Los avistamientos de dos de los “nuevos testigos” recientemente anunciados por los McCann han sido investigados por la Policía Judiciaria (PJ), sospechosos identificados y eliminados...
Más allá de la caja negra - Cuentos de policía - Día crucial - 4 de mayo, la actuación de su vida -Cuatro entradas con un amplio resumen del Caso Madeleine McCann desde su comienzo
El exinspector de la Policía Judicial (PJ), Gonçalo Amaral,
ha afirmado que la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de
absolver al Estado portugués en relación con la denuncia presentada por los
padres de Madeleine McCann “es una victoria de la justicia”.
Por TPN/Lusa
“Es una victoria para la justicia, ante todo, y una victoria
del Estado portugués y de la justicia portuguesa, que funcionó muy bien”, dijo
a Lusa el ex inspector de la PJ, quien también “felicitó a todos los que
defienden la libertad de opinión y expresión”.
En el tribunal con sede en Estrasburgo se trataba la
denuncia contra la justicia portuguesa por haber absuelto a Gonçalo Amaral de
indemnizar a los padres de la niña británica -desaparecida en Lagos, en mayo de
2007- tras las alegaciones realizadas por el ex inspector de la PJ en un libro,
un documental y en una entrevista con el diario Correio da Manhã.
Sobre el proceso de la desaparición de Madeleine McCann,
Gonçalo Amaral dijo que el mismo sigue abierto.
“Es un craso error estar esperando decisiones de los
alemanes y los ingleses para que nosotros [la policía portuguesa] hagamos algo”,
dijo el ex inspector, reiterando las críticas realizadas anteriormente en su
último libro “Maddie –¡Basta de Mentiras!” (Contraponto Editores, 2021),
especialmente en lo que se refiere a la investigación alemana.
Afirmaciones sobre el sospecho alemán
Gonçalo Amaral recordó que tuvo acceso al proceso de
investigación alemán, lo analizó y defendió que el sospechoso alemán [Christian
Bruckner] que fue detenido en Alemania y nombrado sospechoso de la desaparición
de Madeleine McCann por el Ministerio Público portugués, “no ha cometido ningún
delito de violación en Portugal”, en contra de lo que afirman las autoridades
alemanas, que ya han condenado al acusado a siete años de prisión.
Según Gonçalo Amaral, “está documentado” que no hubo delito
de violación por parte de Bruckner de una ciudadana extranjera en el Algarve,
señalando que las autoridades alemanas enviaron solicitudes de colaboración
internacional “basadas en mentiras” y que las autoridades portuguesas “nunca
cuestionaron” estas denuncias, cuando hay un informe médico del Hospital de
Portimão que asegura que la violación no ocurrió.
No hay violación de la Convención por parte de los tribunales civiles portugueses en las decisiones relativas a un libro sobre los padres de Madeleine McCann
En la sentencia de Sala de hoy en el caso de McCann y Healy contra Portugal (aplicación n° 57195/17), el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sostuvo, por unanimidad, que:
no había habido ninguna violación del artículo 8 (derecho al respeto de la vida privada y familiar) del Convenio Europeo de Derechos Humanos
El caso se refería a las declaraciones hechas por un ex-inspector, en un libro, un documental y una entrevista en un periódico, sobre la supuesta participación de los demandantes en la desaparición de su hija, Madeleine McCann, que desapareció el 3 de mayo de 2007 en el sur de Portugal. Ante el Tribunal, los demandantes alegaron que se había violado su derecho a la reputación y la presunción de inocencia.
El Tribunal ha considerado que, aun suponiendo que la reputación de los demandantes hubiera sido dañada, ello no se debe al argumento esgrimido por el autor del libro, sino a las sospechas expresadas contra ellos, lo que llevó a que fueran puestos bajo investigación en el curso de la investigación penal (la oficina del fiscal decidió no tomar más medidas en julio de 2008) provocándose una intensa atención de los medios y mucha controversia. Por lo tanto, la información se había puesto en conocimiento del público con cierto detalle incluso antes de que el expediente de la investigación se pusiera a disposición de los medios de comunicación y se publicara el libro en cuestión. De ello se deduce que las autoridades nacionales no habían fallado en su obligación positiva de proteger el derecho de los demandantes al respeto de su vida privada.
El Tribunal también consideró que en las sentencias del Tribunal Supremo de enero y marzo de 2017, relativas a las demandas civiles interpuestas por los demandantes, no se habían formulado comentarios que implicaran culpabilidad alguna por parte de los demandantes o incluso que sugirieran sospechas en su contra en relación con las circunstancias en las que su hija había desaparecido. La queja de los demandantes sobre su derecho a la presunción de inocencia estaba manifiestamente infundada.
Un resumen legal de este caso estará disponible en la base de datos HUDOC del Tribunal (enlace)
Hechos principales
Los demandantes, Gerald Patrick McCann y Kate Marie Healy, son ciudadanos británicos nacidos ambos en 1968. Viven en Leicestershire, Reino Unido.
En mayo de 2007, mientras los demandantes estaban de vacaciones con sus tres hijos en el sur de Portugal, su hija Madeleine McCann, que entonces tenía tres años, desapareció. Al día siguiente se abrió una investigación por parte de la fiscalía, cuyas líneas de investigación se centraron en un probable secuestro. La investigación fue encomendada al Inspector G.A. del departamento de investigación criminal.
Posteriormente, perros rastreadores británicos detectaron muestras biológicas y de sangre en el interior del apartamento vacacional y en el maletero de un vehículo que los demandantes habían alquilado unos días después de la desaparición de su hija. Como resultado, los padres fueron puestos bajo investigación en septiembre de 2007. Se sospechaba que habían ocultado el cuerpo de su hija después de su muerte, posiblemente como resultado de un accidente dentro del apartamento, y que habían simulado un secuestro. Dichos procedimientos se interrumpieron en julio de 2008.
Mientras tanto, en octubre de 2007, el Inspector G.A. fue retirado de la investigación. Se jubiló en julio de 2008. En el mismo mes publicó un libro en el que alegaba, entre otras afirmaciones, lo siguiente: “Madeleine McCann murió en el interior del apartamento; se simuló un secuestro; la muerte podría haber ocurrido después de un trágico accidente; las pruebas demostraron la negligencia de los padres en el cuidado y seguridad de los hijos.” G.A. también concedió una entrevista a un periódico en la que repitió su teoría. Posteriormente, se hizo una adaptación del libro en formato de un documental, que estuvo disponible comercialmente a partir de abril de 2009.
En consecuencia, los demandantes interpusieron un procedimiento civil interlocutorio en Portugal, solicitando una medida cautelar para la prohibición del libro y el documental, y la incautación de los bienes de G.A.
Luego interpusieron acciones civiles contra el autor del libro (G.A.), la editorial, la productora que había realizado y comercializado el documental y el canal de televisión que lo había emitido. Estos fueron desestimados por los tribunales portugueses. En concreto, el Tribunal Supremo dictó dos sentencias, de 31 de enero y 21 de marzo de 2017 respectivamente, en las que consideró que no había habido injerencias ilícitas en el derecho a la reputación de los demandantes y que no era pertinente el principio de presunción de inocencia al caso. Asimismo, señaló que las declaraciones de G.A. no eran nuevas, ya que estaban recogidas en un atestado policial de 10 de septiembre de 2007, contenido el mismo en el expediente de la instrucción, al que se había dado acceso a la prensa. Sostenía, además, que estas declaraciones ya habían sido ampliamente comentadas y discutidas, representaban un tema de interés público, y que los demandantes, que habían buscado deliberadamente la cobertura de los medios de comunicación, debían ser considerados como “figuras públicas”, siendo como un resultado inevitable sometido a un escrutinio más pormenorizado de cada palabra y acción.
