sábado, 5 de mayo de 2007

Caso Madeleine McCann - Esta es una historia muy mal contada

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Diario de Noticias

JOSÉ MANUEL OLIVEIRA e PAULA MARTINHEIRA

La desaparición de Madeleine McCann, la niña inglesa de tres años que se encontraba de vacaciones en Lagos, “es una historia muy mal contada”, según dijo a DN una fuente de la Policía Judiciaria de Portimão. Esta afirmación refleja las dudas de las autoridades ante las “confusas” declaraciones dadas ayer por los testigos a lo largo de todo el día.

Al final de un día de búsqueda, las autoridades extienden esta diligencia a España. A pesar de las contradicciones de este caso, gana fuerza el escenario del rapto de la niña, desaparecida la noche del jueves del dormitorio donde dormía con sus hermanos gemelos, un año más pequeños, en el complejo turístico Ocean Club, en Praia da Luz.

Al cierre de esta edición, continuaba la búsqueda a cargo de medio centenar de militar de la GNR, ayudados por perros pisteros especializados en la detección de personas y salvamentos, a los cuales se les dio una manta de color rosa que cubría a la pequeña en la cama donde dormía. Desde las 16 horas, los medios han sido reforzados con un helicóptero del Servicio Nacional de Bomberos y Protección Civil, bomberos de Lagos y buceadores de la Policía Marítima.

La PJ está estudiando la hipótesis del rapto, participando en la investigación los máximos responsables de la Directoria de Faro y el Departamento de Investigación Criminal de Portimão. La consternación y el sentimiento generalizado entre la comunidad inglesa y la población portuguesa residente en Luz, que desde la madrugada intentó ayudar, por iniciativa propia, a las autoridades, con vista a localizar el paradero de la menor. La operación incluyó casas, huertos, piscinas, apartamentos, descampados y la playa (que está a unos 300 metros del lugar), no solo de Luz, sino también de las zonas limítrofes de Burgau y Lagos.

La desaparición de la pequeña Madeleine, que cumplirá cuatro años la próxima semana, habría ocurrido entre las 21h00 y las 22h00 del jueves. Los padres, Gerald y Kate McCann, él cardiólogo y ella especialista en medicina interna, ambos con unos 35 años, residente en Leicester, Inglaterra, dejaron a los tres niños durmiendo solo en el apartamento mientras cenaban en el restaurante “Tapas”, que pertenece al complejo. Según dijeron a la GNR, de media en media hora uno de ellos iba a vigilar el apartamento para asegurarse de que todo estaba bien.

Fue durante uno de esos desplazamientos cuando se dieron cuenta que la niña no estaba. Comenzaron a buscarla por el complejo, habiendo pedido apoyo al grupo de amigos con los que viajaron, además de a los empleados. A las 23h50, el matrimonio avisó a la GNR de Lagos, que se personó en el lugar 20 minutos después, habiendo iniciado inmediatamente la investigación, al tiempo que alertaban a la PSP, PJ, Servicio de Extranjeros y Fronteras y al Aeropuerto de Faro.

Los padres, que fueron conducidos a media mañana a la PJ de Portimão, no quisieron hablar con los periodistas, aunque los medios de comunicación ingleses avanzaron con la idea de que el apartamento había sido forzado. A pesar de todo, los responsables del completo y la GNR afirman que “no existe ningún indicio de que el apartamento hubiese sido forzado”.