jueves, 23 de octubre de 2008

Caso Madeleine McCann - Declaración de Jane Mitchelle Tanner – 10 de Mayo de 2007

Hasta que se sepa la Verdad

Por ser ciudadana inglesa, y no entender la lengua portuguesa ni hablada ni escrita, se hace acompañar en este acto de una traductora, Filipa MCS.

En este acto, confirma íntegramente sus anteriores declaraciones, la cuales se corresponden con la verdad y se tienen como integralmente reproducidas a los efectos legales oportunos.

Hace cerca de 10 u 11 años que conoce a su compañero/marido Russell O’Brien, habiendo comenzado a vivir con él poco tiempo después.

Hace unos cuatro años, a través de su compañero Russell, en un momento que era compañero de Gerald (Gerry) McCann (padre de Madeleine Beth McCann), conoció al matrimonio McCann. Una de las razones de la aproximación entre los dos matrimonios, además del terreno profesional, ya que tanto Russell O’Brien como Gerald McCann son médicos, fue el hecho de que tuvieran a sus hijas Madeleine Beth McCann y E. O’Brien, con aproximadamente la misma edad.

Otra razón, muy importante, fue el hecho de que Fiona Payne era amiga común de los dos matrimonios (Fiona Payne trabajaba con Kate Healy McCann), habiendo facilitado la relación.

En cuanto a los encuentros con el matrimonio McCann, dice que hubo encuentros esporádicos entre el grupo, recordando que el primer viaje que hicieron juntos fue cuando Fiona y David Payne se casaron en Italia, en agosto de 2003. Cree que todas las personas del actual grupo se conocieron en la boda, recordando que el matrimonio McCann solamente tenía una hija (la desaparecida Madeleine Beth McCann).

Desde que fue madre (de E. O’Brien, de casi cuatro años de edad), fue a Italia a la citada boda, a Alemania a visitar a una amiga (ex compañera de Russell – y que trabajó en prácticas en el mismo lugar donde trabajaba su marido en Inglaterra). También viajó a Australia en noviembre o diciembre de 2006, donde estuvo seis semanas. Este viaje lo realizó con su compañero y sus dos hijas.

En mayo de 2005, estuvo en Grecia, durante una semana, con Russell y su hija. Esta fue la primera vez que utilizaron la agencia MW.

También realizaron vacaciones en Inglaterra, en agosto de 2004 (Cornwall) y en abril de 2006 (Reserva natural de Lonnlleat). Estas vacaciones se realizaron únicamente con David y Fiona y los respectivos niños.

Empezaron a encontrarse con el matrimonio McCann durante las fiestas, como por ejemplo bodas y cumpleaños. Conoció a la madre de Kate Healy, cuyo nombre no recuerda, en el tercer cumpleaños de Madeleine B. McCann, pero no conoció a ningún otro miembro de la familia del matrimonio, aunque tiene conocimiento que ambos tienen hermanos.

Esta había sido la primera vez que los cuatro matrimonios pasaban juntos las vacaciones. Sabe que en septiembre del año 2005, el matrimonio McCann y el matrimonio Payne fueron juntos a Mallorca, no acompañándolos en este viaje debido a su avanzado estado de gestación.

La declarante ya había estado en Portugal tres veces. La primera fue hace cerca de ocho años y la segunda hace cinco, ambas veces con su marido, en ambas vacaciones estuvieron en Albufeira.

La tercera vez, en enero de 2004, se desplazó por motivos laborales, se alojó cerca de Vilamoura. El motivo de este viaje fue el de organizar un evento para la empresa donde trabaja, “FS” en Leicester.

Preguntada por su vida privada, dice que nunca ha tenido problemas conyugales con su compañero, afirmando confía en él al 100% (sic), a todos los niveles.