Quejas, procedimiento y composición del Tribunal
Los demandantes se basaron en el artículo 6 (derecho a un juicio justo), el artículo 8 (derecho al respeto de la vida privada y familiar) y el artículo 10 (libertad de expresión) del Convenio.
En primer lugar, alegaron que las declaraciones de G.A. habían dañado su reputación, su buen nombre y su derecho a la presunción de inocencia, y denunciaron que no habían tenido éxito en el proceso ante la jurisdicción civil nacional. La Corte decidió examinar este recurso a la luz del artículo 8 de la Convención, y más específicamente en términos de las obligaciones positivas derivadas de dicho precepto.
En segundo lugar, alegaron que los razonamientos contenidos en las sentencias del Tribunal Supremo de 31 de enero y 21 de marzo de 2017 al cierre de sus demandas civiles habían vulnerado su derecho a la presunción de inocencia. El Tribunal decidió examinar esta denuncia en virtud del artículo 6 § 2 (presunción de inocencia).
La demanda se presentó ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el 28 de julio de 2017.
La sentencia fue dictada por una Sala de siete jueces, compuesta de la siguiente manera:
Gabriele Kucsko-Stadlmayer (Austria), Presidente,
Tim Eicke (Reino Unido),
Yonko Grozev (Bulgaria),
Armen Harutyunyan (Armenia),
Pere Pastor Vilanova (Andorra),
Jolien Schukking (Holanda),
Ana Maria Guerra Martins (Portugal),
Ilse Freiwirth, Secretaria Adjunta de la Sección .
Decisión del Tribunal
Artículo 8
El Tribunal señaló que las declaraciones impugnadas realizadas por G.A. en el libro, el programa documental y la entrevista se referían a la supuesta participación de los demandantes en ocultar el cuerpo de su hija, basándose en la suposición de que habían simulado un secuestro y en la presunción de negligencia hacia ella. A juicio de la Corte, estas declaraciones eran lo suficientemente graves como para hacer aplicable el artículo 8 de la Convención.
Señaló, además, que el libro, el documental basado en él y la entrevista concedida por G.A. a un diario suscitó un debate de interés público. Consideró que las declaraciones impugnadas constituían juicios de valor que tenían suficiente “base fáctica”. De hecho, los elementos sobre los que avanza el escenario de G.A. se basaron en aquellos que se habían recopilado durante la investigación y se habían puesto en conocimiento del público. Además, esta teoría había sido considerada en el contexto de la investigación penal e incluso llevó a que los solicitantes fueran investigados el 7 de septiembre de 2007. Además, el caso penal había atraído un gran interés público tanto a nivel nacional como internacional y había dado lugar a una considerable discusión y controversia. Como señalaron el Tribunal de Apelación de Lisboa y el Tribunal Supremo, las declaraciones en disputa habían formado parte innegable de un debate de interés público y, en consecuencia, la teoría de G.A. había sido una de varias opiniones.
También señaló que la causa penal había sido sobreseída por la fiscalía el 21 de julio de 2008. Al respecto, la Corte sostuvo que, si el libro hubiera sido publicado antes de la decisión de la fiscalía de sobreseer las actuaciones, las declaraciones en cuestión podrían potencialmente haber socavado el derecho de los demandantes a la presunción de inocencia, garantizado por el artículo 6 § 2 del Convenio, al prejuzgar la evaluación de los hechos por parte de esa entidad. Dado que las declaraciones se hicieron de hecho después de que el caso se hubiera archivado, había sido la reputación de los demandantes, garantizada por el artículo 8 del Convenio, y la percepción que el público tenía de ellos, lo que había estado en juego.
En el presente caso, el Tribunal consideró que, aun suponiendo que la reputación de los demandantes hubiera sido dañada, ello no se debió a la hipótesis esgrimida por G.A., sino a consecuencia de las sospechas expresadas contra ellos, que habían llevado a que fueran puestos bajo investigación en el curso del proceso y había dado lugar a una amplia atención de los medios y mucha controversia. Por lo tanto, la información se había puesto en conocimiento del público con cierto detalle incluso antes de que el expediente de la investigación se pusiera a disposición de los medios de comunicación y se publicara el libro en cuestión.
En cuanto a las alegaciones de mala fe por parte de G.A esgrimidas por los demandantes, el Tribunal señaló que el libro había sido publicado tres días después de que se hubiera archivado el proceso, lo que implicaba que había sido escrito y luego impreso, mientras la investigación aún estaba en curso. El Tribunal sostuvo que, al optar por poner el libro a la venta tres días después de haberse archivado el caso, G.A. podría, por prudencia, haber agregado una nota informando al lector sobre el resultado del procedimiento. Sin embargo, la falta de inserción de tal nota no podría, en sí misma, demostrar mala fe por su parte. La Corte señaló que el documental sí se refería al hecho de que el caso había sido archivado.
Además, los demandantes habían continuado su campaña en los medios después de la publicación del libro. En concreto, habían colaborado en un programa documental sobre la desaparición de su hija y continuaron dando entrevistas a los medios internacionales. Si bien el Tribunal entendió que la publicación del libro indudablemente había causado enojo, angustia y aflicción a los demandantes, no parecía que el libro o la transmisión del documental hubieran tenido un impacto serio en las relaciones sociales de los demandantes o en sus derechos legítimos y los continuos intentos de encontrar a su hija.
El Tribunal también precisó que si bien es cierto que las declaraciones cuestionadas se basaban en el profundo conocimiento que G.A. como resultado de su participación en la investigación, no había duda de que su contenido ya era conocido por el público, dada la amplia cobertura mediática del caso y el hecho de que el expediente de la investigación ya había sido puesto a disposición de los medios de comunicación con posterioridad al cierre de la investigación. Por ello, sostuvo [el Tribunal] que las declaraciones impugnadas eran simplemente la expresión de la interpretación de G.A. de un caso de alto perfil que ya había sido ampliamente discutido. Además, no parece que G.A. hubiera sido motivado por animosidad personal hacia los demandantes.
Por último, el Tribunal compartió la opinión del Gobierno en cuanto al efecto paralizador que una sentencia contra G.A. habría tenido, en el presente caso, por la libertad de expresión en relación con asuntos de interés público. Señaló además que, aunque el Tribunal Supremo había estado evaluando el caso en última instancia, había llevado a cabo un análisis detallado del equilibrio a lograr entre el derecho de los demandantes al respeto de su vida privada y el derecho de G.A. a la libertad de expresión, valorándolos a la luz de los criterios identificados en su jurisprudencia y remitiéndose extensamente a la jurisprudencia del Tribunal. Teniendo en cuenta la discrecionalidad (“margen de apreciación”) concedida a las autoridades nacionales en el presente caso, el Tribunal no vio ninguna razón de peso para sustituir su propio punto de vista por el del Tribunal Supremo. Por lo tanto, no se puede afirmar que las autoridades nacionales hayan incumplido su obligación positiva de proteger el derecho de los demandantes al respeto de su vida privada en el sentido del artículo 8 del Convenio. Por ello se concluye que no ha habido violación del artículo 8 del Convenio.
