domingo, 1 de marzo de 2009

Caso Madeleine McCann - Clarence Mitchell: “Soy un ser humano decente. Si puedo ayudarles, lo haré”

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The Independent

El ex periodista de la BBC construyó una carrera basada en la objetividad profesional. Luego, empezó a trabajar para los McCann.

Por Cole Morton

La búsqueda continúa. "No hay absolutamente ninguna prueba, nada que sugiera que Madeleine ha sido dañada, mucho menos asesinada”, insiste Clarence Mitchell, el ex reportero de la televisión que habla en nombre de la familia de la niña desaparecida más famosa del mundo. Su rostro es inmediatamente reconocible. Ya no hay necesidad de utilizar su apellido, McCann. Y, sin embargo, casi dos años después de que desapareciera del Algarve, todavía no hay rastro.

Esto es difícil de decir para Mitchell - que comenzó como un asesor objetivo y luego se convirtió en un amigo personal de sus padres - pero no parece haber ninguna evidencia que sugiera que la niña de tres años, siga viva. "Obviamente", dice, "con el paso del tiempo, a Kate y Gerry se les está haciendo más y más difícil. Sin embargo, todavía son de la firme opinión de que Madeleine está viva y ahí fuera para ser encontrada."

Durante meses han rechazado entrevistas, prefiriendo escrutar los muchos archivos entregados por la policía portuguesa (Inciso: Sí, según Kate le dedica “unas” tres horas al día. Gerry está esperando a que esté todo listo para ponerse a leer). También, hay otra razón para su silencio. Su portavoz admite que: "Se llega a un punto de saturación". "La gente nos decía, 'Oh, es trágico, pero ya hemos tenido suficiente de Madeleine. Eso fue algo terrible de escuchar."

Durante su silencio, Clarence Mitchell está reapareciendo como una figura pública por sí mismo. El viernes va a hablar en la Oxford Union, siguiendo los pasos de Desmond Tutu, la Madre Teresa y la rana Kermit (Inciso: Yo lo veo más como la rana Gustavo, el mero hecho de nombrar a los otros dos es un VERGÜENZA). Concede ahora su primera entrevista personal (Inciso: ¿Por qué precisamente ahora?), desde los días en que era una cara conocida en la BBC. Lo hace desde las oficinas de Freud Communications en el West End, que le ha contratado como consultor. Vestido como si fuese a emitir, con un traje marrón claro y camisa azul oscura (Inciso: Solo quieren acararnos que hoy no lleva su habitual camisa ROSA), tiene dos Blackberrys en su escritorio: uno para Kate y Gerry, y el otro para los demás.

Últimamente, parece que se asienta como un gurú de las relaciones públicas para familias afligidas, incluida la familia de Jimmy Mizen, de 16 años de edad, que fue apuñalado hasta morir en el sur de Londres el año pasado (Inciso: Pues como “gurú” es una auténtica lástima, yo que sigo sus pasos a diario JAMÁS me he enterado que ayude o represente a alguien, más allá de los tres primeros días “de una portada... y si no que se lo pregunten a la madre de Amy”). El juicio del presunto asesino de Jimmy se inicia en el Old Bailey de mañana en una semana, y Mitchell estará fuera, representando a los afligidos padres. Una vez más, estará en nuestras pantallas. Pero a pesar de parecer tan familiar, Clarence Mitchell nunca ha dicho nada de sí mismo. ¿Por qué dejó de presentar las noticias? ¿Qué condujo a este hombre de 46 años a hacer campaña en nombre de los McCann, una pareja que apenas conocía y que eran sospechosos del asesinato de su hija? (Inciso: En aquel momento, que sepamos, no eran sospechosos de nada y evidentemente debían tener “algún amigo en común”)

“Todo lo que he visto de ellos, en todas las situaciones de presión, me muestra una familia que sufren la pérdida de su hija”, dice. “Todo lo que están haciendo, detrás del escenario me convence de ello.” (Inciso: Esto dicho de alguien que cobra un sueldo de mano de esa pareja, no tiene ningún valor… Además ¿lo dice por las tres horas de trabajo diario…?)

Hasta aquí, el mensaje de un hombre que fue contratado en septiembre de 2007 para "salvar sus reputaciones" a raíz de que los McCann fueran nombrados arguidos, o sospechosos, por la policía portuguesa. Mitchell ya había estado con ellos durante un mes, como experto en medios de comunicación enviado para ayudar a la pareja a hacer frente a toda la atención (Inciso: ¿Qué atención? ¿La que creó él?). Pero volvió en nómina de un millonario defensor de los McCann, llevando una campaña de publicidad "para corregir y equilibrar la cobertura inexacta que salía y tratar equilibrarlo todo... con el fin de ayudar a conseguir que el estatus como arguido fuese levantado” (Inciso: Clarence, la única información inexacta que yo he visto ha salido de TÚ boca).

