domingo, 28 de febrero de 2010

Caso Madeleine McCann – Gonçalo Amaral: “Los McCann no se opusieron al archivo del proceso

O Crime – Edición impresa

25 de febrero de 2010


Entrevista: Carlos Saraiva / Óscar Queirós

El antiguo responsable de la investigación sobre la desaparición de Maddie considera útil la reapertura del proceso y admite que esa vía puede arrojar luz sobre el destino de la niña inglesa.

“O Crime” – En el transcurso del juicio de la providencia cautelar sobre su libro, se citó la existencia de un informe confidencial de la National Policy Investigation Agency. ¿Es el mismo que el citado en el “proceso Maddie”?

Gonçalo Amaral: Es. Se trata de una de las varias agencias policiales inglesas, aunque con una particularidad: la NPIA, es quien tiene analistas del comportamiento.



¿Esta agencia es privada?

No, no se trata de una agencia de detectives privados. Es tan oficial como Scotland Yard. Además, ellos ya han dicho que ese informe existe, realizado por consejo de la policía.

¿En qué circunstancias y qué es lo que surge? ¿Quién encargó el informe?

No lo encargó nadie, creo. Se trató de una iniciativa propia (de los británicos), iniciado en cuanto llegaron, poco después de la desaparición de la niña.

¿Y qué dice ese informe?

Habla de varias hipótesis aunque, como sabe, no puedo hablar, me lo han prohibido.

¿Fue anexado a la investigación partiendo del presupuesto de que tenía algún dato relevante? ¿Cuál?

No sé si le puedo responder. Creo que ese informe es importante, termina diciendo que no se apartar la hipótesis de... Y, siendo cierto que no había pruebas de la implicación de determinadas personas, no es menos cierto que no había pruebas de un rapto. Y, de hecho, nunca nadie ha presentado una prueba del rapto. Debo recordar que los hechos del libro se refieren a los 6 primeros meses de la investigación, mientras yo participé. Era una situación en la que teníamos el apoyo del MP. En otras palabras, hasta aquel momento, el estado de la investigación estaba en concordancia con el Ministerio Público. Más tarde habría cambiado de idea, por lo que parece por el despacho de archivo. Despacho que es apenas una opinión del Ministerio Público, no es una declaración de inocencia.

¿Por qué considera que la sentencia que prohíbe la venta de su libro fue, de algún modo, desfavorable para los McCann?

Porque en el fondo, lo que la señora jueza dice en la sentencia es que el libro “La Verdad de la Mentira” relata hechos, aunque, según ella, fuera de contexto, porque no coinciden con la opinión final del Ministerio Público. Por lo visto, la opinión del Ministerio Público es sagrada. Aunque solo en mi caso. En el caso “Face Oculta”, la opinión del fiscal de Aveiro ni siquiera sirvió para abrir la investigación. ¡Este país, es una vergüenza!

Genéricamente, ¿qué se podría alegar en el recurso?

No voy a responder, obviamente. Lo que puedo adelantar es que mis abogados dice que hay materia suficiente para el recurso.

Hay noticias de una querella-criminal por parte de Robert Murat contra Jane Tanner, una de las amigas de los McCann. ¿La interrogó en el momento de la investigación?

Ese proceso existe sí, incluso fui oído como testigo. Tanner fue interrogada en el proceso de Maddie. Como testigo. Primero dijo que vio a Murat en el lugar, lo reconoció por su forma de caminar. Y después dijo otras cosas, más adelante. Además hay una diligencia en la que ello dijo que sí, que era él, hay después reconocimientos y careos realizados entre ellos, con Murat, en los que ellos afirman que es él.

¿Quiénes son ellos?

Los que yo recuerdo, además de Jane Tanner, también su marido y la mujer de Oldfield. Se enfrentaron a un careo con el Sr. Murat.

¿Cómo evaluaría la declaración de Jane Tanner?

Como dijo ella, al principio, dijo que lo vio en el lugar. Después, empezó a desdecirse, afirmando que, al final, lo había reconocido a través de un retrato robot. Durante unos meses, pasó a reconocer a una serie de personas, a través de retratos robot. Esto habla por sí mismo sobre la credibilidad de sus declaraciones. Aunque en el ámbito de la investigación hay un momento, un careo entre las personas citadas con anterioridad, que dicen que Murat estaba allí en el momento en que fue dada la alerta. Esa y otras cosas son las que habrían motivado la denuncia por calumnias que Murat ha presentado contra la Sra. Tanner.

