martes, 26 de mayo de 2009

Madeleine está muerta, dice la policía portuguesa ahora a los nuevos informadores del caso Maddie

Daily Mail

By Sam Greenhill

La policía portuguesa ha desestimado cuatro pistas potenciales en el caso Madeleine McCann durante las pasadas semanas diciéndole a los informadores: “El caso está cerrado, ella está muerta”.

Todos los testigos que se presentaron ofreciendo información sobre la niña desaparecida fueron despachados en el Algarve por oficiales indiferentes.

La revelación fue descrita como una “vergüenza” por amigos de Kate y Gerry McCann, quienes encabezan un renovado llamamiento para encontrar a su hija dos años después de su desaparición en Portugal. (Inciso: Menos vergonzoso les parece a los amigos de la afligida pareja que estos no contesten las preguntas de la policía, mientan en sus declaraciones, se nieguen a participar en la reconstrucción oficial, se olviden de publicar la nueva imagen de su hija, que el enlace de su flamante y carísima página Web para pasar esa información "crucial" de forma anónima sea falso… etc. etc. etc.)

Ayer, dos investigadores privados empleados por la pareja fueron rechazados cuando intentaban entrevistar al pedófilo Raymond Hewlett en su cama de un hospital en Alemania.

El ex soldado Hewlett, 62, que vivía en el Algarve cuando Madeleine desapareció, tiene un historial de abusos sexuales a niñas, se escondió en su habitación y se negó a ver a la pareja (Mortadelo y Filemón).

Hewlett, que tiene cáncer, es una de las varias nuevas pistas que han llegado a los investigadores durantes las últimas semanas.

Los McCann están furiosos de que la policía portuguesa –que teóricamente están todavía al frente de la investigación- han rehusado aceptar nuevas pistas.

Una fuente cercana a la investigación dijo: “La semana pasada, tres o cuatro personas han ido a la policía portuguesa con información y se les dijo que no se preocuparan porque el caso estaba cerrado y que ella estaba muerta.”

Se cree que estas personas dieron después esta información directamente a los detectives privados de los McCann.

Pero la fuente dijo: “¿Qué pasa si hay otras personas que intentaron dar información y simplemente lo dejaron cuando se les despachó? Pudieron estar descartando nuevas pistas potencialmente importantes.”

Aunque la fiscalía portuguesa anunció el año pasado que archivaban el caso de Madeleine, la policía de Leicestershire todavía recibe nuevas pistas y afirman que los portugueses siguen a cargo de la investigación (Inciso: Una manera mucho más delicada de decir exactamente lo mismo que los portugueses).

Un amigo de los McCann –ambos médicos de Rothley, Leicestershire- dijo: “Francamente es una vergüenza, es más que frustrante. Es exactamente la actitud a la que nos hemos enfrentado durante meses.

Siguen insistiendo en fotos "monas" pero inservibles a la investigación de "los McCann"

“Cerraron la investigación y no estaban preparados para mover un dedo.”

Dos investigadores privados, el ex detective Dave Edgar y el ex detective Arthur Cowley, empleados por los McCann volaron a Aachen en Alemania el domingo por la noche para intentar entrevistarse con Hewlett.

Estuvieron diez minutos hablando con Marianna su mujer alemana en su apartamento (de propiedad municipal) de la ciudad.

Pero cuando visitaron el hospital ayer, Hewlett –que ha pasado una gran parte de su vida en la cárcel o escapándose de la policía- dejó claro que no tenía intención de cooperar.

El Sr. Edgar dijo: “Si no tiene nada que esconder, debería hablar con nosotros. Es una cuestión de urgencia por su estado clínico.”

Los dos investigadores también dieron contra el muro de la burocracia alemana.

Al no ser Hewlett sospechoso de ningún delito en Alemania, las autoridades no pueden obligarle a cooperar – salvo que reciban un requerimiento de la policía británica.

No obstante, la policía de West Yorkshire ha confirmado que ellos están “buscando activamente” a Hewlett en relación con un abuso a una niña de ocho años ocurrido en 1975. (Inciso: Errrr ¿activamente?)

Ayer fueron hechas públicas unas enfermizas cartas que escribió a su propia hija. Gina, 41, tenía 20 cuando garabateó las autocompasivas misivas desde su celda en Risley.

En las cartas le dijo que ella era su “niña favorita, el único problema es que creciste”.

Wayne, 40, hijo de Hewlett, un constructor, dijo que fue golpeado salvajemente por él cuando era niño. Wayne rompió toda relación con su padre hace 20 años y dijo: “Es un monstruo”.

Traducción de Mercedes

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