En cuanto a la vida profesional de Gerald McCann, que es cardiólogo, y de su compañero Russell O’Brien, que desarrolla su actividad en la especialidad de “urgencias” dice que su marido nunca ha tenido ningún tipo de proceso disciplinar o criminal relacionado con el ejercicio de su profesión.

Sobre Gerald McCann, en este mismo tema, dice no saber si alguna vez tuvo algún problema.

Fiona y David Payne fueron quienes tuvieron la idea de viajar a Portugal. Escogieron esa época porque es la más barata, y porque hace menos calor para los niños.

Solo iban a estar una semana de vacaciones, teniendo intención de regresar a trabajar el pasado sábado.

Cogieron un vuelo directo desde el aeropuerto de Gatwick con destino a Faro, a las 8h30 el día 28 de abril de 2007. La agencia que organizó el viaje fue la MW. Llegaron al aeropuerto de Faro sobre las diez de la mañana. Se dirigieron al Complejo Turístico OC en PDL en un autobús de MW. El viaje lo realizó con su compañero e hijas, junto con el matrimonio Matthew Oldfield y Rachael Manpilly además de su hija.

En cuanto al matrimonio Payne y al matrimonio McCann viajaron en avión desde East Midlands hasta Faro, habiendo llegado sobre las 11 horas. Se desplazaron desde Faro a PDL en un taxi, habiendo llegado sobre las 12h00 también el 28 de abril.

En el viaje de avión no conocieron específicamente a nadie, aunque sería normal que alguien hubiese hablado con los niños y hecho algún comentario. Antes por el contrario, se acuerda de un matrimonio que, en el avión, se cambió de lugar porque sus hijas estaban haciendo mucho ruido, y que es normal porque, como todos los niños, son muy inquietas.

A la llegada, los apartamentos ya estaban previamente distribuidos, teniendo, en el momento de la compra del paquete vacacional en Inglaterra, solicitado que se les adjudicaran apartamentos próximos entre sí. La única variación exigida fue, por motivo de los niños, los vuelos en horas diferentes. La declarante se instaló en el Bloque 5 – Apartamento 5 D, instalándose el matrimonio McCann en el mismo bloque, en el apartamento 5 A.

En relación a las vacaciones el sábado 28 de abril (primer día) cenaron en el complejo, concretamente en el Restaurante “Millenium”. Nadie reservó la mesa en dicho restaurante, habiendo ido todo el grupo, con los niños, a cenar sobre las 18h00.

El Restaurante “Millenium” servía las cenas de los demás días (no lo sábados) a partir de las 19h30, por esta razón decidieron empezar a cenar en el “Tapas”, ya que podía estar próximos a los apartamentos. Esto fue “discutido” en la mesa de R. Millenium esa primera noche.

Se acordó efectuar las cenas en el R. Tapas, por estar más próximo a los apartamentos en los cuales se quedaban los niños durmiendo.

Al principio, la cena era reservada diariamente, quedando reservada con posterioridad de forma permanente hasta el final de estancia para las 20h30.

Es normal (culturalmente, tradicionalmente, educacionalmente/por el ejemplo recibido) que los turistas ingleses dejen a su hijos pequeños, durante algún tiempo, solos en sus apartamentos durmiendo, mientras los padres se ausentan, normalmente se aseguran de que estos espacios de tiempo sean cortos entre 15 y 30 minutos. En ese momento se hacía un control esporádico, en el tiempo, para regresar a los apartamentos donde estaban los niños.

Admitió que durante sus vacaciones en Grecia también dejaba a sus hijas solas en el apartamento, sabiendo que existían dos o tres cuidadoras en el bloque donde se alojaban que comprobaban si había ruido (gritos, llantos o similar), debiendo avisar a los padres que estaban ausentes. Dichas vacaciones también fueron contratadas con la agencia MW.