Por supuesto, funcionó, ganaron £ 550,000 en concepto de daños y perjuicios y una disculpa en primera plana del Daily Express, y el verano pasado la policía los liberó de toda sospecha. Pero Mitchell no podía haber sabido que resultase de ese modo. “Fue”, dice, “algo instintivo” (Inciso: Ya veremos quién ha pagado esas indemnizaciones).

Fue un momento que cambio su vida. Hasta entonces, toda su carrera se había construido sobre una aparente calma, no interesado en las circunstancias más difíciles: informando para Hendon and Finchley Times, y con la diputada local, Margaret Thatcher, irrumpiendo en la oficina; emitiendo desde el M1 con los restos de la catástrofe aérea de Kegworth ante él; cubriendo las guerras de Irlanda del Norte, Kuwait, Iraq y los Balcanes, junto con los gustos de Kate Adie. “Usted ve un montón de cosas penosas, ya sea una zona de guerra o de una escena del crimen, pero siempre he encontrado relativamente fácil ser ecuánime”(Inciso: Igual de ecuánime se mostró con el trabajo de dos perros expertos de la policía).

Necesitó de esa habilidad más que nunca cuando fue enviado para cubrir la noticia en el Fulham en 1999. "Había un rumor de que Jill Dando había tenido algún tipo de accidente. La zona fue precintada. Había detectives saliendo de la casa que nos dijeron que llamásemos a la oficina de prensa. Les dije: “Mirad, yo conozco a Jill.” Éramos amigos. Ella solía llamarme Clarenzio (Inciso: Nos lo acaba de poner a “güevo”…). Ellos dijeron, “Me temo que, ella está muerta.” “Fue terrible”. Pero aún así presentó la noticia in situ. “Simplemente tienes que seguir adelante con ello.”

Realizó la TV del desayuno y las curiosas noticias de las Seis – “que nadie recuerda” - pero en el momento en que dejó la BBC en 2005, su carrera había alcanzado un objetivo. “Sentí que tenía más que ofrecer”. Reclutado por la Oficina del Gabinete (Ministerial) para encargarse de la Unidad de Monitorización de los Medios de Comunicación, tuvo una dura primera semana. “El lunes fue el G8 en Gleneagles. Me estaba centrando en el trabajo el martes, cuando el miércoles ganamos los Juegos Olímpicos. El jueves fue 7/7.” Cuando el Foreign Office le envió para ayudar a los McCann -mientras insiste en que del mismo modo que hubiesen ayudado a cualquier familia en la misma situación (Inciso: ¿Igual que hicieron con la madre de Amy Fitzpatrick?)- hizo preguntas difíciles. “Me aseguraron que desde la perspectiva de las autoridades británicas, se trataba de un caso raro de secuestro por un extraño.” (Inciso: ¿Y esto lo supo el gobierno británico desde el minuto 1 también? ¿Qué fue lo que les hizo sospechar de un secuestro con el panorama que había en ese momento? ¡Venga Clarenzio tú puedes hacerlo mejor!)

Habían dejado a sus hijos de muy corta edad solos en un apartamento turístico, mientras fueron a un bar de tapas. No esconde este hecho, aunque la respuesta ha sido suavizada por la repetición. “Cometieron un error en aquel momento, no estaban con ella cuando ocurrió. Lo lamentarán siempre, que Dios los perdone (Inciso: Porque la LEY no tiene NINGUNA obligación de hacerlo), posiblemente durante el resto de sus vidas”.

En términos mediáticos, dice que, Madeleine fue “una tormenta perfecta: su edad, su apariencia, la ubicación, los padres...” Los columnistas escribieron sobre “gente como nosotros”. Los editores de imágenes amaban a Kate, en un grado extraordinario. “Sería triste si no fuera risible: Kate aparecía en Nuts (Inciso: No facilito enlace a esta revista porque no he encontrado ninguno que no lleve a algún concurso de "mis pecho desnudo") o cualquier otra de las 10 principales revistas femeninas (de mujeres desnudas). Y piensas, “Esto es ridículo.” “Pero no pueden ayudar a su aspecto”.

¿No es cierta, entonces, la noticia que él había intentado conseguir que Kate fuese fotografiada en bañador?”. “Absolutamente estúpido". Gerry lo sugirió sin darse cuenta de las consecuencias, dice, y luego fue convencido de lo contrario. "Un buen ejemplo de distorsión de los hechos. Completamente, equivocados 180 grados.”

Mitchell tenía una casa en Bath, con su esposa e hijos, dos niñas y un niño de 10, ocho y un años en aquel momento. ¿Por qué volver a Portugal? "Nos habíamos hecho amigos. Hubo una unidad emocional. Sentí que habían sido víctimas de un crimen atroz y tratados injustamente por el modo en que habían aparecido las noticias (Inciso: Clarence ¿te has preguntado alguna vez cómo se sentiría Madeleine Beth McCann si estuviera viendo la actitud de sus padres?).”