¿Está de acuerdo con la eventual reapertura del “proceso Maddie”?

Eso es lo que yo defiendo desde que fue archivado. Ahora, ellos no defienden eso. Si ellos quisieran tienen formas de oponerse al archivo, concretamente pidiendo la reapertura de la instrucción. Lo que quieren ellos es que la policía (aquí) siga las pistas, los avistamientos que van mandando de Inglaterra. Actúan así como si la niña fuese una ciudadana portuguesa y no una súbdita británica.

¿Teme por su patrimonio, dada la eventualidad de una condena civil por los 1,2 millones que el matrimonio inglés exige?

No creo que pague una indemnización. De cualquier modo, lo poco que tengo está embargado.

¿Cree que este caso va a, a lo largo de los años, transformarse en un misterio sin desvelar?

Creo que puede ser resuelto. Cuando reabran el proceso y se investiguen las pistas que hay, creo que será resuelto.

Autoridades francesas enviaron dossier

PJ investigó matrimonio que comerciaba con embriones humanos y escondía niños

Carlos Saraiva

Un italiano y una portuguesa naturalizada italiana eran sospechosos de hacerse pasar por padres de niños que no eran sus hijos y llegaron a ser condenados por planear el asesinato de un juez...

La Policía Judiciaria de Portimão tuvo en sus manos el llamado “Dossier Chemello”, un conjunto de informaciones sobre un matrimonio condenado por traficar con embriones humanos y que, según las autoridades francesas, estaría implicado en la desaparición de Madeleine McCann. El contenido del “Dossier Chemello” es, cuanto menos, intrigante. El 27 de julio de 2007, más de dos meses después de la desaparición de Maddie, el magistrado de enlace en el marco de la convención de auxilio jurídico entre estados miembro de la UE, enviaba, vía embajada de Francia en España, información que daba cuenta de las sospechas sobre un hombre y una mujer italianos (ella portuguesa nacida en Oporto y posteriormente naturalizada italiana) que ya fueron condenados en Francia por delitos que los convertían en elegibles como sospechosos en la investigación que se estaba llevando a cabo en Portugal. Había una razón contundente para hacerlo. El hombre, Danilo Chemello, 64 años, fue interceptado por la policía en el sur de España, el 28 de junio, en el marco de una orden internacional de detención. En ese momento, la policía española lo interrogó como sospechoso, una vez que Chemello y la mujer, Aurora, habían intentado extorsionar dinero al matrimonio McCann, alegando poseer información sobre la desaparición de su hija.

Danilo Chemello era también buscado en Francia y sobre él pendía una orden de busca y captura emitida por el Tribunal de Niza, donde fue condenado, en rebeldía, por asociación delictiva.

Según las autoridades francesas, en 2000 y 2001, Chemello y su compañera había negociado la compra de embriones humanos congelados y había también dudas en relación a la filiación biológica de los dos hijos del matrimonio, así como la posibilidad de implicación en la desaparición de menores. En el marco de las actividades que los relacionaron con los médicos, los franceses sospecharon que, por algún motivo, aunque involuntario, pudiesen haberse cruzado con los McCann, también ellos médicos (Gerry cardiólogo y Kate médico de medicina general). La hipótesis, cuanto menos, alimentaba la sospecha.

La extraña alianza

En cuanto a la investigación que tenía lugar en Portimão, el “Dossier Chemello” contenía información preocupante sobre este misterioso matrimonio. En 2003, las autoridades de Marsella habían recibido denuncias sobre el tratamiento que Danilo y Aurora dispensaban a su hija de 15 años, a punto de comprometer gravemente la salud de la menor. Alguien dijo, había sospechas de simulación de paternidad, o sea, de presentar como hijos, a niños que, de hecho, no lo eran. Chemello, divorciado de su primera mujer, nació en Sandirigo, cerca de Vicenza, Italia, hiciera fortuna en el sector inmobiliario aunque 1995 acabaría por vender sus empresas. Su relación con Aurora, de 57 años, nacida en Oporto aunque naturalizada italiana, parecía dominada por una extraña alianza. Ella también era divorciada de su primer marido, con quien tenía una hija. Un informe psiquiátrico francés la define como “histérica, manipuladora, perversa en relación a la maternidad e influenciada por impulsos suicidas”. En relación a Danilo, los psiquiatras dicen cosas diferentes, igualmente poco alentadoras. El empresario italiano “jubilado” es descrito como una “personalidad que se basa en la ausencia de empatía con sus víctimas, transferencia de la culpabilidad hacia terceros y negación sistemática de sus actos”.