Preguntada, afirma que NO TENÍA conocimiento de que los McCann dejaban la puerta corredera abierta, sospechaba que lo hacían, porque vio, varias veces, al matrimonio subir las escaleras de la parte trasera del apartamento. Nunca entró en el apartamento de los demás matrimonios, limitándose a escuchar si existía barullo, arrimando la oreja a la ventana de la habitación de los niños, situada en la fachada principal del apartamento. Solamente entraba en su propio apartamento para ver a sus hijas, en todos los demás se limitaba a escuchar en las puertas (no hay error de traducción) para ver si había ruido. Cree que todos los demás matrimonio entraban por la puerta principal de los apartamentos, con excepción del matrimonio McCann. No tiene la certeza de que ellos hubieran entrado siempre por la puerta trasera.

Preguntada, dice que, por lo que ella recuerda, siempre vio las persianas del apartamento de los McCann totalmente cerradas, siendo el lugar donde ella ponía la oreja para saber si alguno de ellos estaba llorando.

Personalmente, en relación a sus hijas, no tiene por costumbre adoptar, este tipo de postura, o sea, dejar solas a las niñas, solamente lo hacía porque todos los demás matrimonios del grupo lo hacían.

En cuanto a las medidas de seguridad efectuadas por el grupo de adultos en relación a los niños, mientras salían a cenar y ellos se quedaban en los apartamentos, durmiendo, la declarante aclara que, los primeros días, caca matrimonio realizaba los controles cada uno sobre sus propios hijos. Al pasar los días, fueron pidiendo a alguna de las personas que se levantaba para que escuchase se había algún ruido en su apartamento.

Mientras tanto, la declarante y su marido mantuvieron un control regular a sus propias hijas.

Siempre iban a pie, no disponiendo de vehículo, ni propio ni alquilado.

Sus desplazamientos nunca fueron lejos manteniéndose el grupo siempre dentro del Complejo o en los alrededores (Playa, Supermercado Baptista). Sus actividades fueron en PDL y organizadas por MW.

En el complejo turístico, el domingo pasado (30 de abril), se encontró con un matrimonio conocido de Exeter, J. y C. G. acompañados por su hijo de 20 meses. Supo que habían viajado el mismo día que la declarante, en vuelo diferente. Preguntada, dice saber que ellos tenían un coche alquilado, desconocimiento la marca, modelo y color. Él (J.G.) le gustaba hacer surf, por eso habían alquilado el automóvil.

No desconfió de nadie que pudiera hacerle daño a ninguno de los niños, no habiendo observado ningún comportamiento raro por parte de clientes, empleados u otras personas hacia el grupo o los niños.

Del grupo, solamente David y Fiona conocían/frecuentaban su casa en Exeter. Ninguno de los otros amigos del grupo habían estado en su casa.

El día 2 de mayo (miércoles), víspera de la desaparición de Madeleine B. McCann, recuerda que sobre las 9h00, la declarante tuvo una lección de tenis conjuntamente con Kate.

Desayunaban todos los días en el R. Millenium y después llevaban a los niños, a pie, a los distintos “Kids Club”, Russell O’Brien dejaba a E. y la testigo llevaba a Ev. al Mini Club.

Preguntada sobre el recorrido que hacía el matrimonio McCann con sus hijos hacia el Kids Club (ya que estos desayunaban en el apartamento), dice desconocerlo.

Sobre las 10h10 los niños de la sala del Kids Club, donde estaba su hija E. (así como Madeleine), con un total de SEIS niños incluidas ambas niñas, tuvieron una lección de tenis. Las responsables, en ese momento, de los niños eran Cat y Georgina (la profesora de tenis). Kate estaba, así como la declarante, observando dicha lección. La testigo se marchó antes de que la clase finalizara, no se acuerda si Kate McCann también se fue en ese momento o después.