Artículo 6 § 2
El procedimiento civil en este caso se relaciona con dos demandas presentadas por los demandantes. La primera demanda había solicitado una indemnización por el supuesto daño a su reputación y a su derecho a la presunción de inocencia, derivado, a su juicio, de las declaraciones vertidas sobre ellos por G.A. La segunda había solicitado una orden judicial que prohibiera la venta del libro y el documental impugnados. Por lo tanto, el proceso civil no estaba relacionado con un “delito penal” contra los demandantes. Además, no habían sido vinculados al proceso penal abierto después de la desaparición de su hija de manera que entraran en el ámbito del artículo 6 § 2 del Convenio.
Como consideración subsidiaria, aun suponiendo que el artículo 6 § 2 del Convenio fuera aplicable al proceso civil en cuestión en este caso, no parece que, en sus sentencias de 31 de enero de 2017 y 27 de marzo de 2017, el Tribunal Supremo hubiera hecho comentarios que sugirieran culpabilidad por parte de los demandantes o incluso sugirieran sospechas en su contra con respecto a las circunstancias en que su hija había desaparecido. En consecuencia, el Tribunal concluyó que la queja de los demandantes en virtud del artículo 6 § 2 debido al razonamiento de las sentencias del Tribunal Supremo estaba manifiestamente infundada con arreglo al artículo 35 § 3 (a) del Convenio y, como tal, inadmisible.
Los padres de Madeleine McCann sabrán la próxima semana si
han ganado su batalla legal contra el ex policía que sugirió que ellos eran los
responsables de su desaparición.
Kate y Gerry han demandado a Gonçalo Amaral, 62 años, por
calumnias publicadas en su libro “La verdad de la Mentira” y han estado
enzarzados en una amarga batalla judicial desde que se publicó en 2008, un año
después de la desaparición de Madeleine.
Han apelado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en
la ciudad francesa de Estrasburgo después de que el Tribunal Supremo portugués
desestimara demanda por difamación contra Amaral, quien sugirió que estaban
involucrados en su desaparición.
Inicialmente habían ganado la primera vuelta y se otorgó una
medida cautelar para evitar futuras ventas del libro, que fue escrito por
Amaral, quien fue retirado de la investigación tras una carrera policial de 27
años.
Más tarde [Amaral] apeló la decisión y después de años de
litigio, que en un momento también involucró que pagara a los McCann 429.000
libras en compensación, ganó el caso en 2017.
Técnicamente, el caso que está considerando el Tribunal de
Estrasburgo es contra Portugal y la justicia portuguesa y no contra el propio
Amaral, pero si pierden, podrían verse obligados a pagar unas costas
considerables.
Incluso podría tener como consecuencia que tuvieran que
meter la mano en la cuenta Madeleine's Fund: Leaving No Stone Unturned,
que según las últimas cuentas tiene un saldo de £931.500.
La documentación presentada ante el Tribunal, muestra que
Kate y Gerry afirman que las acusaciones vertidas en su libro y un documental
posterior “infringieron su derecho al respeto por su vida privada y su derecho
a la presunción de inocencia.”
Se quejaron de que el fallo portugués no tuvo en cuenta los
criterios establecidos en la jurisprudencia y los jueces del tribunal de
Estrasburgo han enviado cuestionarios detallados al estado portugués
solicitando a los McCann más observaciones y si era posible un acuerdo
extrajudicial.
Una fuente en Estrasburgo dijo que los portugueses habían
rechazado la oferta y otros documentos del caso revelan que Amaral ganó más de
350.000 libras con el libro y el DVD, más otras 20.000 libras de varias
entrevistas en televisiones y periódicos.
En su argumento, la pareja detalla el dolor por el que han
pasado desde que Madeleine, de tres años, desapareció durante unas vacaciones familiares
en Praia da Luz, en la costa portuguesa del Algarve, en mayo de 2007.
Continúan describiendo la angustia que soportaron después de
que la policía portuguesa los hiciera sospechosos o ‘arguidos’ unos meses
después de su desaparición.
Los abogados dicen que el libro de Amaral “incriminaba a
ciudadanos inocentes, acusados de crímenes terribles que nunca cometieron”.
Continúa diciendo que están tratando de “proteger no solo su reputación sino
también la de la niña”.
También dicen que el libro de Amaral es “extravagante” y “daña
la buena reputación” de la familia McCann. Amaral argumentó en su defensa que
las acusaciones del libro provenían de su investigación y la de su equipo.
El año pasado, Amaral escribió un libro de seguimiento
llamado Maddie: Enough Lies [Maddie: basta de mentiras] en el que dijo
que el principal sospechoso, Christian Brueckner, quien fue nombrado en 2020
por la policía alemana como el hombre responsable de su secuestro y “asesinato”,
era simplemente un chivo expiatorio.
Dice que los investigadores alemanes han convertido al
violador y pedófilo convicto Brueckner en un “Frankenstein creado por el hombre”
y los acusa de de llevar a cabo un mal trabajo como parte de su “deseo
desacreditado" de vincular a Brueckner, de 45 años, con el crimen.
En el libro de 294 páginas también volvió a repetir su
teoría de que los McCann, de Rothley, Leicestershire, eran los responsables,
pero ellos siempre lo han negado rotundamente.
En un anuncio emitido el jueves, el TEDH dijo que la
sentencia estaba entre las 24 que serán publicadas el martes.
Añadía: “El caso se refiere a las declaraciones hechas por
el Sr. Gonçalo Amaral, un ex inspector, en un libro, un documental, una
adaptación de ese libro y una entrevista en un periódico sobre la supuesta
participación de los demandantes en la desaparición de su hija, Madeleine
McCann, que desapareció el 3 de mayo de 2007 en el sur de Portugal.
“Apoyándose en los artículos 6 y 2 (derecho a un juicio
justo), 8 (derecho al respeto de la vida privada y familiar) y 10 (libertad de
expresión) del Tratado, los demandantes alegan que dichas declaraciones dañaron
su reputación, su buen nombre y su derecho a la presunción de inocencia, y se
quejan de que no pudieron reparar ante los tribunales nacionales.
“Alegan, además, que la motivación de las sentencias
dictadas por el Tribunal Supremo el 31 de enero y el 21 de marzo de 2017, al
cierre de la acción de daños y perjuicios interpuesta por ellos, vulneró su
derecho a la presunción de inocencia”.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos notificará por escrito 26 sentencias el martes 20 de septiembre de 2022 y 33 sentencias y/o decisiones el jueves 22 de septiembre de 2022.
McCann y Healy v.
Portugal (n.º 57195/17)
Los demandantes,
Gerald Patrick McCann y Kate Marie Healy, son ciudadanos británicos que
nacieron en 1968 y viven en Leicestershire, Reino Unido.
El caso se refiere
a las declaraciones realizadas por el Sr. Gonçalo Amaral -antiguo inspector de
policía judicial- en un libro, en el documental adaptado del mismo y en una
entrevista periodística sobre la supuesta participación de los demandantes en
la desaparición de su hija, Madeleine McCann, que desapareció el 3 de mayo de
2007 en el sur de Portugal.
