domingo, 2 de mayo de 2010

Caso Madeleine McCann – Nunca olvidaré la mirada sin vida del secuestrador




James Murray
2 de mayo de 2010

GAIL COOPER nunca olvidará el día que miró a los “ojos sin vida” del hombre que ella cree que secuestró a Madeleine McCann hace mañana tres años.

“Simplemente no había nada en sus ojos, sin alma, sin vida, nada,” dijo ella, fumando un cigarrillo para calmar los nervios mientras revive el encuentro cercano que tuvo en Praia da Luz.

Gail, coordinadora del cuidado de hogar, había alquilado una villa de 2 millones de libras en abril de 2007 para celebrar su 50 cumpleaños con amigos y familiares.

El grupo de 14 personas voló a Portugal el 18 de abril y Gail paso unos maravillosos primeros cuatro días disfrutando el tiempo con sus dos nietos en la piscina de la villa y en la playa cercana.

Ya que en la villa solo dormían nueve, dos parejas y un niño de dos años se alojaron en el complejo cercano de Mark Warner – justo encima del apartamento 5A donde se alojaron los McCann la semana siguiente.

El 20 de abril el grupo fue al café Paraíso que está en la playa para almorzar. Mientras disfrutaban del almuerzo empezó a llover y notaron a un hombre desaliñado de pie en la playa empapándose bajo la lluvia.

Volvieron a la villa, donde los niños jugaron en la piscina y el sol volvió a brillar.

Entre las cuatro y las cinco de la tarde alguien timbro en la puerta de la villa, que está situada en una calle tranquila a unos 20 minutos a pie de la playa.


Para asombro de Gail era el hombre que había visto unas pocas horas antes empapándose en la playa. Tenía entre 40 y 45 años medía unos 6 pies (1,82m) y tez aceitunada. Parecía mediterráneo pero no portugués y hablaba inglés bastante bien, estaba bien afeitado aparte del bigote.

Llevaba puesta una chaqueta de algodón gruesa color caqui, una camiseta verde o azul y unos pantalones combate caqui. Alrededor de la cintura llevaba una riñonera de cuero.

Le dijo a Gail que estaba recolectando dinero para un orfanato del cercano pueblo de Espiche.

Pasando de un pie a otro y blandiendo lo que parecían ser documentos de identidad, dijo que una pareja inglesa había muerto en un accidente en la autopista y sus tres hijos estaban siendo cuidados en el orfanato.

“Era muy agresivo e intimidante,” dijo Gail. “Movía las manos y salió con esta historia, que yo no creí, para conseguir que yo le diera algo de dinero. Siguió mirándome fijamente, virtualmente implorándome que le diera dinero, pero no lo hice.

“Hablaba buen inglés pero en realidad no era con acento portugués. Mis nietos estaban en la piscina y mi marido había salido y yo simplemente quería que se marchara.

“He estado en Portugal muchas veces y nunca ha venido nadie a la puerta pidiendo dinero antes. Su ropa y su pelo aun parecían mojados por la lluvia. Toda la situación era rara e hizo que estuviera incómoda. Después de 10 minutos o así de repente dejó de hablar y simplemente se marchó.”

Gail cree que el hombre pudo haber seguido al grupo desde la playa y podría haber estado mirando por encima del muro de la villa a sus nietos en la piscina.

Dos días después, el 22 de abril, Gail y el grupo volvió a ver al hombre, de pie cerca de un grupo de niños que estaban siendo llevados a la playa por las cuidadoras del Mark Warner.

Joaquim Agostinho
Dijo: “Al principio parecía como si estuviera con los niños y recuerdo haber pensado tal vez estaba recaudando dinero para un orfanato. Entonces mi hija apuntó que los niños no eran huérfanos, eran del complejo Mark Warner.

“Aunque caminaba cerca de los niños estaba claro que no estaba con ellos y recuerdo haber pensado que todo parecía un poco raro. Pero no pensé más en ello y seguimos disfrutando de nuestras vacaciones.”

Después de volver a casa y enterarnos del secuestro de Madeleine una semana después, Gail contactó con la policía.

El 21 de mayo dio una declaración a un detective de la policía de Leicestershire que estaba trabajando de enlace con la policía portuguesa.

En enero de 2008 fue contactada por los investigadores de los McCann y accedió a sentarse durante 10 horas con un artista para crear la primera imagen facial completa del sospechoso. “Yo estaba contenta de hacer lo que cualquier cosa que pudiera para ayudar,” dijo ella.

En julio le mostraron una película del hombre trabajando en un mercado y después un investigador que trabajaba para los McCann voló hasta allí para mostrarle imágenes de cinco hombres, no reconoció a ninguno de ellos.

Joaquim Jose Marques
“Tengo una imagen muy clara en la cabeza del hombre que vi y creo que estará ahí durante el resto de mi vida. “Al principio simplemente pensé que era un estafador pero ahora creo que podría ser mucho más peligroso. Nunca olvidaré sus oscuros ojos sin vida y el modo que movía los brazos de forma muy espasmódica.

Estaba muy agitado en la puerta de la villa y parecía bastante perturbado cuando vagaba por la playa bajo la lluvia. Cuanto antes lo encuentren mejor.”

Gail dijo que sus recuerdos de los era una fantástica celebración de su 50 cumpleaños se ha visto afectada por el secuestro de Madeleine.

Rara vez pasa un día en que no piensa en el hombre misterioso.

Dijo: “Al principio de enterarme del secuestro, simplemente tenía este horrible sentimiento de vacío en la boca del estómago

No podía sacar la imagen del hombre de cabeza y me estaba devanando los sesos intentando recordar todo lo que dijo y cada detalle sobre él.

“¿Había seguido a los miembros de nuestro grupo, incluyendo a un niños de dos años, que estaba alojado en el Ocean Club?

“Me quedo con una fuerte sensación de frustración porque esto aun está sin resolver.”

© Traducción de Mercedes

Inciso: Como podrán comprobar "el hombre" del que habla la Sra Cooper fue localizado, investigado y descartado, es un indigente y se llama Joaquim Agostinho ¿o tal vez era Joaquim Jose Marques?