Fue a la playa, donde ya se encontraba Fiona y David Payne. La declarante y los demás miembros del grupo, conocieron, durante las clases de tenis, a una señora, de nombre O. habiendo el marido de la declarante, Russell O’Brien conocido también al marido de esta señora, de nombre Rob, en las clases de windsurf. El matrimonio Rob y O. también estaban alojados en el complejo. Esa mañana, después de haber asistido a la clase de tenis de su hija, la declarante fue hasta la playa, encontrándose allí con Rob. Por lo que sabe, el matrimonio Rob y O. tienen dos hijos (una niña de tres años y un hijo más pequeño, desconociendo si era niño o niña). Cree que eran naturales de Londres. Eran personas “normales” (sic).

Mientras ella fue a navegar, su marido se quedó en casa con su hija Ev. que se encontraba enferma. Preguntada, dice que era normal ese tipo de comportamiento por parte de los británicos, o sea, no era necesario que se sacrificaran ambos miembros del matrimonio cuando los hijos estaban enfermos. Así, el procedimiento normal en estas situaciones era que repartieran el tiempo y las tareas entre los dos.

Recuerda que después del paseo en barco volvió con su marido y sus hijas, habiendo ido todos a comer al apartamento de FIONA Y DAVID PAYNE. No tiene la seguridad, aunque cree que el matrimonio MATTHEW OLDFIEL Y RACHAEL MANPILLY, también comieron con ellos en el apartamento. No sabe donde comieron los McCann.

Después del almuerzo, y después de haber llevado a E. al Kids Club, Russell O’Brien se fue a la playa para recibir una clase de navegación con canoa, mientras la declarante se quedó descansando en el apartamento con Ev. Después de despertarse su hija se fue a dar un paseo con ella junto a la piscina en la zona recreativa para niños.

No recuerda, aunque como Gerald McCann acostumbraba a tener clases de tenis todos los días por la tarde, cree que él debía de estar en la cancha. En cuanto a Kate no sabe si la vio durante la tarde.

Como era normal, sobre las 17h00 se encontró con Kate en el aula de las niñas, momento en que iban a buscar a sus hijas. Se fue a la zona de las pistas de tenis con Kate y Gerry donde los adultos y los niños del grupo jugaban y brincaban, respectivamente, unos con otros. Estuvieron en las pistas hasta las 19h00. En ese momento, los hombres del grupo (ahora no tiene la seguridad de que estuviera Gerry) se quedaron un rato más para jugar al tenis, marchándose las mujeres a los respectivos apartamentos para dormir a los niños. Pasadas las 20h30 llegaron los hombres.

Se prepararon para salir a cenar. Sobre las 20h35, como E. no quería dormir, Russell se fue solo al restaurante. Sobre las 20h45, E. se durmió, marchándose la declarante al restaurante. Cuando llegó ya estaban todos con excepción de Rachael Manpilly, que se sentía indispuesta y se había quedado en el apartamento. Su marido, Matthew Oldfield estaba en el restaurante. No se acuerda si David y Fiona Payne ya estaban allí. Es normal que siempre fueran los últimos en llegar, siempre se retrasaban.

Sobre la cena dice que no ocurrió nada anormal en relación con la vigilancia de los apartamentos, habiéndose realizado la vigilancia de forma alterna como de costumbre.

Preguntada sobre un episodio donde se relató que uno de los gemelos, S. McCann y Madeleine B. McCann (ambos hijos de Gerald y Kate), había llorado aquella noche (la anterior a los acontecimientos) dice haber tenido conocimientos de esa situación, aunque solamente al comienzo de la cena del 3 de mayo, cuando Kate Healy comentó en la mesa que Madeleine le había preguntado aquella mañana, la razón por la cual sus padres no había a su dormitorio cuando ella y su hermano estaban llorando (la noche anterior). Preguntada, dice que ninguno de los adultos se dio cuenta de esa situación la noche en que supuestamente sucedió. (Inciso: Según Kate nunca se hubiese vuelto a acordar de este “episodio” si Madeleine no hubiera desaparecido y se lo contó a la policía “por si” era importante…)

El miércoles (2 de mayo), después de la cena, que transcurrió con normalidad, se quedaron hasta más tarde para tomarse una copa en el bar, regresando a los apartamentos sobre la media noche.