Basándose en los
artículos 6 §§ 1 y 2 (derecho a un juicio justo), 8 (derecho al respeto de la
vida privada y familiar) y 10 (libertad de expresión) del Convenio, los
demandantes alegan que estas declaraciones socavaron su reputación, su crédito
y su derecho a la presunción de inocencia, y denuncian su fracaso en la
jurisdicción civil interna. Asimismo, alegan que los razonamientos contenidos
en las sentencias de la Corte Suprema dictadas el 31 de enero y 21 de marzo de
2017, en su acción de responsabilidad civil, vulneraron su derecho a la
presunción de inocencia.
Los padres de Madeleine McCann descubrirán más adelante este
año si ganaron su batalla legal contra un ex detective portugués que sugirió
que ellos eran los responsables de la desaparición de su hija.
Kate y Gerry, ambos de 54 años, se enfrentaron a Gonçalo
Amaral, de 62, por calumnias en su libro, La Verdad de la Mentira, y han
estado enzarzados en una amarga pelea judicial desde que se publicó en 2008, un
año después de la desaparición de Madeleine.
Han presentado una apelación ante el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos en la ciudad francesa de Estrasburgo después de que el Tribunal
Supremo de Portugal desestimara su larga demanda por difamación contra Amaral,
quien sugirió que estaban involucrados en su desaparición.
Inicialmente habían ganado la primera vuelta y se otorgó una
medida cautelar para evitar más ventas del libro, que fue escrito por Amaral,
quien fue retirado de la investigación tras una carrera policial de 27 años.
Más tarde apeló la decisión y después de años de litigio,
que en un momento también involucró que pagara a los McCann £429,000 en
compensación, ganó el caso en 2017.
Esto fue después de que el Tribunal Supremo portugués
dictaminara que tenía derecho a la “libertad de expresión”, pero en una última
tirada de dados, los McCann acudieron de inmediato al Tribunal Europeo de
Derechos Humanos y han estado esperando desde entonces una decisión. (Inciso:
cualquier parecido con la realidad de cómo se sucedieron los hechos es pura
coincidencia)
Técnicamente, el caso que está considerando el Tribunal de
Estrasburgo es contra Portugal y la justicia portuguesa, y no contra el propio
Amaral.
Si los McCann pierden, podrían verse obligados a pagar unas
costas considerables.
Incluso puede significar que tengan que meter la mano en la
cuenta del fondo, Madeleine's Fund: Leaving No Stone Unturned, que según
el último balance tiene un saldo de £931,500. (Inciso: no sería la primera
vez. De este mismo fondo pagaron una parte de la hipoteca de su casa, el alquiler
de la villa a la que se trasladaron cuando dejaron el apartamento del Ocean
Club, los viajes y hoteles de cinco estrellas en los que se alojaban cuando iban
a Lisboa para las audiencias…)
Los documentos presentados en el Tribunal muestran que Kate
y Gerry afirman que las acusaciones en su libro y un documental posterior “infringieron
su derecho al respeto por su vida privada y su derecho a la presunción de
inocencia”.
Se quejaron de que el fallo portugués no tuvo en cuenta los
criterios establecidos en la jurisprudencia y los jueces del Tribunal de
Estrasburgo enviaron cuestionarios detallados al estado portugués solicitando a
los McCann más observaciones y si era posible un acuerdo extrajudicial.
Una fuente en Estrasburgo dijo que los portugueses habían
rechazado la oferta y otros documentos del caso revelan que Amaral ganó más de £350.000
con el libro y el DVD, más otras £20.000 de varias entrevistas en televisión y
periódicos.
En su argumento, la pareja detalla el dolor por el que han
pasado desde que Madeleine, de tres años, desapareció durante unas vacaciones
familiares en Praia da Luz, en la costa portuguesa del Algarve, en mayo de
2007.
Continúan describiendo la angustia que soportaron después de
que la policía portuguesa los nombrara sospechosos o ‘arguidos’ unos meses
después de su desaparición.
Los abogados dicen que el libro de Amaral “incriminaba a
ciudadanos inocentes, acusados de crímenes terribles que nunca cometieron”.
Continúa diciendo que están tratando de “proteger no solo su
reputación sino también la de la niña”.
También dicen que el libro de Amaral era “extravagante” y “dañó
la buena reputación” de la familia McCann.
Amaral argumentó en su defensa que las acusaciones del libro
provenían de su investigación y la de su equipo. (Inciso: lo que argumentó
su abogado es que toda la información contenida en el libro constaba en el
sumario que ya era público en la fecha en la que el libro fue lanzado. Por lo
tanto, si el libro dañó su reputación, también lo hizo en la misma medida ese
sumario).
El año pasado, Amaral escribió un libro de seguimiento
llamado, Maddie: Basta de Mentiras, en el que dice que el principal sospechoso
Christian Brueckner, quien fue nombrado en 2020 por la policía alemana como el
hombre responsable de su secuestro y “asesinato”, era simplemente un chivo
expiatorio.
Dice que los investigadores alemanes han convertido al
violador y pedófilo convicto, Brueckner, en un “Frankenstein creado por el
hombre” y los acusa de un trabajo fallido como parte de su “deseo desacreditado”
de vincular a Brueckner, 45 años, con el crimen.
En el libro de 294 páginas también volvió a repetir su
teoría de que los McCann, de Rothley, Leicestershire, eran los responsables,
pero siempre lo han negado rotundamente.
Un portavoz del Tribunal Europeo de Derechos Humanos le dijo
a MailOnline: “La solicitud está programada para ser examinada en el primer
semestre de 2022, y se espera un fallo antes de que finalice el verano.”
Las autoridades dijeron que los abogados de ambas partes
estarían al tanto de los plazos y que nadie tendría que declarar en persona
ante el Tribunal a menos que el panel lo solicitara específicamente.
He escuchado las más diversas teorías conspirativas sobre
Christian Bruckner desde hace dos años que la justicia alemana lo señalara como
el asesino de Madeleine McCann.
Sobre este tema, tengo mi opinión bien formada, pero mientras
trabajo, mi trabajo es informar hechos, no rumores, no convicciones.
[Inciso: Sandra ¿Y cuáles son esos HECHOS? Porque ni la
fiscalía alemana ni la portuguesa ha hecho publico nada. Tal vez tu tienes
información privilegiada, privilegio que, al parecer, no tiene el acusado.]
Sandra Felgueiras
Pero mi verdadero deber con la opinión pública no es menor
cuando hablamos de un político o de un policía. O ex policía que influyó
irremediablemente en la opinión pública.
Por eso, ya en 2008, cuando leí todos los volúmenes de la
investigación realizada por Gonçalo Amaral, constaté que las supuestas pruebas
que reunió contra los McCann no eran pruebas sino suposiciones. Una especie de “copia
y pega” de lo que había hecho en la Investigación del caso Joana.
[Inciso: Sandra, lo que expuso Gonçalo Amaral y su equipo
fueron INDICIOS, no suposiciones. Si es verdad que has leído el Sumario no
puedes decir lo contrario. Traer a colación el Caso Joana es barriobajero,
básicamente porque un Tribunal portugués condenó a su madre y su tío por
asesinarla. Había pruebas forenses que lo demostraron.]
Dichas pruebas encontradas por los perros en el salón del
apartamento donde estaban de vacaciones y en el coche alquilado por los McCann,
un mes después de la desaparición de su hija, no fueron confirmadas en un laboratorio
como pertenecientes a Madeleine. Y fue este hecho irrefutable por la ciencia lo
que llevó a la justicia portuguesa a exonerarlos.
