lunes, 23 de mayo de 2011

Caso Madeleine McCann - Kate McCann: “Me siento culpable cada día de mi vida”

Woman magazine (Edición impresa)

Kate McCann: “Me siento culpable cada día de mi vida”

Con nuestro agradecimiento a McCann Files

Con nuestro agradecimiento a McCann Files

En una sincera, entrevista exclusiva, Kate McCann le cuenta a Siân Merrylees cómo ella y su familia han sobrellevado los cuatro años desde la desaparición de su hija

Edición: 23 mayo 20011 – Publicada: 16 Mayo 2011

Esta semana, Kate McCann, 42 años, debía celebrar el octavo cumpleaños de su hija Madeleine en su casa de Rothley, Leicester. Han sido cuatro largos y dolorosos años para ella, su marido Gerry, 42 años, y los gemelos Sean y Amelie, ahora de seis años, desde que Madeleine desapareció durante unas vacaciones familiares en Portugal.

Unos cuatro meses después de desaparecer Madeleine, soñé con ella. En el sueño, alguien de su guardería me telefoneó para decirme que la habían encontrado allí y de repente me estaba sonriendo y yo la abrazaba. Pero entonces desperté.

Despertar me crucificó, porque abrazarla había parecido tan real. Algunas veces, siento que he embarcado en una lenta y dolorosa muerte.

No saber dónde está tu hija, cómo está, con quién está y cuando volverás a verla otra vez es un atisbo del infierno.

Durante los dos primeros años, no me permitía relajarme o hacer algo divertido. No podía ver la TV, leer o salir a comer. Disfrutar de algo parecía estar mal. Con Madeleine aun desaparecida, me hacía sentir culpable de no estar empleando cada segundo buscándola.



También sentí un ligero resentimiento durante las primeras semanas de que mi marido Gerry parecía ser capaz de hacer cosas normales, como jugar al tenis. Yo no podía entender cómo no estaba totalmente consumido por el dolor. Pero él simplemente se enfrentaba a su desesperación de forma distinta, y ahora estoy contenta que lo hiciera.

No fue hasta el verano de 2008, cuando fuimos a casa de mi tía en Canadá, que me permití descansar. Salí a correr y me daba un baño caliente con una copa de vino tinto. Por primera vez, sentí como desaparecía todo el peso de nuestras vidas. Pero incluso cuando me di cuenta de ello, me invadió la culpabilidad.

Cuatro años después, no sabemos qué le ha ocurrido a Madeleine. Solo deseo que con todo mi corazón que no haya sido llevada por un delincuente sexual, aunque por supuesto sé que es uno de los escenarios posibles.

Durante los días siguientes a su desaparición, me atormentaba una macabra sucesión de imágenes que ningún ser humano en su sano juicio querría en su cabeza. La veía tendida fría y con manchas sobre una gran losa gris y me pasaban por la cabeza imágenes terribles de ella siendo desgarrada.

Estaba desesperada por hablar con alguien sobre ellas y cuando Gerry y yo dimos un paseo por la playa en Portugal, confié en él. Por supuesto, él había tenido pensamientos similares, por lo que pudimos reconfortarnos mutuamente y esto nos unió aun más.

Cuando Gerry volvió a trabajar como especialista cardiólogo en Leicester, en noviembre de 2007, yo tenía mucho tiempo para sufrir. Lloré todos los días durante 18 meses, iba a la iglesia varias veces al día y también pasaba mucho tiempo analizando nuestra relación. Estaba preocupada de que nunca volvería a ser la Kate de la que Gerry se había enamorado.

De algún modo, la vida sigue

Y como era difícil sacar estas terribles imágenes de mi cabeza, no es de extrañar que la idea del sexo me produjera repulsión. Pero estaba decidida a no permitir que la persona diabólica que se había llevado a Madeleine destruyera nada más en nuestras vidas. Yo sabía que el sexo es importante, así que me centré en lo que Gerry significaba para mí, lo especial que era y la maravillosa familia que habíamos creado juntos, y paulatinamente trabajé sobre ello.

Estábamos decididos a permitir que todo el mundo se diera cuenta que nuestra pequeña niña estaba desaparecida pero el hecho de convertirnos nosotros repentinamente en persona conocidas fue difícil.

Siempre he sido tímida, no alguien que destaca en una multitud, pero ahora me encontré preocupándome de que si entraba en una tienda para comprar algo de fruto, alguien estaría pensando: “Nos están pidiendo dinero para su fondo, pero ellos están comprando fresas en M&S. ¿Por qué no compran en Aldi y ahorran unos peniques?