En cuanto al día 3 de mayo, relató exactamente del mismo modo todas las actividades/rutinas/horas de ese día, según había descrito en su Interrogatorio anterior.

Las horas espacio temporales fueron exhaustivamente confirmadas.

Solicitada la aclaración de algunos pormenores dice:

Confirmó que la primera vez que había ido con las niñas a la playa fue el día 3 de mayo por la mañana. Solo el día 3 de mayo (jueves) por la tarde el grupo se encontró, casi todos, en la playa, exceptuando el matrimonio McCann, porque ellos tenían una clase particular de tenis.

Sobre las 17h15 vio a Kate Healy corriendo por la playa, habiéndola saludado.

Su marido Russell O’Brien, Matthew Oldfield y David Payne se fueron de la playa un poco antes para ir a las pistas de tenis, era la noche del partido para hombres. Cuando la testigo, juntamente con las amigas y los hijos, regresaron de la playa, sobre las 18h20, pasaron por las pistas habiendo visto allí a todos los hombres, incluido Gerald McCann. Se quedaron hablando con ellos hasta cerca de las 20h30. Gerald McCann se comportó con normalidad.

Supone que Kate Healy estaba en el apartamento durmiendo a los niños.

Sobre las 19h00 horas cada una se fue a su apartamento con los niños. La declarante bañó a sus hijas, les leyó un cuento y las metió en la cama. Como Ev. estaba enferma y tenía dificultad para dormir se quedó su padre con ella, que ese tiempo ya había llegado (la noche anterior había sido la declarante quien se quedó en el apartamento porque su hija tenía dificultades para dormir). La declarante salió del apartamento y se dirigió al Restaurante donde ya se encontraban algunos de los adultos del grupo, concretamente el matrimonio McCann, sin los niños. Estos supuestamente estaban durmiendo.

Sobre las 21h00 llegó su marido al restaurante, habiendo mientras dormido a su hija Ev.

Como era habitual, el matrimonio Payne y la madre, llegaban con retraso. Pocos minutos después de las 21h00, Matthew Oldfield salió del restaurante y se dirigió a la zona de los apartamentos, diciendo que iba a buscar al matrimonio que ya llegaba con bastante retraso. Matthew Oldfield dijo que por el camino aprovecharía para echarle un vistazo a los dormitorios de los niños. (Inciso: Será una “orejada” en todo caso). La declarante dice que Matthew Oldfield se cruzó con el matrimonio Payne y Dianne Webster por el camino, y que, aprovechando el hecho de estar ya levantado y en la calle, hizo el recorrido de escucha en los apartamentos, no habiendo observado nada anormal.

Pidieron la cena, y aguardaron la llegada de los entrantes, cuando, cerca de las 21h10 Gerald McCann salió del restaurante, habiendo ido a SU apartamento para ver a SUS hijos. Cinco o diez minutos después, salió la declarante, habiéndose desplazado a SU apartamento para verificar que todo iba bien con sus hijas. En ese momento VIO A GERALD MCCANN HABLANDO CON UN CIUDADANO INGLÉS, de nombre Jez, NO SABE SI ELLOS LA VIERON, pudiendo asegurar que por su parte, no entabló ninguna conversación con ellos.

Pasó junto a ellos SABIENDO que Gerald McCann ya había estado en el apartamento para ver a sus hijos. (Inciso: ¿Por qué lo sabía? ¿Por qué no podía haberse encontrado Gerry con Jez justo cuando salió del restaurante y haberse entretenido 10 minutos hablando con él)

No se acuerda de la posición/sentido en que Jez y Gerry estaban mientras hablaban en la calle, apenas teniendo la percepción que uno se encontraba en el paseo y el otro en la acera junto a él. Jez estaba con un carrito de bebé, la declarante sabía que él también tenía un hijo pequeño.