[Inciso: La justicia portuguesa NUNCA ha exonerado a los
McCann. Levantó su estatus como arguido al archivar la investigación. Como
sabuesa de la TV, tendrás que estar de acuerdo conmigo en que la alerta de los
perros existió, distinto es que un laboratorio británico no pudo o no quiso
corroborar estos hallazgos con una coincidencia de ADN en las muestras de sangre
y fluidos corporales encontrados. Eso no hace menos cierto que el equipo canino encontró vestigios biológicos en esos lugares.]
Pero cuando esta verdad se hizo pública, Gonçalo Amaral ya
había sido retirado del caso por hablar con periodistas. Una de ellas usó una
declaración de él en "on" y esa fue la razón para ser apartado.
[Sandra, ¿y cómo sabes tu si la conversación fue en "on" o en "off"? ¿Qué fue lo que dijo, lo que el mundo entero estaba viviendo en directo?]
A partir de entonces, el mencionado inspector inició una lucha,
escribiendo libros y haciendo documentales, insistiendo en su tesis y acusando
a los superiores que lo despidieron de no dejarlo hacer el trabajo que debía
por presiones políticas.
Pero la pregunta que hago es, ¿algún buen policía comienza
identificando a un sospechoso y luego fuerza su teoría para que se ajuste a la
teoría que tiene preconcebida?
[Inciso: Según queda constatado en el Sumario Oficial,
Gonçalo Amaral basó su teoría en los indicios encontrados. Se siguió la línea
del secuestro que no condujo a ninguna parte y avanzaron con las flagrantes
contradicciones relatadas por los padres y el grupo de amigos.
Creo, que tu amigo Wolters está haciendo lo mismo, él
dice tener “pruebas” que lo llevan a CB pero, de momento nadie las ha visto, ni
creo que las vea nunca.]
No. Ningún buen investigador hace eso. Pero Gonçalo Amaral
sí. E insiste en hacerlo.
Y por eso no hay verdades eternas.
Hay hechos que se van descubriendo.
Hasta 2019, nadie había asociado a Christian Bruckner con el
caso Madeleine, a pesar de que se encontraba en la puerta del Ocean Club en el
momento de la desaparición y era un pedófilo conocido por las autoridades portuguesas
y alemanas.
[Inciso: Disculpa, Sandra. Wolters afirma haber recibido
el primer soplo en este sentido en 2013.]
Entiendo que es más fácil para la opinión pública portuguesa
creer que la negligencia declarada de los McCann al dejar solos a sus hijos
mientras iban a cenar con amigos los convierte en los verdaderos culpables.
[Inciso: Negligencia que condujo, al menos, a la desaparición
de su hija y que nunca ha tenido consecuencias legales.]
Pero esta pareja vive con esa culpa desde el primer día. Hace
15 años.
Y ese es el único hecho que podemos señalarles.
[Inciso: Palabra de Sandra.]
Hoy, la Policía Judicial portuguesa tiene un solo imputado
en este caso. Su nombre es Christian Bruckner y tenía rastros de Madeleine en
la caravana que estaba usando en ese momento.
[Inciso: Según afirma Wolters encontró una prueba, no un “rastro”.
Tu "honestidad intelectual" se encargó muy bien de tergiversar sus palabras durante la entrevista]
La honestidad intelectual exige que todos los que han sido
convencidos por una teoría falsa y desfasada vean la realidad.
[Inciso: Cada uno puede llegar a sus propias conclusiones
tras la lectura del Sumario. No necesitamos que tu nos evangelices y sí, la
tierra es redonda.]
Bajo pena de quedar atrapado en el tiempo.
Como esos miles que creen que Elvis Presley no murió o que
el hombre no fue a la luna.
No les digo esto por ningún motivo que no sea mi deber de
honestidad intelectual.
[Inciso: Estás demostrando no conocer la palabra “honestidad”
ni de lejos.]
La verdad no siempre nos agrada. Pero si es la que existe,
es la única que debemos relatar.
22 de febrero de 2021, 18:29 | Actualizado: 22 de febrero de
2021, 18:51
Los padres de MADELEINE McCann "no han perdido la
esperanza" a pesar de que el abogado del principal sospechoso de la
desaparición de su hija dijo que tal vez nunca sea acusado.
Es poco probable que el principal sospechoso, Christian B.,
sea acusado, de acuerdo con una afirmación sensacionalista de su abogado
Friedrich Fülscher.
El pedófilo y violador convicto de 44 años fue nombrado por
la policía alemana en junio del año pasado como el único responsable del
secuestro y asesinato de Madeleine.
Pero a pesar de insistir durante meses que él es su
principal objetivo y que Madeleine está muerta, a pesar de que no se ha
encontrado ningún cuerpo, todavía no ha sido acusado.
Kate y Gerry se han quedado en vilo preguntándose si alguna
vez descubrirán el destino de su hija después de que el ciudadano alemán se
convirtiera en el principal sospechoso.
Pero la pareja de Rothley, Leics, ha indicado que aún no han
sido derrotados, ya que sus simpatizantes siguen apoyándolos y brindándoles una
nueva esperanza.
Una nueva publicación en la Web de la campaña Find Maddie,
respaldada por los McCann, dice: “Nuestra determinación sigue siendo la misma y
no hemos perdido la esperanza de encontrar a Madeleine o descubrir qué le
sucedió.”
Añade: “Gracias por seguir estando a nuestro lado y mantener
viva la esperanza.”
La página es administrada por un amigo anónimo cercano de la
pareja y es leída en todo el mundo.
El coordinador digital escribió, junto a una imagen icónica
de Madeleine con la palabra Esperanza: “Ha pasado un tiempo desde mi última publicación.”
Blue Stevenson publicó: “Todavía creo que ella está viva en
alguna parte.”
Mary O’Sullivan escribió: "Por favor, Dios algún día la
encontrarás. Pienso en la angustia que debes sentir constantemente. Rezo para
que ella regrese a ti.” Sharon
Duane añadió: “Ojalá 2021 sea el año en que se encuentre a
Madeleine.”
RAYO DE ESPERANZA
Madeleine, de tres años, desapareció de un apartamento vacacional
en Praia da Luz, Portugal, en mayo de 2007.
La habían dejado durmiendo sola con sus hermanos gemelos
menores mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano con unos amigos.
El cardiólogo Gerry y la ex médico de familia, Kate, se aferran
a un rayo de esperanza de que su hija aún pueda estar viva. Ahora tendría 17
años.
En un post de Año Nuevo, prometieron seguir buscando a su
hija con “esperanza, energía y determinación.”
Christian B, que no ha sido interrogado sobre el secuestro
de Madeleine, ha mantenido su inocencia.
Su abogado le dijo en un nuevo documental llamado Prime
Suspect: The Madeleine McCann Case: “Mi cliente no ha sido acusado de nada.
“Está bajo investigación y bajo sospecha. Tengo que asumir
que ellos (los fiscales alemanes) no tienen ninguna prueba concreta.”
Entre tanto, Kate y Gerry han sido sacudidos por otro revés
en su larga batalla legal para silenciar a un ex policía que afirma que su hija
está muerta. (Inciso: algo que también afirma la fiscalía alemana)
La angustiada pareja debe esperar ahora hasta la primavera
para averiguar si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos finalmente admite a
trámite su apelación o la desestima.