También influyó su responsabilidad como padre. "Nunca había tenido que analizarlo así antes... pero sí, esto era la pesadilla de todo padre, incluida la mía." ¿No echaba de menos a sus propios hijos? “Por la noche, cuando tenía un par de horas para mí, sí que les echaba de menos más, tal vez, más que si hubiera sido un trabajo de naturaleza diferente”.

En ese momento Mitchell recibe como anticipo el 40 por ciento de su antiguo sueldo del Fondo Find Madeleine. Los familiares dicen que Kate se pasa horas (Inciso: Un máximo de tres según sus propias declaraciones, tomándose el fin de semana libre para descansar de esta tarea "agotadora") con los archivos en su casa en Rothley, Leicestershire, mientras que los gemelos están en la guardería. Gerry, dedica la noche al caso, después de pasar el día como consultor en el Hospital de Glenfield.

“Lamentablemente, los archivos no han revelado nuevas pistas”, dice Mitchell. "Y, lamentablemente, han confirmado mucho de lo que Kate y Gerry temían: que las cosas no se han hecho bien en determinadas áreas, y algunas cosas no habían sido objeto de seguimiento" (Inciso: ¿Cuáles?). Las agencias de detectives que contrataron ya no están en el caso (Inciso: ¿Por qué? Porque qué sepamos “sus” abogados sí lo están). ¿Han sido contratados en su lugar una docena de ex detectives británicos y agentes de los servicios de seguridad, tal como se ha informado? “No puedo entrar en detalles, porque los investigadores no quieren que lo haga (Inciso: Claro, no olvidemos la “seguridad nacional”). La investigación se encuentra en una escala más pequeña, pero igual de importante.”

Todavía hay una enorme cantidad de material con el que trabajar: como más de 3000 "soplos de psíquicos (Inciso: Yo con este hombre me parto…). Cualquier hecho verificable en ellos -y algunas son muy detallados- tiene que ser comprobado” (Inciso: Siempre y cuando ese “soplo del médium” correspondiente no indique que “Madeleine está muerta”…).

Mientras tanto, su nueva vida implica la formación en medios para las empresas, así como asesorar a personas como la madre de Scarlett Keeling, quien fue asesinado en Goa, y los Mizen. "Lo hago de forma gratuita.” ¿Por qué? “Porque estas personas se dirigieron a mí en la peor de las situaciones, con sus hijos muertos. No voy a decir que no. Tampoco voy a decir, "Lamento su pérdida. Estos son mis honorarios.” Otros lo harían. "No hay otra salida. Soy un ser humano decente y bondadoso. Si puedo ayudarles, lo haré (Inciso: ¿Hace falta que incida?).”

Sí, pero ¿no está utilizando su trabajo no remunerado para crearse el tipo de reputación que le hizo atractivo para Freud? “No de manera deliberada. Honestamente." Otros han comparado al nuevo Clarence Mitchell con un, obviamente más compasivo Max Clifford, con quien dice que se lleva bien. “Las personas tienen derecho a tener su punto de vista”, dice, tan calmadamente como dice todo, ante y trás de la cámara. “Pero estoy haciendo esto por razones que yo considero son honestas, genuinas y compasivas”.

Formando un experto en medios de comunicación

De la TV a Madeleine, y más allá

1962 Nacido y educado en el noroeste de Londres. Intenta trabajar en un banco después de la escuela, pero lo odia.

1982 Se une a Hendon and Finchley Times como reportero en prácticas, que lo pone en contacto con la diputada local, Margaret Thatcher. “Ver al Primer Ministro irrumpir en el despacho con un Equipo Especial mientras estás escribiendo sobre la última boda de oro es toda una experiencia."

1985 Trabajo por turnos para el Sunday Express.

1986 se une a la BBC en Sheffield como un reportero de radio, antes de pasar a la televisión en Leeds con Look Norte.

1989 Beakfast News en Londres, después “bombero” enviado a donde hiciera falta, incluyendo extensas presentaciones de noticias sobre la guerra.

1999 Se convirtió en un presentador de noticias para la BBC.

2005 Se une a la Administración Pública como director de la Unidad de Monitorización de los Medios para Downing St.

Mayo 2007 Enviado a Portugal para (Inciso: “apagar un fuego”) ayudar con la prensa en el caso McCann.

Septiembre 2007 Dimite de la Función Pública para convertirse en portavoz de los McCann.

2008 Amplía la ayuda a otras familias.

Traducción de Mercedes

Comentario: Lo que yo creo, es que el Sr. Mitchell ya tiene en su poder el “cuadernillo” que entregará el Sr. Bennett a la puerta de la Oxford Union el próximo día 6 de marzo y ya ha comenzado su PROPIA campaña de LAVADO DE IMAGEN.