martes, 12 de agosto de 2008

Yéremi Vargas


Oct 14 2007 By Billy Paterson

Sospechosos por asesinato se hacen pasar por personal de limpieza en apartamentos turísticos

Abusadores de niños relacionados con un asesinato se hacen pasar por expertos en limpieza en exclusivas casas turísticas familiares

Dos sospechosos principales de asesinato se hacen pasar como directores de una empresa de limpieza en casas turísticas familiares en las Islas de Gran Canarias.

Los pedófilos Charles O’Neill, 44 y William Lauchlan, 30, volaron hasta Escocia cuando fueron puestos en libertad el año pasado.

Podemos revelar que ahora dirigen la empresa Rainbow Cleaning Services en Canarias donde padres desprevenidos de niños pequeños les permiten entrar en sus casas vacacionales.

O’Neil se hace llamar “limpiador forense” y un miembro del Instituto Británico de Limpieza (BIC).

Anoche un portavoz de BIC dijo que nadie con ese nombre estaba registrado con ellos.

El ex boxeador fue encarcelado durante ocho años y su primo, Lauchlan sentenciado a seis años en 1998 por abusar de seis niños de entre 11 y 15 años.

Allison McGarrigle, testigo presencial madre de tres hijos, supuestamente estuvo una vez en casa de O’Neil y Lauchlan en Largs, Ayrshire.

La mujer de 40 años, de Rothesay, Isla de Bute, desapareció hace 10 años y no ha sido vista desde entonces.

En abril de 2005 ambos hombres comparecieron en Kilmarnock Sheriff Court acusados de su asesinato y por un intento de pervertir el curso de la justicia al ocultar su cadáver.

Presuntamente O’Neil se jactó a un compañero en la Prisión de Barlinnie de Glasgow y en la cárcel de Peterhead que él había asesinado a Allison y la había dado “de comer a los peces”.

Pero La Corona nunca llevó el caso ante un tribunal después de una “evaluación muy cuidadosa” de las pruebas.

Cuando fueron puestos en libertad por un delito de abuso infantil O’Neil y Lauchlan incumplieron su libertad condicional huyendo al resort español de Benidorm.

Fueron detenidos en 2004 y regresaron a Escocia para cumplir el resto de sus sentencias. O’Neill fue puesto en libertad en noviembre del pasado año, un mes después lo fue Lauchlan.

Elizabeth Marshall, concejal de Largs, era miembro de Victim Support (Apoyo a las víctimas) en el momento en que se hicieron públicos los delitos de los pedófilos y asesoró a una de sus víctimas.

Dijo anoche: “Esa víctima dijo que su vida había sido arruinada por estos dos.

“Bebían alcohol y consumían drogas, amenazaban a sus víctimas diciendo que sus madres tendrían el mismo destino que Alison McGarrigle y que también serían pasto de los peces.

“Es muy preocupante que personas que esas regenten un negocio donde tienen acceso a niños pequeños.

“Yo alertaré a la policía aquí y espero que remitan esta información a las autoridades en las Islas Canarias.

Una característica de la publicidad de Rainbow Cleaning Services que aparece en la prensa local en las Islas Canarias afirma: “William y Charlie han invertido mucho tiempo y dinero reclutando y entrenado personalmente a su personal.

“Este es un servicio pulido (sin juegos de palabras) con una imagen profesional.

“Charlie es un ex funcionario de salud ambiental que fue formado en Reino Unido y un miembro registrado del Instituto Británico de Ciencias de la Limpieza.

“William es un limpiador forense/industrial y es quien forma al personal.”

Cuando el Sunday Mail contactó por primera vez con Rainbow Cleaning Services nos dijeron que ni O’Neill ni Lauchlan estaban disponibles.

Cuando realizamos una segunda llamada nos dijeron que les habían vendido la empresa tres semanas antes.

Anoche una fuente de la policía dijo que el caso de Allison McGarrigle seguía abierto (Inciso: No igual que otros casos que se cierran PRECIPITADAMENTE con la mitad de las diligencias sin hacer).

Añadió: “Estas investigaciones nunca se cierran y se persiguen si aparece información nueva.”

Traducción de Mercedes



11 de octubre de 2008

La Guardia Civil investiga el entorno vecinal de Yeremi

La UCO sigue desde hace meses a unos treinta pederastas en Vecindario

MONTSE DE LEÓN ACUÑA | SANTA LUCÍA DE TIRAJANA No parten de cero, pero sí retoman una investigación que vuelve a llevarlos al entorno del menor desaparecido. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil centran la investigación sobre el caso de Yeremi Vagas, que ha cumple 19 meses desde su desaparición, en el entorno vecinal. El seguimiento desde hace meses de una red compuesta por más de treinta pederastas residentes en Vecindario hace que "sigan la pista" en la zona.

Parte de la familia del menor desaparecido cuando tenía ocho años (en julio cumplió nueve años) ha visitado a los agentes de la UCO en Madrid para conocer in situ las pesquisas de la investigación. "Estamos muy contentos con el trabajo que se está realizando", asegura José Suárez, abuelo materno del niño. "Me sentí arropado y comprendido, ya que hacen todo lo posible para saber qué le pasó a mi nieto. Ellos sospechan que Yeremi no salió de Vecindario y yo como abuelo lo intuyo desde que desapareció. Lo que sí dejo claro es que nos llevamos muy bien con todos los vecinos y somos una familia muy querida, pero en la temporada en que desaparece el niño se veían muchas personas que no eran de la zona y eso me hace sospechar".

En una reconstrucción de ese fatídico 10 de marzo de 2007 que realizó la Guardia Civil se comprobó cómo por las circunstancias en que desaparece Yeremi, los raptores podrían ser dos, ya que el solar donde desaparece el pequeño está alejado de la carretera. "Uno se quedó en el coche y otro se lo llevó a cuestas", asegura Suárez, "Nadie me lo quita de la cabeza, la razón no la sé, pero ojalá lo estén cuidando bien, es lo único que pido".

El caso de Yeremi está catalogado como una desaparición de riesgo, definida así por el tiempo transcurrido y las pocas pruebas aportadas. En España no hay ningún caso ni siquiera similar ya que, aunque hay otros niños desaparecidos siempre hubo algún sospechoso firme o alguna prueba. En ocasiones se ha comentado que la Guardia Civil actúa con hermetismo y discreción para no dar falsas esperanzas a la familia. Sin embargo, tras el tiempo transcurrido desde la desaparición la Guardia Civil señala que tiene "vías abiertas, pero de momento no hay nada". Pese a estos datos, la familia sigue convencida de que Yeremi no ha salido de Vecindario y que alguien lo tiene retenido. "Según los expertos, el 80% de las desapariciones de niños como Yeremi tienen que ver con su entorno y con esto, por supuesto descartamos a la familia", aclara Herminia, abuela materna del pequeño.

"No sé por qué me da la sensación de que el enemigo no está muy lejos de aquí", añade Suárez. "Han pasado cosas que nos hacen pensar. Por ejemplo, donde desapareció Yeremi había un arbusto muy pequeño que le cogimos especial cariño porque siempre pensábamos: "si el árbol hablase".