Se les debía informar a fines del año pasado, pero ahora se enfrentan
una agonizante espera en su acción civil que se ha ido “arrastrando” durante
casi 12 años.
Un portavoz del TEDH dijo a The Sun Online:
“Un juez debe decidir la admisibilidad de su solicitud en los próximos meses.
“Todavía está en estudio y se espera que se notifique al
Gobierno portugués a finales de abril.”
Un amigo cercano de Kate y Gerry dijo: “Se prolonga una y
otra vez. Dan un paso hacia adelante y luego dos hacia atrás. Les ha causado
tanta angustia a lo largo de los años y solo quieren pasar página.
“Nunca se ha tratado de buscar una indemnización, sino
simplemente intentar evitar que se viertan acusaciones falsas y maliciosas.
Todavía no tienen idea de si su apelación en su lucha por conseguir justicia
será concedida o no.” (Inciso: se recuerda a los lectores que en la demanda
que los McCann presentaron contra Gonçalo Amaral solicitaban una indemnización por
difamación de 1,2 millones de euros).
Se basa [la apelación] en su disputa civil con el ex jefe de
la policía portuguesa, Gonçalo Amaral, quien afirmó en su libro que los padres
de Madeleine habían matado accidentalmente a su hija y habían ocultado su
cuerpo.
En las demandas y subsiguientes apelaciones, Amaral fue
absuelto de cualquier acto ilícito, lo que ha llevado a que se presentara la
última acción [legal] de los McCann contra el Tribunal Superior del país en
lugar de contra el ex oficial.
En un nuevo ataque, el desacreditado policía del caso
Madeleine McCann, Gonçalo Amaral, dice que la decisión de su madre de regresar
al bar de tapas en lugar de gritar pidiendo ayuda cuando la niña desapareció “no
fue normal”
Por NATALIA PENZA para el MAILONLINE
PUBLICADO: 22 de febrero de 2021 – 14:28 GMT
El descreditado ex oficial de policía, Gonçalo Amaral, ha
afirmado que la reacción de Kate McCann ante la desaparición de su hija
Madeleine no fue "normal".
El controvertido ex policía, que acusó a los McCann de un
encubrimiento después de la desaparición de su hija, insistió en que la madre
de Madeleine debería haber reaccionado de una forma mucho más emocional por su
desaparición.
Amaral, quien fue el investigador principal original del
caso antes de su despido (SIC) en octubre de 2007 por criticar a la policía
británica, hace estas impactantes acusaciones en un nuevo documental. (Inciso:
no fue despedido sino destituido como coordinador el caso McCann).
Los McCann habían dejado a Madeleine, entonces de tres años,
dormida con sus hermanos gemelos Sean y Amelie para ir a cenar, con los amigos con
los que estaban de vacaciones, a un bar cercano al apartamento de Praia da Luz.
La madre de la niña descubrió que había desaparecido durante
uno de los controles a los niños que había organizado el llamado Tapas Nueve.
Focalizándose en Kate en Prime Suspect: The Madeleine
McCann Case (Principal Sospechoso: El Caso Madeleine McCann), que se
transmitió como una serie de tres partes en Discovery+ el lunes, Amaral
dijo: “Tiene dos hijos durmiendo en una cuna.
“Los deja solos para volver al lugar donde estaba cenando
cuando podría haber salido al balcón y gritar o coger el teléfono y pedir ayuda.
“Anduvo 100 o 200 metros de regreso al restaurante, eso no
es normal.”
También cuestionó a las autoridades alemanas por su
insistencia en que el pedófilo convicto, Christian Brueckner, era responsable
de llevarse a Madeleine, diciendo: “Hablan mucho pero no presentan ninguna prueba.
“La pregunta es ¿qué están haciendo? ¿Por qué no nos dicen
nada? Hay una gran falta de pruebas.
“No hay ninguna prueba. Deben demostrar que alguien entró en
el apartamento. Deben demostrar que sucedió, pero las autoridades alemanas no
han hecho pública ninguna otra información.
“Encontrar a alguien que se ajuste a un perfil no es
suficiente. Este sospechoso es casi el sospechoso perfecto.”
Amaral ha estado en el centro de una batalla legal de larga
duración con los McCann por las afirmaciones vertidas en su libro de 2008 ‘La
verdad de la mentira’.
Los acusó [a los McCann] de encubrir la muerte accidental de
su hija en su apartamento su vacacional.
Los McCann han hecho un último intento por buscar una rectificación
en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos después de perder su demanda por
difamación contra Amaral en Portugal.
Amaral, de 61 años, dijo a un programa de televisión español,
en diciembre de 2019, cuando se le mostró una foto de otro hombre previamente
vinculado al secuestro de Madeleine que el supuesto secuestrador era “similar,
muy similar” a Gerry McCann.
También ha hecho afirmaciones sin fundamento que espías del
M15 ayudaron a encubrir la muerte y desaparición de Madeleine.
Dijo que agentes secretos británicos “con seguridad
estuvieron involucrados”, en un documental australiano que se emitió en abril
de 2018.
Los McCann han dicho reiteradamente que estas falsas
acusaciones contra ellos han perjudicado la búsqueda de Madeleine.
Se ha citado a Gerry diciendo: “Estoy seguro de que es una
minoría muy pequeña de personas que pasan su tiempo haciéndolo, pero ha arraigado
totalmente lo que hacemos.”
El abogado de Brueckner, Friedrich Fulscher, le dijo al
documental del canal Discovery que no cree que su cliente sea acusado jamás.
El alemán, de 44 años, ahora en prisión en su tierra natal,
solía vivir en Praia da Luz y fue situado por la policía en las inmediaciones
del complejo vacacional de los McCann 'Ocean Club la noche que desapareció
Madeleine.
El fiscal alemán Hans Christian Wolters dijo el mes pasado
que tenía la esperanza de esclarecer la desaparición de 2007.
Pero Fulscher, que siempre ha insistido en que Brueckner no
tiene nada que ver con el caso, dijo: “Mi cliente no ha sido acusado de nada.
“Está bajo investigación y bajo sospecha. Debo asumir que no
tienen ninguna evidencia concreta. Creo que eso es bastante típico para
nosotros, los alemanes.
“Creemos que somos algo especial, al menos en Europa, y
creemos que podemos hacer las cosas mejor que otras naciones. Veremos si ese es
el caso, pero no creo.”
“Entretanto, incluso en el despacho de archivo se suscitan seria reservas
en cuanto a la verosimilitud de las alegaciones de que Madeleine fuese secuestrada”
Pequeño debate sobre la sentencia del Tribunal Supremo portugués y el Caso Maddie. Rua Segura es un programa diario de la CMTV, presentado por Sara Carrilho, donde se debaten y analizan casos criminales. En este episodio, el programa contó con la participación de Carlos Anjos, ex inspector de la Policía Judicial (PJ) y ex director de Asociación de Oficiales de Investigación Criminal, así como Manuel Rodrigues, ex Inspector Jefe de la PJ. Los dos primeros minutos coinciden básicamente con el artículo publicado por el diario Correio da Manhã – Jueces tumban inocencia de los McCann.
Sara Carrilho: Manuel Rodrigues, no hay otra forma de decirlo, el Tribunal Supremo ha sido implacable con el matrimonio McCann.
