domingo, 10 de mayo de 2009

Caso Madeleine McCann - El Virus T9

El Blog de Joana


Un virus que menoscaba la vista que afecta, selectivamente a, VIP’s.

Por las razones legales más absurdamente curiosas, casi cómicas, todo lo que se sabe sobre el caso Maddie es lo que cada uno de nosotros cree que podría haber sucedido aquella aciaga noche del 3 de mayo.

by Textusa

Ha habido tanta información y desinformación sobre el caso, que sin duda será un caso de estudio en el futuro por los temas más diversos. Periodismo y Ciencias de la Investigación, en cabeza, pero la psicología y política, son otros que se me ocurren en este momento. Al final, incluso llegaría a pensar que será estudiado bajo la perspectiva del “Terrorismo de Estado”. Pero, esto es solo una opinión de autor.

Todos estos montajes, aunque mentales, no salen de la nada, están en cualquiera de los lados en que se encuentra cada uno. Sí, son tendenciosos por el barullo existente en el trasfondo, educación y opinión sobre el tema tratado, pero siempre, siempre basados en la información supuestamente tomada como un hecho. Interrelacionado lo que sabemos, o pensamos que sabemos, nosotros, los seres humanos, somos capaces de deducir lo que, en opinión de cada uno, ha ocurrido.

Cuanto más sólidos son los hechos a través de los cuales montamos estos “hechos”, más real, o verdadera, es la deducción.

Así que, a través del sentido común y la lógica, se pueden deducir los acontecimientos de cómo, cuándo, quién y por qué ocurrieron, siendo asumidos como un hecho. Aunque, de hecho, no son probados como tales.

Aunque la creación de la duda “razonable”, una frontera que, una vez alcanzada o conseguida, hace que un acontecimiento se convierta, legalmente, en un hecho. El único problema aquí es cuán lejos cada uno de nosotros está dispuesto a estirar, o acortar, la “razón” dentro de lo “razonable”.

La desesperada necesidad de crear una duda sobre algo específico, a la fuerza, simplemente para evitar verlo considerado como real es, por su propia acción, tan irrazonable que se convierte, irónicamente, en una de las principales razones para que se considere probado.

Todo está relacionado con todo. Mucho más relevante que la mentira actual es la razón de por qué el mentiroso está mintiendo.

Eso por si solo normalmente encierra la preciosa verdad.

La negación, basada solo en lo fortuito, de las pruebas forenses existentes, solo refuerza la creencia de que son verdaderas y sí ofrecen pruebas relevantes.

Por otra parte, los hechos que son presentados con tal grado de absurdez y falta de lógica y sentido común demuestran, por sí mismos, dónde se niega la razón. En el caso Maddie, la teoría del secuestrador es tan completamente ilógica y contradictoria que negar su veracidad es una reacción humana normal. Uno tiene que obligarse, o ser obligado, a creer en ella.

La repetida afirmación, tan mal dramatizada, por Gerry y Kate de su inocencia, solo hace que se vuelva en su contra ya que denota falta de coherencia, convicción natural y reiteraciones, reafirmando, la certeza que todos tenemos de que ellos son culpables.

He dicho antes, y repetiré tantas veces como sea necesario, que pude determinarse, dentro de lo muy razonable “duda razonable” que Maddie está muerta; que aquellos más cercanos a ella estuvieron directamente implicados en su muerte y que todos los miembros del grupo Tapas estuvieron implicados, de algún modo u otro en la obstrucción de la justicia y ocultación de su cuerpo con cualquier evidencia que pudiera mantenerse.

Y cuando digo “una muy razonable “duda razonable”, que no se produzcan equívocos de que claramente quiero decir que en cualquier circunstancia similar, sería más que suficiente para garantizar la condena de cualquier ciudadano británico de a pie en cualquier Tribunal de Justicia en Reino Unido.

Solo volviendo deliberadamente la cabeza en sentido opuesto uno puede pretender que no ve las evidencias que prueban que los McCann son culpables. Es tan evidente que negarlo solo puede ser el resultado de una ceguera auto impuesta.

En Reino Unido desde mayo de 2007 en adelante parece haber habido una repentino aumento de personas con visión reducida. Una condición que parece haber afectado solamente a personas dentro del sistema judicial, fuerzas policiales y algunas áreas de los medios de comunicación británicos.

Aunque estas personas saben leer, escribir e incluso conducir, en el tema McCann no serían capaces de ver las luces de las carteleras estando de pie en el centro de la neoyorquina Times Square por la noche. Total y completamente ciegos.

Pero esta enfermedad altamente contagiosa también se ha extendido en Portugal, afectando al mismo tipo de personas. Indudablemente, un virus, muy, muy selectivo.

No soy médico, pero si yo fuera el descubridor del micro organismo responsable, le daría como nombre Turn-a-Blind Eye to Just Certain Judicial Processes Virus or TaBEtJCPJ Virus (Virus que produce ceguera solo ante algunos procesos judiciales) Un nombre bastante complejo para una enfermedad tan fácil de diagnosticar. Al tener 9 letras, yo incluso abreviaría el nombre llamándolo T9. Un virus que menoscaba la vista que afecta, selectivamente a, VIP’s.

Si la ficción fuese realidad, yo incluso diría que estamos ante la ceguera blanca de la que José Saramago tan brillantemente escribió, donde personas que tienen los ojos completamente normales y sanos están ciegos, sin razón física conocida.

Una mujer, una única mujer, mantuvo su vista durante el libro. No recuerdo su nombre o incluso si tenía uno, pero yo la llamaré Esperanza.

Traducción de Mercedes