mujeres que habían secuestrado niños. El fundador de Portia Trust, Ken Normal, afirmaba que la mayoría de estas mujeres no eran enfermas mentales sin que simplemente “no podían aceptar que su hijo está muerto o tiene un deseo insoportable de tener un bebé propio. Pueden haber pasado meses, incluso años, buscando un niño que se parezca al que han perdido y de la misma edad.”

El propósito de estos robos de niños es criar a la criatura, hasta que alcance la edad adulta como si fuese suyo. “Raramente dañan a los bebés”, dijo un portavoz de NCMEC. “La tasa de recuperación de muy buena.”

En un caso en Estado Unidos, una mujer de 23 años contactó con NCMEC al darse cuenta que no tenía ni certificado de nacimiento ni tarjeta de la Seguridad Social. Su caso fue investigado y sus padres biológicos identificados. Los padres nunca habían perdido la esperanza de que encontrarían a su hija desaparecida – al igual que los McCann ha dicho que nunca perderán la esperanza de encontrar a Madeleine.

“Buscando Madeleine” por Anthony Summers y Robbyn Swan (Headline, £18.99) disponible bajo encargo en Telegraph Books por £16.99 + £1.95 gastos de envío. Llamando al 0844 871 1514 o visitando books.telegraph.co.uk

© Anthony Summers y Robbyn Swan 2014

© Traducción de Mercedes 2014

martes, 9 de septiembre de 2014

Caso Madeleine McCann: Si solo los McCann hubieran sabido del Algarve

The Telegraph

Este extracto, de un cautivador nuevo libro sobre la desaparición de Madeleine McCann, analiza el escalofriante historial de agresiones sexuales a niños británicos en la región

Po Anthony Summers y Robbyn Swan

06:45AM BST 09 Septiembre 2014

Pocos días después de la desaparición de Madeleine, Gerry y Kate McCann escudriñaban, hora tras hora, fotografías de delincuentes conocidos. Incluían lugareños y ciudadanos británicos – bien residentes en Portugal o individuos que se sabían habían visitado el país durante los días y semanas previos al 3 de mayo de 2007.

Kate McCann no se impresionó cuando más tarde estudió el expediente del trabajo conducido por la policía portuguesa. Estaba repleto, dijo ella, de informes de delitos de pedófilos portugueses y británicos y aquellos de otras nacionalidades. Para ella, sin embargo, la policía parecía haber hecho poco más que catalogar la existencia de los criminales, y no suficiente para establecer si tuvieron algo que ver con el caso Madeleine.

Una serie de hombres, en un momento considerados posibles sospechosos, han sido nombrados públicamente. Tres meses después de la desaparición de Madeleine, una niña rubia de cinco años, Ylenia Lenhard, desapareció en Suiza después de ir a la piscina municipal. Su cuerpo descompuesto fue encontrado al mes siguiente. Cerca estaba el cadáver de un hombre de 67 años, Urs Hans von Aesch, aparentemente un suicidio. Las pruebas forenses establecerían que Ylenia había estado en su furgoneta Renault blanca. Las circunstancias precisas siguen sin estar claras, pero todo indica que él fue responsable de la muerte de la niña. Von Aesch había vivido durante mucho tiempo en España, cerca de donde Madeleine desapareció en el Algarve [Inciso: 873 Km], y vivía allí en aquel momento. Un hombre en una furgoneta blanca, además, había sido visto estacionado cerca del apartamento vacacional de los McCann en el Ocean Club de Praia da Luz.
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/15/internacional/1189872673.html

Los detectives de Scotland Yard viajarían a Suiza en 2012 para reunirse con sus homólogos allí. Los elementos que hicieron parecer a von Aesch sospecho, sin embargo, no parecían encajar. La furgoneta blanca de Praia da Luz no era de la misma marca; von Aesch era mucho mayor que cualquiera de los hombre potencialmente relacionados con el caso a través de los testimonios, y no hay ninguna prueba conocida de que, de hecho, hubiese estado en el Algarve en mayo de 2007.

La policía suiza “ni podía relacionar a von Aesch con la desaparición de Madeleine McCann ni excluir una conexión con absoluta certeza,” nos dijo el jefe de policía que dirigió la investigación original, Bruno Fehr.