Manuel Rodrigues: No tengo ni idea de como denominarlo, si implacable u otra cosa. Lo que creo, es que probablemente, por primera vez en muchos años, el Tribunal Supremo ha tratado un tema que es un problema recurrente en el proceso criminal de un modo notablemente claro además de educativo. En otras palabras, tenemos a varias personas circulando por ahí, libremente, implicados en un proceso criminal, con respecto a los padres no ha sido posible, a pesar de los muchos indicios reunidos, extremadamente variados y de todo tipo, que sustentaran la prueba. Además, existe el principio de in dubio pro reo (en caso de duda se favorecerá al acusado), por lo que en esa situaciones el Tribunal no puede condenar, por lo tanto el proceso es archivado. Así que tenemos, perdone la expresión, mucho “petulante”, afirmando que son inocentes, sabiendo de sobra que han cometido un crimen, que han robado miles si no millones, como poco, cometido crímenes de todo tipo…
Carlos Anjos: De todo tipo, todos sabemos que han cometidos esos crímenes.
Manuel Rodrigues: Exactamente, todo el mundo lo sabe y ellos lo saben, pero la Justicia no se fundamenta a suposiciones. La Justicia de fundamenta en pruebas contundentes y algunas veces no es posible. Y no es posible no porque la investigación no se haya hecho bien, no. Algunas veces, la complejidad de los asuntos criminales llegan a tal grado que a pesar de las pruebas, simplemente no es posible.
Sara Carrilho: Es este caso concreto, por ejemplo, no se llevó a caso un reconstrucción del crimen porque no había testigos.
Manuel Rodrigues: Ahí quería llegar. El Tribunal Supremo ha enviado un mensaje muy claro cuando afirma “alto ahí”, solo porque el proceso ha sido archivado no quiere decir que eres inocente, esto se ha dicho por primera vez por alguien con autoridad judicial, clarificando y cerrando de una vez por todas este argumento. Además, aun fueron más lejos al decir que muchos de estos problemas se podrían haber resuelto, posiblemente el proceso criminal podrían haber llegado a una conclusión, si la falta de cooperación de los testigos no hubiesen dinamitado una diligencia que era crucial y que nunca pudo llevarse a cabo, la reconstrucción del crimen.
Todo el grupo implicado, algunos de los cuales puede no ser una buena persona, desapareció, se compraron un billete y se fueron. Cuando se les pidió que volvieran porque eran necesarios para efectuar la reconstrucción, no volvió ninguno. Ahora, todo se ha convertido en un culebrón, pero con pocas nuevas estrellas, con aquellas que no vale la pena seguir, hay juegos muy desagradables en medio de todo ello, una protección que nunca ha sido explicada.
Los medios, en mi opinión, nunca han hecho un buen trabajo, o más bien, han fallado en lo que posiblemente fuese lo más importante durante todo este tiempo, no se ha verificado el pasado del grupo, entendido las conexiones y las razones existentes tras esta protección, los medios nunca han llegado al fondo de este asunto. No quiero extenderme mucho más, salvo decir: para mí, esta Sentencia es una pieza que debería ser enmarcada y expuesta al público.
Sara Carrilho: ¿No hizo la policía ese trabajo? El de investigar el pasado de este grupo.
Manuel Rodrigues: Estamos cometiendo un error de apreciación de este asunto. La policía tiene que investigar este crimen, y probar este crimen. Obviamente, se comprobó el pasado del grupo, por supuesto se llegaron a algunas conclusiones, conclusiones que ya ha sido ampliamente comentadas, también en este programa, las más diversas: desde que el grupo practicaba el swinging, otros el cha-cha-chá, o cualquier otro tipo de baile, da igual. Todo ello es un proceso criminal por si solo. Pero también se dijo que en ese grupo había personas que son pedófilos, que tenía conexiones con…
Carlos Anjos: El Servicio Secreto.
Manuel Rodrigues: (Asiente con la cabeza). Así que, todo esto se tendría que haber investigado a fondo, en vez de decir que Gonçalo Amaral comía sardinas asadas o…
Carlos Anjos: Que bebía whisky, o lo que sea.
Manuel Rodrigues: Esto son solo distracciones para hacer ruido e interferir en la investigación, lamentablemente hemos llegado a un punto donde hay una niña desaparecida desde 2007 y todavía no sabes con exactitud qué le ocurrió.
Sara Carrilho: Este año se cumplen los diez años desde su desaparición. En relación con esta Sentencia, Carlos Anjos, el mensaje enviado es que la falta de pruebas nunca puede ser equiparada a la inocencia.
Carlos Anjos: Por supuesto, así ocurre en todo proceso, como ha dicho Manuel, hay muchas personas “refinadas” que creen que cuando se archiva un proceso es porque el crimen no ha sido probado… Una cosa es cuando un juez sentencia “se absuelve al acusado por no ha cometido el crimen”, esto sí es una exoneración. Pero, cuando no son condenados porque los indicios no llegan a alcanzar una prueba suficiente con la se pueda avanzar en una acusación, no significa que exista una absolución. Esta es la razón por la que estoy de acuerdo con Manuel, esta Sentencia es sublime, es, sin lugar a ninguna duda, una de las mejores piezas legales que he leído recientemente en términos de calidad. También el modo en que presenta los problemas y los explica de forma tan clara y fácil de entender.
Tenemos un caso donde un hombre es constituido arguido (imputado) y que no quiso prestar declaración. A cualquier hombre a quien le hubiera desaparecido un hijo, no le importaría que lo consideraran sospechoso, podrían incluso detenerme hasta que lo encontraran, yo no me negaría a declarar porque sospecharan de mi. Hay algo que sabemos a través de la lectura de las declaraciones de todo el grupo, que mintieron, mintieron descaradamente, porque no hay una sola declaración entre esas 7 u 8 personas que se encontraban allí aquella noche que case una con otra.
Sara Carrilho: Y la única reconstrucción llevada a cabo hasta el momento ha sido la de CMTV que revela exactamente esas incongruencias.
Carlos Anjos: Sí, cuando volvieron a Inglaterra, fueron interrogados y nuevamente presentaron versiones contradictorias. Cuando se les invitó a volver, con todos los gastos pagados, ninguno de ellos lo hizo, ni siquiera los McCann, los padres de la niña. Esta reconstrucción podría haber resuelto, de un modo o de otro, aquellas dudas. Aun encima, acusaron a Gonçalo Amaral de violar el secreto profesional, ¿qué violación de secreto profesional?
Cuando Gonçalo Amaral escribió el libro, el proceso ya era de dominio público, ya no estaba bajo secreto sumarial y los CD’s (que contenían una copia digital del proceso) ya se había entregado a muchas personas.
Sara Carrilho: Ellos mismos hablaron varias veces, ya habían abierto la puerta.
Carlos Anjos: Ese es otro punto. Ellos acusaron a Amaral de escribir el libro para ganar dinero, estoy absolutamente seguro que Amaral cambiaría las ganancias de su libro por las de una sola entrevista que los McCann han dado en todo el mundo, concretamente cuando fueron a Oprah. Estoy seguro que las cambiaría y que eso habría solución los problemas para toda la vida.