Instada, aclara que la razón por la que salió justo después de Gerald McCann, apenas 5/10 minutos después, dice que lo hizo porque sabía que él solo iba a ir a su apartamento, reiterando que ella acostumbraba a controlar a sus hijas con regularidad.

Preguntada sobre qué camino efectuó en el trayecto hacia su apartamento, fice que salió de la recepción que da acceso al restaurante y subió por el paseo hasta la esquina, habiendo entrado al apartamento por la puerta principal, la estaba, como ya ha dicho, cerrada. El único acceso al interior de la casa era por esa puerta, ya que las ventanas y la puerta de cristal que había en la sala de estar se encontraba cerrada por dentro, siendo la única forma de abrirla desde el interior.

Preguntada por el trayecto utilizado por Gerry McCann para ir a su apartamento, cuando fue a verificar a sus hijos, dice que lo desconoce, aunque sabe que él, algunas veces accedía por la puerta de cristal existente en la sala de estar, la cual quedaba cerrada pero no con pestillo. Explica que este era el acceso más fácil y rápido para acceder al apartamento de los McCann, por tener una escalera hasta el patio, que daba justo al paseo, ahorrando así la mitad del trayecto (Inciso: Teniendo en cuenta que según ellos tardaban dos minutos en ir y volver, hace falta ser un descerebrado para dejar a tus hijos en un apartamento abierto para ahorrarte andar cuánto ¿20 metros?). Preguntada, dice que todos los matrimonios tenían que acceder a sus respectivos apartamentos por la puerta principal, excepto los McCann, ya que estos eran los únicos que dejaban la puerta de cristal sin pestillo.

Instada a decir si verificó cuál era el estado de la ventana y persiana del dormitorio de los niños de los McCann, cuando se dirigió a su casa, dice que no miró en esa dirección, pudiendo estar la misma abierta, sin que la declarante se hubiera dado cuenta.

Después de haber ido a ver a su hija regresó al restaurante. Al regresar Gerald McCann ya no se encontraba hablando en lugar donde lo había visto.

Cuando llegó al restaurante Gerald McCann ya estaba sentado a la mesa, acompañado de su mujer Kate Healy y de todos los demás.

Sobre 15 ó 20 minutos después, su marido Russell O’Brien y Matthew Oldfield se fueron juntos, fueron a ver a sus respectivos hijos. Como su hija Ev. estaba despierta y lloraba Russell O’Brien se quedó en el apartamento.

Mientras Matthew Oldfield fue a verificar a su hija y a los hijos de Gerald McCann y Kate Healy. Según dijo él, vio a los gemelos pero no vio a Madeleine B. McCann, probablemente porque no entró en la habitación. Como no oyó ningún ruido se fue presuponiendo que todo estaba bien, regresando al restaurante. Matthew Oldfield informó a la declarante que Russell O’Brien se había quedado en el apartamento.

Después de haber comido rápidamente el plato principal, la declarante fue al apartamento para sustituir a su marido para que este pudiera acabar su cena. Su marido regresó al restaurante. Algún tiempo después, no sabe precisar cuanto, miró por la ventana de la sala de estar hacia la zona del restaurante, comprobando, con extrañeza, que no había nadie sentado en la mesa, siendo demasiado pronto para que hubieran terminado todos de cenar. DESPUÉS oyó las voces de Kate Healy y de Fiona Payne que se encontraban en el pasillo frente a las ventanas de los dormitorios y estaban llamando desesperadamente a Madeleine. Cuando la vio, fue la propia Kate Healy quien le dijo a la declarante que Madeleine había desaparecido, no aclarando en qué circunstancias, continuando con la búsqueda. (Inciso: En este momento no se le ocurrió preguntarle cómo era el pijama de Madeleine. Seguramente para no preocuparla. Siempre es mejor darle tiempo al secuestrador a que salga del país SIC). La declarante se quedó en su apartamento, porque su hija E. estaba durmiendo y la más pequeña aun se encontraba mal.