Una pista prometedora, que más tarde interesaría a los detectives privados de los McCann, estaba relacionada con un británico, Raymond Hewlett. Un ex soldado que trabajó durante algún tiempo en un parque de atracciones, había sido encarcelado varias veces por agresión sexual e intento de violación a menores en Inglaterra en los años setenta y ochenta. Un juez en uno de los juicios de Hewlett lo describió como “muy peligroso”. En mayo de 2007, había estado viviendo con su mujer y una prole de niños –su casa era una gran furgoneta azul – en un camping a unos 70 Km de Praia da Luz.

La posibilidad de que Hewlett pudiera haber secuestrado a Madeleine se hizo pública en mayo de 2009, cuando una pareja que lo había conocido en Portugal –pero no conocían su pasado en aquel momento- denunciaron que había parloteado sobre “gitanos” que le habían ofrecido dinero por una de sus propias hijas. Otra pareja, que se encontró con él en Marruecos, dijo que les había hablado mucho sobre el caso McCann, diciendo que él conocía Praia da Luz y el Ocean Club y que había estacionado frecuentemente su furgoneta cerca del apartamento 5A, donde estaban alojados los McCann en 2007.

Hewlett –ya gravemente enfermo con un cáncer de garganta- fue localizado en un hospital en Alemania. Abordado por los investigadores privados de los McCann, pidió “miles de libras” como pago por las entrevistas. Los McCann se negaron, pero el hombre moribundo hizo algunas declaraciones. Según se ha dicho contó a la policía que había estado en Praia da Luz y había visto a Madeleine dos veces antes de que ella muriera – desde tan cerca que recordaba el coloboma, la marca distintiva de su ojo derecho.

Sin embargo, con posterioridad, en una entrevista a un periódico, Hewlett contó una historia muy distinta. Insistió en que él “no asesinó a la niña McCann”... Me someteré al detector de mentiras... La única vez que he visto a Madeleine McCann ha sido en los carteles. También la vi una vez en la TV en un bar. Pero nunca la he visto en persona. Sí, he estado en Praia da Luz, pero no desde 2002.” Afirmó estar en Vila Real de Santo António, en la frontera con España, cuando Madeleine desapareció.

Los oficiales británicos, que trabajan en la actual investigación de la Policía Metropolitana [Operación Grange, iniciada en 2011] se interesaron en el asunto Hewlett en 2012, pero su nombre no ha surgido públicamente desde entonces. Aunque Hewlett era un pederasta convicto, no existen pruebas materiales de que tuviera algo que ver con el caso Madeleine.

David Reid, de Irlanda del Norte, que había cumplido condena durante tres años por un abuso sexual contra sus cuatro hijas, se había trasladado posteriormente a Portugal. Un guitarrista que había trabajado durante años entreteniendo a los clientes en bares de la ciudad turística de Carvoeiro, en el Algarve. Dependiendo de la ruta, hay entre 37 y 45 Km a Praia da Luz. A pesar su gran popularidad anterior, un artículo en la prensa expuso sus crímenes pasados – el año antes de la desaparición de Madeleine – lo había condenado al ostracismo dejándolo abatido. Perdió su trabajo como cantante.

Murió con poco más de sesenta años en Portugal en 2013. Si, como parece, Reid aun estaba en Carvoeiro en mayo de 2007 cuando desapareció Madeleine, ese hecho merecía ser investigado – a pesar de sus afirmaciones de que era un hombre nuevo.

Carvoeiro ha sido de especial interés para la investigación durante años – y aun lo era, cuando este libro entró en la imprenta, para los detectives que se encargan de la actual investigación de la Policía Metropolitana. Ya en 2009, trabajando con los archivos de la policía que se entregaron a los McCann y otro material, sus detectives privados habían identificado cuatro pueblos y ciudades – todos en un radio de 65 Km de Praia da Luz – donde, en el período previo a la desaparición de Madeleine, intrusos habían agredido, intentado agredir y en un caso intentado secuestrar, niñas pequeñas.

Cinco de seis ataques habían tenido como blanco a niños británicos. Las víctimas todas niñas, la mayor parte de ellas entre nueve y diez años. Una, en Silves, solo tenía tres años – casi la misma edad que Madeleine.

Uno de los incidentes en la zona de Carvoeiro nos fue descrito por un residente británico en Portugal, una cara muy conocida en la televisión británica que prefiere no ser citado. Ocurrió unos tres años antes de la desaparición de Madeleine y el blanco era la hija de ocho años de una pareja británica – amigos del residente – que habían alquilado una villa cercana.