Y cuando los gemelos tenían berrinches, pensaba si los curiosos estaban pensando con simpatía: “Todos los niños hacen eso”, o juzgándome y diciendo: “Sus hijos parecen infelices”. Todo se sumaba a la tensión.

Hitos perdidos

El día que Madeleine debía empezar en el colegio fue terrible, ya que ella estaba deseando que llegara. En cada uno de los hitos de los gemelos, desde empezar en el colegio hasta celebrar su cuarto cumpleaños (y cada cumpleaños desde entonces), inevitablemente yo me mortifico con lo que no he tenido con Madeleine.

Los gemelos hablan frecuentemente sobre ella y tenemos una caja de recuerdos junto a su cama donde ponemos dibujos que han pintado, hojas que han recogido para ella – incluso el último caramelo de un paquete. Nos han abrumado con regalos para ella, por lo que su habitación está ahora llena de ositos de peluche, mantas calcetadas a mano y libros de oraciones.

Entro todos los días para abrir y cerrar las cortinas, y algunas veces simplemente me siento allí pensando en ella.

Antes de que esto ocurriera, recuerdo pensar en lo afortunados que éramos Gerry y yo. Habíamos pasado por la IVF y terminado con tres hijos maravillosos. Estaba tan agradecida. Sé que otras familias que han perdido hijos deciden tener otros y aunque nunca puedes sustituir a un hijo, puedo ver que la felicidad tiene un ligero efecto de curación. Pero para nosotros, tener otro hijo significaría un tratamiento de IVF y esa sería una decisión muy deliberada/consciente. Y estaríamos bajo un escrutinio constante.

Sean y Amelie siempre han sabido que su hermana ha desaparecido, pero recientemente les explicamos que un hombre se la había llevado. Cuando le dije a Sean el otro día que no podía quedarse en el coche mientras yo entraba en la gasolinera, preguntó: “¿Porque alguien puede llevarme?”

Son muy realistas sobre ello, más que temerosos. Sean sugirió que le pidiéramos a la policía que nos ayudara a encontrar a Madeleine.

Pero sorprendentemente, ninguna organización oficial la está buscando. Las autoridades portuguesas tiene prioridad sobre el caso.

Archivaron el caso en julio de 2008 y nadie más puede reabrirlo o trabajar en el a menos que ellos lo soliciten. Actualmente estamos presionando al gobierno británico y portugués para que se revise el caso, y seguimos pagando investigadores privados para seguir pistas. Muchas, frustrantemente, no llegan a nada pero deben ser eliminadas.

La búsqueda continúa

Incluso cuando solo hay un par de miles de libras en el fondo, a mi me parece mucho dinero.

Pero cuando el contable nos dijo el año pasado que solo teníamos suficiente para cubrir seis meses más de investigaciones, organizamos tres eventos para recaudar fondos. Y espero que la venta del libro que he escrito nos ayude con los fondos y a traer información. (Inciso: Ahora tiene 3 millones de libras y treinta investigadores para la investigación, así que ¿En qué van a emplear ese dinero? Teniendo en cuenta que “prometieron” gastar hasta el último penique en “la búsqueda, lo honesto sería donarlo a otras organizaciones dedicadas a la búsqueda de niños desaparecidos ¿No?)

Debemos seguir pidiendo pistas, como alguien que lleva una gran carga.

Quienquiera que se llevara a Madeleine es el hijo de alguien, el primo o el vecino. Tenemos que seguir urgiendo la conciencia de ese alguien hasta que sea el momento adecuado para ellos para dar la información.

He llegado a aceptar que tomar un tiempo muerto en nuestro búsqueda es importante así que, desde que estoy escribiendo el libro, he dado un paso atrás en la investigación durante un tiempo. Coincidirá con las vacaciones de verano de los niños pero, para ser honesta, no estoy segura de lo que haré.

Aun tengo una sensación de inquietud, ansiedad de que tenemos que hacer algo para encontrarla en cada despertar.

¡Cuando la encontremos, sé que va a ser un reto, pero adelante!

Nos enfrentaremos con cualquier cosa. Es perturbador pensar que puede estar viviendo una vida diferente y llamando “Mamá” a otra persona.

Y he dejado de especular sobre otros posibles escenarios.

Tuvimos cuatros años maravillosos junto a Madeleine, estoy segura que algo que nos ayudará a conectar de nuevo.

Solo necesitamos que nos den esa oportunidad.

