miércoles, 15 de septiembre de 2010

Caso Madeleine McCann - La Sra. Tanner sube al escenario

The Blacksmith Bureau

10 de agosto de 2010


Ahora, para aquellos que están interesados y tienen el aguante de hacer frente a los detalles, podemos pasar de la descripción de más o menos 100 palabras del Inspector Amaral sobre el episodio a la versión de Jane Tanner, parte de la declaración, grabada en vídeo y con los oficiales portugueses mirando tras una pantalla unidireccional, en el cuartel de la policía de Leicester en abril de 2008.

El caso McCann tiene muchos dramas teatrales de menor importancia dentro de la historia principal. La embotada negativa de Kate para contestar las cuarenta y ocho preguntas; Gerry McCann explotando en repentina furia ante la puerta del tribunal en Lisboa; la enrarecida atmósfera, de algún modo sugerente de maldades pasadas, emanando del eco del garaje en el vídeo de los perros de Grimes y muchos otros. Jane Tanner respondiendo con silencio al interrogador de la policía, “¿y podría continuar diciéndome un poco más sobre esa vigilancia?” desluce el gran dramatismo de estas escenas pero no obstante es una para los conocedores.

Lo que hice por el camino, o todo lo que usted no necesitaba saber



El oficial recibió mucho más que una parte, pero no eran necesariamente las partes que él quería. La Sra. Tanner comienza con una extensa obertura sobre el hecho en sí mismo, incluyendo descripciones detalladas de cómo fue contactada por Bob Smal para llevar a cabo la observación, (“Y Bob Small llamó, erm, me llamó,” le dijo al Detective Ferguson, añadiendo amablemente, “a mi teléfono”). El oficial escucha en virtual silencio mientras ella ofrece una versión de su paseo hasta el punto de encuentro tan implacablemente detallada que uno piensa si acabará citando el grado de humedad del día y el número de los zapatos que llevaba puestos.

¿Por qué darse prisa? Había montones y montones de cosas que describir, incluyendo encuentros y conversaciones por el camino, uno de ellos con Robert Murat – “Saltó y dijo hola,” contó la siempre servicial Jane – mientras pasaba ante su casa. Su recuerdo fue extraordinario. Un año después del acontecimiento recordaba el color de su coche y, sorprendentemente, incluso fue capaz de contarle a su interrogador los pensamientos y reacciones que pasaban por su cabeza mientras hablaba con él. Describe con gran detalle su estado emocional alterado y temeroso en el momento de esta peregrinación a través de Praia da Luz, en gran parte motivado por un malentendido sobre qué policía estaría en la furgoneta y si podría ser secuestrada. Al final, por fin, llegó a la furgoneta y describió su disfraz/camuflaje como un vehículo refrigerado.

Después de esta actuación podríamos disculpar a DC Ferguson por esperar una descripción igual de exhaustiva sobre el único asunto que él o a cualquier otra persona le interesaba – ¿qué diablos dijo ella en el interior de la furgoneta cuando apareció Murat? Tal vez es, después de todo, mejor viajar que llegar: el flujo de verborrea de repente decayó. Sobre la gran pregunta – ni una palabra.

¿Alguien juega al poker?

Tras la silenciosa transcripción se están jugando juegos serios por ambas partes. Jane Tanner sabía perfectamente que en alguna parte había un acta, tal vez incluso una escucha, de lo que se dijo en la furgoneta aquella noche. También sabía, por la implicación de Bob Small, que ese acta tenía que ser de conocimiento de la policía de Leicester y, por extensión, de ese mismo policía que estaba sentado ante ella al otro lado de mesa y que no daba absolutamente ninguna indicación de cuánto sabía.

La Sra. Tanner, claramente una persona suficientemente nerviosa, podía ser perdonada por sospechar de una trampa. A pesar de la actitud cortés de su interrogador, ambos sabían que cualquier descripción que ella diera del incidente de la supuesta identificación llevaría a su propia información. Si decía que había identificado a Robert Murat como el Bundling Feroz entonces quedaría desacreditada una vez más, pero esta vez definitiva y decisivamente. Si lo negaba y sin embargo el acta demostraba lo que afirmaba Amaral, entonces la cosa empeoraba – ella había apuntado a Murat pero ahora sería confirmada también como una mentirosa, con todos los mensajes que eso conllevaría. Bob Small, hasta donde ella sabía, incluso podría estar esa pantalla unidireccional en la sala de interrogatorios viéndola con la policía portuguesa, con una trascripción de la vigilancia en mano. En cuanto a una negativa a discutir si lo había identificado en la furgoneta o no, bueno, eso sería un hito, la primera negativa rotunda de uno de los Tapas 7 a aportar pruebas significativas.