Vivir a lo grande

Aurora y Danilo tienen dos hijos, Alessandro y Chiara (ambos menores), siendo que Aurora era madre de otra niña, Carolina (actualmente mayor de edad), fruto de su primer matrimonio. A principios de la década de 2000, el matrimonio vivía en Saint Tropez, una exclusiva estancia de vacaciones en el sur de Francia. Desde que se marcharon de Italia, durante los años 90, Danilo y Aurora habían optado por una vida nómada, aunque con un estilo a lo grande. Entre 1996 y 2003 hay registros de su paso en hospedajes en “villas” y hoteles de lujo en, Ginebra, Gstaad, Mónaco, Cabo de Antibes, Cerdeña, Portugal (2001), Londres, en fin, una ruta de lujo. Hacia la Navidad de 2003, el ambiente familiar se precipita. Aurora y la hija de su primer matrimonio se presentan en una comisaría de Saint Tropez para denunciar la conducta violenta de Danilo. El hombre había abandonado el domicilio. Peor que esto, Carolina acabaría por confesar a la policía que su propia madre la agredía (había intentado estrangularla) para obligarla a convencer a su padrastro que volviera a casa, alegando que solo ella “encontraría las palabras acertadas para convencerlo”. El relato de Carlina no quedaría ahí, ya que además cuenta a la policía que su hermanastra Chiara, entonces de 5 años, era objeto de agresiones y la mayor parte de las veces obligada a comer y dormir en el cuarto de baño o en el garaje, atada. Posteriormente, las autoridades concluyeron que todo era organizado para esconder la existencia de Chiara, que no frecuentaba el colegio ni iba al médico y mantenía muy poco contacto con su hermano. Los informes médicos van más allá, sugiriendo que la niña fue completamente deshumanizada por este tratamiento infligido por la madre, tratamiento al que el padre nunca se opuso.

Comprar embriones

En el marco del registro domiciliario en una residencia del matrimonio, los investigadores encontraron dos pequeños portafolios con información donde se hacía referencia a la “compra” de una niña en Rusia mediante el pago de dos pagos de 20 mil dólares. La información obtenida en el ordenador del matrimonio reveló que entre 2000 y 2001 habían negociado con un interlocutor en los Estados Unidos, la compra de embriones congelados, que después enviaron a un médico griego.

El proyecto incluiría, además, la contratación de una “madre de alquiler”, aunque, por alguna razón, Danilo y Aurora abandonaron la idea. Sin embargo, aun más intrigante era la referencia del hijo del matrimonio sobre la existencia de otros dos hermanos y de una hermana, que nadie sabía dónde estaban. El matrimonio Chemello tampoco lo esclarecieron nunca y no había registro del nacimiento de más hijos. Sin embargo, la propia maternidad biológica e Chiara ofreció dudas a los investigadores franceses. Chemello declaró a la policía que era el padre biológico, aunque el registro de nacimiento tiene una determinada fecha y el dossier médico, de acuerdo con la indicación de la madre, cita una fecha posterior. Además de esto, según la información enviada a la PJ, hay, alrededor del nacimiento de esta niña, una sucesión de acontecimientos, cuanto menos, extraños: la hija mayor de Aurora confesó que su madre no le permitió visitarla en la maternidad donde dijo haber dado a luz y nunca la vio embarazada; el médico asistente habla de una parturienta con una edad diferente a la de Aurora. Además de añadir otro pormenor en forma de duda: porqué motivo la italiana habría comprado tres cunas (se sabe que pretendía adoptar unos gemelos y que había anunciado su intención en Internet, llegando a recibir fotos por email)?