Las preguntas que me hago

“Ha habido tantas preguntas en mi cabeza y ha habido tantos días cuando todo lo que quería era taparme la cabeza con la manta”, dice Kate.

¿Advirtió el libro de reservas del Tapas al secuestrador?

Aunque no era algo normal, la recepcionista del resort turístico permitió que Kate y sus amigos reservaran el restaurante Tapas, cercano a sus apartamento, para toda la semana. Kate advirtió en el informe policial que la recepcionista había dejado una nota en la recepción de la piscina explicando que ella les permitía hacerlo porque estaban dejando a sus hijos durmiendo solos en los apartamentos cercanos. Cuando vio la nota, Kate estaba horrorizada ya que estaba al alcance del personal, los huéspedes y visitantes del complejo, siendo obviamente un riesgo.”

¿Quién es este hombre?

“Mi amiga Jane percibió un hombre transportando una criatura a pocos minutos (Inciso: serán segundos) andando de nuestro apartamento la noche que Madeleine desapareció. Una familia de Irlanda también lo vio y todos se habían dado cuenta, que a pesar de que era una noche fría, la criatura estaba descalza, sin cubrir con una manta y parecía que el hombre no estaba acostumbrado a transportar niños.” Kate destaca que si esta persona fuese un padre inocente, seguramente se habría presentado para ser eliminado de la investigación. (Inciso: Solo para complementar esta versión “sincera” quisiéramos Recordaros que el avistamiento de la familia Smith se produjo a una distancia de 800 metros 40 minutos después del presunto avistamiento de la Sra. Tanner. También recordamos que el Sr. Smith se presentó voluntariamente en su comisaría, tras ver la llegada de los McCann a Inglaterra en las noticias de la BBC, para declarar que estaba seguro al 80% de que el hombre que vio aquella noche era Gerry McCann)

¿Por qué dejamos a los niños solos?

El servicio de escucha en el resort implicaba que el personal realizara controles periódicos sobre los niños dormidos haciendo una escucha en la puerta del apartamento. Kate y sus amigos eligieron dejar a los niños solo, pero haciendo este control ellos mismos. (Inciso: Este servicio NO estaba disponible en este resort, tal y como figuraba claramente en la publicidad del mismo. Lo que sí estaba disponible era un servicio gratuito de camas donde los padres podían dejar a los niños y recogerlos después de la cena y también un servicio de canguro pagando un extra). Esta es una decisión que ellos “lamentan amargamente y lo haremos mientras vivamos.”

¿Drogaron a Madeleine?

“El día que desapareció, Madeleine estaba pálida y cansada y me pidió que la llevara desde la piscina hasta el apartamento”, dice Kate. “Era raro ya que normalmente tiene mucha energía.” ¿Estaba su hija cansada con motivo de las actividades de las vacaciones o le habían dado algo durante aquel día – o la noche anterior – para hacerla dormir? Reforzando los temores de Kate está el hecho de que a pesar del caos, luces y gritos que se produjeron tras descubrir que su hermana había desaparecido, los gemelos siguieron durmiendo profundamente. ¿Los drogaron a ellos también?

¿Entró alguien en la habitación la noche anterior?

El día anterior a su desaparición, Madeleine preguntó por qué sus padres no había ido cuando ella y Sean habían llorado en mitad de la noche. “Esas palabras me persiguen”, dice Kate. “Estoy convencida que alguien estaba en la habitación para despertarlos y me culpo por no sentarme con Madeleine y sacarle más información.”

¿Por qué nos convertimos en sospechosos?

Kate y Gerry se convirtieron en sospechosos en septiembre de 2007 (Inciso: Oficialmente) y este estatus no fue levantado hasta 10 meses después. Kate estaba indignada de que mientras la policía se centraba en ellos, el hombre que ella cree se llevó a Madeleine estaba libre. “Probablemente sonreía pensando: “Seguid culpando a los padres y yo seguiré llevándome niños.” 

¿Qué era esa mancha en la parte de arriba del pijama de Madeleine?

No pensé en ello en ese momento pero el día que Madeleine desapareció noté lo que yo pensé era una mancha de té en el top de pijama de Disney,” dice. “Lo lavé sin pensar pero mirando atrás, los niños no habían bebido té aquel día y no puedo recordarla mencionando que hubiera derramado algo.”

¿Echa de menos a su Cuddle Cat?

“El juguete favorito de Madeleine, Cuddle Cat, ¡ahora va conmigo a todas partes! Y cuando Sean o Amelie han perdido sus propios juguetes, ellos siempre lo piden prestado.”

© Traducción de Mercedes