Si hay alguien que se ha beneficiado económicamente de este caso, es discutible saber quien ha sido, pero si me preguntas si creo que Gonçalo Amaral, cuando escribió el libro, se retiró de la policía para escribir el libro, mientras que estamos a día de hoy hablando del dinero que los McCann van a ganar a cuenta de las entrevistas del 10º aniversario, porque estamos hablando de su hija no de la de Gonçalo Amaral. Por lo tanto, existe un plan, y desde un punto de vista ético en relación a la forma en la que han utilizado la desaparición de la niña, es difícil de entender.
Otra cosa, los McCann han hablado bastante más sobre la desaparición de su hija sin decir nada significativo, tendrían que haber explicado dónde han gastado el dinero del fondo, todo el mundo ha contribuido al Fondo Maddie. O incluso el gobierno británico, la protección de la hablaba Manuel antes, por qué destinó 15 millones de euros a una sola investigación, ese es casi el presupuesto operativo de la Policía Judicial de un año. Además, Inglaterra es el país europeo donde desaparecen más niños, niños que no han recibido ni la décima parte de lo que el gobierno inglés ha invertido en este caso.
A pesar de todo, por primera vez en este proceso, alguien ha puesto el punto sobre las ies y cruzado las tes, porque lo que los McCann querían era un certificado de que eran inocentes y no habían tenido nada que ver con el caso. Esta sentencia afirma que la teoría del secuestro es muy inverosímil.
Sara Carrilho: Diez años después, lo que es seguro es que todavía no sabemos…
Carlos Anjos: Diez años después, por los menos se ha hecho algo de Justicia, se ha probado que el secuestro de la niña es muy improbable.
Sara Carrilho: En relación al paradero de la niña, seguimos sin saber donde está 10 años después.
Emitido por CMTV, Rua Segura Se.17 EP 28 – 9 de febrero, 2017
La legislación española y la portuguesa son muy similares y a falta de conocer el texto íntegro de la la última sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia portugués, indicamos qué es considerado como costas judiciales en España.
Tienen la consideración de costas ciertosgastosque se originan durante la tramitación de un
procedimiento judicial, exclusivamente por los siguientes conceptos:
Certain expenses arising as a result of a judicial proceeding are considered
as costs, exclusively the following concepts:
Loshonorariosdel
Abogado y derechos del Procurador, cuando su intervención es obligatoria.
The Attorney's fees and Attorney's rights, when their intervention is
mandatory.
La inserción de anuncios oedictosque obligatoriamente deban publicarse durante la tramitación del
procedimiento.
The insertion of announcements or edicts that must be published during
the procedure.
Los honorarios de losperitos.
The fees of the experts.
Las copias,certificaciones, notas,
testimonios y documentos que se soliciten a los Registros Públicos, salvo
que las solicite directamente el juzgado, en cuyo caso, serán gratuitos.
The copies, certifications, notes, testimonies and documents that are
requested from the Public Registers, unless requested directly by the
court, in which case, will be free.
Losderechosarancelarios(gastos de notario)
Tariff duties (notary fees)
En principio, cada parte debe abonar los
gastos que vaya generando la defensa de sus intereses en el juicio. Será la
sentencia que ponga el fin al procedimiento la que imponga alperdedor, la obligación de abonar al vencedor lascostasque le ha originado la tramitación del procedimiento,
o lo que es lo mismo, la condena en costas se contiene en la sentencia y debe
abonarlas el que pierde el juicio.
At first, each party must pay the expenses generated by the defense of their
interests in the trial. It will be the sentence that puts an end to the
procedure that imposes on the loser, the obligation to pay the winner the costs
that have led to the processing of the procedure, or what is the same, the
sentence in costs is contained in the sentence and must be paid by who loses the
trial.
En ocasiones lassentenciaspueden contener una expresión similar a “sin hacer
especial pronunciamiento en costas” o bien, “cada parte abonará las costas
causadas a su instancia”, lo que significa que cada parte asumirá sus propiosgastosindependientemente que haya ganado o no el pleito.
Sometimes, sentences may contain an expression similar to "without
making special pronouncements on costs" or "each party shall pay the
costs incurred at its instance", which means that each party shall bear
its own expenses regardless of whether or not the party has won or not the
lawsuit.
Elprocedimientopara solicitar el pago de esta condena es el llamado
“tasación de costas”.
The procedure for requesting the payment of this sentence is the so-called
"appraisal of costs".
Se inicia mediantesolicitudformulada por el abogado y procurador que han
intervenido en el procedimiento y a la que se acompañan susminutasy lasfacturasque justifiquen losgastos(de profesionales o por servicios) que tengan la
consideración de costas del procedimiento.
It starts with an application made by the attorney and attorney-in-fact who
intervened in the proceeding, accompanying their minutes and the bills that
justify the expenses (of professionals or services) that are considered costs
in the procedure.
La tasación de costas la practica el
Secretario Judicial ynoincluiráen la misma los derechos correspondientes a escritos y
actuaciones que sean inútiles, ni las partidas de las minutas que no se
expresen detalladamente, se refieran a honorarios que no se hayan devengado en
el pleito o simplemente no se justifican.
The appraisal of costs is practiced by the Clerk and will not include the
fees corresponding to documents and actions that are useless, nor the items of
the minutes that are not expressed in detail, refer to fees that have not
accrued in the lawsuit or simply are not justified.
Tambiénreduciráel importe de los honorarios de los abogados y demás
profesionales que superen los límites establecidos (el importe máximo de la
condena en costas es una tercera parte del importe que se reclamara en el
procedimiento)
It will also reduce the amount of attorneys' fees and other professionals
who exceed the limits established (the maximum amount of the sentence is a
third of the amount claimed in the procedure).
Al condenado se le comunica el importe al
que ascienden las costas para que, si no está conforme, lasimpugne.
The condemned person is informed of the amount to which the costs go so
that, if he is not satisfied, he can challenge them.
Losmotivosque pueden alegarse son de dos tipos: que las costas
sonexcesivas, esto es, los honorarios presentados por los
profesionales que intervinieron están por encima de las normas orientadoras o
aranceles de sus respectivos Colegios o no responden realmente al trabajo
efectuado, o bien, que las costas sonindebidas,
esto es, se han incluido partidas de gastos que no tienen el carácter de costas
del juicio.
The reasons that can be invoked are of two types: that the costs are
excessive, that is, the fees presented by the professionals that intervened are
above the norms or tariffs of their respective Professional Association or do
not really respond to the work done, or the costs are undue, that is, items of
expenses that do not have the character of costs of the trial have been
included.
La impugnación de la tasación de costas se
resuelve mediante unaautodel Tribunal por el que se determina con exactitud lacantidadque debe abonar el condenado, dándosele unplazopara que las abone de forma voluntaria. Si
transcurrido éste no ha pagado las costas, se podrá iniciar contra el deudor la
vía de apremio o deejecuciónsobre sus bienes.
The challenge of the assessment of costs is resolved by means of an order
of the Court that determines exactly the amount to be paid by the convicted
person, giving him a period to pay them voluntarily. If after the latter, the
convicted person has not paid the costs, it can be initiated the execution
procedure (enforcement recovery) or enforcement of his property.
Las costas se ocasionan en cada instancia
procesal, esto es, si contra una sentencia se interponerecursode apelación la sentencia que ponga fin al mismo puede
contener a su vez una nueva condena encostasderivada de la tramitación del recurso de apelación.
The costs are incurred at each procedural stage, that is, if a judgment is
filed against an appeal, the ending sentence may contain a new conviction in
costs resulting from the processing of the appeal.