With one bound... Con un límite…

No dijo absolutamente nada. Esta la transcripción completa de la descripción de Jane Tanner de si identificó a Murat como el Bundleman:

“Bob me condujo hasta donde, erm, estaba el resto del equipo para realizar la vigilancia. Erm, así que me subí a la parte de atrás de esta especie de refrigerador, bueno quería aparentar ser una furgoneta, erm, refrigerada y se posicionó en el punto de la carretera y obviamente, ahora en retrospectiva, me doy cuenta que ellos (los oficiales que estaban en la calle, no en la furgoneta) probablemente estaban llamando a Robert Murat para intentar hacer que cruzara la calle, cruzara al final de la calle para que, tú sabes, yo pudiera ver. (Hasta el momento ni una palabra sobre el objetivo). Pero era un poco raro porque había un coche, donde estábamos aparcados había un coche que se movió justo en el momento en el que apareció él y entonces pasaron otras dos personas, así que en realidad yo no, pero ni siquiera lo (it-objeto) reconocí como la persona con la que había estado hablando cinco minutos antes (cursivas mías no de JB. Tenga en cuenta que esto no se refiere a la identificación o no de Murat en la calle como Bundleman sino a su aparente fracaso para reconocer al Murat que estaba en la calle con el Murat con el que se había encontrado en la puerta de su casa) bueno, tú sabes, media hora antes, o así. Erm, y entonces, erm (aquí vienen los erms) entonces fue, creo porque ha ido un poco mal porque este coche había estado allí y entonces intentó situarlo en otra parte, pero nuevamente en realidad no podía ver, en realidad no podía ver tan bien y, tú sabes, no miré, no refrescó, refrescó ningún recuerdo”. (Todavía ni una sola confirmación o negación de la identificación).

Como diría Jane Tanner, Whew! (Expresión de alivio)

La transcripción no nos dice cómo se escabulló con este decrescendo. ¿Fueron sus palabras disminuyendo lentamente? ¿Había ella, una vez más, comenzado a sollozar? ¿Había aburrido mortalmente a DC Ferguson? ¿O había averiguado (él) lo que quería saber?

“Ahora”, dice el, “quédate con esa imagen mental del hombre que transportaba a la criatura.” (Se refiere a su descripción del avistamiento del 3 de mayo realizado con anterioridad durante la entrevista)

“Um,” dijo Jane.

“Y dijo, usted describió su pelo bastante bien. Habiendo visto a Murat en ese momento y obviamente en los periódicos desde entonces, ¿podría relacionarlos a ambos?”

(NB no “¿relacionó a ambos aquella noche?”)

“No lo creo. Quiero decir, no, uf, no, no creo que, no, no hay, no hay, pero entonces la persona que veo en los periódicos en realidad no se parece a mi recuerdo de la persona que me encontré de camino a mi encuentro con Bob Smal. (De momento ni una sola palabra). Es realmente molesto porque en condiciones normales probablemente hubiese prestado más atención pero estaba tan preocupada por lo que iba a hacer, porque no sabía en este momento en absoluto, en realidad no presté atención, pero creo que fue demasiado corto y (aun nada) lo recuerdo siendo, siendo largo en el cuello y no es así. (Aun nada). Nuevamente, en realidad yo no, cuando vi a Robert Murat en la puerta de su cada me pareció bastante bajo, pero entonces cuando lo ves en la tele parece bastante grande, así que no puedo, nuevamente, no creo que la construcción, la construcción estuviera bien, yo no…” (Describe a Murat en la puerta de su casa y en la televisión. Ni una mención de lo que dijo e hizo en la furgoneta de vigilancia)

Nuevo decrescendo de la voz. De hecho, el oficial termina con el asunto con una pregunta importante pero que no tiene nada que ver con el tema de las reacciones durante la vigilancia en absoluto, solo si la Sra. Tanner siente o no, en abril de 2008, que Murat y Bundleman son la misma persona.

“Así que no lo cree, en su seno interior”.

“No, I don’t, no”.

“¿No cree que fuera la misma persona?” (y NO “no DIJO que era la misma persona”)

No fue una sorpresa, esa última respuesta. Pero había sido toda una actuación. Es casi superfluo apuntar que todo el asunto podía haber sido llevado a cabo en quince segundos si la Sra. Tanner hubiese querido – en el sentido de sí, mostraron a Robert Murat y no pensé que era el hombre que había visto el 3 de mayo y así se lo dije a ellos. Jane Tanner, por el motivo que sea, evitó con habilidad el único asunto entre manos.

Como siempre la policía de Leicester se cubrió las espaldas actuando con mucha cautela. A pesar de las limitaciones de las cartas rogatorias podían haber explorado/investigado las respuestas de Jane Tanner un poco más pero eligieron no hacerlo. ¿Por qué? Y ¿Por qué los portugueses no mencionaron el incidente de la vigilancia en la lista de preguntas que querían que se le hicieran a Jane Tanner en Leicester?

Publicado por John Blacksmith

Traducción de Mercedes