Preguntada, dice que no fue al apartamento de los McCann, por lo que no sabría indicar cuál era el estado del dormitorio ni los pormenores de lo que sucedió aquella noche. Ahora, ya ha oído muchas versiones o hipótesis de lo que podría haber ocurrido, pero, por su parte, solo puede afirmar que el hombre que vio con la niña en brazos, está, según su convicción, relacionado con la desaparición de Madeleine B. McCann.

Fue entonces confrontada con el hecho de que, cuando su marido Russell O’Brien y Matthew Oldfield fueron a verificar a los respectivos niños, la ventana ya debería estar abierta y Madeleine probablemente ya no se encontraba en su cama. Aclara que no puede responder por ellos, pero cree que Matthew Oldfield no había entrada en el dormitorio de los niños McCann, limitándose a constatar que no había ruido de llanto y que los gemelos se encontraban en sus cunas.

Preguntada de si él no podía haber verificado los ruidos por la ventana del dormitorio como se había hecho con anterioridad, la declarante aclara que Matthew Oldfield había dicho a los padres que verificaría el estado de los niños desde el interior de la casa. O sea, para eso subió por el paseo hasta a entrada principal de los apartamentos, entró en su casa, volvió a salir, descendió nuevamente por el paseo hasta el acceso de la puerta trasera de la casa de los McCann, subió por las escaleras y accedió a la sala a través de la puerta de cristal (que no estaba cerrada con pestillo). De cualquier modo, Matthew Oldfield podrían aclarar estos pormenores con mayor precisión.

Confrontada con la información de que el equipo cinotécnico siguieron la pista y que supuestamente Madeleine Beth McCann no había pasado por el cruce donde ella indicó que el hombre llevaba a la niña en brazos, afirmó, que no estaba mintiendo, manteniendo íntegramente la versión inicial. Que, realmente, pasó frente a ella, un hombre transportando, en brazos, una niña descalza. En ese momento no prestó la debida atención porque era normal, en el OC, que los niños pasaran en brazos de los padres entre la creche y los respectivos apartamentos, cuando los iban a buscar al servicio de baby-sitting. Solo le extrañó el hecho de la niña no llevaba ningún tipo de cobertura (manta) y la forma en la que el individuo caminaba, de forma apresurada, y como vestía.

Los pantalones eran, en cuanto al color, idénticos a “corticite”, tipo “chino” (sic).

En cuanto a la chaqueta era de color oscura, no consiguiendo especificar el mismo, parecía de la misma tela que los pantalones, siendo un tipo “anorak”. En cuanto al calzado dice que puede decirlo con toda certeza, aunque eran zapatos con un ligero “tacón”. (Inciso: Consigue ver las florcitas y las puntillitas del bajo del pijama pero no consigue distinguir el color de la chaqueta).

Sobre la descripción de la niña, dijo que la misma era transportada en brazos, con las piernas en dirección y descalza. Pensó que era una niña porque el pijama era de color claro (le pareció rosa). Nunca vio el pelo de la niña. Nunca la vio mover ni emitir ningún sonido, pensando que estaba durmiendo.

Posteriormente, no tuvo dudas de que se trataba de Madeleine Beth McCann porque, a través de la conversación que mantuvo con Fiona Payne, en la cual ella le describió el pijama que Madeleine llevaba puesto aquella noche, el cual coincidía con el que ella vio. Preguntada porque no se lo comentó a Kate Healy lo que había visto aquella noche, o sea, que había visto un individuo de sexo masculino que transportaba una niña con un pijama color rosa, dice que evito hacer este comentario con el matrimonio McCann, para no hacerlos sufrir más.