“Los padres estaban durmiendo en su habitación con la puerta cerrada, y sus dos hijas estaban en sus camas en otra habitación. Por lo que les contaron las niñas a sus padres, parece que el hombre había entrado y se había metido en la cama con su hija menor. En realidad no llegó a hacerle nada. La niña dijo, “¿Eres tú papá? Y él contestó, “Sí”. Ella sabía que no era su papá, tal vez porque hablaba de forma distinta o no era del mismo tamaño o lo que fuera. Tenía otras personas alojadas en la villa, así que ella preguntó, “¿Eres tu tío? Y nuevamente él dijo, “Sí”. Y eso fue todo.

En ese momento se despertó la mayor y vio lo que estaba ocurriendo. El hombre se levantó y salió de la habitación dirigiéndose a la cocina. La niña mayor le dijo a su hermana algo como “Guarda silencio. Solo guarda silencio”. Pero entonces, cuando el hombre se fue, las niñas despertaron a sus padres.”

Años después, después de un estudio realizado por la Policía Metropolitana de varios asaltos, el jefe de la Operación Grange, Andy Redwood, actualizaría la información sobre incidentes potencialmente relevantes antes y después de la desaparición de Madeleine. De hecho, se habían producido 18 allanamientos con niños implicados, dijo, en propiedades donde se encontraban alojadas familias británicas entre 2004 y 2010: cinco en Carvoeiro, nueve en localizaciones cercanas bien a Carvoeiro o Albufeira, una en el pueblo de Vilamoura y tres en la propia Praia da Luz.

Un escalofriante incidente en 2006 en Praia da Luz, en el Ocean Club, niños en un apartamento de planta baja (como el de los McCann) habían visto a un hombre forzar la entrada a través de la puerta del patio. No se llevó nada, solo miraba fijamente la cuna de viaje de un niño. El año anterior en Praia da Luz, una niña de 10 años había sido agredida sexualmente. En total, nueve niños de la zona habían sido agredidos sexualmente. Hubo tres “casi secuestros” – donde el criminal estuvo muy cerca de la víctima potencial – y otras seis ocasiones en las que un intruso había sido interrumpido antes de poder llevar a cago la agresión.

Conocimos a través de una fuente británica lo que pudo haber sido un “casi secuestro” y puede aportar una importancia real a las denuncias de los recaudadores del “orfanato”. Entre el 20 de abril de 2007 y el día en que desapareció Madeleine, un hombre –y en una ocasión dos- llamaron a las puertas de residentes británicos y turistas afirmando estar recaudando dinero para un orfanato. No existía tal orfanato en el lugar que describieron. Tal vez, era solo un timo para estafar a extranjeros para conseguir un poco de dinero. También sería razonable especular, por lo tanto, que los hombres estaban valorando las instalaciones con intención de cometer un delito.

Sin embargo, un relato que nos ofrecieron, sugiere que existía un motivo sexual detrás de estas visitas. Una ciudadana británica que hacía mucho que vivía en el Algarve describió un episodio aterrador cuando un hombre que afirmaba representar un orfanato llegó a la puerta de su amiga, también inglesa. “Llamaron a la puerta”, recuerda, “y el hombre que estaba allí dijo que estaba recaudando fondos para un orfanato. Lo que hizo que se sintiera incómoda fue que, durante el tiempo que estuvo allí de pie, no la miraba a ella sino detrás – a su hija de tres años.”

Un par de horas más tarde, cuando la mujer británica fue a recoger a su hijo mayor al colegio, lo vio otra vez. “Aun estaba allí, esperando al final de la calle”, nos dijo su amiga. “Su sentimiento de inquietud aumentó. Al día siguiente, dejó a su hija de tres años abajo durante uno o dos minutos mientras ella fue arriba. Entonces, cuando bajaba por la escalera, alcanzó a ver un hombre –en realidad solo las piernas- en la sala de estar con su hija. Salió rápidamente mientras baja las escaleras, obviamente.

“Mi amiga pensó que era el mismo hombre que había llamado a la puerta el día antes recaudando para el orfanato. Pensaba que había entrada por la puerta del patio y creía – incluso entonces- que tenía intención de llevarse a su hija.”