Matar a la jueza

En septiembre de 2004, el matrimonio Chemello es detenido preventivamente en Francia. En aquel momento, un hombre que estaba detenido en la misma cárcel que Danilo esperando juicio, lo denunciaba por haber contratado a un detective para seguir a la magistrada titular del proceso, con intención e chantajearla. Danilo había contratado al detective por 15 mil euros para seguir los pasos de la jueza y elaborar un dossier. En posteriores audiencias judiciales relacionadas con este caso, un denunciante dice incluso que Danilo tenía intención de matar a la jueza. El detective contratado, igualmente detenido, contó que seguía a la jueza pensando que se trataba de una notaría (eso fue lo que Chemello le contó). En ese momento también se revelaron los detalles de la misión: verificar la moralidad del sujeto, si cometía adulterio, qué prácticas sexuales mantenía (si heterosexuales, homosexuales o con otros compañeros de forma simultánea...).

El matrimonio Chemello acabó condenado a 5 años de prisión. En relación con la eventual implicación en la desaparición de Maddie, las sospechas no fueron adelante.

Amiga de los McCann demandada por Murat

Jane Tanner, una de las amigas del matrimonio McCann que formaba parte del círculo íntimo que pasó vacaciones en el pueblo de Luz, en mayo de 2007, cuando la niña inglesa desapareció, ha sido objeto de una querella, a principios de 2009 (¿?), presentada por su compatriota Robert Murat.

Dicha querella, que tendría anexada una petición de indemnización civil elevada, está relacionada con las declaraciones de Tanner, al implicar a Murat en la desaparición.

Murat, que vio su vida “patas arriba” en el marco de las sospechas que cayeron sobre él – la PJ llegó a levantarle el jardín en busca del cadáver de la niña, sospechando que estaba enterrado allí – acabó exonerado de toda sospecha (Inciso: Incierto. Se encuentra en la misma situación que los McCann. Si el proceso es reabierto, él recupera su estatus de arguido). Algunas de las cosas que constan en esa investigación son presentadas ahora como prueba para la denuncia por calumnias. El abogado de Murat, contactado por “O Crime” se negó a adelantar datos sobre el proceso, aunque confirma la presentación de la querella y que esta está directamente relacionada con hechos de la investigación sobre la desaparición de la niña inglesa. Jane Tanner, de 42 años, residente en Exeter, Inglaterra, trabajaba como asesora de marketing en el momento en que Maddie desapareció. Ella es quien habla insistentemente de un misterioso raptor con quien se cruzó aquella fatídica noche. En su declaración a la policía, Tanner dijo que el hombre se dirigía con una criatura en los brazos en dirección a “Casa Liliana”, precisamente donde Robert Murat vivía con su madre.

El testimonio de Jane Tanner levantó dudas, comenzando por el espacio temporal que discurre entre la desaparición de la niña y la revelación sorpresa de Tanner, cuando juró haber visto al presunto raptor. Dijo que lo vio de lado aunque, aun así, lo describe detalladamente. Habla de un individuo moreno, de 35 a 40 años, delgado, sobre 1,70 de estatura, cabello muy oscuro, pantalones de lino beige, zapatos clásicos y una forma peculiar de andar.

En una carta rogatoria enviada a Reino Unido, en diciembre de 2007, las autoridades nacionales también la interrogaron sobre algunas llamadas de teléfono efectuadas entre los días 2 y 4 de mayo. Ha registro de contactos a, por lo menos, un número de teléfono portugués, mensajes de SMS y otras llamadas entre número ingleses. En las declaraciones producidas, cerca de 4 meses más tarde, ya en suelo inglés, Tanner nunca aclaró cabalmente esta red de contactos.

La versión de Tanner sirvió incluso para que los investigadores contratados por los McCann ejecutaran un retrato robot. Entre tanto, la imagen acabó desacreditada en varias ocasiones. Peritos informáticos llegaron a analizarla por partes, concluyendo que indicaba rostros conocidos relacionados con el caso, y un criador de cerdos algarveño fue oído por la PJ, una vez que había un vago parecido con el rostro retratado. Ya antes, en 2007, después de las declaraciones de Jane Tanner, se divulgó el dibujo de un hombre que correspondía con la descripción de la testigo. Se trataba de un individuo moreno, delgado, con cabello oscuro.

Traducción de Mercedes