Juró, “por todo lo más sagrado”, que lo que contó es verdad, o sea, vio a un individuo con una niña en brazos. Confrontada, demostró la distancia a la que se encontraba del lugar por donde pasaba el hombre con la niña, sería una distancia de cerca de 5 metros.

Sobre la información adicional que pudiera ayudar en la investigación, dice que recuerda una noche (cree que fue el martes, 1 de mayo), estuvieron dos matrimonios, supuestamente de nacionalidad inglesa, cenando en el Restaurante Tapas. Después los mismos salieron, desconociendo si participaron en el juego “Quiz” que promovía la agencia MW durante la cena. Ese juego consistía en una empleada de la citada agencia haciendo preguntas sobre películas, concretamente citas con la finalidad de identificarlas. Al final las mesas entregaron un cuestionario, que dio origen a un resultado. El premio fue una jarra de sangría, curiosamente ganó la mesa de la declarante. Solo se acuerda que la señora de la agencia comentó que los matrimonios citados abandonaron el juego antes de conocerse el resultado final.

Nunca vio a esos matrimonios antes ni los volvió a ver después de ese día. Desconoce si eran clientes de MW.

Instada a esclarecer cual de los elementos del grupo hizo la primera reserva (para cenar) en el restaurante Tapas, respondió que lo desconocía. Aclara que, esa mañana jugó al tenis con Kate, recordando que se dirigieron, al acabar el partido, al restaurante para proceder a la reserva. Se acuerda que, cuando llegaron, la reserva ya estaba hecha, pero no preguntaron quien la había hecho. Preguntada si habría sido su compañero Russell quien la hizo por iniciativa propia, dice que podría haberla hecho por indicación de cualquier otra persona, pero cree que es una actitud demasiado organizada para la forma de ser habitual de su compañero.

Nunca conoció ni nunca cenó en la mesa con el resto del grupo, durante estas vacaciones, una familia o persona de apellido “I.”

Además de Rachael Manpilly, conforme ya se ha dicho, solamente el primer día (la noche del sábado) un miembro del grupo, Matthew Oldfield, se sintió indispuesto, no habiendo cenado el domingo. El lunes ya se encontraba bien.

En ese momento se solicitó una muestra, efectuada a través de un frotis bucal realizado por el especialista adjunto P.V., funcionario de esta policía, a la testigo. La misma, de forma voluntaria, accede a la petición firmando la correspondiente declaración de consentimiento, después de la respectiva lectura de la traducción, efectuada por la intérprete que también firma.

Se adjunto el original al presente Auto.

Además sobre el procedimiento de seguridad en relación a los niños, a pregunta concreta, la declarante aclara que el matrimonio Payne eran los únicos que no desplazaban al apartamento porque tenían, en la mesa un aparato intercomunicador de buena calidad y potencia, que le permitía oír los ruidos que pudieran causar sus hijos. Subraya que, según recuerda, fue la primera vez que los Payne utilizaron este aparato durante las vacaciones, pero que era un procedimiento habitual en su casa, hecho la declarante había podido constatar personalmente.

En este acto le fue leída su primera declaración a esta policía, reafirmándose íntegramente en la información facilitada y que consta en la misma.

Preguntada, se reafirma en que no tiene ninguna sospecha que presentar – aparte del individuo al que ha hecho referencia y que llevaba a una niña en brazos – no se acuerda de ningún otro pormenor o situación que pueda estar relacionado con la desaparición de la pequeña Madeleine B. McCann.

Preguntada, dice que no se acuerda de ningún incidente o discusión entre ninguno de los matrimonios, o de alguno de los miembros de grupo entre si, ni entre ninguno de los miembros del grupo con terceros. Hasta la fatídica desaparición de Madeleine McCann, las vacaciones estaban discurriendo de forma serena y divertida, como cualesquiera otras vacaciones del grupo de amigos.

Instada a decir la verdad, afirma que lo que acaba de declarar es la verdad de los hechos, estando conforme, se ratifica y firma.

Traducción de Mercedes