Esto fue poco antes de la desaparición de Madeleine. Además, la villa alquilada por la familia estaba en Praia da Luz, donde otros seis incidentes relacionado con “orfanato” fueron denunciados – uno de ellos, la semana anterior a la desaparición de Madeleine, del apartamento 5A del Ocean Club.

Convincente testimonio, que indica que alguien estaba vigilando ese apartamento, llega de una niña británica, Tasmin Sillence. Un niña de 12 años que vivía cerca, tenía razones para fijarse en lo que ocurría en la vecindad de ese apartamento. Una vez había pertenecido a su abuela y había vivido allí durante algún tiempo.

Le dijo a la policía que había visto dos veces a un hombre cerca del 5A. Parecía estar merodeando por allí, vigilando el lugar. La primera vez, el 30 de abril, el tercer día del funesto viaje de los McCann, estuvo apoyado contra un muro de la calle, del lado de la piscina del bloque de apartamentos, “mirando fijamente el balcón” del 5A. La víspera de la desaparición de Madeleine, Tasmin lo vio de pie junto a la entrada del Ocean Club que conducía al restaurante Tapas. Con las manos en los bolsillos, nuevamente estaba miraba en dirección al apartamento 5A.

Un segundo testigo, un turista británico que se alojó en un apartamento cercano al de los McCann, también vio a un hombre más o menos en el mismo lugar vigilando el 5A.

Hubo otro relato sobre un avistamiento sospechoso, y ocurrió solo horas antes de desaparecer Madeleine. Llega de Carole Tranmer, una mujer que en aquel momento había estado sentada en un balcón justo encima del 5A. “Yo vi a alguien”, recuerda Tranmer, “salir del apartamento de la planta baja, cerrando la verja muy cuidadosa y sigilosamente. Me pareció muy extraño. Miró a ambos lados, cerró la verja y se alejó rápidamente.”

Lo que le había llamado la atención fue la forma tan peculiar en que el hombre cerró la verja, como si se estuviera asegurando de que no hacía ruido... la cerró con ambas manos, varias veces... Fue la forma en que disimulaba lo que me llamó la atención.”

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En abril de 2014, Redwood, Inspector Jefe de la Operación Grange, hizo pública una descripción del intruso implicado en una agresión sexual o intento de la misma a niñas en sus camas. “El delincuente, sabemos,” reveló, “es descrito como un hombre, de pelo oscuro y que tiene la piel muy oscura. Con frecuencia haba con sus víctimas en un idioma extranjero, en inglés, con una voz bastante baja o posiblemente balbuceando.”

El hombre estaba sin afeitar, con el pelo sin desaliñado. Algunos testigos lo han descrito como barrigudo, y tres niños dijeron que tenía “un olor pronunciado”. En alguna ocasión estaba con el torso desnudo. Sin embargo, en dos ocasiones llevaba puesto una camiseta de manga larga color borgoña. Un ex policía ha sugerido que podría ser una camiseta promocional de la cerveza Super Bock. Las camisetas eran del tipo que algunos bares en Portugal regalaban a los clientes habituales. Solo posiblemente, una investigación podría localizar por lo menos a algunas de las personas que recibieron la camiseta en la zona correspondiente al Algarve.

Por supuesto, es el ADN o huellas dactilares lo que podría identificar al agresor sexual y tal vez conducir al desenlace del caso Madeleine. Muchos si no todos los casos de agresiones sexuales descritas aquí fueron investigados solo por la GNR – la Guardia Nacional Republicana – y nunca pasados a la Policía Judicial, la fuerza de investigación de la policía portuguesa. Material relevante, pensaba Redwood, podría estar olvidado “en algún almacén de la policía en el Algarve”. Si tales pruebas existen, podrían ser recuperadas y si condujeran a la identificación de una persona, la investigación aun podría dar un gran paso adelante.

Es justo decir que si Gerry y Kate McCann hubiese conocido el historial de agresiones sexuales a hijos de turistas en Praia da Luz y zonas colindantes, nunca hubiesen dejado la puerta del patio sin cerrar con llave para hacer sus controles más fácilmente. Sin duda, si hubiesen sabido de estas agresiones sexuales antes de reservar sus vacaciones, tal vez no hubiesen viajado al Algarve en absoluto.

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© Anthony Summers y Robbyn Swan 2014

© Traducción de Mercedes 2014